TÉCNICAS POLITOLÓGICAS PARA LA GESTIÓN DE PROYECTOS SOCIALES

TÉCNICAS POLITOLÓGICAS PARA LA GESTIÓN DE PROYECTOS SOCIALES

Eduardo Jorge Arnoletto

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4.00 LA COMUNICACIÓN SOCIAL:

Una característica marcada de la nueva cultura organizacional es la intensificación de las comunicaciones entre todos los niveles de la organización. No se trata sólo del descenso de órdenes y del ascenso de informes, como en las organizaciones tradicionales, sino de una sustancial reducción del volúmen de los "secretos de empresa" y de un acrecentamiento notable de la trasparencia interna de su operatoria, en forma congruente con la gestión participativa que se busca llevar adelante. Esto plantea nuevos problemas de comunicación: una redefinición del rol de las publicaciones internas, la creación de otros vehículos de comunicación, la generación de ámbitos adecuados para los contactos cara a cara del personal con sus directivos, la preparación del contenido de esas reuniones, etc.

.01 Consideraciones generales sobre comunicación.

La comunicación es un tema central en la vida de toda organización. Sin comunicación las personas no pueden trabajar juntas con efectividad. Ni siquiera llegan a configurar un grupo. La mayor parte de los problemas, conflictos y errores que surgen en las organizaciones tienen que ver (o directamente, son) problemas de comunicación.

La comunicación es el proceso por medio del cual las personas llegan a captar y comprender los pensamientos, sentimientos y voliciones de los demas.

El esquema básico es: trasmisor ---> mensaje ---> receptor <----- realimentación <-----

Una comunicación efectiva requiere hablar claramente, formular bien los pensamientos, escuchar realmente y emitir una realimentación congruente.

.02 Análisis del emisor, del canal y del receptor.

El esquema de la comunicación mediante un lenguaje es:

Un lenguaje es un inventario de signos y reglas de codificación e interpretación propio de una comunidad lingüística. Expresa e interpreta la comun experiencia humana de manera peculiar a cada comunidad. Las dificultades para lograr una comunicación racional por medio de un lenguaje se relacionan con las limitaciones de un vocabulario reducido, de palabras precaria o confusamente definidas, y de una construcción sintáctica arbitraria y desordenada. No es raro que alguien diga una cosa y otra persona interprete algo diferente, o que diversos oyentes interpreten de modos distintos lo que han oido.

A los defectos de la emisión del mensaje hay que añadir los defectos de la recepción, porque cada uno escucha "con los pensamientos y sentimientos que tiene en la cabeza".

Las relaciones humanas, como aplicación de la psicología social a la dinámica de los grupos, deben tratar de mejorar la comunicación, multiplicando los mensajes recíprocos para superar malos entendidos.

Esto se manifiesta especialmente en las grandes organizaciones, donde la distancia entre los máximos dirigentes y los dirigidos es muy grande y las limitaciones de una rigurosa división del trabajo crea muchas insatisfacciones.

Una amplia información descendente sobre los objetivos, proyectos y dificultades de la organización tiene un efecto motivacional amplio y ayuda a disminuir tensiones. Además, hay que tener en cuenta que no toda comunicación es racional. Tambien hay formas de comunicación emocional ("rituales") que permiten a los miembros del grupo despojarse transitoriamente de su individualidad para elevarse al nivel de una conciencia colectiva, en una vivencia participativa que refuerza los vínculos sociales en un nivel más profundo.

Con frecuencia padecemos de malos hábitos al escuchar: "Estar en otra cosa"; dejarse absorber por los propios problemas; evitar el esfuerzo de escuchar razonamientos difíciles; descartar un tema o razonamiento en forma prematura; criticar la apariencia, la voz, etc., de quien habla y desatender su pensamiento; escuchar solo lo que en ese momento nos interesa; interrumpir para hacer objeciones sin dar tiempo al otro para desarrollar su pensamiento.

Existe y puede cultivarse un verdadero arte de escuchar: Prestar realmente atención; escuchar con la mente abierta; demostrar interes y curiosidad; practicar contacto visual con el interlocutor; no dejar de escuchar por la preocupación de lo que se dirá después; repetir y clarificar hasta que lo escuchado cobre sentido; evitar los bloqueos o estallidos emocionales; evitar los prejuicios sobre personas o hechos; captar las expresiones faciales, los movimientos corporales y los tonos de voz; pedir mas información si es necesaria para comprender; volver a expresar lo dicho para asegurar la comprensión; alentar, estimular a quien habla; reflexionar sobre lo escuchado, hacerse un tiempo para asimilar lo que se ha escuchado; al terminar la conversación, sintetizar lo conversado, para tener una idea general clara.