POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

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1. LOS OBJETIVOS ECONÓMICOS Y LOS OBJETIVOS SOCIALES

Las empresas en la actualidad han abolido la idea de un solo objetivo económico y un solo camino para el éxito de los negocios. Los objetivos sociales han adquirido un lugar importante para la adhesión del individuo al proyecto de la empresa y para le éxito de la empresa.

Este cambio que comienza a expresarse en la literatura de la administración desde finales de años 1960, adquiere forma durante las décadas 1980 y 1990 con el desarrollo organizacional y la entrada de la ética de los negocios (Peters y Waterman, 1983). Estableciendo, de esta forma, una ruptura al modelo inspirado en los principios de administración científica de Taylor (1986) a principios del siglo pasado.

Visto en retrospectiva una vez aceptada la dimensión social de la empresa en su administración, la entrada de los valores morales aparece como necesaria; sobre todo en la empresa descentralizada y en red en donde la autonomía debe equilibrarse con el control y el auto-control del individuo.

A) LOS OBJETIVOS DE LA PYMES Y LA MORAL

Una versión moderada de la ética de los negocios (Archier et Sérieyx, 1984) establece la ética de los negocios como una herramienta más en la panoplia administrativa de las empresas. De tal suerte que ella viene a integrarse a la planificación estratégica y la administración de la empresa. Por tanto, el cumplimiento de los objetivos económicos y sociales de la empresa se retroalimentan en su concepción y cumplimiento.

En la actualidad dos disciplinas estudian estos distintos aspectos de la acción de las empresas: la ética de los negocios y la responsabilidad social de la empresa son nociones complementarias que estudian la dimensión moral de la administración interna de la empresa y sus relaciones con el exterior (Cuevas y De la Garza, 2006e).

En anteriores investigaciones se ha estudiado el contenido ideológico de tal hecho a través de la llamada ética de los negocios. Una de las ideas clave es que la ética de los negocios es la ideología del capital para las empresas de la época de la informática y las comunicaciones. En tanto que ideología del capital su finalidad mayor es la obtención del beneficio; enmascarando las relaciones de autoridad y de poder que están a la base de la empresa capitalista (Cuevas, 2005b,c,d).

Lo anterior no anula el hecho que después de Boyer (Boyer, et.al: XIII) la ética de los negocios es parte integrante de las ciencias de la administración. La razón necesaria y suficiente es que ella debe servir antes que todo al beneficio. Pero lo que Boyer y los especialistas de la empresa no llegan a observar, es que el capital se apropia de todas las fuerzas productivas del presente y del pasado para ponerlas al servio de la producción de plusvalía. Así pertenece a la naturaleza del modo de vida capitalista convertir e implementar todo conocimiento en la producción de capital (Marx, 1965b: 164), (1965a: 859-999, 948).

Entonces, si tal es el caso, tal que lo preconizaba Orsoni en su artículo L’éthique en gestion (Leroux y Marciano, 1999: 197-205) la ética de los negocios debe ser una herramienta de la administración para mejor gestionar las empresas y así obtener una cantidad mayor de capital.

Lo anterior ocurre de distintas maneras: estableciendo cartas y códigos éticos que ponen límite y estipulan las directrices de soluciones a los problemas morales: estableciendo sus responsabilidades y obligaciones de la empresa frente a su empleados y la sociedad civil; evitando “los pasajeros clandestinos”; el desvío de fondos; evitando el desperdicio de capital fijo y materias primas; mejorando la comunicación de la empresa; contribuyendo a la adhesión y la movilización del personal; en fin embelleciendo la imagen de la empresa.

B) LA ÉTICA DE LOS NEGOCIOS COMO ÚTIL ESTRATÉGICO

La idea según la cual la ética de los negocios es un útil de la administración conduce a otra establecida por el pensamiento administrativo anglosajón. Éste establece que la ética de los negocios no tiene por finalidad de enseñar lo bueno o malo; lo correcto o incorrecto, sino de suministrar herramientas para que las personas puedan resolver la complejidad moral, de manera que puedan identificar y analizar las implicaciones morales de las decisiones estratégicas (Hill y Hones, 2000: 57-59).

Razón insuficiente, pues bien que cierta, reduce a la ética de los negocios a un simple útil de la gestión; mientras que la dimensión de a ética de los negocios es mucho más profunda en la medida que comprende el destino del hombre por parte de las empresas capitalistas. Sin embargo, dentro del modo de vida burgués ese es el fin de la ética de los negocios y en general de todo conocimiento y de todo hombre, es decir devenir objeto al servicio de la producción de capital.