IMPLICACIONES CONSTITUCIONALES Y SOCIO-JURÍDICAS DE LA PROHIBICIÓN Y DESTRUCCIÓN DE LOS CULTIVOS DE CÁÑAMO EN COLOMBIA

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Juan Carlos Sánchez Gómez

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2.2.7 TABACO

Su componente adictivo es la nicotina, la cual produce dependencia psíquica y física, así mismo síndrome de abstinencia. La nicotina que contiene el humo de cigarrillo es lo que causa la adicción. La nicotina es una droga que resulta tan adictiva como la heroína y la cocaína por tres razones principales.

• Cuando se inhala en pequeñas cantidades, la nicotina produce sensaciones de placer que estimulan al fumador a fumar más.

• Los fumadores suelen volverse dependientes de la nicotina y experimentan síntomas de abstinencia cuando dejan de fumar. Estos síntomas incluyen: nerviosismo, dolor de cabeza, irritabilidad y dificultades para dormir.

• Debido a que la nicotina afecta la química del cerebro y el sistema nervioso central, puede afectar el estado de ánimo y el temperamento del fumador.

¿Qué hace la nicotina?

La nicotina es un veneno que, si se recibe en altas dosis, puede causarle la muerte a una persona al paralizar los músculos respiratorios. Los fumadores suelen inhalarla en pequeñas cantidades que el cuerpo puede descomponer y eliminar rápidamente. La primera dosis de nicotina hace que la persona se mantenga despierta y alerta, mientras que las dosis posteriores producen un efecto calmante y relajante. La nicotina puede hacer que los nuevos fumadores, así como las personas que fuman regularmente, y que reciben una dosis excesiva de nicotina, se sientan mareados o con nauseas. Las palpitaciones del corazón en estado de reposo, en los jóvenes que fuman, aumentan de dos a tres latidos por minuto. Además, la nicotina reduce la temperatura de la piel y disminuye el flujo de sangre en las piernas y los pies. La nicotina desempeña una función importante en el aumento del riesgo de padecer de enfermedades del corazón y derrames cerebrales en el fumador. Debido a que la nicotina es un fuerte constrictor de arterias, muchos cirujanos vasculares se niegan a operar a los pacientes con enfermedad arterial periférica, a menos que ellos dejen de fumar.

El consumo de tabaco es causante de aproximadamente la tercera parte de todas las muertes por cáncer en los Estados Unidos. El hábito de fumar causa aproximadamente un 90% de los casos de cáncer del pulmón. Además el fumar es una de las causas principales de cáncer la laringe, la faringe, el esófago, y contribuye al desarrollo de los cánceres del riñón, la vejiga, el páncreas, el hígado, el estómago, el colon y recto, el cuello uterino y también está asociado con el origen de algunas leucemias. Todas las personas que fuman cigarrillos tienen un nivel más bajo en el funcionamiento de los pulmones que las que no fuman. El hábito de fumar cigarrillos causa varias enfermedades pulmonares que pueden ser tan peligrosas como el cáncer del pulmón. La bronquitis crónica (una enfermedad en la que las vías respiratorias producen un exceso de mucosidad, que obliga al fumador a toser frecuentemente) es una dolencia común en los fumadores.

Fumar cigarrillos es también la principal causa de enfisema, una enfermedad que destruye lentamente la capacidad respiratoria de la persona. Para que el oxígeno llegue a la sangre, tiene que atravesar superficies pulmonares extensas. Normalmente, miles de sacos diminutos componen el área superficial de los pulmones. Cuando se produce un enfisema, las paredes entre los sacos se desintegran y crean sacos más grandes, pero en menor número, por lo que la cantidad de oxígeno que llega a la sangre disminuye en gran medida. Finalmente, el área de la superficie pulmonar puede reducirse a un punto en el que la persona que padece de enfisema tenga que pasar la mayor parte del tiempo con dificultades para respirar. En etapas más avanzadas, los pacientes se ven obligados a tener un tanque de oxígeno cerca o respirar con la ayuda de tubos de oxígeno insertados en la cavidad nasal.

Más de 7 millones de fumadores y ex fumadores padecen de insuficiencia pulmonar obstructiva crónica (COPD, por sus siglas en inglés), el nombre que se usa para describir tanto a la bronquitis crónica como al enfisema. A menudo ambas condiciones se presentan al mismo tiempo. La etapa avanzada de la enfermedad pulmonar crónica es una de las condiciones médicas más lamentables, ya que la persona tiene dificultades para respirar todo el tiempo (parecido a la sensación de estar ahogándose).

El humo de cigarrillo es una mezcla compleja de componentes orgánicos e inorgánicos generados por la combustión (quema) del tabaco y de sus aditivos. El humo de cigarrillo contiene alquitrán, el cual está compuesto de más de 4,000 sustancias químicas, incluyendo más de 60 que se sabe causan cáncer. Algunas de estas sustancias causan enfermedades cardíacas y respiratorias que pueden resultar fatales. Usted se asombraría al saber cuáles son algunas de las sustancias químicas encontradas en el humo de cigarrillo. Entre éstas se encuentran las siguientes:

• Cianuro

• Benceno

• Formaldehído

• Metanol (alcohol de madera)

• Acetileno (el combustible utilizado en las antorchas)

• Amoníaco

Además, el humo del cigarrillo contiene los gases venenosos: óxido de nitrógeno y monóxido de carbono. Su principal ingrediente activo es la nicotina, una droga adictiva.

Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de padecer de enfermedades del corazón, las cuales representan la principal causa de muerte en los Estados Unidos. El fumar, la alta presión arterial, los niveles altos de colesterol en la sangre, la falta de ejercicio, la obesidad y la diabetes son todos factores de riesgo para contraer enfermedades cardíacas. Sin embargo, el hábito de fumar, por sí solo, es el factor de mayor riesgo de muerte por ataques al corazón. Entre las personas que han tenido un ataque cardíaco, los fumadores tienen más probabilidades de morir dentro de la hora a partir del ataque que los no fumadores.