POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

Volver al índice

 

 

 

5. LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES Y EL DESARROLLO URBANO INSOSTENIBLE DE LAS CIUDADES MEXICANAS

Las grandes áreas urbanas de México registran graves problemas de habitabilidad para la población y, especialmente para inmigrantes, jóvenes, mujeres y ancianos (HARVEY, D. , 1973; CASTELLS, M. , 1978; GILBERT, A. y GUGLER, J. , 1992): pobreza, inseguridad, congestión vial, vivienda, desempleo, desigualdad ante el acceso a los servicios públicos, contaminación atmosférica, acústica, paisajística y por residuos sólidos urbanos e industriales, ocupación irregular del suelo, vulnerabilidad ante desastres, etc.

El desarrollo urbano incontrolado y exagerado de las áreas metropolitanas, zonas conurbadas y ciudades medias en México (MORENO, A. , 1994: 199-228), está motivando una seria y urgente necesidad de abordar los problemas de esos territorios urbanos desde el prisma de la planificación y el desarrollo (SAUNDERS, P. , 1979 ; MOHAMMAD SUFIAN, AJ. , 1993: 1319-1329). Diferentes estudios (SÁNCHEZ GONZÁLEZ, D., 2005) revelan que la ciudad es un espacio que no reúne las condiciones de habitabilidad para las personas adultas mayores. La falta de confort en las viviendas, las barreras arquitectónicas en sus calles y edificios, los deficientes servicios de transporte público, equipamientos e infraestructuras que no tienen las adaptaciones necesarias para que las personas de edad puedan realizar sus actividades, convierten a la urbe en un lugar inhóspito que excluye al anciano, lo que favorece su dependencia y aislamiento.

Teniendo en cuenta los crecientes problemas que se están dando en las ciudades, se hace necesario contar con la opinión no sólo de promotores y expertos en urbanismo, sino también de los ciudadanos, para plantearles: ¿cómo se encuentran en ellas?, ¿cómo quieren que sean sus ciudades?, ¿qué necesidades presentan?, ¿hacia dónde quieren dirigir sus esfuerzos para mejorar la ciudad? El problema actual radica en que el sistema crea sus propios desequilibrios y no tiene en cuenta la opinión de los que la forman, sino de los que la dirigen.

Los recursos humanos que trabajan con la Tercera Edad presentan cierta inadaptación, stress o miedo, lo que reverte en un detrimento del servicio. Es necesario que se estudien y coordinen mejor los distintos Centros Sociales. Una necesidad obligada pasa por integrar y aprovechar mejor los recursos y servicios existentes. Aunque existen residencias, centros de día, familias de acogida de mayores y ayudas a domicilio, entre otras, la demanda es muy superior a la oferta. Llegado a este punto cabe pensar en otras alternativas, como que nuestros ancianos vuelvan de nuevo a sus hogares, abordándose el futuro esfuerzo económico familiar por parte de ayudas de distinto tipo. Pues, ninguna administración va a poder pagar a una persona para que atienda las 24 horas a otra dependiente. Es necesario crear una red municipal de implicación basada en el apoyo familiar, el voluntariado, personal cualificado, preparado y supervisado.

El actual enfoque de la planeación gerontológica adolece de falta de consenso ante la ausencia de gerontólogos sociales o expertos con una visión integral de la vejez en los comités consultivos y de decisión central y municipal. Por lo general, en las ciudades predomina un enfoque de planeación gerontológica con tendencia normativa, lo que explica que en la mayoría de los casos la ejecución de las estrategias municipales planificadas no satisfacen las necesidades reales y heterogéneas de las personas adultas mayores.