TÉCNICAS POLITOLÓGICAS PARA LA GESTIÓN DE PROYECTOS SOCIALES

TÉCNICAS POLITOLÓGICAS PARA LA GESTIÓN DE PROYECTOS SOCIALES

Eduardo Jorge Arnoletto

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5.00 LA DOCENCIA PARA ADULTOS:

Introducción general:

La educación permanente de la población, y dentro de ella la formación y actualización profesional, reviste en el mundo moderno el carácter de una obligación nacional. Responde a una auténtica necesidad social, generada por dos grandes fuentes: la vigencia de derechos personales de los ciudadanos al acceso a la cultura, por una parte, y por otra, las necesidades de mayor competitividad del aparato productivo, acuciado por los cambios generados por la revolución científico-tecnológica, la apertura de los mercados, etc.

Esto ha producido en muchos países desarrollados una gran proliferación de organismos públicos y privados que atienden diversos aspectos de esa finalidad. La docencia para adultos está instalada en la dinámica de nuestras sociedades modernas, en aspectos tales como:

* El rol de promoción social asignado a las universidades.

* Los centros de formación profesional para adultos.

* Los sistemas de enseñanza por correo, o educación a distancia con documentos escritos anexos.

* La creación de medios audiovisuales y los consiguientes programas televisivos de formación de adultos.

* Los recursos asignados por empresas y cámaras empresarias a la capacitación del personal asalariado (y no solo de su personal jerárquico).

* El auge del libro de bolsillo, de fascículos, videos, etc.

Se ha generado, pues, una nueva demanda de servicios educativos especializados, muy particularmente por parte de empresas privadas y de cámaras empresarias y sindicatos.

El cambio de cultura empresarial hacia una cultura participativa, centrada en la calidad y la óptima atención a los clientes reales y potenciales, nacionales y extranjeros; y como consecuencia de ello, el cambio de estructuras y funciones, es un proceso complejo y muy delicado, que afecta a personas ya formadas en una tradición anterior, a las que no se puede en principio obligar, sino persuadir y convencer, para que su posterior acción esté inspirada en esa convicción y no sea forzada, lo que la esterilizaría. Esto exige un intenso proceso de capacitación. Antes, la capacitación del personal era considerada como un gasto, que se trataba de reducir al mínimo y de circunscribir a aspectos técnicos especializados. Hoy se sabe que la capacitación del personal, en todos sus niveles, es la inversión más barata y rentable. Esa capacitación se orienta en dos sentidos: la actualización profesional especializada, por una parte; y por otra el manejo de conocimientos y técnicas que antes eran patrimonio de los especialistas en ciencias sociales: nuevos conceptos sobre liderazgo, animación de equipos interdisciplinarios, delegación de funciones y responsabilidades, comunicación social y trabajo grupal, conducción de reuniones, nuevas técnicas de formación del personal, técnicas de conducción por objetivos, responsabilidad y participación, etc.

La enseñanza de adultos tiene su especificidad y para satisfacer realmente esa necesidad social es necesario encarar un proceso de formación de formadores, es decir, de profesores especializados en docencia de adultos, no solo por el conocimiento de los contenidos específicos que constituyen la materia de su enseñanza sino tambien por el conocimiento del modo adecuado de efectuarla.