ANUARIO DE ENSAYOS DE SUCESOS POLÍTICO-ECONÓMICOS EN MÉXICO Y SU REGIÓN CENTRO

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Ángel Enrique Carrillo Picón y otros

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ENSAYO X. “YeGón” a las “manos limpias” de Calderón

Se difundió en diversos noticieros, una entrevista a Zhenli Ye Gon, por una agencia internacional de noticias, en la que dijo que el dinero que le fue incautado pertenecía al PAN, y que miembros de ese partido, entre ellos el actual secretario del Trabajo, Javier Lozano, enviaron el verano pasado a su domicilio.

Los señalamientos de Zhenli confirman que la multimillonaria campaña de Calderón en 2006 estuvo financiada de manera ilegal por grupos privados nacionales y extranjeros, varios probablemente vinculados al narcopoder, y tuvo que contar con doble contabilidad, como hizo atrás Vicente Fox a fin de ocultar esos gastos descomunales, utilizados en lo esencial en la campaña negra y en la compra del voto.

La nota periodística se ha abierto paso aunque al principio varios medios, impresos y electrónicos, la disfrazaron dándole prioridad a la maniobra calderonista de pretender justificarse: sí, puede ser que la denuncia de Ye Gon sea un chantaje, pero parte de una verdad; y hoy la noticia que debió haber sido dada como tal, es que el dueño de la casa donde fueron decomisados más de 205 millones de dólares asegura que eran fondos de la campaña presidencial panista que uno de sus principales personajes, Javier Lozano Alarcón, habría hecho guardar bajo amenaza clásica: cooperas o cuello. Es notable la manera como han suavizado el asunto algunos medios que suelen publicar con gran despliegue versiones sin fuente. Recuérdense las acusaciones contra el gobierno de Hugo Chávez, por ejemplo, respecto a compra de armamento para guerrilla mexicana. Pero ahora que una agencia gringa da a conocer una información precisa y real, los redactores vendidos al oficialismo, tratan de suavizar la nota para que no se sepa la verdad y no perjudique a Calderón.

Y para agravar el asunto, el Bank of America recibió hace más de un mes del gobierno mexicano 204 millones de dólares que fueron decomisados el pasado 14 de marzo por la Procuraduría General de la República (PGR) en la residencia propiedad del ciudadano chino naturalizado mexicano Zhenli Ye Gon. La transferencia fue totalmente irregular, porque se adjudicaron los recursos antes de que una autoridad judicial competente en México determinara la licitud o ilicitud del dinero.

Ese dinero se debió entregar, como lo manda la ley, a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; una vez que hay una resolución judicial definitiva que permita al Estado mexicano apropiarse de esa suma, la propia ley establece los destinos: una parte va al Poder Judicial, la otra debiera ir a la Secretaría de Salud para la prevención de adicciones y rehabilitación de adictos, y una más va a la tarea de investigación policial, esto lo señaló el propio Felipe Calderón. No está claro por qué el dinero incautado, se deposite fuera de nuestro país. ¿Acaso hay otros casos similares? ¿Qué se pretende con eso?

El decomiso de Las Lomas siempre ha sido anormal. Primero, quienes contaron los dólares reportaron oficialmente una cifra muy inferior a la que luego debieron reconocer como cierta. ¿Mal conteo para quedarse con los excedentes o para colocar esa papa caliente en un nivel de menor escándalo al que realmente representaba?

Está justificada la denuncia que se ha hecho públicamente al IFE, por su sospechoso silencio. Habiendo un aspecto electoral en el asunto, los funcionarios de esa institución guardan silencio. No se ve, no se oye este escándalo. El IFE, desacreditado como nunca a lo largo del proceso electoral y después, ha tratado de mostrar credibilidad, aplicando sanciones a partidos. Y ahora, nada. Con esto da la razón a quienes consideran que la reforma electoral debe, necesariamente, hacer a un lado a quienes jugaron un papel muy importante en el fraude electoral.

¿Y que se trata de encubrir? Pues que con la complicidad de autoridades portuarias, de la Secretaría de Salud y de la Administración General de Aduanas, Zhenli Ye Gon se convirtió en uno de los traficantes de pseudoefedrina más importantes. Según datos de la Drug Enforcement Administration (DEA) y de la PGR, el destino de este precursor químico utilizado para la elaboración de drogas sintéticas era el cártel de Sinaloa, también conocido como cártel del Milenio.

Pero las cosas no terminan ahí. Las operaciones ilegales del empresario de origen chino salpicaron ya a un buen número de funcionarios de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), dependiente de la Secretaría de la Salud, por su posible protección a Ye Gon.

Por lo tanto “las manos limpias” de Calderón, no existen, pues el escándalo detonado por Ye Gon implica al gobierno de Felipe Calderón, y particularmente al secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, en presuntas maniobras ilícitas para ocultar dinero ilegal destinado a la campaña por la Presidencia.

El video, fue propagado desde Estados Unidos, Washington presiona por algo que Felipe Calderón no quiere cumplir y que se comprometió en campaña con los gringos. De otra forma no se conocería, ya que “Televizca” y “Teleaburrición Azteca” por sus compromisos adquiridos con el panismo (permisos para apuestas), no lo habrían difundido. Y aun así, los medios mexicanos le dan poca trascendencia a la escandalosa denuncia del señor Ye Gon o la diluyen entre interpretaciones, justificaciones y ángulos de distracción. Así que, ¿Se incrementarán las presiones del gobierno Calderonista para privatizar PEMEX? O ¿Continuarán las denuncias de Estados Unidos contra la corrupción panista?