POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

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B) DESARROLLO DEL TEMA:

3. LAS REMESAS, FACTOR DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO

La necesidad, sacrificio y constancia de los trabajadores mexicanos con documentos o sin ellos, que laboran en los Estados Unidos de Norteamérica, a pesar de las condiciones laborales deplorables en que se encuentran, ha generado el recurso económico suficiente para enviarlo a sus familiares en México, convirtiéndose con ello en un factor que coadyuva al crecimiento y desarrollo de la economía del país, y en lo particular de sus estados y regiones.

Entre los datos sobre el número de mexicanos legales que viven en Estados Unidos, el detalle más actualizado (agosto 2005) de la Asociación Mundial de Mexicanos en el Exterior (AMME) dio a conocer un total de 20 millones 640 mil 711 personas. El 76% de este conglomerado humano se concentra principalmente en cinco estados de la Unión Americana: 1) California, con ocho millones 455 mil 926 mexicanos; 2) Texas, con cinco millones 071 mil 963; 3) Illinois, con un millón 144 mil 390; 4) Arizona, con un millón 65 mil 578.

De manera oficial, el Censo de Estados Unidos registra a 20 millones 640 mil 711 mexicanos inmigrantes, empero, las cifras extraoficiales de los ilegales que habitan y trabajan en variados puntos de la Unión Americana estiman, al menos, a cinco millones. Recientemente la AMME puntualizó que son el doble, es decir casi diez millones de ilegales. Entonces tenemos a 30 millones de compatriotas "del otro lado", formando una mezcla de ideas, culturas, razas y personas. Son los nuevos mexicoamericanos.

Las cifras indicadas en el cuadro No. 1 (ver anexo al final), son elocuentes en cuanto al comportamiento de las remesas de los connacionales que laboran en los EE.UU., subrayándose que tal comportamiento es muy ajeno a cualquier política migratoria oficial y es justo reconocer que ello es consecuencia de la decisión y riesgo propio que han tomado los mexicanos para obtener mejores perspectivas de vida.

Las divisas que se generan de nuestros connacionales, tienen un efecto multiplicador pues permiten recobrar el poder adquisitivo de sus familias y en ese sentido se fortalece el mercado interno, regionales o locales, aumentando la demanda de mercancías y productos, imprimiéndole de esta forma una mayor dinámica a los mercados, alentado con ello no sólo el consumo de productos elementales, sino además los servicios y a la vez se incentivan las fuentes de empleo, asimismo, no pocas obras de beneficio social, son resultado del recurso de sus migrantes. Las remesas de los mexicanos en Estados Unidos se han convertido en el factor de sobrevivencia de por lo menos un millón de familias mexicanas y, en algunas regiones de 12 entidades, es la inversión que ha sustituido al gasto federal en los seis años del gobierno del presidente Vicente Fox.

Sin soslayar su importancia para la economía mexicana, es de observarse que una de las cuatro principales divisas que tiene nuestro país, son precisamente las remesas, como se puede apreciar en el cuadro No. 2, montos que crecen anualmente y con ello su importancia económica, rubro que es superado, a partir del 2003, sólo por las exportaciones petroleras. Se observa en este cuadro que las remesas han superado crecientemente, al menos desde el 2000, a las exportaciones agropecuarias; del 2001 a los ingresos por Viajeros Internacionales y a partir del 2003 a la Inversión Extranjera Directa y sólo es superada por las Exportaciones Petroleras.

Del comportamiento del año 2004, el estado de Michoacán ocupa el primer lugar con el 13.8 por ciento, en segundo lugar el estado de Guanajuato con el 9.4 que desplaza virtualmente al estado de Jalisco que pasa a ocupar el tercer lugar y siguiéndole en ese orden: Estado de México, Distrito Federal, Puebla, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Hidalgo, Chiapas y Zacatecas, que en total concentran el 76.0 por ciento de las remesas familiares enviadas.

En el cuadro No. 3, se observa que las remesas enviadas a través de Transferencias Electrónicas se van consolidando, aduciéndose que ello es consecuencia de la rapidez con que se envía y la seguridad; le siguen las Money Orders, documentos comprados en diversas instituciones financieras y no financieras, mismas que después se envían por correo ordinario o certificado; mientras que en Efectivo y especie, así como otros medios, van perdiendo fuerza.

A fin de proteger las remesas familiares, el gobierno mexicano no deberá permitir que se graven éstas y muy al contrario, debe de pugnar por establecer en el marco constitucional y en los hechos, el seguro social y demás prestaciones para las familias de los migrantes.