POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

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2. CONSIDERACIONES SOBRE EL CONCEPTO DE POBREZA. DEL CÓMO MIRAR LA POBREZA PARA CREAR UN CONCEPTO DE LA MISMA.

Como se ha señalado anteriormente en la introducción, el debate teórico-filosófico comienza con la creación de un concepto de Pobreza respondiendo a las preguntas ¿qué es ser Pobre? y ¿quién es Pobre?

Un gran número de respuestas y posiciones surgen inmediatamente al afirmar que ser pobre es no tener dinero para vivir bien o, no tener el ingreso suficiente para alcanzar a cubrir las necesidades mas básicas para alcanzar una calidad de vida aceptable, no contar con bienes ni con oportunidades, o no tener ni lo mas mínimo, entre otras muchas. A partir de aquí se desprende el hecho que: “La pobreza (como concepto) está en función de lo que el investigador considera como lo básico, como lo mínimo de lo básico y también de la manera en que lo mide” .

En la noción del concepto se han formado dos vertientes principales: una que inclina a la pobreza como un problema de solvencia monetaria; y otra que deja en claro que la pobreza es un problema de capacidades básicas.

La primera vertiente responde a la pregunta ¿Quién es pobre? Apuntando que el pobre es quien no tiene un ingreso para resolver las necesidades más apremiantes. Por lo tanto la transacción monetaria resulta un “puente indispensable” para resolver dichas necesidades. A partir de aquí la pobreza es un problema de remuneración económica, antes que una falta de solvencia en las necesidades básicas.

En una economía de mercado como la que hoy prevalece, esta visión parece muy acertada, debido a que todo costo–beneficio depende de una transacción económica; es decir, para cubrir una demanda (en este caso las necesidades básicas) es un hecho que hay que tener los recursos monetarios para poder adquirir en la oferta del mercado.

La crítica que podemos encontrar a esta visión es que ve a la falta de ingreso y a la pobreza como directamente proporcionales al grado de determinar a la pobreza como un contenido neto de la falta de ingreso, sin contemplar que esta ultima es mas bien una causa en la falta de ingreso, puesto que simplemente la pobreza impide desarrollar capacidades que permitan acceder a los pobres a generar un mejor ingreso. Este es el punto de partida de la siguiente vertiente.

La pobreza como un problema de capacidades básicas responde a la pregunta ¿Qué es ser pobre? Estableciendo a aquel que tiene: “la carencia de esa base social que permite a cualquier individuo insertarse en la sociedad a través del ejercicio de su voluntad y de su capacidad para generar ingreso, para así tomar decisiones tan relevantes como trabajar o no y quiénes han de encabezar el gobierno. Siendo desde el punto de vista filosófico la pobreza la incapacidad para autodeterminarse; desde el punto de vista económico, la pobreza es la incapacidad del individuo para generar incrementos en el producto marginal de su trabajo que deriven en aumentos concretos de su salario real. Por último, en el sentido político, la pobreza implica la incapacidad de participar plena y libremente .”

Lo que sigue es determinar cuáles son esas capacidades que permitan la autodeterminación, la capacidad de generar ingreso y la participación política. Dichas capacidades son más “Nutrición, salud, educación y vivienda, las cuatro extremidades inseparables que conforman el cuerpo de las capacidades básicas. ”

Esta postura acierta en considerar al problema de la pobreza desde sus raíces, empleándose de manera específica, conceptualizando a la pobreza como causa y efecto en un mismo tiempo esto le permite reconocer a la pobreza como una enfermedad endémica.