IMPLICACIONES CONSTITUCIONALES Y SOCIO-JURÍDICAS DE LA PROHIBICIÓN Y DESTRUCCIÓN DE LOS CULTIVOS DE CÁÑAMO EN COLOMBIA

IMPLICACIONES CONSTITUCIONALES Y SOCIO-JURÍDICAS DE LA PROHIBICIÓN Y DESTRUCCIÓN DE LOS CULTIVOS DE CÁÑAMO EN COLOMBIA

Juan Carlos Sánchez Gómez

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1.4 ¿CUÁLES SON LOS COMBUSTIBLES FÓSILES Y POR QUÉ ORIGINAN EL “EFECTO INVERNADERO”?

Se conocen como combustibles fósiles, el carbón mineral, el petróleo (y sus derivados) y el gas natural. La combustión, extracción, el transporte y el procesamiento de estos productos tienen un impacto directo en la intensificación del efecto invernadero del planeta y en la lluvia ácida. El problema es de gran envergadura, si se tiene en cuenta que estos combustibles constituyen casi el 80% de la oferta mundial de energía.

El origen de los gases invernadero se relaciona con la producción y el consumo de los combustibles fósiles. El 77% de las emisiones de dióxido de carbono se estima que provienen del consumo y el procesamiento de los combustibles fósiles.

Al igual que en materia forestal, sobre este asunto, necesariamente deben ajustarse e implementarse nuevas formas de explotación de recursos, encaminados a desarrollar métodos autosostenibles de conservación del hábitat.

Atender un análisis comparativo, en tratándose de las bondades ecológicas del cultivo del cáñamo, sobre el cual se afirma que por su naturaleza y potencial, es perfilado como el recurso natural renovable más viable, en constituirse como la alternativa de revertir el “efecto invernadero” o “calentamiento global”; y desarrollar un proceso de implementación de cultivos de cáñamo como fuente natural, objeto de explotación de energía y combustible, le permitiría al Estado, no solo iniciar programas de reforestación y preservación de zonas mineras, sino además en virtud del momento histórico mundial, se estaría acatando los mandatos que reclaman la aplicación de estrictas políticas de protección al medio ambiente.

En consecuencia, dicho contexto, indefectiblemente se ajusta a las necesidades del ecosistema colombiano y del planeta, tal como lo ordenan las disposiciones en materia de tratados y protocolos internacionales, entre ellos el reciente “Acuerdo de Bohn”, ratificado por ciento ochenta (180) países, Colombia inclusive, obligándose a darle cumplimiento al Protocolo de Tokio, en el cual se le exige a los países industrializados aplicar nuevas políticas destinadas a frenar el “efecto invernadero” o “calentamiento global” estableciendo mecanismos de plano ecológico.

Por consiguiente, para el efecto, se infiere que en teoría, se puede fortalecer la industria nacional, usando la planta de cáñamo como materia prima.