LA ORGANIZACIÓN SOCIAL DEL TRABAJO Y LA PRODUCCIÓN EN MÉXICO EN LOS SIGLOS XIX Y XX

LA ORGANIZACIÓN SOCIAL DEL TRABAJO Y LA PRODUCCIÓN EN MÉXICO EN LOS SIGLOS XIX Y XX

Jorge Isauro Rionda Ramírez

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ORÍGENES DE LA CRISIS ECONÓMICA

La crisis en México inicia en 1976 como efecto del ocaso del fordismo ante el surgimiento del nuevo régimen de producción flexible, que reconfigura los mercados como la propia estructura económica internacional.

El liderazgo norteamericano ante la recuperación que desde 1960 observa Europa como Japón, se viene paulatinamente derrumbando de tal modo que el suceso que marca la pérdida de su hegemonía es la crisis del tipo cambiario de 1971, donde se abandona el patrón de cambio basad en el oro – dólar, para implementar uno nuevo de tipo fiduciario.

Dicha crisis impacta a la nación con la abrupta caída de las exportaciones mexicanas ante la suspensión de compras de las mercancías mexicanas en los mercados estadounidenses. El redimensionamiento del valor de las exportaciones del país y la grave dependencia tecnológica hacia el vecino del norte, causan un déficit persistente en la balanza de cuenta corriente nacional. Evidentemente, este déficit es sanado con el uso de las reservas internacionales disponibles, las que se agotan y llevan a la nación a devaluar en 1976 el peso de 12:59 pesos por dólar a $24.75, una devaluación de casi el 100% después de dos décadas de estabilidad cambiaria.

En el mismo año, bajo el régimen de Luis Echeverría Álvarez (1970 – 1976), se descubre importantes yacimientos petrolíferos en el Golfo de México, como en el sureste. El autoritarismo del momento, expresa quizá uno de los regímenes más presidencialista que se tienen. So pretexto de realizar la infraestructura extractiva de petróleo necesaria para potencializar su explotación, la deuda externa se triplicó de poco más de 8 mil millones de dólares (MMD) a 26 MMD. Esto implica por otra parte el uso de las reservas para atender los nuevos compromisos financieros entonces adquiridos.

La deuda externa monetizada en dinero nacional sirvió para patrocinar los desarrollos de la industria petrolera, así como otros como lo son el Cancún, pero a su vez, la corrupción y los abusos en el gasto público contribuye al incremento generalizado de los precios. Se crece sí, pero con un alto nivel de inflación que representaba un costo adicional del crecimiento, y que por efecto tienen 4 implicaciones:

1. La inflación estrecha el margen de ganancia de los negocios, y con menores tasas menor crecimiento y empleo.

2. La inflación perjudica directamente a los perceptores de rentas finas.

3. La inflación polariza el ingreso pues redistribuye el ingreso social favoreciendo a quienes suben y cobran los precios (los empresarios), quienes captan recursos de quienes pagan los precios (los trabajadores).

4. La inflación perjudica los términos de intercambio del comercio exterior, puesto que la ser superior el incremento de los precios respecto a los precios del exterior, se encarecen las mercancías nacionales y se pierde competitividad. Los nacionales compran en el extranjero al ser más barato, y los extranjeros dejan de comprar al país ante su encarecimiento lo que bien disminuye el superávit (de haberlo), o lleva a un déficit comercial, incluso lo incrementa si el antecedente ya era la existencia de un déficit comercial.

El poder adquisitivo de 1970 a 1976 se redujo a la mitad por efecto de la devaluación del peso.

Es entonces que la nación ve finalizado el periodo del llamado Milagro Mexicano. De entonces a 1995 las crisis se verán recurrentes y cada vez más profundas: 1976, 1982 – 1983, 1985, 1987 y 1994.

Los norteamericanos, líderes mundiales del periodo del capitalismo fordista, resuelven su crisis de competitividad con el cambio de patrón oro – dólar al sistema fiduciario. Así el valor del dólar ya no reside en la cantidad del oro que tengan en las reservas del Fuerte Nox, sino en su gran PNB. Así, si la crisis de 1971 fue por la falta de respaldo de mineral por el valor nominal creado, ahora resulta que lo que genera el sistema fiduciario permite la emisión de más dólares.

Qué se hizo con esta nueva emisión? Pues principalmente la Reserva Federal norteamericana lo canalizó al Fondo Monetario Internacional, en Derechos Especiales de Giro, lo que lo hizo socio mayoritario del mismo. Esto le otorga tener gran capacidad de voto (incluso de veto), y conjugado con otros socios con intereses entendidos como Inglaterra, pudieron manipular a sus intereses a este organismo multilateral (Stiglitz, 2004).

La propia crisis del fordismo que redujo las compras hacia el exterior del pueblo norteamericano lleva a las naciones en vías de desarrollo, con una grave dependencia tecnológica y comercial, a déficit comerciales que consecuentemente, para mantener la estabilidad de sus regímenes cambiarios, los obliga a endeudarse.

La crisis que estas naciones sufren por causa de la crisis de las naciones industrializadas, especialmente la estadounidense, se resuelve adquiriendo vía deuda los nuevos dólares que los norteamericanos pudieron emitir gracias a la implementación del régimen cambiario de tipo fiduciario. Habían podido trasladar su crisis a la periferia del capitalismo.

Estados Unidos de América no puede competir productivamente contra las economías emergentes como las asiáticas, encabezadas por Japón, debido a que estos, padres de la toyotización, demuestran ser más eficientes y competitivos. El déficit comercial causado a la Unión Americana es sanado mediante la colocación de deudas en el tercer mundo, al que llevaron a la crisis para amortiguar su caída.

Deudas que por otra parte representaron un cheque en blanco que otorgaban los deudores a los acreedores. Cuando aumentaba el déficit de balanza de pagos estadounidenses, estos solo incrementaban su tasa PRIME y la LIBOR, y recababan los recursos necesarios de sus deudores. Con esto se crea un circuito malicioso puesto que los excesos en la economía norteamericana, finalmente eran subsidiados por los países en vías de desarrollo, cuyo efecto es crítico.

El endeudamiento vino progresando de 1976 al año 2000 para llegar a una dimensión superior a los 162 MMD. Y no es el caso mexicano, sino que también toda la región latinoamericana presenta la misma situación. La cuestión es que este endeudamiento tiene un límite: la capacidad social de pago de la deuda externa de cada una de las naciones y los enormes costos políticos. La violencia empieza a manifestarse.