POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: ÓPTICA ACADÉMICA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

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3.2 LOS ACTORES SOCIALES

Veamos ahora el papel de los actores sociales locales ante las necesidades del desarrollo local. En primer lugar, si se asume que el desarrollo local requiere un cambio en la mentalidad y la práctica de la dirigencia política, no es menos cierto que también se requiere un cambio similar en el de la dirigencia social. El sector privado deberá ahora compartir los espacios de planificación e implementación de políticas que lo tiendan a beneficiar, y esto se hará de forma transparente y en una mesa pluralista donde deberá explicitar sus necesidades pero también aclarar sobre los aportes que realizará para el desarrollo de la comunidad local, tomado también los riesgos políticos y económicos que estos procesos deparan. Se trata de valorar adecuadamente la capacidad de acción colectiva como elemento medular para lograr el desarrollo local, tanto desde la esfera pública como la de los actores sociales. Este proceso requiere de un cambio cultural de la sociedad y sus instituciones que vaya dando forma al “capital social” necesario para que la comunidad local se encuentre en condiciones de escoger un rumbo y poner a las fuerzas de la sociedad en ese sentido.

A partir del pionero trabajo de Robert Putnam (1) sobre el desempeño institucional de las regiones italianas, el concepto de capital social es utilizado para designar aquellos rasgos de la organización social como la confianza, las normas y las redes que pueden mejorar la eficiencia de la sociedad facilitando las acciones coordinadas. En dicha obra, Putnam concibe este tipo particular de capital como un “stock” que las sociedades acumulan a través de períodos históricos largos, y de los cuales dependen sus posibilidades de desarrollo actuales. Otros autores, preocupados por las políticas de desarrollo, argumentan que se trata de un recurso construible en el mediano y corto plazo, aún en contextos adversos.

La coordinación y conducción política de este proceso requiere de una conducción social que entienda que el trabajo de articulación demanda un cambio cultural en donde se deberán resolver las situaciones de lógicas diferentes e intereses contrapuestos. En síntesis, se requiere un cambio de visión de la sociedad civil sobre sí misma y sobre el rol del Estado a la vez que se deben modificar las prácticas habituales para dar lugar a las acciones cooperativas y de articulación.