TÉCNICAS POLITOLÓGICAS PARA LA GESTIÓN DE PROYECTOS SOCIALES

TÉCNICAS POLITOLÓGICAS PARA LA GESTIÓN DE PROYECTOS SOCIALES

Eduardo Jorge Arnoletto

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.03 La interinfluencia de las partes y los objetivos organizacionales.

Entre el nacimiento y la muerte de las personas y de las organizaciones, el factor de cambio es una constante. Las organizaciones necesitan cambiar porque su contexto cambia sin pedirles permiso, y ya sea para adaptarse a él o para enfrentarlo, es necesario cambiar, reelaborar estrategias, buscar nuevos objetivos. Las personas, dentro de las organizaciones, deben a su vez cambiar para adecuarse a las nuevas situaciones, aunque muchas veces ese dinamismo entrañe cierto desgaste y "rechazo al cambio".

Es esencial reconocer esa necesidad de cambio en nosotros mismos y en los demás, y enfrentarla con decisión y en lo posible sin conflictos. Es también de gran importancia que a través de esos cambios haya una continuidad de identidad en la persona u organización que los experimenta. De todos modos, es notorio que el dinamismo del cambio es generador de conflictos, tanto más cuanto más se acelera el ritmo del cambio y las exigencias del contexto, como ocurre en nuestros días.

La primera línea de defensa de la organización contra los conflictos se llama COMUNICACION. La comunicación tiende a eliminar todos los "conflictos virtuales" originados en errores de interpretación, malos entendidos, decodificaciones según pautas diferentes, etc., para dejar solo en pié los conflictos reales, generados por intereses divergentes o la necesaria partición de recursos escasos.

Para enfrentar los cambios con un mínimo de conflictos, los elementos clave son la sinceridad y la comunicación. Es imposible realizar cambios positivos si no se clarifican los objetivos,las necesidades y las reglas del juego, si no se escuchan los requerimientos de los demás, si no se adoptan decisiones por consenso. No basta la intención: es necesario elevar realmente el nivel de comunicación, lo que significa aprender a organizar el pensamiento antes de expresarlo, aprender a escuchar, aprender a intercambiar. Es esencial evitar malos entendidos, que generalmente se producen por inferencias, mensajes ocultos, proyecciones o predicciones.

La comunicación debe ser cuidadosamente adaptada, de manera que re-sulte adecuada en su forma al contenido del mensaje y a la idiosincracia del receptor. Se deben considerar los tiempos y lugares apropiados para la comunicación y generar abundantes oportunidades de intercambio organizacional.