POBREZA, MIGRACIÓN, REMESAS Y DESARROLLO ECONÓMICO

POBREZA, MIGRACIÓN, REMESAS Y DESARROLLO ECONÓMICO

Emeterio Guevara Ramos

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F. LOS MICROBANCOS

En México, la mayoría de los pobres rurales no tienen acceso a servicios financieros.

Entre las diversas causas de la pobreza, los factores limitantes económicos están asociados a la falta de acceso a servicios financieros. El esfuerzo del proyecto Microbancos de la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social (AMUCSS) está dirigido a contribuir con innovaciones en la prestación de servicios financieros para familias pobres.

Es un modelo operativo de intermediación financiera, orientado a proporcionar servicios financieros a la población rural pobre de México, con una orientación especial a comunidades indígenas marginadas.

Es una forma de banca comunitaria rural donde los productos financieros está orientados a facilitar que cualquier persona pueda abrir una cuenta de ahorros, recibir un préstamo, cambiar un cheque, contratar, pagar un servicio (recibos de luz, agua, etc.), o recibir una remesa de dinero en su banco local.

El Microbanco moviliza los recursos locales, financieros, sociales y organizativos, al ofrecer un lugar seguro para los depósitos y una metodología que permite su colocación profesional en préstamos para el desarrollo de opciones económicas en las regiones. Cada Microbanco tiene sede en un lugar estratégico de la microregión, cuenta con una ofician regional y está organizado geográficamente por Agencias a nivel de cada comunidad o población de su área de influencia.

Los socios o clientes (sean ahorradores, prestatarios, asegurados) participan en forma individual en el capital accionario y tienen derecho a elegir al Comité de Agencia, el cual se involucra en la promoción y operación de servicios financieros, en particular en la captación del ahorro y su traslado con seguridad. A nivel regional, dos Consejos, uno de Administración y uno de Vigilancia participan en la gestión directa en representación de los socios locales.

Los Microbancos, se ubican en regiones indígenas rurales de alta y muy alta marginalidad y pobreza en el sur de México: Sierra Norte de Puebla; Sierra Mazateca; Mixteca, Sierra Sur y Mixe del Estado de Oaxaca; Alto Balsas de Guerrero; Altos de Chiapas. Se trata de regiones con una fuerte dispersión geográfica, poca comunicación y bajos niveles de escolaridad.

La tecnología empleada en los Microbancos ha sido diseñada para lograr confiabilidad y eficiencia en la operación financiera con accesibilidad para implementarse en regiones con un bajo nivel de escolaridad.

Los sistemas contable, administrativo, de información soportan una estrategia de gradualidad operativa en la apertura de servicios financieros de ahorro, crédito, seguros, cambio de cheques, pago de servicios, cuya orientación es atender a una amplia y diversa clientela rural. Los operadores son jóvenes indígenas con nivel medio de escolaridad y un fuerte conocimiento e identidad con sus regiones de origen.

El énfasis en la construcción de los Microbancos es la formación de operadores técnicos-promotores, cajeras, gerentes-y la implementación de métodos de información, capacitación y formación de los socios y usuarios. Ambos aspectos dirigidos a lograr la más amplia penetración en los espacios y comunidades rurales. La perennidad social requiere que los agentes sociales participen con equidad en el acceso a la información sobre a nueva institucionalidad financiera, derechos y obligaciones de las partes.

En los Microbancos, la adaptación permanente de los servicios financieros de ahorro y crédito es esencial. Los créditos son de libre disponibilidad, basados en la capacidad de pago, con garantías solidarias, en montos y plazos adaptables a las diversas necesidades de la población e incluyen incentivos a la recuperación. El ahorro libre, sin condicionamientos al crédito es el producto financiero privilegiado. Una cuenta puede abrirse a partir de 50 pesos, con depósitos y retiros limitad, permite el ahorro de comunidades, ahorro individual, ahorro infantil y ahorro de grupos de trabajo. Además del ahorro y crédito, los Microbancos según su nivel de consolidación ofrecen otros servicios financieros como: el seguro de gastos funerarios, el pago de cheques de maestros y cheques de Procampo, pago de servicios, próximamente transferencia de remesas.

Estas características les permiten superar las limitaciones que enfrentan las instituciones locales pequeñas, aisladas e incomunicadas, así como aprovechar las ventajas comparativas de la inserción comunitaria. Además de los servicios compartidos, el funcionamiento en red permite una escala para el establecimiento de programas permanentes de capacitación y asistencia técnica, así como el intercambio permanente de experiencias.

Respecto al marco legal, en el sistema jurídico mexicano no existen figuras adecuadas para este concepto de intermediación financiera. Por ahora, los Microbancos operan bajo figuras civiles y se orientan a ser incluidas en alguna de las dos figuras jurídicas del Sistema de Ahorro y Crédito Popular cuya base es la Ley de Ahorro y Crédito Popular de abril del 2001.

La orientación de sistema financiero descentralizado se adapta a las condiciones rurales de México, la iniciativa Microbancos se ha alimentado de diversas experiencias internacionales y ha contado a lo largo del desarrollo conceptual, experimentación, pilotaje, diseño de sistemas e instalación práctica, con diversos patrocinadores públicos y privados como la Fundación Ford, Fundación Ba Solay, UNAM-Instituto de Ingeniería, Fimer-SHCP, BANRURAL, SAGARPA, IRAM, AMUCSS, FLD y las propias comunidades interesadas.

Sobre los apoyos gubernamentales al microcrédito, destaca la creación del Programa de Asistencia Técnica al Microfinanciamiento Rural (Patmir) en el año 2000 por parte de la Secretaría de Agricultura. Este era y es un proyecto importante porque apunta lo que nunca nadie había apuntado, que es la capacitación y la asistencia técnica como vehículo prioritario para fortalecer a los organismos y generar nuevas iniciativas.

El Patmir se está concentrando en Chiapas y las Huastecas, el Alto Balsas de Guerrero, en la Sierra de Huautla de Morelos, en la Sierra Mazateca de Oaxaca, en la Mixteca y en la propia Sierra del Norte de Puebla.