POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

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RELACIONES FISCALES ENTRE LOS GOBIERNOS SUBNACIONALES

De acuerdo con recientes estudios, en diversos países se ha llegado a la conclusión de que las relaciones fiscales entre los gobiernos intermedios y los gobiernos locales, tienen que ser consideradas como una parte importante del marco en el que se desarrolla el proceso de descentralización fiscal (Bahl & Wallace, 2003).

Podemos mencionar algunas razones fundamentales por las cuales resulta esencial estudiar esa faceta de las relaciones intergubernamentales. En primer lugar es necesario determinar si hay correspondencia entre la política de descentralización fiscal del gobierno central y la que se desarrolla entre las esferas subnacionales. Es decir, si las políticas fiscales entre los gobiernos intermedios y sus gobiernos locales anulan o refuerzan las políticas del gobierno nacional (Bahl & Wallace, 2003). Por ejemplo, si el gobierno central tiene como objetivo distribuir con bases más equitativas ciertos recursos entre las provincias o estados del país, se debe examinar si éstas también emplea criterios de equidad en la distribución de estos recursos entre sus gobiernos locales.

Otra razón poderosa para estudiar este aspecto de las relaciones fiscales intergubernamentales es el hecho de que el diseño defectuoso de los procesos de descentralización fiscal, por parte del gobierno central, muchas veces genera incentivos perversos para los gobiernos subnacionales. No obstante lo anterior, en ocasiones, las políticas desarrolladas por los gobiernos subnacionales son capaces de revertir esos incentivos y producir resultados positivos que beneficien a su comunidad (Bird, 2000).

Por último, y más importante para este trabajo, podemos señalar que es en el marco de las relaciones fiscales que existen entre los gobiernos subnacionales, en donde es posible impulsar un esquema de interacción más horizontal. Ello implica que los gobiernos intermedios apoyen el proceso de fortalecimiento institucional de sus gobiernos municipales con vistas a dotarlos de algunas de las condiciones necesarias para el fortalecimiento de su autonomía fiscal, premisa básica de una mayor autonomía política.

En teoría, el gobierno nacional debería ser capaz de conocer y poder hacer el seguimiento de las políticas fiscales que se están desarrollando entre sus gobiernos subnacionales. Para ello los gobiernos nacionales requieren contar con dos elementos (Bahl, 1999):

a) Una oficina de análisis, que puede estar ubicada en el ministerio de finanzas, la cual cuente con personal calificado para mantener un constante monitoreo de las finanzas de los gobiernos subnacionales.

b) Un sistema de datos que permita una evaluación cuantitativa continua.

Estos elementos son prácticamente inexistentes en los países menos desarrollados y en transición y ello imposibilita, o al menos dificulta, el examen de la evolución de las finanzas subnacionales, lo cual impide al gobierno central tomar las medidas necesarias para obtener los beneficios esperados de un proceso de descentralización fiscal.