LAS NUEVAS FORMAS DE GOBERNABILIDAD TRANSNACIONAL EN EL ESCENARIO DE LA RACIONALIDAD ECONÓMICA DE LOS PROCESOS DE GLOBALIZACIÓN

LAS NUEVAS FORMAS DE GOBERNABILIDAD TRANSNACIONAL EN EL ESCENARIO DE LA RACIONALIDAD ECONÓMICA DE LOS PROCESOS DE GLOBALIZACIÓN

José Gpe. Vargas Hernández

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Las nuevas estrategias para la globalidad.

La revolución tecnológica aunada al creciente fenómeno de la globalidad, están originando nuevas formas de competitividad tanto a niveles macro como en el caso de las naciones, como a niveles micro organizacionales. Existe una estrecha relación de inextricabilidad entre los procesos de globalización y la competitividad. Es posible para los diferentes actores económicos en los diferentes niveles macro y micro, sortear pero no cerrarse a las fuerzas de los cambios globales que tienen un fuerte impacto en la competitividad. Los grandes actores pueden iniciar acción y subsidiar otros participantes.

Así, la competitividad constituye un elemento no solamente de las relaciones entre las empresas, sino también de las diferentes relaciones entre los sistemas económicos capitalistas. La competitividad es una fuerza inevitable que dirige y orienta el desarrollo de todos los niveles de las sociedades. Las empresas en mercados imperfectamente competitivos tienen como interés que señalar que tienen una estructura de costos bajos de tal manera que pueden lograr incrementos en la participación del mercado y desde luego, en sus utilidades.

Ha sido claro el predominio de los Estados Unidos en el proceso de globalización económica que universaliza las relaciones de producción, distribución y consumo capitalistas para imponer sus intereses geoeconómicos y geopolíticos, a través de sus grandes corporaciones transnacionales y multinacionales estrechamente vinculadas a la política internacional del Estado Norteamericano, más que a un choque de civilizaciones como pretendía Hungtington (1993).

Las diferencias de intereses de clase entre las naciones se obscurecen en categorías abstractas. Las corporaciones transnacionales estadounidenses mantienen la supremacía mundial por ser el vehículo más eficiente para la generación de tecnología y su transferencia a los mercados globales. Menos de 200 corporaciones forman la reducida oligarquía que controla la economía del mundo.

Pero el conocido dicho de que "lo que es bueno para la General Motors es bueno para los Estados Unidos queda en entredicho" y ya no lo es necesariamente. Sobretodo después del altercado con Bill Gates de Microsoft, quien comparó la industria de los ordenadores con la de los automóviles, hecho que fue severamente criticado en la respuesta de General Motors. Hay que considerar el poderío de General Motors que mueve capitales equivalentes al producto interno bruto de México (Almeyra, 2001)

Las 5 mayores empresas electrónicas suman un poducto interno bruto mayor al producto sumado de todos los países latinoamericanos. Durante el gobierno de Clinton, los mercados y empresas latinoamericanas fueron compartidas por Estados Unidos y Europa. Si bien los analistas económicos hasta antes de 1999 advertían como situación peligrosa que los Estados Unidos tuvieran el control del desarrollo económico internacional, el horizonte económico internacional está modificándose aceleradamente. Más que reforzar el poderío norteamericano, la globalización lo limita.

La situación hegemónica de los procesos de globalización están derivando en una tendencia de formación de un sistema mundial de multipolaridad económica o de hegemonía compartida, con polos de desarrollo global en intensa competencia y rivalidad por la supremacía para mantener el control y dominio del comercio internacional, pero de una unipolaridad militar. Así, la competencia es vista como un mecanismo de motivación por los Estados imperiales rivales que empuja al logro del progreso humano. Al decir de Patras (2001d) la competencia “en términos capitalistas está mediatizada, influenciada y dirigida por los Estados”.

Los analistas reconocen que el mundo se dividirá en tres islas monetarias alrededor del dólar, el euro y el yen, porque Estados Unidos, La Unión Europea y Japón en la actualidad representan el 60 por ciento del producto interno bruto (PIB) del mundo. Esto se manifestará en que no habrá dos sistemas económicos en el mundo, sino manifestaciones variadas de un mismo capitalismo globalizador que proporciona rumbo y dirección a los mercados.

Las manifestaciones de este avance del capitalismo emergente se enmarcan en la paradoja consistente en que mientras se centra en función de los mecanismos autorreguladores del mercado, por otro lado desencadena reacciones en contrario para contrarrestar y compensar los efectos de los mecanismos perversos del mercado. Sin embargo, este capitalismo globalizador tiene como tendencia la polarización social, dando lugar a la formación de una sociedad dual.

La dualización de la sociedad se expresa en desigualdades profundas y extremosas entre los ricos, quienes reciben todos los beneficios de los procesos de globalización económica y los excluidos o marginados, aquellos que nunca tendrán la oportunidad ni las posibilidades de acceso a dichos procesos de globalización. La sociedad estamentaria y duálica formada en las estructuras económicas coloniales, justifica las diferencias entre los ricos y los pobres, en principios morales, religiosos y jurídicos, lo que consideran como parte consustancial al mismo sistema económico. El pobre en las sociedades pobres con una economía estancada o decreciente, constituyen un problema de proporciones no manejables, pero no que se imponga por sí mismo con mucha urgencia para la comunidad de las naciones, excepto como una tragedia humana que ruega por una solución de humanitarismo.

Siguiendo a Gray (1999), en el capitalismo globalizador tiene aplicación los principios del Darwinismo social mediante la Ley de Gresham (el dinero malo expulsa de la circulación al dinero bueno) al liquidar ciertos modelos de capitalismo que son más conscientes de la responsabilidad social, sacrificados precisamente por el capitalismo globalizador altamente especulativo en boga. La emergencia de este Darwinismo social representa la lucha de todo contra todo en todos los niveles de la jerarquía (Bourdeau, 1998).

Este argumento se apoya en las condiciones de inseguridad, amenaza de pérdida de empleo, stress y sufrimiento que resultan de la complicidad de arreglos precarios y la existencia de una reserva de desempleados dóciles a los procesos del desarrollo del capitalismo globalizador. La inseguridad elimina los mecanismos de acumulación de los pobres. Debido a los resultados del capitalismo globalizador que polarizan y crean una sociedad dual, la alternativa para el desarrollo económico y social tiene que venir de la construcción de un modelo de sociedad postcapitalista.

La dualización social es un fenómeno complejo que profundiza las desigualdades entre quienes reciben los beneficios de los procesos de globalización económica y los excluidos o marginados, quienes nunca tendrán posibilidades ni las oportunidades de tener acceso a estos procesos de globalización. La sociedad local y regional adquiere importancia como actor social promotor del crecimiento económico y el desarrollo más justo y equilibrado.

La aceptación de que existen diversos modelos de capitalismo desarrollándose en una misma economía global, implica el reconocimiento de que también existe una diversidad de modelos de democracia. Para decirlo en los términos de Huntington (1999), la globalización es un sistema híbrido, unimultipolar, con una superpotencia y varias potencias principales. Las mismas que reconfiguran la política económica global y en la que la participación de los Estados Unidos es indispensable para la estrategia sobre cualquier asunto global, después de que emprendieron la política de globalismo unilateral.

Y que, además, se erige en el estándar contra lo que se evalúa y utilizan la política de “cooperación bajo coerción” para aplicar sanciones económicas y las intervenciones militares a quienes no se adhieren a dichos estándares. Muchas de las veces su política es de un doble estándar A pesar de ello, su política económica exterior es de “retórica y retirada” y con una reputación creciente de “falsa hegemonía”

Las tendencias muestran transformaciones económicas de Japón y Europa con Alemania al frente, las cuales están impactando la nueva dinámica en los mercados de capital global, convirtiéndose con ello en los pilares de una dinámica que contrarresta la estrategia de Norte América. Hasta ahora no se ha demostrado que exista una relación directa entre la liberalización de mercados de capitales y el crecimiento económico. La volatilidad de los mercados de capitales limita el crecimiento económico e incrementa los niveles de pobreza. El concepto de capital global no ha sido bien definido, pero se entiende que con este término otorga autonomía al capital y se le disocia de sus relaciones espaciales y de ubicación geopolítica nacional, regional o local. La geopolítica cede su lugar al posicionamiento geoeconómico donde se organizan y aglutinan las fuerzas e instituciones del mercado.

El capital global norteamericano y europeo, al decir de Petras (2001), descansa en tres pilares inestables e insostenibles, los cuales son un sector altamente vulnerable y especulativo, un alto nivel de transferencia de beneficios, intereses y royalties y el poder político y la seguridad que otorgan esos Estados imperiales a nacionales extranjeros. Este poder político y la seguridad de los Estados imperiales dependen de sectores económicos estratégicos que son vulnerables a la competencia.

De esta forma se ha transitado de una forma hegemónica bipolar basada en diferencias ideológicas y definidas por el poderío militar a una forma hegemónica triádica definida por el poder económico, la competencia por los mercados y porque comparten una misma ideología. Lo que existe hasta ahora, es un monopolio del sistema de comercio global y lo que se requiere es el establecimiento de controles y reglas que aseguren el establecimiento de un régimen gobernante global a favor de un sistema de comercio internacional más justo.

Algunos sectores empresariales fundamentan su competitividad en el establecimiento de un monopolio de precios más que de innovaciones e incrementos en su productividad. Por otro lado, la globalización denuncia los mercados monopólicos de los servicios públicos que detenta el Estado-nación y se declara a favor de una democracia económica. Con la descentralización, los municipios vuelven a asumir un rol protagónico en la administración de la provisión de los servicios públicos como atención a las necesidades de las localidades.

Las organizaciones que necesariamente realizan transacciones de recursos entre sí, extienden sus actividades en el mundo y se expanden modificando sus modelos de estructuras transnacionales a multinacionales a través de estructuras organizacionales más flexibles. Esta flexibilidad de estructuras es en los términos de modos de desarrollo informacional que permiten coordinar las actividades de producción, distribución y administración en un espacio global, a través de la contratación y subcontratación externa de funciones que antes eran propias de la misma organización. El espacio global representa la globalización la cual se manifiesta en un contexto fragmentado.

Este nuevo sistema económico desmantela la organización verticalmente integrada de la producción basada en un sistema fordista, para favorecer la flexibilidad reordenándola espacialmente en una especie de "manufactureros sin fábricas". A mediados de los setenta ocurre la transición del modelo de organización económica fordista a un modelo postfordista o toyotista mediante la implantación de nuevas estructuras, procesos y estrategias que requieren nuevos comportamientos para trabajar en ambientes de alta incertidumbre y mucha complejidad. Las investigaciones de las acciones estratégicas, preferencias y actitudes de los actores de la transición política se centran más en la elección racional que en una dimensión más subjetiva .Este proceso coincide con la transferencia del mando del Estado al mercado mediante programas de desregulación que dan la regulación a los mercados.

El modelo de organización de la máquina es demasiado simple para responder a las demandas por el control de los agentes económicos y actores políticos, entonces surge un nuevo modelo estratégico que toma en cuenta la complejidad de las demandas de los diferentes agentes económicos. La propuesta de aprendizaje institucional (Kaiser, 1997) sostiene que los actores políticos que quieren cambiar aspectos de sus sistema son influidos por un grado considerable ya sea por el sistema político al cual están cultural o geográficamente más próximos, o cuando hay un acuerdo para un cambio fundamental por modelos que son considerados ser historias de éxito excepcional.

El aprendizaje institucional es una solución racional de la dificultad de predecir los efectos futuros de la reforma. El aprendizaje institucional es una solución racional de la dificultad de predecir los efectos futuros de la reforma. Se tienen que considerar los factores contextuales como variables que intervienen, las cuales engrandecen o disminuyen el rango de alternativas que los actores políticos piensan están disponibles para las situaciones de la toma de decisiones. En los sistemas de producción global, las localidades intermedias se convierten en centros regionales significativos para la tecnología en donde la experiencia y las habilidades administrativas tienden a emerger.

La concentración geográfica es ventajosa para las organizaciones en los términos de las ventajas en costos de transacción que se obtienen y porque la competitividad local sirve de base para obtener la competitividad global en función de las cadenas globales de mercancías. Las cadenas de mercancías se conceptualizan (Appelbaum and Henderson, 1995) como redes de exportación global que resultan en especialización geográfica y firmemente ligadas a la contratación y subcontratación externa global. La contratación externa puede no dar origen a ahorros porque los costos de elaboración y manejo de los contratos es mayor que los costos de la dirección de los empleados. Así, la especialización de la producción de las economías nacionales es un efecto de la globalización comercial.

Las empresas transnacionales pueden ser contrastadas con organizaciones que usan estrategias internacionales, multinacionales o globales. Precisamente, el término globalidad tiene una connotación holística o de actividades integradas. La estrategia global se usa cuando una empresa localiza su matriz en un país mientras que sus operaciones se desarrollan en uno o más países. El enfoque internacional de las organizaciones llama por una estructura más vertical y establece conexiones estratégicas entre los países en los cuales opera. La estrategia de la empresa internacional presenta el mayor de los retos para las organizaciones que buscan incrementar su competitividad global (Boudreau, Loch, Robey, y Staub, 1998) Las ventajas comparativas construidas internamente en los Estado-nación permiten su posicionamiento en los procesos de globalización.

ESTRATEGIAS EMPRESARIALES Y SUS TEMAS COMPETITIVOS CLAVE.

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Tipos de estrategias empresariales Temas competitivos clave.

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Global Eficiencia

Multinacional Responsabilidad

Internacional Aprendizaje

Transnacional Eficiencia

Responsabilidad

Aprendizaje

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Fuente: Adaptado de Boudreau, Loch, Robey y Staub, 1998.

Ambos fenómenos, revolución tecnológica y la apertura de los mercados globales están cambiando la naturaleza de la competencia, la cual no puede ser sustituida por la especulación. La Internet está acelerando los sucesos a la velocidad del tiempo cíber, cambiando la prontitud de la atención que antes representaba ser la ventaja comparativa por una necesidad. Para ello, se estructura en una arquitectura, no de una gran telaraña, sino de una red con “focos y rayos” que representan centros de actividad y vínculos a otros centros que son autónomos pero que están interconectados.

Las demandas de los consumidores son más fuertes, por lo que representan grandes retos a la capacidad de las organizaciones para mantener sus niveles actuales de competitividad e impulsan a otros niveles de hipar competitividad, caracterizada por una competencia escalonada rápidamente y por maniobras estratégicas (Hit, Kyats y Demasié, 1998)

La competencia es un concepto central al libre mercado que postulan los modelos económicos y administrativos contemporáneos. Al decir de Patras (2001d) la competencia “en términos capitalistas está mediatizada, influenciada y dirigida por los Estados”. Los Estados imperiales rivales promueven la competencia como un mecanismo de motivación que empuja al progreso de la humanidad. Se define como la acción de esforzarse para ganar lo que otros esfuerzos ganan al mismo tiempo, por lo que se le asocia a la rivalidad que se establece entre actores de un mercado y que por lo tanto afecta sus decisiones en materia de precios, condiciones y términos, etc. El paradigma de la competitividad ha permeado las decisiones, acciones e interrelaciones formales e informales de los individuos y las organizaciones en los mercados y quasi-mercados.

La competencia basada de compañía a compañía está cambiando a grupos de empresas que compiten contra otros grupos de empresas en un ambiente de cambio rápido, mediante mecanismos de alianzas estratégicas (strategic alliances), inversiones conjuntas de riesgo compartido (joint ventures), sociedades y asociaciones (partnerships), etc., como formas para una reestructuración global.

El problema no es tanto si establecer alianzas o no, sino más bien con quien. En la operación de una alianza, los socios pueden enfatizar la cooperación o la competencia entre ellos mismos Después de que se estructura la alianza, los socios tienen que administrar la colaboración entre sí, para que opere en un ambiente de ventaja colaborativa con suficiente colaboración de las partes. Los manipuladores pueden tener la expectativa de que otros cooperan, dándose el problema del “gorrón”, pero las ilusiones acerca de los bajos costos de cooperación pueden prevalecer. El capital social resuelve este problema del gorrón, mediante la implantación de estrategias de sociabilidad que fortalecen los lazos de confianza, cooperación y generosidad entre las partes. Investigaciones recientes sobre alianzas entre competidores se enfocan en la perspectiva de las implicaciones de la conspiración, en las deficiencias que resultan de los acuerdos y en la motivación subyacente en la competencia cooperativa. (Burgers, Cromartie y Davis, 1998).

El reto en la alianza es tener una dosificación correcta de suficiente cooperación, ni mucha ni poca, significa que las empresas persiguen intereses comunes y por lo tanto se abstienen de realizar actividades que dañan a los socios. Sin un adecuado nivel de cooperación, la alianza, las alianzas no pueden operar adecuadamente, y sin la suficiente competencia se pierde la ventaja competitiva.

Los acuerdos entre las empresas competidoras tienden a reducir la conspiración y la competencia, incrementan los precios y alienta la innovación, reduce los costos de transacción y los riesgos. Más, sin embargo, las alianzas no proveen seguridad para coludirse con la competencia, porque la competencia sigue siéndolo. Por lo mismo, cierto nivel de competencia entre los miembros de la alianza es necesario como manifestación de que persiguen intereses privados y que no son enteramente compatibles o similares. Ambas, cooperación y competencia deben ser preservadas en una alianza como condiciones dinámicas y permanentes. El sentido de competencia debe ser entremezclado con el espíritu de cooperación.

Hay que hacer una distinción entre competencia y conducta oportunista. La competencia es abierta, legítima y toma ciertas formas como aprender de los socios, la protección del conocimiento tácito y del personal, previniendo la alianza de convertirse en un competidor directo del negocio propio, mientras que la conducta oportunista es autointeresada y con cierta saña. Con fundamento en las perspectivas tradicionales sobre cooperación horizontal, confabulación y eficiencia, se puede elaborar un cuadro comparativo:

Variables Confabulación Eficiencia

Enfoque Efectos de la cooperación entre los competidores sobre los clientes y los proveedores: reduce competencia, reduce la conspiración, incrementa los precios y alienta la innovación. Reduce los costos de transacción, reduce los riesgos. La eficiencia de la alianza es comparada contra los métodos alternativos de transacciones que van desde las fusiones hasta otros tipos de arreglos.

Planos de análisis Análisis al nivel industrial para la cooperación entre empresas en competencia Examina alianzas al nivel de alianzas individuales, enfocando los beneficios y costos y determinando los factores asociados con el establecimiento de relaciones cooperativas entre las organizaciones.

PERSPECTIVAS TRADICIONALES EN COOPERACIÓN HORIZONTAL.

Fuente: Cuadro elaborado a partir del trabajo de Burgers, Cromatie y Davis (1998)

Las razones por las que se crean estos mecanismos de asociacionismo entre grupos de empresas son, entre otros, el logro de los costos a través de las economías de escala y por las innovaciones derivadas del acceso a la tecnología. Tienen como características propias la flexibilidad de sus estructuras múltiples que conectan a diferentes tipos de las organizaciones. La velocidad, informalidad y economía de las negociaciones y acuerdos, permiten la complementariedad de las operaciones complejas y enormes mediante tratos para compartir los costos en acciones específicas, tales como licencias, distribución, mercadotecnia conjunta, investigación conjunta, relaciones de utilidad, estructuras legales múltiples, etc.

RAZONES POR LAS QUE LAS ALIANZAS TIENEN MAS SENTIDO QUE LAS ADQUISICIONES.

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- La flexibilidad e informalidad promueven las eficiencias.

- Acceso a los nuevos mercados y tecnologías.

- Habilidad para crear y desbandar proyectos con un papeleo mínimo.

- Múltiples partes comparten riesgos y gastos.

- Las partes pueden vender independientemente su identificación de marca.

- Trabajar con las partes posesionan habilidades múltiples que pueden crear mejores sinergias.

- Los rivales pueden ofrecer trabajo conjunto armoniosamente.

- Las alianzas pueden tomar multivariadas formas, desde el simple trato de investigación y desarrollo hasta grandes proyectos.

- Las aventuras pueden acomodar docenas de participantes.

- Las leyes antimonopólicas pueden proteger actividades cooperativas de investigación y desarrollo.

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Fuente: Business Week (Octubre 25, 1999)

Frente a esta tendencia de surgimiento de alianzas entre empresas multinacionales que buscan compartir riesgos de apertura de nuevos mercados en un ambiente de globalidad, los gobiernos están siendo llamados para promover estas colaboraciones competitivas cuidando que no dañen la competencia y a los consumidores. Los inversionistas capitalistas toman en consideración los riesgos que tienen sus inversiones en los diferentes países para exigir bonos de utilidades que les garanticen el máximo retorno. Las alianzas dan origen a nuevos problemas por el gran número de nuevas relaciones que significan casi siempre, más conflictos de interés, a veces difíciles de manejar, como por ejemplo, en el establecimiento de los estándares.

Por lo tanto, las alianzas se han convertido en la estrategia de los nuevos modelos de negocios contemporáneos (globales) para que las empresas alcancen y mantengan una posición competitiva en la globalización de la economía y los mercados mediante la validación de los socios y los clientes. Las industrias globales son aquéllas en las cuales la posición competitiva de la empresa en un país es significativamente influida por su posición en otros países, según Porter (1986), por lo que la competencia en las industrias globales requiere de la integración de las actividades comerciales sobre una base mundial más que de mercados separados. Al decir de Patras (2001d) la competencia “en términos capitalistas está mediatizada, influenciada y dirigida por los Estados”.

La competencia horizontal entre regiones para atraer empresas puede compensar la competencia vertical entre los niveles de gobierno para extraerlas de las mismas compañías. En este sentido, la cadena de mercancías global se ofrece como un medio para entender la producción como un conjunto de procesos dinámicos entre empresas, más que como propiedades estáticas de las naciones.

Son por lo tanto, más típicas de los sistemas mundiales y formas similares de las teorías del desarrollo (Appelbaum and Henderson) Las estrategias de desarrollo empresarial tienden a orientar la producción hacia los sectores que tienen ventajas competitivas y un mayor valor agregado para insertar eficazmente la economía local y regional en los flujos de los mercados internacionales. Los Estados nacionales todavía juegan un papel importante en la promoción y conquista de los mercados internacionales y en la protección del mercado interno.

En este medio ambiente altamente competitivo, estas fuerzas pueden influir en las formas en las cuales los recursos inimitables de las corporaciones y sus competidores son definidos y evaluados, a nivel micro. La cooperación entre competidores en un mismo mercado puede tener efectos restrictivos debido a políticas regulatorias. Las organizaciones son orientadas por exigencias de una mayor competitividad, eficiencia, calidad y productividad. La competencia entre las empresas de los diferentes Estados-nación, se centra más en la calidad que en los costos. Las diferencias de las políticas nacionales y los medios ambientes institucionales en cada Estado-nación impactan a las organizaciones de varias maneras y difícilmente pueden transferirse las experiencias de un medio ambiente a otro.

Sin embargo, la competencia económica internacional no afecta directamente todas las áreas de las políticas públicas, a pesar de que la competencia económica es una preocupación de los que formulan las políticas públicas. En la medida que aumenta la competencia económica en el nuevo orden mundial, los intereses hegemónicos de las grandes corporaciones tienen como alternativas aceptar las políticas que emergen o desafiarlas mediante agresiones político-militares. Las diferencias de intereses de clase entre las naciones se obscurecen en categorías abstractas.

En este nuevo orden económico mundial las estrategias de desarrollo se centran más en la modernización del Estado mediante la descentralización de las funciones. La estrategia de modernización neoliberal se ha absolutizado bajo un dogma ortodoxo que no distingue diferencias de desarrollo entre los Estados nacionales. Las investigaciones de las acciones estratégicas, preferencias y actitudes de los actores de la transición política se centran más en la elección racional que en una dimensión más subjetiva. Efectivamente, los procesos de descentralización impulsados por el sistema capitalista son inherentes a su propio desarrollo en las circunstancias actuales de trasnacionalización de la economía y los mercados en donde el Estado nación, que una vez fue funcional para su expansionismo, ahora es el principal estorbo.

López Vadalladares (2001) argumenta que el proceso de descentralización responde a una “propuesta de reforma impulsada por organismos multilaterales y fue respaldada con argumentos formales, tales como el logro de la eficiencia, la participación ciudadana, la prevención, la corrupción, entre otros; su ejecución se hace posible en la medida en que las condiciones del contexto político, económico y social lo permiten y, presionan en su favor.” Las discusiones de la reforma empiezan en un punto en el tiempo cuando los procesos políticos al igual que las preferencias de los actores políticos están relativamente estructuradas en una manera característica. Esto les permitiría promover el crecimiento económico y el desarrollo social de las localidades, aumentar la participación ciudadana y democratizar los procesos políticos y sociales.

Un enfoque participativo a los procesos de elaboración de políticas públicas resta oportunidades y privilegios a los grupos con intereses ya legitimados. No necesariamente resulta en lo que Scharpf, (1997) denomina una "carrera hacia el fondo" creada por un proceso de competencia regulatoria entre los Estados-nación que desregulan competitivamente en un intento para mantener la atractibilidad al capital móvil. Por un lado, las empresas transnacionales y multinacionales evaden las normatividades y los impuestos nacionales, y por el otro, los consumidores y usuarios obtienen satisfactores producidos en Estados-nación donde los costos de regulación y el pago de impuestos son bajos.

Por el contrario, las regulaciones nacionales de los productos no afectan negativamente a la integración, sino que en condiciones de competitividad regulada, inducirá a una carrera hacia arriba. La competencia del mercado de satisfactores (productos y servicios) producidos bajo diferentes regulaciones nacionales permiten a los consumidores seleccionar el sistema regulatorio óptimo, lo cual presupone, según Scharpf (1997) una distinción las "regulaciones del producto" y las "regulaciones de procesos": consumidores racionales autointeresados responden positivamente a regulaciones que mejoran la utilidad y la seguridad de los satisfactores.

La competencia del mercado funciona como un mecanismo social que sirve a un principio de organización de la actividad económica y establece las reglas de la gobernabilidad del sistema social. Al decir de Patras (2001d) la competencia “en términos capitalistas está mediatizada, influenciada y dirigida por los Estados”. Para los Estados imperiales rivales, la competencia es un mecanismo de motivación que impulsa a los individuos en el sistema imperial al progreso de la humanidad.

La estrategia global de las organizaciones involucra pensar en todos los aspectos de una manera integrada, para concentrarse en áreas de excelencia dentro de todas las posibilidades a su alcance. La economía global integra y conecta las actividades de las empresas por medios como la exportación global y las redes laborales, concentrándolas espacialmente, pero al mismo tiempo las somete a una fuerte competencia entre ellas mismas. Esta competencia se realiza mediante procesos de fragmentación y dispersión geográfica debido a la existencia de un mercado laboral accesible globalmente. Torrijos (2001) ha denominado dispersión internacional al fenómeno mediante el cual se contraponen las fuerzas de los procesos de globalización y las de fragmentación espacial regional y local.

Es de esperarse que la integración internacional conduzca a estructuras más descentralizadas de los mercados laborales, por lo que existe cierta presión para cambiar las estructuras institucionales. Las estructuras espaciales delimitadas territorialmente por las fronteras físicas y geográficas también definen las formas de interrelaciones entre las diversas entidades. Se espera que la tendencia hacia la integración de los procesos económicos se oriente hacia estructuras de mercados laborales menos centralizados.

La movilidad de bienes, servicios y empresas trae consigo esta movilidad de los trabajos y por lo tanto tiene consecuencias en las actividades del Estado de Bienestar. Como consecuencia de estos procesos, el mercado laboral se transforma disminuyendo el empleo permanente, aumentando brutalmente el subempleo y desempleo. Así, el empleo como un medio para tener acceso a los mercados, tiene alcances limitados.

El punto de vista marginalista del mercado laboral sostiene que el mercado es un factor perfectamente competitivo en donde el equilibrio se establece entre la oferta y la demanda. Sin embargo, como resultado de los procesos de globalización, sólo el 20% de los trabajadores relacionados con actividades de manipulación de símbolos, tales como computación, marketing, etc., son los que reciben los beneficios de los procesos de globalización, mientras que el restante 80% de los trabajadores empleados en actividades de producción y servicios, reciben cada vez percepciones menores. Sin embargo, muchos de estos servicios que en la actualidad no son rentables, aparecerán en el futuro como economías de proximidad.

El aumento de la inversión institucional global de las corporaciones transnacionales está originando importantes y trascendentales cambios competitivos en las instituciones, cuyos dueños comparan el desempeño de sus corporaciones, con los desempeños mejores existentes. Sin embargo, lo que ha hecho vulnerables tanto a las naciones como a las organizaciones, de acuerdo con Krugman (1999) es que eligen abrir sus economías a los flujos de capital internacional y luego toman ventaja de los préstamos en dólares a corto plazo que ofrecen siempre con una gran disponibilidad los prestamistas foráneos.

Ahora resulta claro que la liberalización de los mercados financieros globales no está cumpliendo sus promesas. Strange (1999) define a los mercados financieros como “disparatados e imprudentes” sobre los que los Estados y los organismos multilaterales no tienen control y cuyo comportamiento se manifiesta con “irregular frenesí” y en otras ocasiones con “injustificado abatimiento”. Lo que queda claro es que una prematura liberalización de los mercados financieros en países cuyos déficit fiscales son altos, induce entradas de capitales extranjeros que luego generan problemas. De hecho, las naciones que han alcanzado mayores niveles de crecimiento económico son aquellas que mantienen las regulaciones en sus mercados financieros.

Más que la asignación de los ahorros globales en forma eficiente y de tal forma que estimule el crecimiento, los mercados de capitales con frecuencia estimulan los flujos especulativos de dinero "caliente" que desestabilizan las economías locales. La volatilidad de los mercados de capitales limita el crecimiento económico e incrementa los niveles de pobreza. Hasta ahora no se ha demostrado que exista una relación directa entre la liberalización de mercados de capitales y el crecimiento económico. Los altos niveles de especulación de los flujos financieros globales vulneran los sistemas económicos.

El modelo del ciclo de vida predice que las tasas de ahorro son independientes del ingreso. La irresponsabilidad de los gobiernos es la causa principal de la inestabilidad y la especulación de los mercados financieros. La inestabilidad del mercado global financiero es inherente al sistema capitalista global y la principal causa de las crisis financieras de las economías emergentes. La vulnerabilidad de las economías emergentes a las crisis bancaria y monetaria se incrementa después de la apertura financiera. La liberalización rápida de los mercados financieros en los países del Este asiático fue el factor de mayor peso en su crisis financiera después de experimentar altas tasas de crecimiento cuando sus mercados financieros estaban regulados. La liberalización rápida de los mercados financieros en los países del Este asiático fue el factor de mayor peso en su crisis financiera después de experimentar altas tasas de crecimiento cuando sus mercados financieros estaban regulados.

Según Soros (1998), el sistema capitalista global tiene cinco grandes deficiencias: la desigual distribución de los beneficios, la inestabilidad del sistema financiero, la incipiente amenaza de monopolios globales y oligopolios, el nuevo papel del Estado neoliberal y la cuestión de los valores y la cohesión social. Las sociedades son más cohesivas y plurales a medida que se alejan de la gobernabilidad reluctante, la cual se caracteriza por la nula o poca presencia del Estado, por un control difuso territorial y por una diversidad de fuerzas que pretenden legitimar la autoridad. Los bajos costos marginales y los altos promedios de costos permiten a los monopolios naturales establecer barreras de entrada a nuevos competidores.

Los mercados en el sistema capitalista global no tienden al equilibrio y, además, operan en escenarios políticos. En otras palabras, los procesos de globalización contemporáneos expanden el “libre comercio” con la tendencia concentradora de las operaciones mediante la formación de oligopolios, contratos entre las transnacionales y la formación de alianzas estratégicas entre las grandes empresas. De acuerdo con Soros, las especulaciones del sistema financiero internacional necesitan de la regulación para evitar catástrofes mundiales.

Las debilidades estructurales que prevalecen después de la liberalización financiera, deben ser atacadas con políticas adecuadas para canalizar los recursos financieros provenientes del exterior. Para remediar en parte estos problemas, Krugman considera que la imposición temporal de control de capital puede ayudar a controlar las crisis financieras provocadas por desequilibrios externos y devaluaciones a partir de la falta de control de la expansión económica.

“Los costos del proteccionismo son muy reales, pero cuando se suman, usualmente son menores de lo que sugiere la retórica del libre comercio” afirma Krugman (1995) para destacar que se sobrevalúan las virtudes y se subestiman los costos del libre comercio en el desarrollo económico. La liberalización financiera que entra como dinero caliente en forma de inversiones extranjeras a los países que liberan sus economías, generan burbujas especulativas que al menor indicio de riesgo que cambia el humor del inversionista y trata de cosechar lo más que puede dejando desolación y devastación financiera.

Por lo tanto, las economías emergentes que desean liberalizar su sistema financiero deben evaluar antes su necesidad para liberalizar en los términos de demandas de crédito, ya que los financiamientos no necesariamente van a donde se suponen que deben ir en ambientes menos regulados, o de lo contrario, se abren posibilidades para las crisis. Esquemas de créditos de bajos intereses en condiciones favorables, por ejemplo, diseñados para servir al más necesitado, casi invariablemente fallan en alcanzar a la población meta.

El diseño e implementación de instituciones para la estabilización de la moneda y la bancaria es un requerimiento necesario e importante para la liberalización financiera exitosa. Las monedas nacionales se han devaluado y pegado al patrón del dólar estadounidense, y el crecimiento de las exportaciones, principalmente de las exportaciones no tradicionales, tales como las frutas, las legumbres, as flores y algunos bienes manufacturados, han sido promovidos a expensas de la baja en la producción de alimentos para el consumo doméstico.

El éxito global está en aprender de otros en localidades lejanas a la nuestra, para determinar las sinergias y las diferencias entre los socios aliados y entre los mismos mercados. Esto significa lograr los estándares mundiales primeramente al nivel local si se quiere participar posteriormente en el mercado mundial. La globalización de las organizaciones es en sí misma un proceso constante desde la perspectiva de la evaluación de los estándares mundiales desempeño. Zahra y O´Neill (1998) predicen cuatro tipos de competencia global: El nivel de rivalidad entre la industria globalizada, el nivel de globalización, la tasa de movimiento de la globalización y la naturaleza de los cambios que dirigen la globalización. La industria global (Graham, 1993) está formada por un grupo de empresas que actúan como proveedores en los mercados mundiales mediante el cruzamiento de las fronteras territoriales nacionales ya sea en actos de comercio internacional o cuando empresas afiliadas nacionales elaboran el producto o prestan el servicio en los mismos territorios nacionales donde se localizan sus mercados.

La competencia global está socavando la teoría de la ventaja comparativa de la economía clásica que sostiene que el libre comercio incrementa las exportaciones de productos de un país en el cual tenga abundancia de factores e incrementa las importaciones de productos para cuya elaboración se requieran factores que son escasos pero abundantes en otros países. Mientras que el volumen de exportaciones avanza aceleradamente en el ámbito mundial, los países menos desarrollados pasaron del 0.6% en 1980, al 0.5% en 1990 y al 0.4% en 1997.

En una economía empresarialmente orientada, tanto las organizaciones como sus administradores se enfrentarán a grandes retos. Se identifican tres características particulares de estos avances.

Aparte de las experiencias de pocos países en desarrollo ricos en recursos naturales, el progreso económico se está haciendo crecientemente condicionado por las habilidades de las instituciones privadas - algunas veces en conjunción con las instituciones públicas- para innovar nuevos activos, y para elevar la eficiencia en los cuales estos pueden ser utilizados con sus recursos y capacidades existentes. No obstante, en la mayor parte de los países en desarrollo, los recursos son limitados y se han convertido en la presa de las corporaciones transnacionales.

Las empresas recientemente privatizadas que ingresan a la escena global, encuentran que para ser competitivas no pueden ir solas y que tienen unir esfuerzos a través de mecanismos de vinculación y alianzas estratégicas con otras organizaciones. Estas alianzas estratégicas tienen como fin el de poder tener acceso a recursos tecnológicos, capitales, mercados, etc. Las condiciones existentes tanto en el sector público como en el privado demandan mejorar las habilidades administrativas y los procesos de toma de decisiones en todos los niveles, estimulando la innovación y la creatividad. La innovación será más importante en la economía y descansa en un buen sistema de información.

Una elevada proporción de activos creados contiene no solamente un elemento fuerte de “bienes públicos” pero el mercado para ellos es altamente imperfecto. En la economía globalizada las organizaciones les debe preocupar no solamente las exigencias públicas para hacer las cosas correctas sino también hacerlas en forma emprendedora e innovadora. Las organizaciones establecen sus estrategias con base en el desarrollo de capacidades emprendedoras de tal forma que les permita capitalizar las oportunidades que el ambiente de la globalización les ofrece.

Algunas sociedades tienen una mayor cultura emprendedora que otras y su impacto tiene relación con su propio desarrollo. Las implicaciones del desarrollo empresarial que una sociedad alcanza en altos niveles de competitividad económica tienen también relación con los niveles de bienestar. Además, frecuentemente los "bienes públicos" creados tienen múltiples usos y no son específicos del sector. Tales activos incluyen una fuerza de trabajo educada, capacidad innovatoria, competencia organizacional y una infraestructura legal y comercial sofisticada.

Existen algunas sugerencias de que la globalización está alentando la estructura económica al menos entre los países con ingresos altos y medios(Williamson, 1995), se sigue que la forma en la cual los activos físicos y humanos de una nación están organizados es lo conveniente de que se conviertan en la determinante más importante del desempeño económico de una nación. Los administradores deben tratar con un número creciente de propietarios y contingencias organizacionales, los cuales complican los sistemas de incentivos para administradores y la evaluación del desempeño de las diferentes unidades de la organización, basados en una cultura al mérito donde se conectan la compensación al desempeño alcanzado.

Las preocupaciones sobre la naturaleza del desarrollo económico se centran en las prácticas y políticas de desarrollo humano que una sociedad experimenta y que conllevan a la revisión de las prácticas organizacionales, privadas o públicas. Lechner (2000) sostiene que las políticas de desarrollo tienen que manejar complementariamente la modernización y la subjetividad. El desarrollo humano es el fin y el desarrollo económico es el medio, aunque el sistema económico neoliberal confunda y persiga el crecimiento económico como el fin y no el medio, lo que resulta en un desarrollo desequilibrado y con un excesivo costo de sufrimiento humano. Los conceptos de desarrollo humano y buen gobierno son conceptos inextricablemente indivisibles.

Una sociedad desarrollada es más humana cuando todos sus ciudadanos son habilitados con capacidades o competencias para ser mejor en vez de para tener más. El desarrollo humano posibilita a los individuos a tener acceso a un conjunto de capacidades tanto para la producción de riqueza como para el logro de su realización personal. Por ejemplo, el empleo de las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento (TICs) representan nuevas oportunidades para el desarrollo humano mediante la creación de capital humano y social. El nivel de existencia del capital social (Putnam solo acepta la existencia o no existencia) es determinante de oportunidades para una nación las cuales dependen de sus tradiciones históricas (path dependence). El conocimiento es ahora un recurso más importante que el capital y las materias primas que profundiza o estrecha las brechas del desarrollo entre los países.

Así, el desarrollo económico está sostenido en gran parte por el desarrollo humano, aunque desafortunadamente no siempre el desarrollo económico se traduce en desarrollo humano. El crecimiento económico es el medio y el desarrollo humano es el fin. La noción de crecimiento económico implica la medición cuantitativa en términos del PIB per cápita y el promedio real en el consumo.

Desde cuando se inició la economía del desarrollo, en años posteriores a la Primera Guerra Mundial, su evolución fue de una disciplina teórica separada que enfatizó la acumulación de bienes de capital, como la maquinaria y el hardware. Si embargo, el énfasis se ha modificado para concentrarse más en el conocimiento organizacional o software (Ellerman, 1999) Con esta tendencia, las organizaciones enfrentan retos excitantes para la generación y aplicación de nuevo conocimiento que se transforme en estratégico.