DIAGNÓSTICO Y POSICIÓN DEL SUBSECTOR CULTURA EN COLOMBIA 1.995 ¿ 2.003

DIAGNÓSTICO Y POSICIÓN DEL SUBSECTOR CULTURA EN COLOMBIA 1.995 ¿ 2.003

Camilo Herrera Mora
Fabián Garcia
Adriana Lozano

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¿Cómo aportan a la economía?

Para saber cómo aportan las Industrias Culturales a la economía se han utilizado estadísticas y metodologías desarrolladas por el CENEC y sus observatorios gracias a las siguientes fuentes de información:

DEPARTAMENTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA, BANCO DE LA REPÚBLICA, DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACIÓN, DIRECCIÓN DE IMPUESTOS Y ADUANAS NACIONALES, MINISTERIO DE COMERCIO, SUPERINTENDENCIA DE SOCIEDADES, SUPERINTENDENCIA DE VALORES, SUPERINTENDENCIA BANCARIA, BOLSA DE VALORES DE COLOMBIA, IBOPE, ESTUDIO GENERAL DE MEDIOS, CÁMARA COLOMBIANA DEL LIBRO, ASOMEDIOS, FUNDALECTURA, BIBLIOTECA LUIS ANGEL ARANGO, SAYCO-ACINPRO, ASINCOL, DIRECCIÓN NACIONAL DE DERECHOS DE AUTOR, ANDI, CONFECÁMARAS, CONVENIO ÁNDRES BELLO, CERLALC, CONSEJO BRITÁNICO, UNESCO, RESERVA FEDERAL DE LOS ESTADOS UNIDOS, LA OFICINA DE ESTADÍSTICAS LABORES DE LOS ESTADOS UNIDOS, LA OFICINA DEL CENSO DE LOS ESTADOS UNIDOS, ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE ECONOMISTAS CULTURALES, MC QUIRE UNIVERSITY, UNIVERSITY OF LEEDS, UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID

UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE VALENCIA, AVAL TAXO, CULTURA INTERNACIONAL, UNIVERSIDAD DE MICHIGAN.

A. PARTICIPACIÓN DE LAS INDUSTRIAS CULTURALES EN EL PIB DE COLOMBIA

El Convenio Ándres Bello, con el apoyo del Ministerio de Cultura de Colombia y el CERLALC, ha venido desarrollando una medición sobre el aporte económico de las industrias culturales al país, de los cuales vale la pena destacar dos hallazgos en particular: el peso de la cultura en la economía y el volumen de ventas que junto con otros aportes, representaron un 2.8% del PIB . En la siguiente gráfica (a) se puede apreciar cómo la participación en el PIB de estas industrias se ha ido incrementando desde 1995 con un 0.81% hasta 2003 con 1.24%. Pero aún continúa siendo bajo comparado con el de otros países.

En el gráfico (b) se puede ver qué tanto aportan las industrias a la economía. El sector que más aporta es la Televisión con 38,70%, seguido de los periódicos con 19.76%, Editoriales con 17,65%, radio con 11,99%, Televisión por suscripción con 9.79%, Cine y video 6.33%, Discos 1.18% y Revistas 0.61%. Por su parte, en el gráfico (c) está la participación en millones de pesos de cada subsector cultural desde 1994 al 2003.

En el gráfico (d) se observa como ha variado la composición de la producción cultural en Colombia desde 1995 a 2003. El radio y las editoriales han perdido participación porcentual, mientras que la televisión la ha incrementado. Los periódicos en cambio se han mantenido a pesar de los cambios y la competencia de las nuevas industrias culturales.

Las industrias culturales también contribuyen con la generación de empleos directos. En 1996 generaron 12.766 empleos de los 430.034 que generaron el total de las industrias. En el 2000 las empresas culturales redujeron los empleos directos a 11.941 (variación porcentual de -6.46%), mientras que el empleo en el total de las industrias aumentó a 536.429 (incremento del 24.74 %). Puede ser explicado por la entrada de nuevas tecnologías o por el cambio en los procesos de producción y distribución.

En la gráfica (E) se puede ver que las industrias culturales participaron en el crecimiento de la economía, mas no son grandes influyentes en el comportamiento del PIB. Como se ve hubo dos grandes caídas para la industria cultural: 1999 y 2001. En 1999 las industrias culturales no crecieron, con excepción del subsector televisión que aparentemente fue el que repuntó en algo el crecimiento de esta industria. En el año 2001 se ve que las industrias culturales en general se vieron afectadas por el bajo crecimiento, pero su influencia en el PIB no fue decisiva.

En la gráfica (F) se ven las ventas de la producción cultural en pesos constantes en el que se ve el aumento en las ventas de la televisión, las editoriales, los periódicos, y en menor medida la radio, la televisión por suscripción y la fonografía. El positivo crecimiento de las ventas del subsector contrasta con el nivel de ventas del total de la economía y cabe llamar la atención en las ventas de discos, revistas y libros que han caído dentro de una tendencia que en su gran mayoría la explican la relación de bajos ingresos nacionales y la piratería.

También es llamativo ver que la llamada pauta publicitaria repartió sus inversiones en los servicios culturales libres de manera equitativa, pero si es preocupante ver que las ventas de bienes son cada vez menores que la venta de servicios lo que los lleva a ser un subsector de producción y prestación de contenidos, que si bien son de bajo valor unitario y tienen la ventaja de la emisión masiva, causa una caída en el valor agregado y en la empleabilidad del sector.

En la gráfica (G) es posible observar el aporte de las industrias culturales en toda la economía colombiana según las ventas en precios constantes. Se aprecia claramente como estas industrias y el total de la economía se vieron afectados por la crisis económica de 1998 y 1999.

En la gráfica (H) se ve la rentabilidad del mercado y cómo están las industrias culturales frente a otras posibilidades de inversión. Para el año 2003 las industrias culturales son más rentables que la tasa Prime, que la DTF y que el resto de las industrias colombinas, sin embargo, la tasa Libor sigue por encima de ellas.

La inflación del Subsector Cultura en Colombia es un elemento no tradicional de comprensión de su dinámica. Si bien tiene la debilidad de no demostrar la tendencia de mercado de los servicios culturales libres, su aporte es importante.

En la gráfica (I) se aprecia que el sector cultura no es exento del alcance de la inflación y que la inflación cultural fue mayor en los periodos de 2001 a 2002 que la inflación total. Sin embargo, para mediados de 2003 y el 2004 aparece una tendencia contraria.

Es llamativo el crecimiento de la inflación cultural desde finales de 2000 hasta mediados de 2001, que muestra claramente que el sector estaba en una seria crisis de ventas e implemento una estrategia precio con el fin de mejorar sus estados financieros, situación que sólo dio resultados dos años más tarde y que al ser contraria a la capacidad de compra redujo el mercado.

El la siguiente gráfica (J) se ve que cada uno de los subsectores respondió con diferentes dinámicas de precio ante la crisis económica. Siendo claro que el aumento de precio fue muy importante en los periódicos siguiendo la estrategia precio, las editoriales decidieron no variar precio con el fin de no perder mercado y las disqueras prefirieron reducir sus precios y hacer promociones.

Del mismo modo se puede afirmar que el aumento de los precios de periódicos tiene una relación directa con el aumento de los costos de los insumos importados en particular el papel.

Esto nos demuestra que el sector tiene una relación con precio particular, ya que se ve seriamente afectado por los incrementos, pero las ventas no reaccionan al efecto promociones.

Si bien en 2001 el sector fue altamente inflacionario, en 2002 su tendencia se revierte y se ajusta a las condiciones del mercado, mostrando que es más efectivo causar aumentos de precios en ciclos más largos que el período anual, con el fin de evitar la ampliación del mercado de la piratería.

La asignación potencial del consumo de los colombianos nos permite comprender la ubicación en nichos potenciales de los productos y sus limitantes de venta por precio. Esta Gráfica (K) nos permite comprender que la asignación potencial de gasto de los colombianos en productos culturales es tan sólo del 0,7%, lo que significa que por cada millón de pesos de gastos mensuales los colombianos asignan $7.270 en consumo del sector. Es importante aclarar que la asignación es menor por niveles de ingreso lo cual significa que el nicho de mercado potencial se ubica en los niveles de ingresos altos.

En la gráfica (L) se hace una comparación entre el perfil de los consumidores culturales en Colombia y en Estados Unidos. Al ver la otra orilla de la negociación, vemos que las condiciones cambian dramáticamente por la situación del mercado de los Estados Unidos. La priorización de consumo por preferencias y precios del estadounidense es Televisión por Suscripción, Cine y Video, Discos, Periódicos, Libros y Revistas. Priorizacion absolutamente contraria a la colombiana que es Periódicos, Libros, Televisión por Suscripción, Discos, Cine y Video y Revistas. Situación que nos muestra la gran diferencia de perfiles de los consumidores culturales de ambas naciones.

La capacidad de compra cultural de los estadounidenses es más del doble que la colombiana, situación que se explica por el nivel de ingreso medio y la mejor distribución del mismo. Esto nos muestra que el Consumidor Cultural Estadounidense responde en una proporción del 77% a demandar servicios culturales, en situación casi opuesta al colombiano quien demanda 79% de bienes culturales. Siendo esta capacidad de compra 14 veces superior a la colombiana, nos da un mercado potencial para 2002 de $28,220,619,230,964.50, mercado 13 veces mayor que el local, lo cual es una ventaja que toca aprovechar.

La gráfica (M) muestra el mapa de posición relativa de la economía cultural. Vemos que este sector a nivel de mercado, no ha presentado un gran crecimiento, ni una gran rentabilidad, pero si hay consumo de lo producido. Respecto al aporte Institucional se puede ver que hay algo de regulación en comercio exterior, si hay regulación tributaria y es cierto que existen una gran cantidad de gremios en subsector cultural, pero su agremiación es muy baja ya que sólo están agremiadas las grandes empresas, que si bien explican más 80% del patrimonio del sector no alcanzan a ser el 20% de la totalidad de establecimientos. Esto presenta una gran debilidad en el momento de establecer posiciones unificadas frente a procesos políticos y comerciales, ya que existen más de 10 gremios en el subsector.

En cuanto a los intangibles se puede ver que la industria cultural tiene un gran potencial en Derechos de autor, el idioma que le abre la puerta al mercado de toda América Latina y la posibilidad de plasmar contenidos nacionales en las obras.