LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

Hilario Barcelata Chávez

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LOS INGRESOS PÚBLICOS Y EL CRECIMIENTO ECONÓMICO.

25 de febrero de 2000

La incapacidad de la economía mexicana para generar un proceso de crecimiento económico sostenido que permita la recuperación del salario, el empleo y el consumo interno, es resultado de la profunda restricción que ha sufrido el Gasto Público en los últimos años. De acuerdo con cifras oficiales, este rubro fue el año pasado un 25% menor al que se observo en 1982. Esta reducción, a se debe, en buena medida, a la caída de los ingresos del sector paraestatal, sometido a un proceso de privatización que lo eliminó como fuente de ingresos públicos. La reducción de estos ingresos explica la caída del gasto desde 1982 hasta 1990. A partir de este último año, el gasto comienza un proceso de recuperación sostenido (sin alcanzar los niveles de 1982) por la capacidad de crecimiento de los ingresos tributarios del gobierno federal. Ingresos, que, sin embargo, no han mostrado el ritmo de crecimiento que requiere la economía mexicana, pues si bien se han incrmentado considerablemente, han estado sujetos a altibajos que limitan su impacto en el gasto.

Es a partir de 1996 que los ingresos tributarios muestran un crecimiento sostenido, sobrepasando, (apenas hasta el año pasado), el nivel alcanzado en 1994. Este incremento se debe, primordialmente al crecimiento mostrado por el impuesto al Valor Agregado (IVA), al Impuesto sobre la Renta (ISR) y el Impuesto sobre producción y servicios (IEPS), los cuales muestran una recuperación a partir de 1996. Sin embargo, como se ve en la gráfica que acompaña este artículo, si medidos el comportamiento de estos ingresos como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), encontramos que los ingresos totales del gobierno federal inician un proceso de reducción a partir de 1997, pasando del 15.8% del PIB al 14.8%. a pesar de que los ingresos tributarios muestran un crecimiento a partir de 1996 año en que representaron el 9% del PIB, y para 1999 representan el 11.4%. Nivel que, a pesar de ser alto, no alcanza a superar el mejor nivel que habían alcanzado este tipo de ingresos en 1993, que fue de 11.4% también. Es decir, como proporción del PIB, los ingresos tributarios del año pasado son iguales a los que tuvimos en1993, de modo que no hemos mejorado. Y, además, el que la recuperación se haya dado a ese nivel, explica que los ingresos totales del gobierno federal, no sólo no se pudieran recuperar, sino que, estén cayendo en los últimos dos años. El comportamiento de los ingresos públicos es fundamental para impulsar el gasto público y este,. a su vez, para impulsar el crecimiento económico hacia adentro.

Por ello se requiere un incremento sustancial en los niveles de recaudación pública. Sin embargo, ello no ha sido posible en los últimos años, debido a que dicha recaduación depende de la actividad económica del país, de modo que si la economía crece, los ingresos crecen, sino, disminuyen. Pero, también depende del nivel de consumo interno de la población, y en la medida en que éste se encuentra restringido, la recaudación muestra un muy débil crecimiento.

Se requiere, entonces, propiciar un mejoramiento en los ingresos públicos, pero ello no es posible sin un proceso vigorozo de crecimiento del mercado interno, para lo cual se requieren medidas que impulsen el empleo, la inversión y el salario. Una forma de impulsarlo es mediante una política expansiva del gasto público en áreas productivas, mediante la ampliación temporal del déficit fiscal (a pesar de la oposición de los financistas públicos del equilibrio presupuestal).

Si el Estado no da ese paso, ningún otro agente económico podría propiciar la recuperación del crecimiento del mercado interno y de los ingresos públicos. Esa es la tarea que hay que hacer.