ANUARIO DE ENSAYOS DE SUCESOS POLÍTICO-ECONÓMICOS EN MÉXICO Y SU REGIÓN CENTRO

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Ángel Enrique Carrillo Picón y otros

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ENSAYO XLVII. En Tabasco, Tanto peca el que se clava la lana… como el que…

La oficina de la Estrategia Internacional de reducción de Desastres de la ONU confirmó lo que todo mundo sabe: que habría podido evitarse la tragedia de Tabasco y Chiapas por las inundaciones.

Se desconoce el uso de $2 mil millones de PEMEX y Hacienda, destinados a obras hidráulicas de Tabasco. La infraestructura de control de ríos, bordos y drenes no se vio en la tragedia que vive el estado.

Cinco mil millones de dólares (cálculo inicial del costo económico de la tragedia tabasqueña), equivalen, a 55 mil millones de pesos. El Fonden no cuenta con ellos, asegura; el gobierno federal tampoco; el estatal menos. Nunca hay dinero para este tipo de emergencias, y la población de menos recursos paga los daños (los originados por la madre naturaleza y los causados por las corruptelas de la clase política y sus aliados).

Se promueve la campaña de que las donaciones (económicas y en especie) son la respuesta para hacer frente a la tragedia tabasqueña, pero, por muy buena voluntad, no se llegará muy lejos, como se ha demostrado en tragedias similares.

Una posibilidad real de hacer frente a la tragedia tabasqueña es, utilizando esa fortuna acumulada en forma de reservas internacionales en el Banco de México, que supera los 75 mil millones de dólares.

Los 5 mil millones de dólares en que el gobierno tabasqueño calcula el costo económico de la tragedia sólo significan 3 por ciento de las reservas internacionales. Paga más el gobierno federal por mantener ese fondo improductivo, que la merma que le significaría utilizar esa pequeña porción para destinarla a la rápida reconstrucción de Tabasco y a la atención del más de un millón de damnificados.

Calderón anunció que se destinarán solo 7 mil millones de pesos para la reconstrucción de Tabasco. Pero para promover su imagen erogó 3 mil 700 millones.

¿Es mucho o poco? Para dar una idea: a) esos millones de pesos, y algo más, los gasta el gabinete de la “continuidad” en comidas, viajes y celulares; b) en este 2007 Calderón gastará una cantidad considerable (3 mil 700 millones de pesos) en propaganda, esos somníferos promocionales con los que día y noche bombardea a la población y transmite a través de los medios electrónicos, y c) es una cantidad que el propio michoacano gastará en 2008 para el uso del sistema de transporte aéreo presidencial.

Para los damnificados, 7 mil millones sólo representan una muestra de humor negro, sobre todo si se recuerda que en abril, el inquilino de Los Pinos condonó, 2 mil 179 millones de pesos en créditos fiscales a cuatro clubes de fútbol; 2 mil 675 millones a una compañía editorial, y mil 522 millones a dos cadenas televisivas, por las que transmite sus soporíferos promocionales. En total, 6 mil 376 millones de pesos (se citan sólo esos ejemplos, pero hay muchos más), un monto casi igual a lo destinado a la reconstrucción tabasqueña, y sólo para Pymes.

Por otro lado, después de miles de fotografías y videos de ocasión, cientos de promocionales con su imagen repartiendo pañales, cargando saquitos de arena a medio llenar, acariciando bebés y demás tomas paternales, todos ellos en el marco de la tragedia tabasqueña, el inquilino de Los Pinos contó el chiste del día: “no hay margen para el oportunismo político en Tabasco”. ¿Y qué hace entonces él?

También es cruel ver a Joaquín López Dóriga y Carlos Loret “Te embota” en sus respectivos noticieros. Piensan que solidarizarse con el pueblo de Tabasco es sólo transmitir noticias desde las zonas encharcadas ¿Por qué no van a las regiones realmente inundadas? Mojarse sus piececitos y poner cara de angustia no es suficiente. Apenas el domingo pasado andaban en la plaza de toros disfrutando de la corrida y para el lunes ya aparecieron en Tabasco “realmente conmovidos”.

Aparentemente, muchas instituciones se mueven, por Tabasco. Pero, para las empresas, el objetivo de la “ayuda” es la deducibilidad de impuestos. Su solidaridad se fundamenta en deducir sus pagos al fisco, y la tragedia ha sido un regalo para evadir el pago de impuestos de 2007, como hacen con el “redondeo”, los “teletones”, etc.

Para deducir impuestos, los centros comerciales, la banca, los medios electrónicos, se publicitan promoviendo cuentas bancarias para la ayuda, debilitando a Hacienda por evasión de impuestos, es más lo que se publicitan que lo que ayudan.

Otra forma en que puede ayudar el gobierno calderonistas, es que todos los bienes decomisados por ilícitos sean rematados, y el dinero que se obtenga sea dedicado íntegro a los afectados. Podemos empezar, con el uso de los 205 millones de dólares decomisados al chino-mexicano de apellido Zhenli Ye Gon. Además, las ONG como (Ro) Vamos México de Martha Sahagún ¿qué esperan para ayudar a los que necesitan apoyo económico y no palabras huecas?

Se necesita un mínimo de 17 mil millones de pesos, para atender las necesidades inmediatas: créditos para las 200 mil familias afectadas para que puedan sustituir sus muebles y reparar sus viviendas; recursos para reponer redes de agua, drenaje, electricidad, teléfono, pavimento en calles y carreteras, y alumbrado público; desazolvar ríos y drenaje pluvial; construcción de muros de contención. Esto reactivaría la economía y conllevaría una rápida recuperación.

El gobierno federal y local, no actúa de acuerdo con una previsora planeación. Culpar al cambio climático de los sucesos (¿naturales?) es prueba de la actitud timorata de Calderón, para desviar responsabilidades y diluir la posibilidad de enfrentar la cruel realidad imperante.

Tanto peca el que estatalmente se clava la lana (destinada a proyectos hidráulicos y a medidas preventivas baratas, según la ONU) como el que federalmente no da el apoyo suficiente.