LA OTRA PARTE DEL TURISMO: LA DINÁMICA INTERNA DEL PREJUICIO

LA OTRA PARTE DEL TURISMO: LA DINÁMICA INTERNA DEL PREJUICIO

Maximiliano Korstanje

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UNA APROXIMACIÓN FINAL

El turismo como cualquier actividad comercial no se encuentra ajeno a las manifestaciones y el surgimiento de prejuicios negativos hacia los turistas u otro colectivo. Un sondeo exploratorio en un grupo de 102 profesionales del turismo en la ciudad de Buenos Aires confirmó que existe hacia los turistas chilenos una imagen estereotípica negativa (67%).

Los datos fueron validados comparando con un grupo control, formado por la misma cantidad de personas, en donde la imagen hacia éstos era (también) negativa pero en menor grado (49%). Los estereotipos negativos más comunes en el grupo turismo fueron: agrandados, soberbios, desconfiados y antipáticos entre otros.

A través de una observación en diversos establecimientos dedicados a la actividad, se constató que no existe en la relación entre profesional y turista chileno conflicto alguno.

Se realizaron entrevistas semi estructuradas en conjunto con una escala de Distancia Social Bogardus, en una muestra no representativa de 40 profesionales divididos por sector: hotelero, agencias de viaje, rentadoras de autos y líneas aéreas. En forma general, los entrevistados demostraron una distancia social mayor hacia los chilenos en comparación con otros grupos. Asimismo, los empleados dentro del grupo rentadoras de autos y hoteles mostraron mayor distancia hacia los chilenos en comparación a agencias de viaje y aerolíneas.

En concordancia con las observaciones del investigador Teun Van Dijk se ha descubierto que quienes demuestran prejuicios negativos (aversivos) no pueden justificar racionalmente sus ideas y cuando se les pide que narren claramente un conflicto con algún turista de esa nacionalidad no pueden hacerlo o lo hacen vagamente. (en Mumby, 1997:187)

Las respuestas de los entrevistados se clasificaron en tres categorías: aquellos que dijeron evitar a ciertos turistas de tener la posibilidad, quienes han mencionado la idea de no evitar (en lo personal) a ningún turista pero tener conocimiento que en su ambiente laboral es algo en lo que sus compañeros concuerdan y por último aquellos que manifestaron su idea de no evitar a ningún turista.

Dentro del análisis discursivo de que quienes han manifestado la idea de evitar a cierto grupo de turistas y focalizando en los que manifestaron aversión hacia los chilenos se observan tres nuevas sub-categorías:

La primera de ellas se relaciona con una supuesta diferencia cultural. En estos entrevistados existe una marcada admiración cultural hacia los ingleses y proporcionalmente un desprecio hacia los sudamericanos, sobre todo chilenos.

La segunda clasificación hace referencia a una supuesta diferencia de “clase” entre el turista y el profesional. Para estos entrevistados, los turistas chilenos que visitan Buenos Aires pertenecen a una “clase” inferior. Dentro de esta clasificación entran no sólo turistas chilenos sino de otras nacionalidades como mexicanos, y ecuatorianos.

La tercera tipología se vincula con las diferencias y conflictos geo-políticos que han tenido en su historia la Argentina y Chile. A diferencias de los dos casos anteriores (donde existe una división clara entre el chileno turista y el chileno inmigrante) para estos entrevistados ambos son objeto de hostilidad. Subyace tras este tipo de prejuicio la idea de nación y soberanía territorial.

Este modelo se vuelve a repetir en quienes argumentan no evitar a ningún turista pero saber de gente cercana a ellos que si lo hace.

Finalmente, quienes (aún teniendo la oportunidad) no evitarían a nadie están aquellos que no tienen contacto con turistas sino a través de intermediarios y aquellos que tienen un contacto directo con ellos. En este tipo de entrevistados, se ha observado precisión y claridad cuando se le pide que narren un conflicto y en la mayoría de los casos pueden explicar como se solucionó el inconveniente.

Los diferentes experimentos y abordajes de campo permiten afirmar que existe en los profesionales del turismo en la ciudad de Buenos Aires un prejuicio negativo hacia los turistas de nacionalidad chilena. No obstante, bajo ningún punto de vista puede decirse que ese fenómeno es común a la mayoría de los integrantes del sector; desde el momento en que la metodología utilizada fue estrictamente cualitativa y no ha tomado en cuenta grandes muestras de población.

Por otro lado, según los indicadores que trabaja la teoría del contacto se ha observado que el nivel educativo, la importancia que el profesional le da a su trabajo, las normas que regulan ese contacto, la experiencia y el conocimiento previo entre los actores sociales no son suficientes para explicar y analizar el prejuicio hacia los turistas chilenos. Sin embargo, las variables subordinación de status (profesional/turista) y sentimiento de amenaza (entrevistado) deben seguir siendo investigadas en futuros abordajes ya que parecen tener cierta correlación.

La subordinación de los profesionales del sector hacia los turistas (siguiendo la lógica del mercado) condiciona la exteriorización abierta y frontal de los prejuicios. De esta manera el fenómeno adquiere una forma oculta, negada y encubierta (lo cual junto dinámica irracional dificulta su estudio). Además, se ha podido confirmar que los entrevistados que han tenido la posibilidad de trabajar con un extranjero no guardan un mal recuerdo de él, aun cuando éste sea de nacionalidad chilena. Ello, confirma la premisa de que se puede mantener una relación confiable en la esfera individual mientras que los prejuicios se mantienen en forma abstracta como idea colectiva, estableciendo una disociación entre la acción y el pre-juicio. (La Pierre, 1938) (Wax, 1948) (Giddens, 1999) (Belvedere, 2003)

Por último cabe destacar que según inferencias hechas (desde un punto de vista micro sociológico) se han encontrado elementos que demuestran que las personas que mayor prejuicio manifiestan poseen una estructura en su personalidad orientada al control (obsesivo) de las variables del entorno. (Adorno y Horkheimer, 1966) (Allport, 1977)

¿Es el sentimiento de amenaza un factor causal de prejuicio negativo?, ¿puede hablarse de una personalidad prejuiciosa? ¿Cómo influye el contacto en las personalidades prejuiciosas? ¿Existe en los profesionales del turismo prejuicios hacia otros grupos?

Las hipótesis trabajadas por la escuela de la deprivación y de la personalidad autoritaria sugieren que las personalidades de tipo dogmáticas se ven más proclives a manifestar prejuicios en momentos de inestabilidad institucional o amenaza. En este sentido, el contacto se comprendería como un agravante en ciertas personalidades pero no en otras. Pero esta idea debe ser validada o refutada en próximas investigaciones.