POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

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CONCLUSIONES

En teoría, la descentralización fiscal implica el fortalecimiento financiero de los gobiernos subnacionales. Para que la descentralización fiscal logre mejores resultados, dicho fortalecimiento debe incluir una mayor autonomía fiscal, es decir, que los gobiernos subnacionales tengan un grado de dependencia menor en relación con los recursos del gobierno nacional.

Los elementos que deben ser encontrados en una política pública que tenga como objetivo el fortalecimiento financiero de los gobiernos municipales son:

• Poseer una fuente sustantiva de ingreso propio;

• Tener un considerable grado de autonomía para la administración de esa fuente de ingreso, lo cual implica capacidad para determinar las tasas de los tributos cuya explotación les otorga la ley (ingresos propios);

• Elevar su capacidad para determinar cómo erogar su presupuesto; y

• Reducir la ingerencia de otros niveles o ámbitos de gobierno.

Estas condiciones deben estar enmarcadas por el diseño, desarrollo y consolidación de un sistema de relaciones fiscales intergubernamentales basado en el Modelo de Autonomía en cualquiera de sus variantes. El grado de autonomía que se elija para el diseño de nuevos esquemas de relaciones fiscales entre las esferas de gobierno dependerá del contexto y condiciones de cada país y de la voluntad que exista entre los diferentes actores políticos. Pero independientemente de las características del modelo, éste debe ser diseñado con el fin de procurar el desarrollo, a mediano o largo plazo, de las condiciones políticas, económicas y administrativas necesarias para lograr su consolidación.

En el diseño de nuevos esquemas de relaciones fiscales, los gobiernos nacionales e intermedios juegan un papel estratégico para avanzar en el fortalecimiento de los municipios. Es indispensable sentar las bases para relaciones intergubernamentales más horizontales, solidarias, coordinadas, y sobre todo responsables ante la ciudadanía.

Los gobiernos intermedios son una de las instancias más adecuadas para iniciar este proceso de cambio. De todos es sabido que en general, los ámbitos superiores de gobierno son reacios a ceder espacios de poder hacia sus gobiernos municipales. Sin embargo, es indispensable que asuman que un país no puede ser fuerte en este mundo globalizado si sus gobiernos locales no lo son.

En México, la mayor parte de la literatura que se ha generado para estudiar el proceso de descentralización fiscal se ha enfocado al análisis de las políticas federales y sus consecuencias para estados y municipios. En comparación, existen pocos trabajos en donde se examinen las relaciones fiscales entre los gobiernos estatales y locales, y los resultados de esta interacción para ambas esferas de gobierno. Esta arena es uno de los territorios en donde los estudios sobre descentralización fiscal tienen un enorme, interesante y novedoso campo de investigación.