BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales


TEMAS

Francisco Javier Contreras Horta

Esta página muestra parte del texto pero sin formato.

Puede bajarse el libro completo en PDF comprimido ZIP (266 páginas, 475 kb) pulsando aquí

 

 

 

 

 

EL DUEÑO DE LA CIUDAD I

Una ciudad está formada por lotes y casas particulares; calles y plazas públicas: las primeras son propiedad de alguna persona física o moral y las segundas son propiedad de la totalidad de propietarios de casas y lotes.

Cuando alguien compra un lote de casa habitación también compra un pedazo de terreno equivalente a la mitad de la calle y al ancho de su propiedad. En principio, ambos pedazos de terreno son de su propiedad personal, pero uno de ellos se dona a la ciudad para formar las calles. Sin ese pedazo que se dona, el otro no vale medio cacahuate. ¿Para qué serviría un lote que no tuviera salida a calle alguna?

Luego entonces, las calles de la ciudad son propiedad de cada uno de los dueños de lote o casa habitación, pero que por un contrato social se convierten de dueños o dominadores a condóminos o codueños de todas las calles. Luego, como en cualquier condominio, se nombra un consejo de administración que (a nombre de los condóminos dueños) administra lo que es de todos, a nombre de ellos y buscando en todo el bienestar general: en una ciudad, el consejo de administración es el ayuntamiento, y este puede ser honorable o no, según sus actos demuestren una cosa o la otra.

Por esto, el ayuntamiento de una ciudad, no es el dueño, sino mero administrador de los bienes de los ciudadanos. Equivocadamente, hay quienes cuando llegan a la administración municipal de algunas ciudades, se siente los dueños de vidas y haciendas; pero eso está tan jalado como que el administrador de un negocio se crea dueño y empiece a querer mangonear al patrón. Así como un dueño de empresa no debe permitir que su administrador, su ayudante, se le insubordine; de esa misma forma, un ciudadano (patrón) no debe permitir que el ayuntamiento (ayudante, administrador) se crea dueño de la ciudad e imponga su criterio sobre el de la población.

La línea que separa el que una administración trabaje bien o mal es más delgada que un cabello. Un gobernante, si tiene buena intención y quiere hacer las cosas bien, nunca podrá saber por sí mismo si lo que hace con buena intención será bien visto o no por sus conciudadanos: su única alternativa es preguntárselos.

No tenemos la cultura, en los países subdesarrollados, de que el gobernante le pregunte al ciudadano si le parece bien lo que está haciendo, o la forma como lo hace, porque nuestra herencia cultural es feudal y en ese sistema social, el gobernante es rey y dueño. Estamos queriendo llegar al sistema de gobierno republicano; cuando lo hagamos, el gobernante sabrá que no es dueño de la ciudad sino un ciudadano que baja de categoría, que se rebaja a servidor de los demás, por el gusto personal de servir, y que la mejor manera de hacerse esto, es preguntarles periódica y frecuentemente a sus patrones (ciudadanos), si lo que hace es de su agrado.


Grupo EUMEDNET de la Universidad de Málaga Mensajes cristianos

Venta, Reparación y Liberación de Teléfonos Móviles
Enciclopedia Virtual
Biblioteca Virtual
Servicios
 
Todo en eumed.net:

Congresos Internacionales


¿Qué son?
 ¿Cómo funcionan?

 

15 al 29 de
julio
X Congreso EUMEDNET sobre
Turismo y Desarrollo




Aún está a tiempo de inscribirse en el congreso como participante-espectador.


Próximos congresos

 

06 al 20 de
octubre
I Congreso EUMEDNET sobre
Políticas públicas ante la crisis de las commodities

10 al 25 de
noviembre
I Congreso EUMEDNET sobre
Migración y Desarrollo

12 al 30 de
diciembre
I Congreso EUMEDNET sobre
Economía y Cambio Climático

 

 

 

 

Encuentros de economia internacionales a traves de internet


Este sitio web está mantenido por el grupo de investigación eumednet con el apoyo de Servicios Académicos Internacionales S.C.

Volver a la página principal de eumednet