POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

Volver al índice

 

 

 

 

LAS ORGANIZACIONES PRIVADAS

La participación del Estado en el desarrollo costarricense ha estado históricamente circunscripta al nivel nacional. Por esto las organizaciones privadas han privilegiado las relaciones con este nivel de gobierno. Las características de estas relaciones son de “influencia”, sustentado en prácticas clientelistas. La relación se expresa en que el Estado queda en el centro del esquema de relaciones al que acuden los distintos actores para obtener beneficios. La relación puede ser directamente empresa-estado o a través de las cámaras empresariales, pero siempre teniendo al Estado en el centro. El tipo de vínculo dependerá de si el reclamo que se presenta o el beneficio que se busca obtener es sectorial o de una empresa en particular y será directa o intermediada según el tamaño y relevancia sectorial de la empresa.

En la última década el reclamo empresarial hacia el Estado nacional se ha orientado ha obtener ventajas impositivas como la oferta de créditos blandos, certificados de abono tributario y la construcción y mantenimiento de infraestructura y telecomunicaciones.

Por otro lado, si bien la historia empresarial costarricense es rica en experiencias asociativas de productores a través de cooperativas, encontramos que, más allá del cooperativismo, la articulación entre actores es casi nula. Incluso las cámaras empresariales reproducen esa relación radial y rara vez estimulan la articulación horizontal entre empresas. Los distintos actores se relacionan directamente con el municipio y escasamente entre ellos. A su vez, es necesario llamar la atención sobre las evidentes limitaciones que numerosas organizaciones de la sociedad civil tienen a la hora de acreditar una efectiva representación. Es común encontrar que distintas organizaciones tienen problemas de legitimidad interna, de consensos alcanzados, de liderazgos no revalidados y, por lo tanto, de efectiva representatividad. Situación de la que no escapan algunas organizaciones empresariales.

La relación Estado -sociedad en el ámbito local plantea cuestiones particulares debido, fundamentalmente, a la cercanía de los actores sociales al gobierno local. La heterogeneidad de las distintas realidades locales genera una gran variedad de formatos y esquemas de influencia de los actores sociales sobre el gobierno local. Estas relaciones dependen, generalmente, del tamaño de la población, las características y grado de desarrollo de la economía, las condiciones geográficas que incluyen temas como las distancias y el aislamiento, las características de la cultura local, el nivel de desarrollo de las organizaciones sociales, el perfil de los liderazgos, entre otras.

En este marco, las relaciones organizaciones privadas-municipios replican las características mencionadas del modelo radial y de influencia sustentada en prácticas de tipo clientelar. Así a escala local la capacidad de lobby de una empresa será menor que la de una cámara de empresarios, excepto que esa empresa sea la de mayor importancia en la ciudad y/o la que brinda mayor empleo. En este caso el objetivo del sector empresarial es obtener, por un lado, ciertas ventajas que suelen centrarse en temas tributarios, vinculado a las tasas municipales y al papel de los grandes contribuyentes; de habilitación e inspección, que últimamente incluye la problemática ambiental, y por otro, apoyo político e institucional en las negociaciones que se suelen establecer con otros niveles de gobierno.

Los actores con poder reconocido localmente, y particularmente el sector empresario local tienden a utilizar su influencia para orientar o limitar, según los casos, el poder del decisor gubernamental. La experiencia costarricense indica que el motor de las iniciativas políticas locales es el Estado, y dentro de éste, el funcionario público-líder, generalmente innovador. Los actores sociales en general y los empresarios en particular sólo tienen un cierto poder de influencia, pero no veto sobre la política elegida en el ámbito gubernamental

En síntesis, las organizaciones de la sociedad civil se relacionan en forma radial con el estado y lo hacen con objetivos específicos e individuales; sin visión estratégica del conjunto de la sociedad. A su vez, es rara la cooperación horizontal entre las organizaciones de la sociedad civil, particularmente entre las de los empresarios.