MÉXICO ANTE EL TLC

MÉXICO ANTE EL TLC

Rogelio Martínez Cárdenas y otros
rmartinez@lagos.udg.mx

ISBN-13: 978-84-691-3272-2
Nº Registro: 08/38472

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3.7 Conclusión

El modelo asiático hasta antes del TLCAN se caracterizó por una integración informal, sin estatutos ni actas constitutivas, como el caso de la Unión Europea, con un crecimiento record que difícilmente otro bloque económico pudiera alcanzar en los próximos años.

La integración comercial de los países asiáticos ha generado interés para rescatar políticas de comercio con países externos como EE.UU., descuidándose la relación interna. Sin embargo por sus tradiciones y costumbres tienden a apoyar de manera directa las acciones de sus vecinos cercanos fomentando una especie de agrupación de tipo familiar.

Los sistemas de integración que se conforman en el Área Asia Pacífico son necesarios para los acercamientos entre los miembros, pero son manipulados por las potencias regionales. En el caso de la APEC son los EE.UU., y esto se ve reflejado en las modificaciones constitutivas que se dieron antes de la creación de este organismo.

La implementación de los procesos correctivos contra la crisis de 1997 en Japón y los NIC’s1 y NIC’s2, conocida como "efecto dragón", puso en tela de juicio dos cosas. La primera: cuestionó al sistema capitalista asiático, que distinto al occidental parecía más perfeccionado. Y segundo, el Fondo Monetario Internacional desplazó al Estado en el papel regulador y estabilizador de las economías, anteponiéndose a las nuevas teorías a-nacionalistas del pensamiento económico capitalista, propuestas como políticas de sustitución de importaciones etc.

Los esfuerzos de Cooperación Regional además de beneficios comerciales, cohesión política, y armonización social en un nivel informal, aportan a sus miembros colaboración internacional para llevar a cabo esfuerzos de liberalización unilateral, o liberarlos de presiones diplomáticas externas que intentan reforzar decisiones políticamente difíciles, concernientes al comercio y a las relaciones económicas con países no socios.

Las nuevas formas de cooperación regional y sub-regional en Asia pueden ser vistas, como uno de los medios empleados para facilitar la colocación de recursos a escala regional fuera del control de BM y FMI, para mejorar la competitividad global de la región.

Ha habido un rápido desarrollo económico entre los países asiáticos en años recientes, especialmente en los noventas. Varias formas de cooperación se han perfeccionado, incluyendo arreglos formales e informales a nivel sub-regional, y algunos de estos han involucrado acciones de los gobiernos y del sector privado. La cooperación se ha extendido más allá de las relaciones comerciales para cubrir problemas ambientales, intereses comunes de infraestructura, desarrollo de recursos y capacidad económica en las partes menos desarrolladas de algunos países.

A mediados de los noventas, cuando se instalaba el TLCAN, la cooperación económica entre países asiáticos estaba ganando un impulso considerable, actualmente ha tomado una variedad de formas, desde acuerdos regionales formales entre grupos de países asiáticos, hasta arreglos menos formales pero innovadores de nivel sub-regional, con objetivos pragmáticos altamente enfocados abarcando países dentro y fuera de Asia. Una de las características más importantes es que no están hechos para obtener provecho de los participantes discriminando a terceros sino que tienen la intención de ser creadores de comercio más que desviadores. De hecho, en años recientes, muchos países en Asia, aún aquellos incluidos en arreglos formales o no-formales, han continuado haciendo reducciones unilaterales en tarifas y otras barreras comerciales. De esta manera, la expansión de la cooperación económica se centra firmemente en el contexto de una política más amplia de apertura para el resto del mundo, política que ha pagado grandes dividendos en términos de crecimiento y afluencia de IED para aquellos países asiáticos que la han adoptado en el pasado.

Esto significa, adopción de políticas orientadas hacia este fin, especialmente relativas a la apertura para comercio e intercambio con el resto del mundo, que darán lugar a cambios estructurales en la economía, sobre todo mediante las ventajas comparativas, como mayor preparación de los recursos humanos, receptividad para los cambios tecnológicos e incorporación y generación de nuevos conocimientos.

La teoría señala que es más probable alcanzar estas nuevas estructuras político-económicas con la apertura comercial que con las tendientes al proteccionismo interno. El intercambio internacional de bienes y servicios hace disponibles bienes y servicios como intermediarios y para consumo final. Tal intercambio tiene efectos profundos sobre la estructura y funcionamiento de mercados, pues cambia las ventajas comparativas con el tiempo. El incremento en el acceso a mercados nacionales para productores de otros países obliga a la competencia en los mercados locales, incrementa la especialización, hace más receptivos a los productores para la adquisición de nueva tecnología y, en general, hace a los mercados cada vez más sensibles a cambios en los productos y métodos de producción en la economía global. Complementando la expansión del comercio en bienes y servicios entre los países asiáticos y con el resto del mundo.

El flujo de capital hacia dentro de la región también se ha incrementado. Muchas importaciones y exportaciones de bienes y servicios están asociadas directamente con el PIB. El PIB ha ayudado a las tendencias de exportación de los países asiáticos, especialmente aquellos en el Este de Asia, mediante el mejoramiento del acceso a los mercados, bajando sus costos de producción, incrementado su acceso a nueva tecnología y facilitando su especialización en segmentos rentables y en crecimiento de mercados para manufacturas y servicios. Si bien el TLCAN no ha sido directamente la causa de estos cambios económicos en el Este Asiático, sin embargo si ha sido un factor determinante para que los mismos se aceleraran en la forma como se han dado.

Al grado que las nuevas formas de cooperación regional y sub-regional en Asia pueden ser vistas, como uno de los medios empleados para facilitar la colocación de recursos a escala regional fuera del BM y FMI, para mejorar la competitividad global de la región.