LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

Hilario Barcelata Chávez

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LAS FINANZAS PÚBLICAS: ¿EQUILIBRIO O BIENESTAR? ¿DEUDA O CRECIMIENTO?

18 de mayo de 1995

La semana pasada, la Secretaría de Hacienda dio a conocer los resultados de las medidas de política económica que ha aplicado el gobierno dentro del programa de estabilización económica.

Entre la información que se dio a conocer se presentaron las cifras referidas al estado de las finanzas públicas.

De ahí tenemos que los ingresos presupuestales al primer bimestre de 1995 sumaron la cantidad de 89,260 millones de nuevos pesos, en tanto que el gasto neto presupuestal fue de 80,329 millones de nuevos pesos. De este modo tenemos que el gobierno ha alcanzado un superávit presupuestal del orden de los 8,990 millones de nuevos pesos.

Es decir, el gobierno está cumpliendo tan puntualmente su objetivo de equilibrar las finanzas públicas que hasta un superávit alcanzó. Es decir, está ingresando más de lo que gasta. Y uno podría preguntarse ¿tiene esto algún sentido? Es decir, ¿qué sentido tiene que el Estado acumule recursos si no los gasta? ¿De qué sirve un equilibrio presupuestario si hay un gran desequilibrio social debido al profundo déficit en el bienestar social de la población?

Vale la pena preguntarse porque el balance positivo de las finanzas públicas se está logrando a través de sacrificar el gasto público en la satisfacción de una gran cantidad de necesidades de la población nacional. Es decir, en el afán de cumplir con las metas financieras se están sacrificando las metas sociales y ¿es eso justo?

La propia Secretaría de Hacienda da a conocer la estructura del gasto público en este primer bimestre del año. De ahí salta a la vista la profunda reducción que ha tenido la inversión pública que apenas sumó, en el periodo, 4,736 millones de nuevos pesos. Es decir, representa, apenas, un 5.9% del gasto total. Cabe decir, que este tipo de inversión crea obras de infraestructura, genera ventas a las empresas privadas y genera empleos. Es decir, de alguna manera, produce una dinámica económica.

Ahora veamos el rubro referido al pago de intereses de la deuda pública. Estos sumaron la cantidad 15,870 millones de nuevos pesos. Es decir, este monto representa el 19.74% del total del gasto público.

Quiere esto decir, que el gobierno de la República no sólo está reduciendo su gasto en inversión pública, sino que, además, este representa una cantidad mucho menor a la destinada al pago de intereses de la deuda. En otras palabras, la prioridad del gobierno (dentro de los estrechos márgenes del gasto público) es el pago de la deuda, más que el estímulo al crecimiento económico.

Sea, quizás, esto debido al importante monto que ha alcanzado la deuda interna que suma 176,573.8 millones de nuevo pesos. Esto es, casi el doble de los recursos recaudados por el gobierno durante el primer bimestre.

Pero si la asignación del gasto público va a estar en función a ese monto y otro más elevado que pudiera darse, entonces debemos esperar que se siga posponiendo el impulso al crecimiento económico porque esa deuda interna va a tardar bastante en pagarse.

Nótese, con estos dos aspectos importantes de las finanzas publicas, un gobierno desinteresado por el bienestar social y el crecimiento económico y más interesado en alcanzar sus metas financieras y pagar sus deudas.

Nótese que a pesar de la caída del salario real y del poder adquisitivo del ingreso, el gobierno esta más interesado en el equilibrio presupuestal, por lo que se auto prohíbe gastar en apoyar el mejoramiento de estos aspectos negativos en la población.

Nótese que la actividad económica sufrió una contracción muy importante del 3.4% con respecto al periodo octubre diciembre del año pasado. Y que algunas ramas económicas mostraron un descenso mucho más marcado como es el caso de la industria de la construcción, que disminuyó 7.3%. La industria textil, decreció 10.2% y el renglón de otras industrias manufactureras cayó 32.1%. De igual modo nótese que la inversión fija bruta disminuyo 5.1%. Y a pesar de ello el gasto público está dando preferencia al pago de adeudos por sobre la inversión pública que puede reactivar la economía.

¿No es momento ya de exigirle al gobierno un cambio drástico en el manejo de las finanzas públicas? Yo estoy seguro que sí.