ALGORITMOS PARA ENCRIPTACIÓN DE DATOS

ALGORITMOS PARA ENCRIPTACIÓN DE DATOS

Vega Lebrún Carlos
Arvizu Gutiérrez Diego
García Santillán Arturo

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2.6.6 Planificador WFQ

En este punto se describe el algoritmo de planificación más utilizado actualmente y que es la base de muchos otros. Este planificador fue introducido con el nombre de Weighted Fair Queueing (WFQ) en [Demers89] aunque luego se ha rebautizado como PGPS (Packet General Processor Sharing). Es un intento de aproximarse a un modelo de flujo perfecto (denominado GPS: General Processor Sharing) con un procesador compartido entre los distintos flujos de acuerdo a unos pesos predeterminados. De esta forma, el ancho de banda se reparte proporcionalmente entre los distintos flujos.

En los algoritmos WFQ, cuando llega una trama se calcula y asocia una etiqueta (Time Stamp, TS) que va a determinar el orden de salida y se envía a la cola de su conexión. La siguiente trama a transmitir será la que tenga el valor TS más pequeño.

TS se calcula de acuerdo a siguiente la fórmula:

Cuando una sesión tiene tráfico pendiente, se cumple que v(t)£ TSi k-1 por lo que v(t) no influye en TS. En caso contrario, al recibir la primera trama después de un periodo sin tráfico, se tiene en cuenta v(t) para actualizar la sesión. La dificultad del planificador WFQ reside en calcular v(t), por lo que se han propuesto otros algoritmos que simplifican su cálculo.

2.6.7 Gestión del tráfico: control de admisión

Dado que las redes tienen capacidad finita, si no se limita la cantidad de tráfico a transmitir en la red, el servicio ofrecido se degradará, y al final se colapsará. Si la red no puede aceptar un determinado tráfico porque no lo puede gestionar o afectase al resto de tráficos no debería admitirlo.

Las soluciones a este problema se pueden clasificar en dos grupos: reactivas (o esquema de control) y proactivas o (control de admisión) [Zhang98]. Las soluciones reactivas detectan y reaccionan dinámicamente a la congestión dentro de la red, reduciendo o eliminando parte del tráfico. Con este esquema es difícil asegurar la calidad de servicio. En las soluciones proactivas, una conexión se acepta sólo si existen suficientes recursos para satisfacer los requerimientos del nuevo canal y de los ya existentes.

Para ello, con los modelos del tráfico y disciplinas de servicio se han desarrollado unos tests que indican si se puede admitir un nuevo flujo con tales características. Estos tests pueden ser a nivel de nodo o a nivel de red. A nivel de nodo se chequea con la información disponible del nodo y del flujo si el canal se puede admitir. En el caso de que no se pueda admitir se rechaza directamente la conexión. A nivel de red, el receptor comprueba, con toda la información de los nodos por los que ha pasado el mensaje de conexión, si se cumplen los requerimientos pedidos. En el caso de ser así, se envía al emisor un mensaje de vuelta de establecimiento de canal. En caso contrario, se rechaza el canal y se envía un mensaje de rechazo.

La reserva puede ser en una pasada, en la que los recursos se van reservando en el mensaje de establecimiento de canal, o bien de doble pasada, en el que el mensaje pasa primero por todos los nodos recogiendo información sobre los recursos disponibles. Cuando el mensaje llega al receptor, éste decide si se puede admitir el canal y envía el mensaje de vuelta reservando los recursos en la red.

Los tests van a depender del modelo de los nodos y del tráfico. Cuando más exactos sean los tests se hará un uso más eficiente de los recursos de la red y se podrán admitir más canales.