LAS NUEVAS FORMAS DE GOBERNABILIDAD TRANSNACIONAL EN EL ESCENARIO DE LA RACIONALIDAD ECONÓMICA DE LOS PROCESOS DE GLOBALIZACIÓN

LAS NUEVAS FORMAS DE GOBERNABILIDAD TRANSNACIONAL EN EL ESCENARIO DE LA RACIONALIDAD ECONÓMICA DE LOS PROCESOS DE GLOBALIZACIÓN

José Gpe. Vargas Hernández

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Diferencias entre el enfoque racional e irracional o conductual de la economía.

ENFOQUE DE LA ECONOMÍA CONVENCIONAL O DE LA TEORÍA DE LA ELECCIÓN RACIONAL ENFOQUE DE ECONOMÍA CONDUCTUAL O DE LA ELECCIÓN IRRACIONAL

La gente se enfoca en todos los activos La gente compartamentaliza sus finanzas. Viviendas con ahorros elevados tienen deudas de tarjetas de crédito con altos intereses.

Las acciones se desempeñan mejor que los bonos. La gente toma períodos largos para evitar perder dinero. Ya que las acciones son de mayor riesgo que los bonos, los inversionistas en acciones demandan retornos más altos para compensar las pérdidas.

Las personas actúan sobre la base del puro interés. La gente iguala su conducta a aquélla de quienes le rodean. Esto explica por qué las personas hacen sacrificios voluntariamente y por qué aquellos que se sienten maltratados pueden vengarse a pesar de que el costo es más alto.

En la vida diaria, la gente se enfoca a largo plazo. La negligencia en asuntos importantes es rampante. Esta es la razón por qué muchas personas tienen grandes sumas en cuentas de cheques con bajos intereses y no ahorran para el retiro.

Elaborado con información de Whalen, Charles J. (2000) “Putting a human face on economics”, Business Week, Number 3676-1006, July 31. Páginas 65-66.

La sobre vivencia de las regulaciones pueden tener como explicación las teorías de la elección pública acerca de los grupos y la búsqueda de rentas. Así, las políticas elaboradas fuera de esta definición del Estado neoclásico son vistas como generadoras de rentas económicas para apoyar el pago de las corruptelas (mordidas) y para recompensar a los electores por el apoyo político. Por lo tanto, la racionalidad económica ha forzado a los Estado-nación a desmantelar instituciones y organismos regulatorios en un intento para alcanzar el concepto ideal.

Sin embargo, se cometen excesos, por ejemplo, cuando los emprendedores sobrellevan los costos de agencia y tienen buenas razones para rendir cualquier discreción para expropiar la riqueza de los inversionistas y para servir con más lealtad a los accionistas. No hay que olvidar que se obtienen costos de agencia más bajos bajo la operatividad del modelo de propiedad privada que bajo el modelo de propiedad pública. Las partes contratantes que en forma privada y fuera de las estructuras de gobernabilidad del Estado efectúan transacciones, encuentran incentivos suficientes para hacerlo.

Los capitalistas emprendedores tienen ciertos incentivos para gorrear pero deben de cubrir ciertos costos de información en un mercado de propiedades, en donde obtienen utilidades negociando el precio de la acción hasta que alcanzan el valor neto presente de los retornos futuros esperados. La propiedad pública es menos efectiva para controlar los costos de la agencia que la propiedad privada. La conclusión lógica, afirma Coffee (1999) es que la regulación promueve la eficiencia económica, más que confiar en la contratación financiera solamente.

La economía organizacional se caracteriza por una coexistencia en un estado constante de tensión vigorosa pero creativa entre la intensiva competencia de los mercados y múltiples empresas. A mayor competencia se generan estructuras de mercado más competitivas. En un modelo competitivo, las organizaciones maximizan sus beneficios si cuentan con una tecnología que genere rendimientos constantes a escala. La interacción continua entre las empresas que se someten a una búsqueda incansable de nuevas formas que generan valor y los mercados que presionan a las empresas a rendir parte de este valor a otros.

La economía de la organización se enfoca a los costos de coordinación y transacción de la actividad económica, bajo la tesis de que en condiciones de competencia perfecta, estos costos son cero para usar el mercado como un modo de asignación de recursos, en el supuesto de que la información necesaria sea completa. La economía de la organización propone que las organizaciones importan y que además son susceptibles de análisis.

El problema principal de análisis en la economía de la organización es el problema de la adaptación, y para ello, elabora el concepto de adaptación colaborativa como una forma consciente, deliberada y con propósito de trabajar a través de la administración. La adaptación involucra costos de transacción más bajos y más alto los resultados del cambio que la reforma. La lógica de la adaptación autónoma y cooperativa conduce a una teoría predictiva de la economía organizacional (Barnard, 1938: 4; Williamson, 2000:8-9).

La adaptación autónoma de las organizaciones responde a los cambios en los precios relativos mientras que las adaptaciones cooperativas de las organizaciones se logran mediante la administración. No solamente las transacciones tienen diferentes necesidades de adaptación de estos dos tipos, sino que también las estructuras de gobernabilidad tienen diferentes capacidades para proveer adaptación autónoma y cooperativa (Williamson, 2000: 19-20)

En aquéllas culturas donde las relaciones de confianza tienen un valor de activo social, los costos de transacción se reducen, aumentando la competitividad del sistema económico y político. Así, un elevado desarrollo económico puede coexistir con un debilitamiento de las relaciones de confianza y cooperación cívica (Grootaert, 1998). El capital social se expresa en la relación existente entre relaciones de confianza y cooperación cívica Por otro lado, cuando los costos de transacción son elevados, inherentemente las dificultades de organización son mayores.

La confianza es definida como la probabilidad subjetiva con la cual un actor evalúa que otro actor o grupo de actores desempeñará una acción particular, antes de que pueda monitorear tal acción. Independientemente de su capacidad para poder monitorear, y en un contexto en el cual afecta su propia acción (Adler, 1999) Los grandes actores pueden iniciar acción y subsidiar otros participantes. Las relaciones entre los actores y grupos atraviesan por procesos determinados por situaciones específicas de conflicto, enfrentamiento, negociación y acuerdo, monitoreo y asociación. Los científicos sociales deberían estar preparados para designar bien los atributos de los actores, tales como las condiciones de cognición y auto interés o interés propio.

El desarrollo de los proyectos y las reformas para la transformación, siempre son modificados por las dinámicas gestadas por los actores (Giddens, 1984; Clegg, 1990). Los costos y beneficios de la reforma económica, política y social pueden ser compartidos por los diferentes agentes dentro de marcos institucionales que faciliten la participación ciudadana. La reforma económica implica reformas al sistema político, el desarrollo de las instituciones políticas y la reforma del Estado. Las instituciones del sistema político, tales como la los movimientos y los partidos políticos pierden legitimidad y credibilidad y se convierten en inestables.

La participación de los ciudadanos en la gestión pública es uno de los objetivos de los procesos de gobernabilidad democrática. En este tipo de democracia, el ciudadano se adapta con una participación limitada por los entramados de las redes del poder para formular y exigir el cumplimiento de las demandas. La gestión pública es un factor importante en la toma de decisiones en materia de desarrollo.

Los actores políticos que persiguen la estrategia de consolidación apuntan a la excesiva polarización del proceso político, mientras que aquellos que descansan en puntos adicionales del veto experto no están obviamente satisfechos con el resultado de la toma de decisiones democrática en una escala más general. Los individuos y las instituciones se reúnen en los foros, para elaborar demandas o para validar actuaciones de la sociedad política. La sociedad política es un espacio en donde se representan los intereses de los diferentes grupos de la sociedad, pero que es diferente al espacio mismo de la sociedad civil. Para que la asociación y la participación ciudadana adquiera valor como instrumento democrático debe ir acompañada de libertad de expresión.

En la forma tácita del conocimiento, la confianza es una condición esencial para la transferencia del conocimiento efectivo. Adler argumenta que la forma de confianza más efectiva es la confianza que tiene propiedades efectivas únicas para la coordinación de actividades intensivas en conocimiento dentro y entre las organizaciones, sobretodo la que denomina “confianza reflectiva”, en oposición a la confianza tradicionalista o ciega, para responder a creciente intensidad en el manejo de activos basados en el conocimiento. El conocimiento es ahora un recurso más importante que el capital y las materias primas que profundiza o estrecha las brechas del desarrollo entre los países. La globalización del conocimiento produce grandes beneficios en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos del mundo más desarrollado.

Pareciera que esta “confianza reflectiva” amenaza los actuales privilegios de los actores sociales dominantes, quienes se resisten mediante la combinación de interdependencias complejas entre los mecanismos de precios, autoridad y confianza, para responder a las tendencias de las relaciones interorganizacionales, interdivisionales y de los empleados. Las formas organizacionales de baja confianza logran menos costos pero su desempeño en la generación de conocimiento estratégico es muy pobre. La tendencia hacia una economía cada vez más intensiva en el conocimiento tiene grandes efectos en la dinámica capitalista, la cual se convierte en disfuncional. Todo esto representa un gran reto para la sociedad capitalista actual. Esta sociedad capitalista orientada por las estructuras del mercado tiene contradicciones que requieren la intervención política centrada en el Estado para regular las relaciones sociales, las que a su vez demandan de mecanismos de intercambio y mercantilización, generando así procesos simbióticos entre el mercado y el Estado. El mercado es una construcción social que operacionaliza relaciones sociales.

A pesar de que es innegable la fuerza expansiva de los mercados competitivos, éstos no siempre son la más eficiente forma de transacción de bienes y servicios. Cuando el desarrollo económico continúa, los costos de organizar la producción y el intercambio se incrementa, cuestionando las condiciones bajo las cuales las diferentes formas alternativas de gobernabilidad son más costo-eficientes. Los institucionalistas no necesariamente sostienen que la mano visible de las jerarquías y los gobiernos son necesariamente preferibles a la mano invisible de los mercados, sino cuales son las condiciones en que los gobiernos pueden intervenir exitosamente para reemplazar o facilitar otros arreglos institucionales, los cuales puedan ser aplicados con ciertas variaciones locales en contra de la imposición de un solo modelo de arreglos institucionales en el ámbito global.

Sin embargo, para los neoinstitucionalistas, la gobernabilidad no puede surgir de las instituciones tradicionales del Estado-nación, sino de la emergencia misma de la sociedad (Peters, 1998). Los arreglos institucionales para las estructuras de gobernabilidad basadas en tanto en la propiedad privada como en la propiedad pública, tienen sus respectivos costos de transacción, problemas de agencia y una complejidad en los contratos internos.

Las diferencias en las estructuras de gobernabilidad se relacionan con los atributos de las transacciones, ya que los mercados se desplazan en forma más selectiva que uniforme. Para atenuar estos problemas, los arreglos institucionales varían dependiendo de las formas organizacionales, y pueden ajustarse de acuerdo a las condiciones locales más que a la adopción de un modelo de arreglos institucionales global. La economía política institucional proporciona un marco teórico para la lógica de la gobernabilidad a partir de considerar al individuo como la unidad de análisis.

Esta perspectiva centrada en el individuo, permite visualizar las interacciones, programas y arreglos como parte de un sistema más amplio de prácticas administrativas, legislativas, legales y judiciales que permiten la acción del gobierno. La interacción de los sistemas judicial y legislativo en forma independiente permite al gobierno en el poder unificarse en varias formas de gobernabilidad, en regímenes presidencialista o parlamentario, en sistemas centralizado o federalista, etc. Cada una de estas formas de gobernabilidad se apoya en un régimen de contrato legal diferente. Explica, además, la formación de coaliciones de los diferentes actores, entre los burócratas, administradores, legisladores, etc.

El análisis de redes organizacionales permite determinar las relaciones sociales de los múltiples actores en donde para el análisis de la acción humana se requiere evitar la atomización implícita en los extremos teóricos de las concepciones socializadas. La sociedad del conocimiento se fundamenta en la flexibilidad de los flujos que proporcionan las redes locales, nacionales y globales. El mercado es una construcción social que operacionaliza relaciones sociales. En las formas de organización por redes ocurren importantes efectos informales. De esta forma, el llamado sector informal de la economía representa un tipo de subsidio para las empresas capitalistas en el sector formal. La presencia de un sector informal grande ayuda a mantener los salarios bajos y los costos de reproducir la fuerza de trabajo urbana a un mínimo para los negocios locales y para las corporaciones transnacionales, por lo tanto los capitalistas son capaces de maximizar sus utilidades pagando bajos salarios a sus trabajadores y pocos si es que algunos beneficios.

En el diseño institucional, hay que tomar en cuenta que los mecanismos gubernamentales, los no gubernamentales y los mecanismos que no corresponden al mercado son necesarios para la persecución de ciertos fines que los mecanismos de mercado no pueden lograr eficientemente. El argumento convencional contra el acercamiento es que los diseños institucionales no están realmente diseñados en el sentido que hay una relación directa entre las intenciones de los actores políticos y los resultados institucionales, pero son más o menos el resultado de la evolución histórica (Kaiser, 1997).

De acuerdo con esto, si estamos interesados en la explicación del cambio institucional, se debe estar consciente que la información disponible para los participantes es limitada. Esto significa que cuando se asume que las intenciones de los actores políticos están conectadas lógica y empíricamente a los resultados institucionales, tenemos que reconocer el hecho que esto es una relación más compleja la cual está influenciada adicionalmente por una amplia gama de factores contextuales.

Si nuevos problemas ocurren o nuevos actores políticos entran al juego, la adaptación es preferida sistemáticamente ala reforma, lo que significa que no nuevos puntos de veto son institucionalizados, lo cual cambiará considerablemente la posición del sistema político en el continuo mayoritario-negociación. Los costos de uso de los mecanismos de mercado pueden ahorrarse si se usan mecanismos de coordinación centralizada e impuestos desde arriba hacia abajo, dentro de la organización, y su existencia es siempre contingente tomando en cuenta el costo relativo de las transacciones internas opuesto a la contratación externa.

La desaparición, sustitución o creación de instituciones que no cuentan con el consenso y la credibilidad, solo muestran una debilidad institucional que tiene sus efectos correspondientes en el desarrollo. No obstante, para el nuevo diseño institucional no existen hasta ahora principios sustentados en evidencias empíricas sólidas. Además, las instituciones diseñadas bajo los principios de las teorías del rational choice, los costos de transacción y la agency theory (teoría de la agencia) motivan a individuos que buscan en forma oportunista el beneficio interesado y egoísta bajo el frío cálculo racional. La teoría de la agencia provee de información oportunista y asimétrica.

Esto sin importar que despoje a otros seres humanos de sus derechos y de la posible oportunidad de lograr su propio desarrollo, o bien no se toman en cuenta prioritariamente las necesidades manifiestas de la población por sobre los deseos o preferencias en los procesos de tomas de decisiones para la elaboraciones de los planes de desarrollo. Por sobretodo, el desarrollo es un asunto de valores humanos y actitudes, metas definidas por la sociedad y criterios que determinan los costos durante el período de cambio. El desarrollo de la sociedad, con tendencia a ser más humana, es aquélla que posibilita a sus ciudadanos para adquirir capacidades o competencias para ser más en ves de tener más. El ciudadano es sujeto de derechos y obligaciones, considerado en forma individual o colectivo, ya sea que actúe con personalidad propia o como parte de una forma organizativa.

Dunning (1997), concluye que si la actividad económica involucra costos de transacción y coordinación, no es posible formular una mezcla óptima de modos organizacionales alternativos los cuales sean aplicables universalmente. La naturaleza de la asociación entre los sectores público y privado parcialmente depende de la naturaleza de las funciones de producción o transacción que están siendo tomadas. Las partes individuales que celebran contratos privados fuera de las estructuras de gobernabilidad del estado, lo hacen porque encuentran los suficientes incentivos para efectuarlos. Los académicos han venido incrementalmente a enfatizar no solamente la importancia de los costos de transacción y coordinación de la actividad económica, sino también de la necesidad de flexibilizar las instituciones y los modos organizacionales. Los problemas que tienen las jerarquías para lograr coordinaciones más efectivas han impulsado a la aplicación de procesos de flexibilización post-fordista que facilitan la coordinación horizontal mediante redes.

La flexibilidad organizacional queda manifiesta en la flexibilización de los sistemas de producción y acumulación que junto con la perspectiva de los costos de transacción permiten que las organizaciones lleguen a ser más flexibles a través de la desintegración vertical y horizontal. Las restricciones verticales al mercado siempre emergen en apoyo en apoyo del capital. La fricción de la distancia se incrementa en importancia proveyendo un fuerte incentivo para el aglomeramiento geográfico (Appelbaum and Henderson)

Esta flexibilización se expresa en estructuras de redes que facilitan las interrelaciones que tienen que desarrollarse en los diferentes niveles espaciales: local, nacional, regional y global, dando paso a la emergencia de una sociedad de redes apoyadas en la tecnología informática. La sociedad del conocimiento se fundamenta en la flexibilidad de los flujos que proporcionan las redes locales, nacionales y globales. Las estructuras espaciales delimitan los efectos en las relaciones e interacciones entre las diferentes entidades geográficas. La sociedad de redes facilita la organización informal la cual ocurre espontáneamente.

La eficiencia de la organización informal está determinada por la selección de la forma interna de organización. De esta forma, el llamado sector informal de la economía representa un tipo de subsidio para las empresas capitalistas en el sector formal. La presencia de un sector informal grande ayuda a mantener los salarios bajos y los costos de reproducir la fuerza de trabajo urbana a un mínimo para los negocios locales y para las corporaciones transnacionales, por lo tanto los capitalistas son capaces de maximizar sus utilidades pagando bajos salarios a sus trabajadores y pocos si es que algunos beneficios.

La formación e integración de un sistema de redes de participación directa en la gestión pública local permiten la reinvención del espacio geopolítico, que luego cede su lugar al espacio geoeconómico donde se organizan las instituciones del mercado y otorgan a los gobiernos locales las competencias requeridas para afrontar los retos de la globalización. De hecho, las transformaciones en las competencias y funciones del Estado nación ha dado lugar a que también se presenta una nueva formulación de competencias y funciones en los demás niveles de gobierno, sobretodo los locales y municipales.

Las competencias de los diferentes niveles de gobierno debe ser delimitadas entre aquellas que son exclusivas y las que son concurrentes. El concepto de espacio es “un concepto dinámico, abierto, cambiante, flexible y multilineal e histórico que se va aplicando a diversas circunstancias, coyunturas, cambios, actores, sujetos y relaciones” (Arellanes, Jiménez, 2001).

Más allá de las organizaciones transnacionales está la noción de una corporación sin Estado, es decir, una corporación que no reclama una nación como su patria, ni tampoco permite que un país domine sus decisiones. Sin embargo, la corporación global es hasta ahora un mito. Las corporaciones siempre reconocen su patria en algún Estado-nación donde tienen sus oficinas corporativas y sus estructuras de toma de decisiones más importantes en materia de inversiones y desarrollo.

Los acuerdos de inversiones multilaterales se efectúan entre los Estados participantes con la participación de las corporaciones transnacionales. Los Estados imperialistas operan en sinergia con las corporaciones transnacionales, de las que detentan y concentran la propiedad y el control. Los intereses de estas corporaciones transnacionales por limitar la función reguladora del Estado se centra en la avidez que tienen por obtener recursos a bajo costo, penetrar en nuevos mercados, alcanzar bajos costos de transacción en sus operaciones comerciales y sobre todo, lograr la mayor tasa de utilidades como retorno de sus inversiones.

Por lo tanto, las corporaciones globales, ni apoyan ni promueven una unificación económica y cultural. Estas organizaciones tienen que ser más flexibles para competir en los mercados globales y más capaces para innovar. Los problemas que tienen las jerarquías para lograr coordinaciones más efectivas han impulsado a la aplicación de procesos de flexibilización post-fordista que facilitan la coordinación horizontal mediante redes. Esta flexibilidad que reclaman las corporaciones transnacionales está cambiando el papel del gobierno, algunas veces haciéndolo más importante, otras veces menos importante.

Las economías capitalistas están organizadas de diferentes maneras, pero todas ellas se han vuelto más interdependientes debido a los procesos de globalización en que se encuentran inmersas. La globalización de la economía es en sí misma un fenómeno de amalgamiento de diferentes formas de economías capitalistas. Las economías que no se estructuran en el mercado difícilmente pueden dar respuesta a los requerimientos para participar en una economía global. La economía global ha disminuido las barreras nacionales. Una forma para sostenerse en un mercado global altamente competitivo consiste en implementar estrategias cooperativas.