POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

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GLOBALIZACIÓN: GÉNERO Y MIGRACIÓN EN PUEBLA.

Aurora Furlong

Los procesos de integración, más que integrar a las economías, acentúan sus diferencias y crean nuevos problemas y desequilibrios tal es el caso de la pobreza, el desempleo, el crecimiento de los noveles de pobreza, la migración, con el espejismo de mayor bienestar de la población o el anhelado equilibrio u homogenización de la producción, sin embargo como en el caso del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en el que México se integró al norte para no quedar supuestamente a la saga, a pesar de la polarización y enormes asimetrías de nuestro país en relación con los otros países del norte.

En los once años de experiencia de integración, en el TLCAN, se enfrentan distintas problemáticas; mayores niveles de pobreza, migración, pauperización del trabajo, nuevas formas de explotación, reubicación de la producción, la formación de nueva oligarquía financiera que ha alcanzado niveles internacionales, privatización de las empresas geoestratégicas para el desarrollo y crecimiento del país, la voracidad competitiva de las transnacionales por apoderarse de nuevos espacios territoriales, los cuales llevan implícitos el interés del capital pareciera no tener límite.

Todo lo anterior transforma y trastoca la vida individual y colectiva, no existe el identificar en el otro los problemas que nos aquejan, lo que priva es el individualismo con diferentes matices.

Bajo los parámetros se han ido formando estas concepciones, se niegan parte de las características humanas, todo nos lleva a la paulatina construcción de un poder, así el poder hacer, toma relieve y se convierte en el poder sobre otros incluso en el ámbito privado y en las relaciones interpersonales. Tomar el poder significa estar limitando a otros, mas no el poder hacer como forma de reconstituir la realidad y construir otra que sea mas incluyente.

Surgen los movimientos contestatarios de antipoder acaso como manifestaciones de la debilidad crónica del capitalismo ahora en una fase más acentuada de violencia hegemónica que detenta el poder en contra de la población.

Esta aparente calma ha estado revistiendo caos, desorden y desequilibrio, no asegura una sociedad digna, por el contrario, lleva implícito un cambio que está en la contradicción y en la esencia misma del proceso.

Así que todos los movimientos sociales, hoy llamados alter mundistas que lleven implícita la idea de la igualdad tienen sobre sí, el haber nacido de las capas mas débiles de la sociedad, movimientos contestatarios que en ocasiones no están articulados, pero que sin embargo son aun pequeños esbozos que dibujan una realidad desalentadora para el futuro de la humanidad, sin embargo al interior de estos movimientos, existe análisis y reflexión acerca del precio para la humanidad del fenómeno de la globalización.

El conocer los rasgos característicos de la integración en relación al proceso migratorio y relacionado con el género, toca puntos neurálgicos enmarcados por la aplicación de las medidas económicas aplicadas por organismos multilaterales así como la trayectoria y participación de sus gobiernos en la actualidad y la respuesta a esas medidas.

La dinámica social es cada vez más acentuada y el descontento popular surge a medida que se van acentuando los problemas sociales así como la ineficacia de un modelo que ha mostrado claros signos de agotamiento, y que más que dar respuestas congruentes a inequidades económicas políticas y sociales está exacerbando las contradicciones inherentes al sistema.

A partir de la aplicación de los acuerdos del “Consenso de Washington” se intenta buscar una fórmula para el desarrollo de los países de América Latina basándose en el llamado Crecimiento Económico Firme y Sustentable, aparejando a un discurso sobre la democracia; sin embargo nos encontramos con un régimen político (en su mayoría) que yace bajo la mirada de un país, que hace todo lo posible por volver más dependiente a esta región, con programas altamente restrictivos y voraces como el Plan Puebla Panamá y posteriormente el ALCA con una base poco creíble y sí con el diseño de políticas altamente discriminatorias en contra de la población mas pobre como son los migrantes.

El movimiento social generado a raíz del descontento en diversas regiones y países, surge con los resultados obtenidos de los gobiernos que impulsan políticas de corte neoliberal, esta efervescencia surgida como una respuesta pueda incluso cambiar el rumbo de la historia en México y Latinoamérica.

El avance obtenido por los diferentes movimientos en algunos países es resultado de varias décadas de lucha en diferentes ámbitos y con los mas diversos tintes sin embargo tienen una característica común que es la de ensayar diversas formas colectivas de resistencia, a partir de experiencias acumuladas, enfrentamientos y elevados costos de sangre.

A varias décadas de resistencia de ensayo y error la búsqueda de un proyecto diferente en donde exista el corolario de una sociedad más equitativa sigue vigente.

Los movimientos contestatarios poco a poco van cobrando auge y hoy deberá surgir una respuesta que contenga una gran capacidad transformadora, para hace frente a la embestida de un proyecto que ha empezado a mostrar signos de agotamiento e incapacidad para resolver los graves problemas sociales (si es que alguna vez tuvieron ese fin) y rezagos económicos, en contra de lo que se sigue propagando.

Todo indica que los movimientos sociales sobre todo indígenas y campesinos, en los cuales las mujeres están jugando un papel protagónico en su mayoría, han estado emergiendo con la característica de gran similitud en la región latinoamericana y con la incorporación de diversas herramientas con distintos tipos político organizativo.

El capitalismo neoliberal ha entrado en una nueva fase de acumulación que algunos llaman globalización, y que muestran una tendencia creciente orientada a suprimir las fronteras al capital de la integración creciente de las economías nacionales a las decisiones de organismos internacionales, en donde se prioriza la especulación de capitales en el corto plazo.

El discurso que se sustenta en los procesos de integración aparece como novedoso, sustenta que esta etapa lleva implícito el interés por la productividad y competencia en donde la aparente homogeneidad y construcción de las nuevas sociedades hacia el mundo desarrollado es el objetivo.

No obstante, el proceso no da cuenta de las condiciones en que se encuentra la mayor parte de la humanidad: cuatro mil millones de personas viven en la pobreza y sólo quinientos viven en niveles aceptables, contando además que América Latina es la región más desigual en términos de ingreso.

Por otra parte existen grandes desequilibrios al interior de los países, que van desde problemas étnicos, religiosos, ecológicos, racismo, entre otros, donde los más afectados, son sectores vulnerables como los niños, las mujeres, los jóvenes sobre los cuales pesan las mayores enfermedades, y sin posibilidades de construir un proyecto de vida diferente.

Sin embargo existen propuestas novedosas surgidas del propio movimiento popular, como la búsqueda de la identidad latinoamericana enmarcada en el sueño bolivariano, con un interés urgente por definir alternativas diferentes al modelo impuesto desde organismos multilaterales internacionales, así como de algunos gobiernos con apariencia de tintes democráticos.

La efervescencia de los movimientos sociales en Latinoamérica se puede extraer una riqueza de grandes dimensiones, no solo por el proceso histórico de explotación que los alienta sino por el proceso de lucha de dificultades y enfrentamientos, así como porque los movimientos sociales van cobrando relieve en el escenario internacional, e identificando la mayor parte de sus demandas con otros países.

Las reformas económicas aún no han tocado el fondo del problema han conducido a una mayor desigualdad y acentuación de polarización con una represión social con diversos tintes.

La política de libre mercado, inició en la década de los años setenta y originó una serie de reformas económicas que aseguraron, una breve recuperación seguida de crisis recurrentes, inmersas en un ciclo de ajustes, orientadas en detrimento de los niveles de vida de la población mas pobre en la región, al respecto existen sobrados ejemplos de ello.

En Puebla, las políticas neoliberales concentraron mayor riqueza en los estratos sociales más altos al apropiarse de recursos estatales, a través de las ventas que fueron realizadas a precios risibles patrimonio de la sociedad (corredor Atlixcáyotl, San Francisco), sobre todo se dio éste proceso en donde el Estado autoritario no ha cambiado (militares, policías, poder judicial, etc.) y ha limitado las libertades resultado además de las prácticas “democráticas”, que se han caracterizado por ejemplo al, privatizar sin consulta popular, y/o gobernar por decreto, con un énfasis en la creciente intimidación militar o estatal, todo en pro de una cultura cívica y aparentemente democrática.

Se ha pasado de la democracia, al neoautoritarismo; de la transición, al libre mercado, de la prosperidad, a la regresión y a un capitalismo agresivo, que ha traído como consecuencia un profundo fracaso socioeconómico.

Todo indica que en el corto plazo parece no tener fin en términos del mismo proyecto y que tampoco para el proyecto neoliberal tenga muchos beneficios en el mediano o largo plazo, sobre todo si pensamos en una región que contemple en el futuro la inserción en un proyecto de mediano plazo como el ALCA que incluya no solo desarrollo de recursos naturales sino aspire a ser una región que pueda ser factible de competir en el mercado internacional y no ser simplemente la representación de una gran fuente de recursos naturales y/o energéticos.

A medida que se profundiza el ciclo de la economía neoliberal, se generalizan males crónicos, aumenta la represión en los regímenes políticos, con medidas de seguridad represivas, que limitan la defensa pública del salario y otras prestaciones por parte de las trabajadoras/es, de tal manera que se esta generando un gran movimiento social cuyas consecuencias aun no están claras, ni existen indicios de articulación pero sí de gran incertidumbre, con graves consecuencias en la vida publica y privada de las personas .

Las opciones políticas que llevaron campañas exitosas en tiempos de elecciones en contra de gobiernos liberales, se han quedado calladas una vez alcanzado el poder, han quedado desnudas al paso del tiempo.

A partir del impacto socioeconómico, se ha prestado mucha atención a los ajustes estructurales prometidos, solo como parte de una supuesta estrategia económica y no como resultado de una estrategia política de clase, en donde los intereses son los del capital totalmente alejados de los intereses promulgados.

GÉNERO

El poder como eje de la privatización ha creado que las relaciones entre hombres y mujeres sea la posesión del dominio, el dar y quitar bienes, pero también prescindir de las mujeres utilizando para ello todo lo construido, sea político, social, económico o cultural, acompañando a esto las diversas formas de violencia para mantener el control, la enajenación, el enjuiciamiento y la obediencia de las mujeres. Donde la dependencia y el poder político económico son del dominio de los hombres.

En la sociedad es el hombre el que es representante de sus deseos inquietudes y necesidades, es el que se representa a si mismo, añadiéndose también la representación de las mujeres, incluso deciden sobre un cuerpo que no les pertenece. Se construye de esta forma un sobre poder de representación política patriarcal (para Marcela Lagarde sobre representación) en la vida pública como jefes, directores, líderes, representando no solamente a otros hombres sino a las mujeres hecho que socialmente aparece como incontrovertible.

La expropiación política como hecho ideológico e inherente a la naturaleza de las mujeres (sic) no se comparte con las mujeres desempoderadas e incapaces para auto referirse ya que son mantenidas como objeto de poder y dominio, no solo en las relaciones que se establecen sino en su cuerpo mismo, en este sentido existe una especie de acuerdo o pacto entre hombres siendo ellos los que dan sentido a la vida personal y social.

En los acuerdos que se establecen entre hombres como forma de dominación, aparecen las mujeres como objetos, resultado de esas alianzas (explicitas o veladas), son mas fáciles de controlar, vigilar, violentar, custodiar, enjuiciar y castigar con el beneplácito de normas establecidas y diseñadas por ellos no solo en lo privado sino en lo público tal es el caso del trabajo.

En las últimas décadas en México, la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, se ha acrecentado entre 1991 y 2004; según el censo la PEA masculina creció de 8.4% a 64.5% y la femenina de 30.7% a 35.4%. Es claro que este crecimiento se manifiesta tanto en trabajos menos calificados, sino también en los calificados, especialmente en profesionistas y técnicos, en ésta última categoría su crecimiento pasó de 91.3% en 1991 a 91.4% en 2000 para la población femenina, mientras que la masculina en el mismo periodo y rubro pasó de 75% a 75.8%, esto demuestra una forma de resistencia de la mujer pese a la discriminación de que es objeto y demuestra un evidente esfuerzo de superación en el ámbito laboral, a pesar de que como regla casi general la mano de obra femenina representa al trabajo flexible, mal remunerado o realizado en condiciones de insalubridad.

Lo señalado anteriormente se ve acompañado con la mayor participación de la mujer en él ámbito educativo y tenemos que el analfabetismo femenino disminuyó en el periodo 1990-2000 en 3.7%, el cual casi se nivela con el analfabetismo masculino (Ver tabla 1 y gráfica 1).

En cuanto a los ingresos, los hombres reciben un 31.7% más respecto de las mujeres en el área de profesionales en el año 2000 y 36% en administradores y funcionarios mostrando en general que las mujeres sufren discriminación salarial en las diferentes actividades laborales, independientemente de su calificación o cualificación, sólo por razones de género, en los diferentes ámbitos, pero sobre todo en aquellas actividades en donde se requiere de su participación en actividades de decisión o participación política (Ver tabla 2 y gráficas 3 y 4).

La globalización se ha ido acompañando de diversas formas de violencia sobre todo con las partes más vulnerables de la población, en este caso nos referimos a las mujeres.

Si observamos datos generales de cada 100 hogares el 64% las mujeres son golpeadas o mutiladas, la tasa de mortalidad materna corresponde a 5.1% y en particular la tasa de mortalidad por cáncer cérvico uterino en México es de 19.9%. La mortalidad por aborto espontáneo representa para 1993 el 0.32% (Véase Tabla 3 y gráfica 5 y 6)

El total de alimentos que se producen en el país el 80% lo aportan las mujeres, la mujer en general es soporte secundario o trabajadora de segunda en la economía. Contradictoriamente las mujeres en México aunque siendo más del 50% de la población apenas se vislumbran en los diferentes ámbitos laborales. La sociedad a través de los diferentes medios de comunicación, utiliza el cuerpo femenino para el manejo publicitario pero con la óptica e intereses androcentricos, generalmente se presentan como objetos de competencia unas con otras a consecuencia de una cultura machista.

Sobre la identidad y referencia de género, existen aspectos identitarios en términos de lo femenino que coadyuvan a que las mujeres se vean representadas como personas débiles, delicadas o enfermas, el referente son figuras masculinas y valores androcentricos a través de las cuales las mujeres habrán de identificarse por no existir el referente femenino, pero además para lograr un espacio en aquellos ámbitos y espacios típicos de hombres.

Por otro lado no existe la idea de acción colectiva que permita impulsar mejoras para las condiciones de trabajo y derechos laborales femeninos apareciendo en el mercado laboral más vulnerables, no solo por lo anterior sino por el desconocimiento de leyes que las protejan o el diseño de éstas a través de la organización colectiva.

Sujetas a la incertidumbre de si hay o no trabajo en las empresas y si el salario se incrementa o queda igual que el año anterior hacen posible los discursos asentados en valores tradicionales y conservadores, que postulan que con el neoliberalismo las mujeres participan mas activamente en el trabajo, efectivamente la necesidad de sobre vivencia familiar empuja a la mujeres a aceptar trabajos mal remunerados y generalmente en el sector servicios, como una prolongación de lo doméstico y culturalmente aceptado tal es el caso de la migración.

LA MIGRACIÓN EN PUEBLA

El fenómeno migratorio representa sin lugar a dudas una situación alarmante que aqueja a la sociedad mexicana y que en los últimos años se ha venido agudizando, dado que el tránsito migratorio se ha convertido en un proceso cada vez mas dinámico, debido a que asume ritmos y direcciones distintos entre nuestro país y los Estados Unidos, en ocasiones trastoca la vida de las comunidades expulsoras de migrantes.

La migración es el desplazamiento de una población o grupo, de un territorio a otro, es un fenómeno que se ha llevado a cabo constantemente a través de la historia sin embargo en México en las últimas décadas se ha convertido en parte cotidiana de las alternativas por las que opta la población de varias comunidades principalmente rurales.

Puebla actualmente es una de las ciudades en donde la migración y la pobreza han ido cobrando relevancia, la recepción de remesas representa un alivio para muchas familias mexicanas, es paradójico que siendo uno de los estados con mayor índice de empleo, también lo sea de expulsión migratoria.

Nuestro estado cuenta con un índice elevado de desarrollo según el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD), así como un mínimo desempleo, sin embargo la característica del empleo es la precariedad, debido a ello consideramos que la migración ha alcanzado niveles cada vez mas elevados.

A pesar de que es un hecho la feminización migratoria y que las mujeres participan mas activamente en este proceso, su contribución no se hace visible en el ámbito público, éste proceso no se acompaña con una mayor integración de lo femenino en los paradigmas culturales prevalecientes.

En lo que se refiere a la migración las mujeres principalmente se ocupan en servicios, existe el 43% de la fuerza laboral femenina, cuya demanda de trabajo es como: empleadas de mostrador, cajeras, meseras, recamareras, recepcionistas, secretarias, enfermeras, costureras, maestras, reposteras, cocineras, las hay que venden en la calle o en cualquier escuela, en lugares cubiertos o a la intemperie, las que lavan, planchan y asean casas, en general en estas tareas en las que no se requiere ningún tipo de documentos, ni capacitaciones, basta ser mujer.

Uno de los resultados obtenidos en la investigación nos permite señalar que los ingresos extraordinarios (remesas) están sobredimensionados, por su impacto para el consumo de localidades de alta marginación. Otro de los problemas detectados tiene que ver con las brechas del empleo y crecimiento económico en las comunidades pobres, pues municipios como Hermenegildo Galeana y Eloxochitlán con niveles de extrema pobreza, en donde no cuenta con un estándar de vida decorosa, más bien esta presente la lucha por sobrevivir día con día.

Existen municipios con Índices de Pobreza Alto, de acuerdo al PNUD, los lugares en donde el índice de marginación es más elevado como Ixtepec, Hueytlalpan, Hermenegildo Galeana y los anteriormente citados, localizados en la Mixteca y la Sierra Negra, tenemos también a Tehuitzingo, Tepexi y Piaxtla que son de mayor expulsión migratoria.

De los 217 municipios que conforman el Estado, la muestra dio el siguiente resultado: 67 de ellos (el 31%) tienen un Índice Alto de Pobreza, 99 municipios (46%) con un Índice Medio-Alto, mientras que 39 Municipios o sea el 18% tiene un Índice Medio, 11 municipios (el 5%) cuentan con un Índice Bajo y solo un municipio a Nivel Nacional muestra la existencia de Pobreza Extrema con uno de los Índices más Altos. (Véase Gráfica 7 y mapa 1.)

Dentro de los avances de investigación de campo y la posibilidad de construcción de categorías en relación con el “Trabajo y Género” en varias comunidades rurales, las mujeres también han optado por construir un proyecto de vida fuera de sus localidades o comunidades de origen, trastocando la dinámica familiar, y asumiendo nuevos roles en la familia y en las labores del campo. Pudimos constatar en las comunidades citadas la existencia de negocios de comida rápida, feminización de labores agrícolas y jefas de familia, mujeres abandonadas y receptoras de remesas, que incluso están incursionando en la formación de negocios de comida rápida.

El fracaso en políticas públicas en los últimos años ha demostrado la preocupación de la población por atenuar el crecimiento de la pobreza en México que ha sido reconocida oficialmente.

LA POBREZA

AL respecto realizamos un análisis de las diferentes metodologías respecto a este tema, para enfocarnos a conocer cuales y cuantos municipios viven día con día la pobreza y pobreza extrema.

Iniciamos el análisis sobre la utilización de diversos índices (Índice de Desarrollo Humano (IDH), Índice de Desarrollo de Género (IDG), Índice de Pobreza Humana (IPH), manejados por PNUD. Posteriormente se confrontaron los datos en base a la medición de la pobreza de acuerdo a varias metodologías y estudios realizados por el Banco Mundial (BM); sin embargo no existe aun consenso sobre la magnitud de la pobreza en el mundo y un claro ejemplo lo podemos ver por los estudios realizados por éste organismo internacional. Este organismo considera que “El concepto de pobreza se equipara habitualmente a la falta de ingreso, porque se supone que es el ingreso el que determina el nivel de bienestar material”. De tal manera que se ha adoptado generalmente como límite de pobreza un dólar diario.

Se considera pobre un 33 por ciento de la población del mundo en desarrollo, es decir 1.300 millones de personas. Esta percepción considera como a la pobreza en relación directa sólo con el ingreso, pero esto es tan solo parte de la problemática en México y en particular en Puebla.

Fue necesario incorporar, otras variables para la medición de la pobreza con una diferenciación de categorías como: pobreza alimentaria, de ingreso, vivienda entre otros factores, etc.

Analizamos diversos métodos que más suelen utilizarse para América Latina como: La Línea de Pobreza (LP) y el Método de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), sin embargo encontramos que arrojan resultados diferentes. Por último comparamos los criterios utilizados por instituciones como OCDE, BM, OMC, ONU.

Al analizar la pobreza, según el BM, la divide en dos grandes grupos, la primera abarca a las personas cuya situación se caracteriza por factores para los cuales no existe algún remedio, al respecto encontraríamos a las personas de la tercera edad, los incapacitados, huérfanos o niños en condición de la calle, así como mujeres que son abandonadas por sus compañeros sin contar con capacitación para el trabajo, entre otros.

La segunda se refiere a los pobres sin recursos, y que por la situación económica de la región no tienen la oportunidad de obtenerlos, consideramos que éstos criterios son poco fiables, dado que no da cuenta de la posibilidad de superar el problema de la pobreza que en la actualidad afectan a la mayoría de la población y que es detonante de otros, en este caso la migración.

Al confrontar nuestro análisis con la metodología de Amartya Sen encontramos algunos datos relevantes sobre sus resultados. No obstante, dada la natural dificultad de medir algunos elementos constituyentes de la calidad de vida, el estudio de la pobreza se restringió a los aspectos cuantificables –y generalmente materiales– de la misma, usualmente relacionados con los conceptos de nivel de vida, la identificación y la agregación del bienestar de esos individuos en una medida de pobreza.

Todas las metodologías concuerdan al decir que el crecimiento económico es un elemento clave para la reducción de la pobreza. Sin embargo coincidimos en parte con el BM al señalar que el potencial de crecimiento económico depende del Estado y de las instituciones sociales, efectivamente esto es cierto, sin embargo éstos organismos han demostrado su incapacidad para potenciar tanto el crecimiento económico a través del diseño de políticas públicas adecuadas como el problema de la reducción de la pobreza si es que alguna vez esos fueron sus objetivos.

Las intervenciones de la sociedad para mejorar su funcionamiento contribuyen tanto al crecimiento como a la equidad, ya que reducen las trabas burocráticas y sociales a la actividad económica, sin embargo dadas las condiciones en que se encuentra el país las propuestas debieran ser construidas desde la población afectada.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en su papel por la lucha contra la pobreza, se dedica a prestar servicios de financiamiento y asesoría, para lo cual realiza actividades de información, investigación y divulgación. Sin embargo impone a los países criterios discrecionales con intereses definidos para el capital privado, empeorando la situación de la mayoría de países pobres, acrecentando su deuda externa y sometiéndolos de esta manera a caprichos e intereses externos.

Coincidimos ciertamente en que la pobreza, se define siempre de acuerdo con la conveniencia de la sociedad que la sufre, y están presentes los juicios de valor de las personas que intentan medirla (Amartya Sen), sin embargo la existencia de hechos ciertos se contraponen con asuntos de moral o búsqueda subjetiva.

Todo indica que la participación femenina en el ámbito laboral remunerado tiene una tendencia creciente, que no está considerada en los planes y programas del gobierno (que debiera estar presente como parte de la agenda) ya que no se cuentan con las suficientes guarderías y estancias infantiles para los hijos de las trabajadoras, debido a esto las mujeres incrementan las horas de trabajo y en la actualidad están participando como migrantes en la búsqueda no solo de la equidad sino de la reproducción de la vida y la familia.

Finalmente consideramos que muchas actividades y sobrecarga de trabajo son formas de resistencia, es ir participando más activamente en la dinámica económica y social y que las propias mujeres no solo reproducen a través de la tradición cultural y educativa, sino aún en la reproducción de las formas de poder y de sometimiento en lo cotidiano, lo político, económico y social, proceso que muchas veces es inconsciente y no reconocido por las propias mujeres.

Por otro lado el ejercicio de la violencia es un fenómeno inherente a la cultura del capitalismo, que se expresa a través de políticas económicas excluyentes, y la población más vulnerable esta representada por los niños, ancianos y mujeres los cuales buscan formas alternativas de sobrevivencia.

Una forma de violencia en el aspecto político es que a pesar de entrar al siglo XXI se ejerce la tortura como medio de mantenimiento del statu quo y que en el caso del Estado de Puebla, no es sancionado legalmente.

En la actualidad han aparecido nuevos escenarios en donde las mujeres son ya protagonistas o están incursionando en nuevos espacios siendo parte de movimientos incluso de resistencia, representando a las fibras mas vulnerables de la sociedad femenina mexicana en contra de los procesos y las políticas de integración excluyentes y violentas.

En México, ser marginada, ser pobre, negra, indígena y mujer es objeto y base para ser excluidas del proyecto Neoliberal impuesto desde hace casi tres décadas en el cual las mujeres solamente son vistas como un instrumento de acumulación de capital por medio de la pauperización del trabajo poco remunerado o por su inserción en el sector servicios, sin embargo ellas poco a poco han ido cobrando relevancia al ser visualizada su participación laboral y su aporte al desarrollo de la sociedad.

Los nuevos flujos internacionales migratorios están dibujando otra dimensión laboral, al incorporarse con mayor presencia el trabajo femenino en relación a los tradicionales migrantes del sector rural y marginal.

La pobreza ha traído consigo múltiples problemas, que en ocasiones rebasan las expectativas esperadas por las políticas públicas. La migración femenina está marcando diferencias, sin desconocer los efectos negativos del libre mercado profundizados con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre economías heterogéneas, y su impacto en los roles genéricos de la sociedad en su conjunto.

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