POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

Volver al índice

 

 

 

7. CONCLUSIÓN

En México la ausencia de comprensión del proceso de envejecimiento demográfico de los municipios está generando decisiones políticas equivocadas.

La actual dinámica de población nos permite vislumbrar que en el siglo XXI, México conllevará, al igual que la mayor parte de los países, un proceso de envejecimiento, sobre todo urbano, con importantes repercusiones sociales y económicas (demandas médicas, sociales y asistenciales) a las que tendrá que dar respuesta los gobiernos.

En los próximos años la planeación gerontológica debe ser prioritaria en las políticas municipales de la vejez, propiciando perspectivas adecuadas en calidad de vida de los mayores (salud, dependencia, familia, sociedad, economía, vivienda) en un marco espacial de referencia tan complejo como la ciudad. Es necesario que las urbes mexicanas experimenten procesos de ordenamiento urbano y territorial que favorezca el bienestar de la población y un crecimiento sostenible.

Hoy los municipios de México no están preparados para asumir el reto del envejecimiento demográfico urbano y atender las necesidades y demandas de las personas adultas mayores. En aproximadamente cuatro décadas en este país uno de cada cuatro mexicanos tendrá 60 y más años, lo que podría ser dramático para muchos ayuntamientos que hoy día tienen importantes rezagos en materia de salud, empleo, educación, vivienda y ocio. Además, como hemos visto, en las ciudades casi tres de cada cuatro adultos carece de seguridad social y en el país solo hay unos 300 geriatras y son aún escasos los gerontólogos sociales. Todo ello, puede provocar un colapso en el sistema de respuesta social, médica y asistencial de las ciudades. Es necesario ampliar la cobertura de los programas sociales municipales de la tercera edad, muy limitados en la actualidad. La inquietud no radica en que en las próximas décadas haya más ancianos en nuestras ciudades, sino generar las condiciones de bienestar para lograr que en la etapa de la vejez las personas de edad estén sanas, activas y participativas. Además, es importante que se produzca un pacto a nivel municipal por el adulto mayor, donde participen los profesionales, las autoridades municipales y la ciudadanía (adultos mayores y sus familias).