POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

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1. LA INCUBACIÓN DEL NEGOCIO

Las incubadoras de negocios son centros que ofrecen servicios de asesoría, infraestructura y financiamiento a los emprendedores. En las incubadoras de negocios las ideas de la creación de empresas adquieren cuerpo y forma a través de la elaboración de planes de negocios y su puesta en marcha.

Según la experiencia vivida en la (Incubadora de Negocios para Emprendedores del Sur de Tamaulipas (INEST) adscrita a la Facultad de Comercio y Administración de Tampico (FCAT) de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) el proceso de incubación pasa por tres etapas fundamentales: 1) la pre-incubación, 2) la incubación propiamente dicha y 3) la post-incubación.

En la Preincubación: se ofrecen servicios integrales (Tutoría, Asesoría especializada, consultoría, capacitación, información, orientación, enlaces de negocios, etc), para la claridad de la idea y la elaboración del plan de negocios en sus diferentes áreas o etapas, durante la segunda etapa la Incubación se ofrece los mismos servicios pero la finalidad es facilitar y guiar a las empresas en el proceso de implantación, operación y desarrollo de la misma y la última etapa la Post-incubación se apoya la consolidación de la empresa.

Es en ese proceso vivido en las etapas segunda y tercera de la incubación donde la ética de los negocios y la responsabilidad social de la empresa pueden integrarse como un útil más de la administración. Bien que en los planes de negocios se integra una dimensión social de la nueva empresa; es necesario integrar la dimensión moral a la que se hace referencia. Esto de una manera doble: 1) formando al emprendedor de tal suerte que su consciencia moral le permita enfrentar los problemas morales en la administración operacional y estratégica. 2) Ayudando al emprendedor en la selección de los valores y principios morales que guiarán su negocio y su enunciación a través de los papeles éticos.

A) LOS PAPELES ÉTICOS PARA LAS PYMES

Bajo la denominación de papeles éticos se nombra al conjunto de documentos tales como la Misión, la Visión, los Valores, las Cartas y Códigos Éticos de la empresa. A justo título no debemos llamarlos éticos. Esto por dos razones mayores: La primera establece que no pueden existir dos éticas una para la sociedad y otra para la empresa (Orsoni, 1999: 1997-205 en Leroux y Marciano, 1999). La segunda porque esos papeles no pertenecen a la ciencia de la ética aunque pueden ser objeto de reflexión de la misma (Cuevas, 2003a: 97).

Los papeles éticos son en realidad moral aplicada e impuesta por la dirección general o el empresario con la finalidad de conducir, normar y prescribir directrices de solución a los problemas de la empresa desde el punto de vista moral.

Para el caso de las Pymes desde la segunda etapa de su incubación es factible establecer con claridad la Misión, la Visión y los Valores del negocio. Esto ayudará al emprendedor a ubicar el alma de su empresa. Es decir, el principio o principios razón de ser del negocio y que lo animan (Etchegoyen, 1990). En la práctica esta puede ser una guía para la toma de decisiones estratégicas y los objetivos de la empresa. La difusión de los papeles éticos contribuirá a organizar y animar los miembros de la empresa. En momentos de crisis o decisiones cruciales los papeles éticos pueden servir para cerrar filas.

El funcionamiento y talla de las Pymes puede conducir a no tener una formalización de los papeles éticos tal que se encuentran en la gran empresa o la empresa trasnacional. Dicha formalización debe adecuarse a las necesidades reales de las Pymes: una hoja conteniendo la Misión, la Visión y los Valores desde la contratación; un anuncio con esos conceptos será suficiente para una empresa de una decena de personas.

Lo importante es que el emprendedor logre comprender cuáles son los principios y valores que guiaran su empresa. El asesor debe tener buen cuidado en escoger y enunciar las Misión, la Visión y los Valores que no sólo embellecerán la imagen de la empresa sino que serán adecuados para el tipo de negocio.

Seguramente, muy pocas Pymes llegarán al extremo de enunciar un Código de Ética para sus empleados. Sin embargo, existen las normas que a través del uso y la costumbre se vuelven “ley” y estas constituyen un código informal que guía el comportamiento de la empresa. Lo importante es que el emprendedor a través de la capacitación sea consciente de estos hechos para mejor administrar su empresa.

B) LA ORGANIZACIÓN DE LOS HOMBRES Y LOS VALORES MORALES DE LA NUEVA EMPRESA

En la práctica de una ética de los negocios y una responsabilidad social de la empresa para la Pymes lo más importante es el ejemplo. El emprendedor como dirigente de la empresa encarna ese principio que ánima la empresa (Etchegoyen, 1990). En este sentido la congruencia de la práctica de los valores con el estilo de liderazgo aparece como clave.

Es imposible postular la honestidad y la transparencia para un nuevo despacho contable cuando el dirigente el dirigente incurre en prácticas como el maquillaje de la información o el abuso de su posición frente a los empleados.

Resulta imposible postular a justicia cuando el dirigente atrás de un estilo conciliador se práctica un liderazgo egocéntrico donde sólo se favorece así mismo y su equipo. En este caso el clima organización se vicia. La gente está inconforme porque clama justicia en las oportunidades de desarrollo y en los beneficios financieros. Con todo tal que el padre de la economía lo preconizaba (Smith, 1999: 141-142) la sociedad puede mantenerse sin ningún valor moral con el intercambio mercenario de mercancías, pero el edificio social se derrumbaría sin la practica de la justicia.

Sin embargo, la practica muestra en México que aun sin justicia puede continuar una organización. Pero lo hace pagando un enorme costo de inconformidad, resentimiento e envidia sociales.

Para el caso de la Pymes esto es crucial. Investigaciones recientes sobre la empresa familiar (De la Garza, 2006) demuestran que en épocas de crisis los valores morales tal como la solidaridad en la empresa son un poderoso factor de cohesión para superar las crisis. Los valores practicados por parte del líder de la Pymes permiten que su gente se sume aun esfuerzo común implicando sus capacidades y su subjetividad.