POBREZA, MIGRACIÓN, REMESAS Y DESARROLLO ECONÓMICO

POBREZA, MIGRACIÓN, REMESAS Y DESARROLLO ECONÓMICO

Emeterio Guevara Ramos

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D. LA REDUCCIÓN DE LA POBREZA Y LAS REMESAS

El Banco Mundial ha medido recientemente el impacto del ingreso por concepto de remesas en los hogares mexicanos, en su informe: La Pobreza en México: Una evaluación de las Condiciones, Tendencias y la Estrategia del Gobierno (2004).

Este informe muestra una reducción de la pobreza extrema en nuestro país durante el período del año 2000 al año 2002, donde 3.1 millones de personas salieron de la extrema pobreza. Esta cifra se obtiene al comparar los niveles de pobreza alcanzados por la población en el año 2000 que fue del 24.2% y los del 2002, donde el estudio arroja una cifra del 20.3%.

Por otra parte, añade el informe, que la pobreza moderada descendió de 53.7% a 51.7%. Sin embargo, especialistas del Banco Mundial señalan que si bien la reducción de la pobreza se debe a la aplicación de programas sociales, entre otros factores destaca el envío de remesas.

Al hacer referencia a zonas rurales, las remesas enviadas por los mexicanos contribuyen con el 19.5% del ingreso del 20.0% de las familias más pobres, el programa Oportunidades aporta el 10.2% y el Procampo contribuye con 3.8%. Por otra parte, en las áreas urbanas, la contribución de las remesas y transferencias es al mismo tiempo menor y más volátil. El restante 66.5% es obtenido con ingresos de la familia en el lugar de origen.

También, el reporte del Banco Mundial señala que si bien las remesas y otras transferencias son de gran importancia para el nivel y el cambio de ingresos especialmente en el caso de los pobres rurales -su cobertura es muy diferente.

Las remesas del exterior llegan a 13% de todos los hogares rurales y a menos de 4% de los hogares urbanos. Sin embargo, para el quintil más pobre de los hogares rurales esta proporción aumenta a más de 20%. Los montos promedio recibidos son en estos hogares mucho mayores que los de otras fuentes de ingresos. (Banco Mundial, 2004:84).

El estudio del Banco Mundial deja ver que aún cuando los instrumentos de políticas de asistencia social, implementados básicamente por los programas gubernamentales denominados Oportunidades y Procampo, han tenido un buen desempeño en la reducción de la pobreza extrema, entre los años 2000 al 2003, sobre todo en los hogares pobres rurales. Sin embargo, empieza a incrementarse después del año 2004.

Las remesas de los mexicanos que se encuentran trabajando en el exterior han tenido su impacto en el ingreso de estos hogares junto con los incrementos a su ingreso proveniente del trabajo rural no agrícola, el ingreso por actividades comerciales, las transferencias privadas, y un gran incremento en las transferencias públicas, dentro de las que predominan los programas gubernamentales Oportunidades y Procampo.

Es destacable que el ingreso de las remesas ha superado en más del 100% el presupuesto federal ejercido para la superación de la pobreza entre los años de 1995 y 2003. En el año 2007 se estima que el ingreso por remesas significará con respecto a este rubro el 219%.

Esta reducción de la pobreza, en particular en hogares de zonas rurales, por el impacto en su ingreso por transferencias de dinero desde el extranjero, es reconocido además por organismos internacionales como la OCDE y el PNUD.

La disminución de la pobreza en México se debe probablemente al aumento del envío de las remesas de los mexicanos que viven en Estados Unidos. Los migrantes tienen la posibilidad de enviar mayores recursos económicos a sus familias y mejorar su calidad de de vida, tanto en su formación como en su salud.

Otro resultado en torno al cual vale la pena reflexionar y sobre todo continuar profundizando en su estudio, es en la baja presencia de migrantes recientes en los hogares receptores de remesas. Una de las transformaciones más importantes en el patrón de la migración mexicana a los Estados Unidos durante los últimos años, es la disminución de la migración temporal o circular, y el aumento de la migración permanente.

Este cambio sin duda afectó la organización del sistema de remesas y los patrones de recepción de dinero en México, que a su vez pudiera estar explicando esta baja presencia de migrantes recientes en los hogares receptores de remesas.

Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en el “Informe sobre Desarrollo Humano en México” indica que “las transferencias juegan un papel muy importante en la desigualdad del ingreso rural, en parte porque rubros como las remesas de trabajadores en el exterior y los subsidios de los programas contra la pobreza se concentran en la población de menores ingresos, que es típicamente rural.

En contraste con el panorama anterior, las zonas urbanas se caracterizan porque las transferencias juegan un papel relativamente menor que en las zonas rurales”. (PNUD, 2003:93)

La información del PNUD, 2007, refleja que tales condiciones se siguen manteniendo de manera que los subsidios y las transferencias vía programas de asistencia social tienen poco impacto en la reducción de la pobreza, y por el contrario, si lo tienen los proyectos prtodcutivos en aquellas áreas de alta migración o marginación donde se han implmentado.