Etapas del desarrollo de la actividad turística en Cuba
BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

 

EL TURISMO Y SU INCIDENCIA EN EL DESARROLLO LOCAL DE VILLA CLARA, CUBA
 

María del Carmen Lloret Feijóo y otros

 

 

 

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1.3-Etapas del desarrollo de la actividad turística en Cuba

El desarrollo del turismo en Cuba ha transitado por cuatro etapas, atendiendo fundamentalmente al arribo de los visitantes. La primera etapa corresponde a los años anteriores a 1959, la segunda de 1959 a 1973, la tercera de 1974 a 1986 y la cuarta etapa corresponde al periodo actual.﴾ver anexo 2﴿ (Alfredo García, 1999)

• Primera Etapa.

Esta primera etapa está caracterizada por una dependencia prácticamente total del mercado estadounidense. En esa época la Habana se convirtió en una plaza de gran importancia para la mafia internacional que controlaba el juego y sus actividades colaterales representando la más importante fuente de explotación para el consorcio del vicio que operaba bajo la protección y promoción del gobierno.

En 1959 había en Cuba 125 hoteles y tres moteles con un total de 7728 habitaciones. En La Habana se encontraba el 40% de los hoteles con 4900 habitaciones, el desarrollo hotelero en la capital se fue extendiendo hacia la zona del Prado y continuó hasta el Vedado con los hoteles Habana Libre, Capri y Riviera pero también se extiende más allá del río Almendares con los hoteles Copacabana y Comodoro entre otros, Varadero disponía de 700 habitaciones y la Isla de Pinos contaba con solo 200 habitaciones. (Ver anexo 3)

Entre 1925 y 1928 se produce un incremento de visitantes en la isla producto de la aplicación de la Ley Seca (prohibición de bebidas alcohólicas) en Estados Unidos.

En la década del treinta y en la primera mitad de la del cuarenta se produce un decrecimiento del arribo de turistas. Finalizada la Segunda Guerra Mundial (1946) se produce un incremento progresivo de la demanda turística y ya en la década del cincuenta arriban a la isla un total de dos millones de turistas, de estos el 85% provenían de Estados Unidos y el resto de Europa, Canadá, América del Sur y el Caribe.

En 1957 a la isla arribaron el 23% de los visitantes de la región y la actividad turística se convirtió en la segunda fuente de ingresos del país, como se muestra en los siguientes datos:

Tabla 5.Ingresos en divisas del Comercio de mercancías y turismo (mm dólares).

Fuente: Alfredo García.”La economía del turismo en Cuba”.Estudios y perspectivas del Turismo, Nos. 3 y 4, Vol. 8, Centro de Investigación Y Estudios Turísticos (CIET), Buenos Aires, 1999.

A continuación se muestran los datos del número de visitantes que recibió Cuba en esa década.

Tabla 6.Llegada de visitantes al país (1950-1958)

Fuente: Dirección General de Inmigración e Instituto Cubano de Turismo.

Estas cifras reflejan el ascenso continuo que hubo en el país de visitantes extranjeros de los cuales más del 90% eran norteamericanos en 1952 donde arribaban más de 166000 turistas, mientras que en 1957 la cifra se elevó a más de 272000 de los cuales el 85% eran estadounidenses. En cinco años creció en un 64% aproximadamente el arribo de visitantes por motivos turísticos aunque los nacionales cubanos gastaban más en el exterior que los turistas y excursionistas extranjeros en Cuba, con una pérdida promedio anual de 10 millones de pesos.

• Segunda Etapa.

A partir de 1959 dado por el hostigamiento contra Cuba por parte de los Estados Unidos, el boicoteo de los planes económicos de la nación y el cierre del turismo de la región hacia Cuba, no constituía una opción estratégica desarrollar el turismo internacional, ni realizar planes de inversión en esta actividad.

Esta etapa está caracterizada por la abrupta caída del arribo de turistas que llega a decrecer en un 30.8% en 1960 con respecto a 1957, reflejándose a continuación:

Tabla 7.Llegada de turistas (1957-1960)

Fuente: Alfredo García.”La economía del turismo en Cuba”.Estudios y perspectivas del Turismo, Nos. 3 y 4, Vol. 8, Centro de Investigación Y Estudios Turísticos (CIET), Buenos Aires, 1999.

Al triunfo de la revolución en 1959 se comienza a desarrollar una política turística encaminada a satisfacer las necesidades de las masas populares.

En la década del sesenta y a principios de los setenta no se realizaron inversiones significativas en la actividad turística y la capacidad hotelera se vio reducida en un 50%. A principios de la década del setenta se comienza a recibir turistas provenientes fundamentalmente del campo socialista.

En esta etapa comienza a desarrollarse una política de expansión del turismo internacional construyéndose cerca de veinte hoteles, con el objetivo de fomentar el turismo sano sobre la base de la explotación de los recursos naturales, turísticos y el patrimonio del país.

• Tercera Etapa.

Esta etapa está caracterizada por altos ritmos de crecimientos en la llegada de turistas e ingresos al país.

Se presentan una serie de factores tanto en el ámbito nacional como internacional que favorece el desarrollo del turismo en la isla. En 1975 la Organización de Estados Americanos (OEA) llega al acuerdo de que los países miembros tienen libertad con respecto a sus políticas de relación con Cuba. En América Latina se comienza un proceso democrático pues llegan al poder gobiernos populares. Y en 1977 el presidente de Estados Unidos James Carter permite que la comunidad cubana que radica en su país pueda visitar la isla.

En el período de 1977-1981 el crecimiento promedio anual de la llegada de visitantes fue de 9.1% por lo que hubo un mayor aprovechamiento de las capacidades existentes junto a un fuerte programa constructivo y como estrategia para penetrar el mercado se ofertaron precios relativamente más bajos que los de los competidores del área caribeña.

Los ingresos durante este período tuvieron un comportamiento ascendente y a finales de 1981 ascendían a 43.6 millones de dólares vinculados a la creación de tiendas y otras redes de servicios para los turistas.

• Cuarta Etapa.

Esta etapa está caracterizada por una mayor variedad de opciones turísticas ya que se han potenciado otras opciones como el turismo de salud, ecológico, cultural, convenciones, congresos y cruceros.

A partir de 1987 se reconoce que esta actividad es capaz de generar rápidos crecimientos y constituir una fuente importante de obtención de divisas. En 1987 se nominaliza el desarrollo turístico entre uno de los tres programas de máxima prioridad.

La política económica estuvo encaminada a priorizar las terminaciones de obras iniciadas, mejorar la organización del proceso inversionista, elevar los volúmenes de inversiones destinados a los programas de desarrollo social, la biotecnología, el programa alimentario, particularmente las obras hidráulicas y los sistemas de riego y el turismo que se había convertido en el sector de mayor dinamismo de la economía cubana contribuyendo con su aporte directo a la cuenta corriente, al proceso sustitutivo de importaciones y la recuperación de la esfera manufacturera y de servicios del país.

Los años noventa se caracterizaron por un replanteamiento de la estrategia económica cubana. Dos de los hitos de este proceso de la reconceptualización de la estrategia económica cubana fueron: la asunción del turismo como sector emergente de la economía y la introducción de un régimen de dualidad monetaria, siendo uno de los componentes esenciales dentro del proceso de reformas económicas. Estas decisiones fueron las protagonistas principales del entorno en que se desempeñó la economía cubana en esos años.

El turismo emerge como prioridad en el futuro económico del país a inicio de la década de los noventa, ante la necesidad de que un grupo de sectores económicos garantizaran crecientes aportes netos de divisas al país en el corto plazo. Bajo estas condiciones el turismo se convirtió en el sector más dinámico de nuestra economía absorbiendo aproximadamente una cuarta parte de las inversiones efectuadas en el país y ocupando el primer lugar en cuanto a aporte de ingresos corrientes a la balanza de pagos.

Esta actividad se convirtió en el principal captador de divisas frescas generando a partir de 1994, más de la tercera parte de los ingresos por exportación, proporción que se fue incrementando con el paso del tiempo. El impacto en la economía interna fue extraordinario teniendo en cuenta que de apenas un 3.6% de la participación en el PIB en 1992 ya en el 2002 esta proporción superaba el 13%.

Otro aspecto básico fue el impacto del sector en el crecimiento y estructura del empleo en el país. El turismo se consideró como una actividad intensiva en manos de obra y su expansión en la economía cubana permitió duplicar el empleo directo, sin considerar el impacto en el empleo indirecto. El empleo directo se incrementó de 54 mil personas en 1990 a más de 100 mil en el 2000, además de crearse o recuperarse otros 200 mil empleos de forma indirecta.

También se pone en marcha un amplio y acelerado programa inversionista, con la creación de facilidades turísticas, ampliación y modernización de la infraestructura.

Las inversiones realizadas en la planta se incrementaron a un ritmo significativamente inferior al flujo de turistas y de los ingresos brutos, reflejando un importante elemento valorativo sobre la eficacia y la eficiencia alcanzada por el sector en el período.

El turismo dejó de ser una actividad económica coyuntural para convertirse en un factor estructural de la economía cubana en el estrecho período de un decenio aproximadamente. Pocas veces en la historia económica internacional se ha producido una transformación estructural tan dinámica.

Luego de un siglo de dependencia casi absoluta de la producción de caña de azúcar, Cuba encontró en el turismo un sector capaz no solo de contribuir decisivamente a la repercusión económica del país sino también de impulsar y estimular la reanimación y competitividad de otras ramas de la economía nacional.

Al finalizar la década de los noventa se había triplicado el número de habitaciones para el turismo internacional, se quintuplicó en número de visitantes y se multiplicó por ocho el monto de los ingresos asociados al desarrollo del turismo. Se logró estimular progresivamente a otros sectores de la economía (65% de los requerimiento era de producción nacional), contribuyendo a que los productos nacionales fueran más competitivos en precios, calidad y plazo de entrega.

En ese período la inversión extranjera directa en el sector reflejó que de las 36 mil habitaciones que teníamos, el 89% eran propiedad única del país y el 11% restante correspondían a empresas mixtas. Habían constituidas 20 empresas mixtas para el desarrollo hotelero.

La política de desarrollo de nuestro país respecto al sector turístico se sustenta sobre un gran respeto medio ambiental, ejecutando todas las actividades con arreglo a los planes de ordenamiento territorial y ampliando los estudios de impacto ambiental, adquiriendo las licencias correspondientes y trabajando con proyectos.

El desarrollo turístico también se refleja en el ascenso de los arribos al país. En este periodo el promedio anual de visitantes es de 19.5% mientras que en el Caribe es de 4.25%. Desde 1996 la isla sobrepasó el millón de visitantes reafirmándose como importante destino turístico. Las capacidades de habitaciones que tenían las provincias en este año estaban integradas por las diferentes modalidades con que contaba el territorio. (Ver anexo 4)

Según el Informe de la Organización Mundial del Turismo (OMT) en 1998 Cuba estaba situada como cuarto destino turístico en importancia en la recepción de visitantes con una cuota de mercado del 8.8%.(Ver anexos 5 y 6)

Entre 1990-1998 la mitad de los visitantes de la isla provenían de Europa a diferencia del Caribe, donde el principal emisor era Estados Unidos aunque en Cuba ocurría lo mismo antes de 1959 pero como el gobierno norteamericano impuso un férreo bloqueo contra la isla violando los derechos humanos de los ciudadanos estadounidenses, imponiéndole no viajar a Cuba como turistas.

Las principales emisiones de turismo extranjero a Cuba en ese período se puede observar en la siguiente tabla:

Tabla 8. Arribos de visitantes (m)

Fuente: Oficina Nacional de Estadística.

Cuba se ha marcado por una estacionalidad en la demanda del turismo. Aproximadamente unos seis meses se caracterizan por ser de temporada alta (enero-abril, julio-agosto y la segunda quincena de diciembre) y una temporada baja en los restantes meses y la primera quincena de diciembre. Esta tendencia es provocada por el crudo invierno que hace en los países emisores, muchos se motivan a viajar a la isla donde las temperaturas son más agradables y también durante la semana Santa y fin de año.

Tabla 9. Arribos por motivos de visitas (1998)

Fuente: Oficina Nacional de Estadística.

En ese período Cuba solo fue superada por Puerto Rico, República Dominicana y Bahamas ya que en 1998 la isla recibe el 9% de los visitantes del Caribe y el 12% de los ingresos del área, convirtiéndose en el destino caribeño de más rápido crecimiento tanto en arribos como en ingresos.

La dinámica con que han crecido los ingresos brutos de la actividad turística han sido mayor a la experimentada por el número de visitantes ya que en 1990 se obtuvieron 243 millones de dólares y en 1998 esta cifra ascendió a 1759 millones, es decir, en solo ocho años los ingresos brutos se multiplicaron por seis y la tasa de crecimiento promedio anual fue del 28.4%.

Entre 1989 y 1998 los ingresos por concepto de actividad turística crecieron en nueve veces una tasa promedio anual del 27.9%. El sector del turismo superó el crecimiento del PIB, las exportaciones de mercancías y las exportaciones de servicios.

Tabla 10. Participación total de las exportaciones de bienes y servicios

Fuente: Alfredo García. “Turismo”, Estructura económica de Cuba, Tomo 2, Editorial Félix Varela, La Habana, 2002.

A nivel internacional se considera que un país donde los ingresos por concepto de esta actividad económica sean mayores al 10% y que aporte más del 5% al PIB es un país dependiente económicamente del turismo. En 1998 Cuba integra el grupo de países con dependencia económica del turismo, según estudio económico realizado por la OMT, de 127 países estudiados solo el 9% integraba este grupo.

En el siguiente gráfico se puede apreciar como el déficit comercial de Cuba fue cubierto en gran medida por los ingresos provenientes de la actividad turística:

Gráfico 1. Comportamiento de los ingresos

Fuente Alfredo García. “Turismo”. Estructura Económica de Cuba. Tomo 2.Editorial Félix Varela. La Habana. 2002.

El turismo a finales del pasado siglo abarca el 12% del PIB mundial con tasas de crecimiento promedio anual del 4.5% por delante de partidas tan importantes como el petróleo y la industria automovilísticas y otras no tan tradicionales como la electrónica. El sector concentra el 11.8% de las inversiones y ocupa el 10,9% de la fuerza de trabajo mundiales. Se reconoce el papel del turismo como mecanismo internacional de distribución de ingresos entre países desarrollados y subdesarrollados en la medida en que se aproveche su alto potencial de agregación de valor mediante el uso adecuado del capital humano.

El 30 de diciembre de 1996 el país llegó al millón de visitantes con un crecimiento fabuloso del 30% superior al del año 1995. En 1997 se aumenta en 200 mil visitantes y hasta 2 millones en el 2000. En ese período los índices de crecimiento promedio anual del turismo en Cuba fueron los más altos de la región por encima del resto del Caribe, América Central y del Sur. Según cifras de la Confederación de Organizaciones Turísticas de América Latina (COTAL) situaban al país en el cuarto lugar del área según el número de llegadas solo sobrepasado por México, Brasil y Argentina.

Los ingresos brutos obtenidos no solo por la red hotelera, sino además por los servicios directos e indirectos que diferentes instituciones brindaban a los turistas desde su llegada al aeropuerto o puerto marítimo y durante su estancia ascendieron en 1996 a más de 1300 millones de dólares. Los aportes del sector a la Balanza de Pagos del país crecieron en un 50% respecto a 1995.

A la onda expansiva del turismo se fueron incorporando numerosos sectores de la economía cubana que para servirle reactivaron su producción viéndose obligados a ganar en calidad y competitividad. El MINTUR benefició directamente con 66 millones de dólares de financiamiento a entidades nacionales relacionadas con la producción de alimentos, textiles y confecciones entre otros.

En la Resolución Económica aprobada por el V Congreso del PCC en 1997 se plantea la necesidad de que los principales sectores que generan divisas debían garantizar crecientes aportes netos al país para posibilitar el funcionamiento de otras importantes actividades así como del desarrollo del país y se dictara explícitamente el papel que debía jugar el turismo en el futuro económico de la isla destacando su misión como captador de divisas frescas y definiendo metas concretas a alcanzar para el año 2000. El turismo en la década 1990-2000, se convirtió en el sector más dinámico de la economía cubana.

En 1990 se obtenían 715 dólares de ingresos promedio por turista, en el 2000 casi 1000 dólares, superior a la región del Caribe. Teniendo en cuenta que las inversiones realizadas en la planta hotelera crecieron a un ritmo significativamente inferior (5%) y la tasa de ocupación media anual presentaba un comportamiento creciente sobre todo en hoteles de 4 y 5 estrellas.

En este período se aprecia una desaceleración del ritmo de crecimiento del indicador ingresos por visitantes a un 1.2% anual en comparación con los ritmos de crecimientos del número de visitantes (15.1%) así como de los niveles de ingresos brutos (15.6%).

El impacto hacia el interior de la economía fue sorprendente si se tiene en cuenta que de apenas un 3.6% de participación en el PIB en 1992 ya en el 2000 esta proporción supera el 13%, evidenciando su liderazgo frente a sectores como níquel, la pesca y el tabaco.

La estrategia de desarrollo del turismo en Cuba se había orientado a consolidar la competitividad estructural del sector mediante la utilización de factores heredados así como la elaboración y ejecución de políticas gubernamentales tendientes a la creación de ventajas competitivas sostenibles en el largo plazo como eran sus bellezas naturales (playas, atractivos submarinos, paisaje campestre, montañas, reservas ecológicas, su clima, fácil acceso por vía aérea y marítima, importantes patrimonios históricos y cultural) todas por debajo de su capacidad sustentable de explotación. Además otros elementos como población educada, culta, solidaria, altos índices de salud reconocido prestigio como potencia deportiva, clima social seguro, cultura de conservación del medio ambiente y la infraestructura creada para aumentar sus atractivos (carreteras, aeropuertos).

Poco a poco quedó atrás la etapa donde el principal atractivo del producto turístico cubano eran sus dunas y sus playas. Actualmente, además de la calidad y belleza de sus escenarios, está implícita como atractiva la diversidad que incluyen prestaciones de tipo cultural, histórico, de naturaleza, salud o actividad náutica.

Modalidades turísticas que se potenciaron en esta etapa:

Turismo de salud. Un elemento fundamental en el desarrollo y auge de esta modalidad turística es el prestigio internacional de la medicina cubana. En comparación con otros destinos caribeños, Cuba presenta ventajas competitivas en el desempeño de esta actividad como son: los precios módicos, la terapéutica única y la reconocida profesionalidad del personal médico y asistencial. La compañía Servimed, perteneciente a la Corporación Cubanacán S.A., es la entidad turística especializada en esta modalidad y cuenta con 42 instalaciones.

Turismo de eventos e incentivos. Un pequeño por ciento de los turistas que visitan la isla viene por esta modalidad turística. Se espera que este segmento de turismo crezca en el futuro.

Turismo cultural. Cuba es un destino cultural por excelencia debido a su riqueza cultural, propicia la realización de esta modalidad ya que muchos turistas llegan interesados en sus diversas manifestaciones como son la música, el teatro, el cine y el ballet.

Turismo de naturaleza. La estrecha relación entre el sector turístico y el medio ambiente se ha convertido en una tendencia mundial dentro del desarrollo del turismo y Cuba no se ha quedado al margen de este hecho, ya que se ha desarrollado el turismo ecológico que se propone despertar el interés y cuidado del entorno por parte de los visitantes. El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente monitorea todo el desarrollo y las fases de construcción que garanticen la creación de facilidades para el turismo sin degradar el ecosistema.

Todo incluido. En Cuba más del 33% de las instalaciones operan bajo esta modalidad ya que resulta atractiva para los turistas porque les brinda mayor comodidad y seguridad tanto económica como física. Desde el punto de vista de las agencias de viajes y los turoperadores les resulta ventajoso porque de esta forma pueden comisionar servicios que en otras modalidades se pagan directamente en el destino turístico y en las instalaciones los controles económicos se tornan menos complejos.

Estas características son reconocidas por un número creciente de organizaciones especializadas internacionales, tul operadores, agencias de viaje, líneas aéreas y cadenas hoteleras asociadas, las cuales apuestan por Cuba y la reconocen en si misma, como un multidestino.

La isla recibe visitantes de unos cuarenta y cuatro mercados entre los que se encuentra: Canadá, Reino Unido, Italia, España, Alemania, Francia, México y nuevos mercados como Grecia, Turquía, Japón, China y Rusia. (Ver anexo 7)

En el 2004 se recibían vuelos regulares y charters desde cuarenta ciudades del mundo, en diez aeropuertos internacionales, además recepción de embarcaciones por ocho marinas internacionales, disponiendo de tres terminales de cruceros: Ciudad de La Habana, Santiago de Cuba y Cienfuegos.

Este proceso no está ajeno a la desdolarización de la economía, en dirección de alcanzar un eficiente manejo de nuestros flujos financieros en moneda nacional.

Los esfuerzos de quince años de labor se reflejan con el incremento del arribo de visitantes, el aumento en tres veces del número de habitaciones y en ocho veces, los ingresos.

Se debe destacar la política gubernamental y la asignación de recursos a este sector. Entre 1990-1999 se destinó la quinta parte de las inversiones al sector del turismo internacional. En total se invirtieron 3 000 500 de dólares pasándose de 12000 habitaciones a 34000.

Se logró una transformación en la estructura económica pasando de una esencialmente material-productiva a una de servicios, consolidándose el turismo como la locomotora de la economía cubana. Este sector jugó un papel muy importante en la reanimación de otros sectores.

Si en 1990 solo el 18% de las compras del sector eran de procedencia nacional ya en el 2000 esta ascendió a más del 60%. El turismo es una de las primeras ramas donde se inicia la asociación con capital extranjero en la economía cubana. Se crearon en una década veintiséis empresas mixtas en el sector, de ellas veinticuatro en la actividad hotelera y dos en actividades extrahoteleras. Al cierre del año 2000 54 hoteles que sumaban 17000 habitaciones (casi la mitad de la planta hotelera del país) se encontraban administradas por 15 cadenas hoteleras internacionales mediante la modalidad de contratos de administración.

Existen trece cadenas dentro del sector las que compiten entre si para alcanzar una mayor cuota de mercado, fortaleciendo la estructura competitiva y elevando la capacidad competitiva de la industria nacional ya que estas cadenas exigen productos y servicios competitivos para su aprovisionamiento

Para lograr satisfactoriamente que las demás ramas de la economía funcionen como suministradoras del sector turístico se dan los primeros pasos para garantizar su financiamiento en moneda libremente convertible, creando FINATUR perteneciendo al MINTUR. Con la función de utilizar las divisas frescas captadas por el sector en proveer a las empresas que elaborarían sus futuros insumos (hasta el 10% superior al costo directo en moneda libremente convertible del valor de la producción prevista). En este proyecto han participado los ministerios: Industria Alimenticia, Agricultura, Industria, Sideromecanica y Electrónica, Industria Pesquera e Industria Básica, teniendo los mayores crecimientos: SIME, MINBAS, MINAGRI, MINAL, MINIL, MIP.

.La organización del sector turístico se fortalece con la creación del Ministerio de Turismo (1994) y la aprobación de la ley No77 de 1995 para la Inversión Extranjera en la Asamblea Nacional. La misión de este Ministerio es diseñar y ejecutar la política turística a seguir para lograr el desarrollo de este sector a través de la competitividad global, la rentabilidad y la sustentabilidad del mismo; en la actualidad se mantienen estos lineamientos adecuándose según las necesidades existentes.

A continuación se presentan brevemente los resultados de varias cadenas y grupos hoteleros durante el año 2001.

• Cubanacán: Esta sociedad es el grupo líder en la actividad turística cubana, tanto en operaciones hoteleras como extrahoteleras, así como en otros negocios dentro del sector, sea por el volumen de sus inversiones o los contratos de administración y comercialización de instalaciones, fundamentalmente de cuatro y cinco estrellas que comprende diecisiete compañías especializadas en diferentes actividades turísticas, hoteles, marinas, servicios médicos para turistas, entretenimientos. Muchos de estos servicios los ofrece mediante joint ventures con reconocidas firmas internacionales, entre las que destacan Meliá y Tryp de España, Super Club and Sandals de Jamaica, LTU de Alemania y Goleen Tulip de Holanda. En la actualidad, su participación en el mercado turístico cubano, supera el 40%. Recibió 4,1 millones de turistas-días (98% de lo obtenido en el 2000) y sus ingresos en divisas ascendieron a 450 millones de dólares, cuantía que representa 12 millones más que en el lapso previo, fundamentalmente por los aportes de la actividad extrahotelera y de apoyo. El costo por peso se comportó a 0,77 centavos. Cubanacán se enfrenta en el 2002 a un plan ambicioso, con crecimientos que se basan en el supuesto de que los turistas-días aumenten en un 13,4%, con una ocupación lineal del 61%, lo cual deberá producir incrementos en los ingresos en divisas, la utilidad y la disponibilidad financiera.

• Gran Caribe: Sociedad anónima con personalidad jurídica y patrimonio propios. Administra y comercializa instalaciones propias o de terceros, bajo distintas modalidades y marcas. Desarrolla la actividad de eventos, congresos e incentivos, así como servicios gastronómicos, comerciales y recreativos en sus hoteles y centros extrahoteleros, como el cabaret Tropicana y los restaurantes Floridita y La Bodeguita del Medio. Los ingresos brutos llegaron a 209 millones de dólares, con una tasa de ocupación del 62,7% de sus capacidades. En el último trimestre del 2001 la afluencia de vacacionistas experimentó un retroceso del 27,5%, como consecuencia de la crisis económica internacional y los ataques terroristas en Estados Unidos.

• El grupo turístico francés Club Med informó que en el ejercicio 2001, cerrado a finales de octubre, registró pérdidas netas de 70 millones de euros, frente a los 59 millones de beneficio del año anterior. En 2001 el resultado de explotación de Club Med se situó en 50 millones de euros, "teniendo en cuenta el impacto negativo de 23 millones de euros" relacionado con los atentados terroristas en EE.UU. Pese a la subida del 5,1% en su volumen de negocio respecto al año anterior, esta alza "fue inferior al nivel necesario para cubrir los gastos fijos resultantes de la creación de nuevas instalaciones en el 2001". A finales de 2001, el nivel de reservas acumulado se situó en un –19% en relación al invierno del año anterior.

• Hilton Hotels Corp. reportó en su último parte financiero que sus ganancias durante el último trimestre del año 2001 fueron del orden de los cuatro millones de dólares, un desplome significativo en comparación con los 64 millones que la compañía obtuvo en el mismo período del 2000. Los ingresos del trimestre también estuvieron significativamente por debajo: 662 millones de dólares, en comparación con los 875 millones del año anterior.

• El grupo NH Hoteles registró unas ventas consolidadas de 663 millones de dólares en 2001, lo que representa un incremento del 38,5% respecto al ejercicio anterior. El beneficio bruto de explotación (EBITDA) aumentó un 23,4% durante el pasado ejercicio, situándose en 196 millones de dólares, frente a los 158,7 millones de dólares de 2000. La actividad hotelera fue el principal factor de crecimiento, con un aumento de los ingresos del 43,7% hasta alcanzar un total de 613,5 millones de dólares. El ingreso medio por habitación disponible (RevPAR) en los hoteles del grupo fue un 0,31% superior en 2001 respecto a 2000. El número medio de habitaciones del grupo fue de 19 102 en 2001, un 44,5% más que en 2000. Este incremento se debe a las nuevas aperturas (14 hoteles con 1 829 habitaciones en el 2001), a la consolidación de Krasnapolsky por el ejercicio completo y la entrada en el mercado mexicano en julio, donde cuenta con 14 nuevos hoteles con 2 729 cuartos.

• La cadena española Sol Meliá obtuvo el pasado año un beneficio neto de 55 millones de dólares, un 45% menos que en 2000, año en que registró unos resultados extraordinarios derivados de la venta de hoteles por valor de 20 millones de dólares. La caída del beneficio se debió también a la importante bajada de ocupación en el cuarto trimestre del 2001, debido al impacto negativo que tuvieron los atentados del 11 de septiembre. Hasta ese mes, el beneficio operativo de la compañía disminuyó solo un 10% respecto a los nueve primeros meses del 2000. El beneficio de explotación, antes de intereses, amortizaciones, impuestos y alquileres (EBITDAR) en 2001 fue de unos 260 millones de dólares, lo que supone un incremento del 3,2% respecto al 2000. El año pasado, la facturación de Sol Meliá aumentó un 14% hasta los 883,9 millones de dólares. Durante 2001, Sol Meliá incorporó 28 nuevos estable-cimientos, hasta alcanzar los 352 hoteles, que suman 86 554 habitaciones y que están repartidos en 30 países. La compañía tiene previsto abrir durante los dos próximos años 65 nuevos establecimientos, para lo que ya tiene firmados los acuerdos necesarios.

• Horizontes Hoteles: Ofrece y presta a los visitantes extranjeros servicios destinados a la recuperación de su salud y rehabilitación en el orden físico y psíquico, como podrán ser servicios de aguas minero-medicinales y termales, así como otros bajo distintas modalidades y categorías, agrupa los hoteles de dos y tres estrellas repartidos por los diferentes destinos turísticos del país.

• Islazul: dedicada a atender el turismo doméstico, que cuenta con hoteles de dos y tres estrellas, moteles, casas y apartamentos.

• Gaviota S.A.: Este grupo de turismo tiene entre sus objetivos la promoción y venta de servicios hoteleros y turísticos, así como sus especializaciones en salud, náutica, pesca, buceo y otras modalidades. que comprende hoteles, restaurantes y centros de recreación, también tiene establecidas joint ventures con compañías extranjeras.

• Corporación Habaguanex: Esta compañía tiene la función de explotar, gestionar y administrar todo tipo de industrias e instalaciones hoteleras y extrahoteleras, así como las actividades destinadas al turismo en el Centro Histórico de La Habana Vieja.

• Las Terrazas: Experiencia rural de desarrollo sostenible, con vistas a la explotación y comercialización de servicios para el turismo de montaña y ecológico. Se encuentra en la Sierra del Rosario (Pinar del Río), zona declarada por la UNESCO como la primera Reserva de la Biosfera en Cuba.

• Campismo Popular: Dedicada al campismo y ecoturismo.

Extrahoteleras:

• Grupo de Recreación y Turismo Rumbos: Su objeto social es satisfacer necesidades de ocio y recreación de los turistas en centros extrahoteleros, mediante ofertas de actividades y entretenimiento variados.

• Cubatur: Esta agencia está encargada de la organización profesional de viajes de turistas a Cuba u otros destinos. También lleva a cabo servicios receptivos y de turoperadores.

• Transtur: Brinda servicios de transporte al turismo internacional en ómnibus, microbuses, rentacar, taxis, otros autos y cualquier otro medio de transportación.

• Turarte: Es la encargada de los espectáculos de diferentes formatos para cabaret y otras instalaciones del turismo.

• Caracol: Opera y desarrolla una red de tiendas de todo tipo para el turismo internacional.

A través de esta organización se pretende lograr rápidamente el acceso a tecnologías de punta.

Como se conoce, no existen actividades turísticas por naturaleza, sino productos que se convierten en turísticos por su destino, en sentido general, se acepta como núcleo básico de estas actividades las empresas e instituciones relacionadas con los servicios de alojamiento, y otros de entretenimientos afines a este tipo de demanda, que se nuclean alrededor del MINTUR (organismo rector) denominadas Cadenas Turísticas, principales oferentes de los servicios relacionados con la recreación y el disfrute del tiempo libre, que incluyen empresas mixtas y contratos de asociación económica internacional.

Políticas de formación y desarrollo de recursos humanos crearon un sistema único de formación (FORMATUR) donde matriculaban anualmente 16000 trabajadores en diferentes especialidades. Actualmente esta cifra se ha ido modificando (incrementado o reducido) según las necesidades del sector.

La productividad del sector creció de 4690 dólares en 1990 a 21763 dólares en 1999 para un 464%. El crecimiento promedio de las habitaciones construidas en el período 1992-2000 fue de un 5% anual mientras que el crecimiento de la tasa promedio de ocupación alcanzó solo un 2.9% evidenciado dificultades en el proceso de puesta en explotación de las capacidades terminadas. Cuba ocupaba el segundo lugar en cuanto a número de habitaciones en la región del Caribe con un 17.9% del total, atendiendo solo el 10% de los turistas que arribaban a esta y generaba el 11.5% de los ingresos, sesgo que definitivamente era necesario eliminar. El crecimiento de la participación del sector en el PIB es sorprendente y poco usual en la historia económica internacional.

En el decenio 1990-1999 la actividad turística se dividió en:

• La oferta turística del país que contempla el tamaño, estructura, evolución de bienes y servicios que pone a disposición del turismo receptor.

• La demanda de este turismo y el gasto (ingreso para el país) en el producto turístico cubano.

La oferta es ofrecida por actividades como gastronomía, transporte recreación, y comercio minorista. La actividad de alojamiento es la más vinculada al turismo extranjero, además de ser clave porque propiciaba el desarrollo económico de las demás actividades.

Tabla 11. Estructura de los ingresos turísticos en 1998 por tipo de actividad.

Fuente: ONE (cifras preliminares).

La explotación de nuevas capacidades de alojamiento dependía tanto de la construcción de nuevas habitaciones como de la remodelación o recuperación de las ya existentes. Se pusieron de alta como promedio anual más de 2900 habitaciones. Para 1998 el 28% de las nuevas capacidades provenían de la remodelación y solo el 1.7% fueron recuperadas. Esto dependía en gran medida de la desviación casi total del turismo nacional a otras modalidades como el Campismo Popular.

En este período disminuyen los hoteles con categorías dos estrellas a favor de categorías más apropiadas para recibir a visitantes extranjeros. Mientras en 1990 había solamente 75 hoteles de tres estrellas o más, en 1996 se eleva a 128 y en 1999 es de 141 instalaciones arrojando un crecimiento aritmético del 18% entre1990-1999.

En cuanto a las habitaciones se pasa de 11600 superiores a dos estrellas en 1990, a más de 26000 en 1999 reflejando un crecimiento cercano al 27%.

La capacidad de alojamiento que se brinda en casas particulares es de difícil cuantificación, estimaciones del INIE reflejaron que este sector ofrecía más de 3000 habitaciones. Los indicadores de utilización de la capacidad media anual eran crecientes aunque por debajo de la media internacional. El año 1998 fue el de mejor comportamiento alcanzándose en febrero más del 75%.

El desarrollo de la oferta de alojamiento turístico estuvo asociada mayormente a la modalidad sol y playa representando el 64.44% sobre el total.

En cuanto a distribución territorial de la oferta turística, el Instituto de Planificación Física (IPF) elaboró en la década del noventa un plan maestro de desarrollo potencial de la infraestructura turística en todo el archipiélago cubano.

En los ingresos por exportaciones totales, los captados por el turismo ascendieron de 36.3% en 1993 al 53% en 1999. Este sector fue uno de los determinantes en el proceso de reanimación convirtiéndose en una fuente de divisas para la economía y de estímulo para otros sectores como el productivo y de servicios, existiendo algunas regiones que eran priorizadas en esta actividad. (Ver anexo 8)

El turismo se ha catalogado como la actividad más dinámica de los últimos años ya que genera empleos, reactiva otras ramas de la economía nacional (agricultura, industria alimentaría, ligera, la construcción, las comunicaciones, informática y el transporte). No obstante este sector tiene una alta vulnerabilidad ante el factor exógeno.

La diversificación de los mercados y la ampliación de destinos en el Caribe son las principales estrategias del turismo cubano para superar los tres millones de visitantes a partir del 2000. El turismo constituye la principal fuente de financiamiento del país, cuyo desarrollo perspectivo se asienta en la explotación de los polos tradicionales lugares donde el país cuenta con la infraestructura necesaria y una masa critica de habitaciones para asimilar el crecimiento esperado.

Cuatro aspectos fundamentales, en los que se debe trabajar para lograr una mayor eficiencia en el sector son:

• La transportación aérea, ya que la prioridad y la razón de ser de la aviación civil en Cuba es el desarrollo del turismo y en la medida que se tengan mejores oportunidades de vuelo, se podrá avanzar más aceleradamente.

• Eficiencia del proceso inversionista donde se analiza el tiempo en que se construye un hotel y los gastos y recursos materiales y financieros empleados (turismo-construcción-organismos).

• Reducción de los costos de explotación sin afectar la calidad de los servicios y el mantenimiento de las instalaciones.

• El desarrollo extra hotelero, con el enfoque de crear una oferta a partir de lo que tenemos, que el turismo atraiga por la cultura del país y como parte de ello su naturaleza.

En el balance efectuado al culminar el año 2000 se recuerda que el turismo creció un 10.7% en comparación con 1999 y la cifra total de visitantes ascendió a 1774000 inferior a los 2 millones planificados. Se logró el 61% de participación de la producción nacional de los insumos del sector (superior al 53% del año anterior) confirmando el papel movilizador de este hacia el resto de la economía. Ese año se logró la puesta en explotación de 1826 nuevas habitaciones para cerrar el año con más de 35 mil dedicadas al turismo internacional, crecimiento discreto en cantidad y calidad de los servicios al turismo nacional, mejoras en cuentas por cobrar y pagar, disminución de inventarios en más de seis millones de dólares y las entidades con pérdidas de 62 a 35 millones de pesos en ambas monedas, avances en el proceso de Perfeccionamiento Empresarial.

Dos de los aspectos que más perjudican una mayor eficiencia en el sector son: los problemas derivados de la estacionalidad (arribo de turistas por temporadas cuya fluctuación aún es muy marcada entre la alta y la baja) y la reducción de los costos y gastos por dólar de ingreso, cumpliendo con lo planificado.

El 2000 fue un año adverso debido al incremento de los pasajes aéreos dado por los altos precios del petróleo y la devaluación del euro, lo que favoreció la disminución de turistas Europeos.

El proceso de recuperación económica descansa en factores como el crecimiento de la producción y de su eficiencia, el equilibrio financiero interno, el reflejo de esa repercusión en las condiciones de vida material y espiritual de la población y el inicio de la disminución del desequilibrio financiero externo. El turismo es el sector que más puede contribuir a esto, pero debe mejorar la situación de sus propias finanzas externas con un manejo más eficiente de los recursos en divisas que utiliza en la operación de la actividad turística, mantenimiento de sus instalaciones, desarrollo de las inversiones, compromisos de pagos adquiridos, aportes a la economía mediante la reducción de costos, aumento de la eficiencia e incremento de los aportes.

Los principales emisores hacia Cuba en el 2000, son Canadá como país y Europa como Región y se trabaja por extender la oferta a las naciones escandinavas, Japón, China y Rusia. En ese año la organización Mundial de turismo estipuló un ritmo de crecimiento de un 3.2% donde Cuba esperaba alcanzar un flujo cuatro veces superior al estimado.

El turismo cubano apunta hacia la potencialización de nuevos segmentos para variar los estereotipos de playas y palmeras, la cual atrae al 60% de los extranjeros que llegan a la isla.

La avidez por conocer disímiles aspectos de la naturaleza en Cuba va en ascenso pues en el 2001 arribaron a nuestro país con intereses en ese segmento unas treinta mil personas y el promedio en años anteriores era de diez mil. Las estadísticas señalan que del total de turistas que asistieron ese año 200 mil participaron en alguna actividad vinculada al ecosistema. Especialistas en la rama han exhalado las potencialidades de nuestro archipiélago para desarrollar aún más el turismo de naturaleza. Cuba cuenta con un numeroso grupo de especies endémicas y con impresionantes paisajes de una diversidad notable.

El 27 de septiembre de 2003 la industria del ocio celebró su día mundial por vigésimo cuarta ocasión; turismo: fuerza impulsora de la lucha contra la pobreza, de la creación de empleo y de la armonía social, fue el tema que por acuerdo de OMT el jubileo en cualquier sitio de la aldea global llevaría ese año.

En nuestro país la industria sin humo muestra sus cartas de triunfo en la creación de nuevos empleos y la interrelación del sector con el resto de las actividades económicas y sociales de manera que el desarrollo del país resulte integrado y multisectorial según el MINTUR en los últimos 10 años el desarrollo turístico alcanzado en Cuba ha sido el más importantes de las Américas. Las bases de este crecimiento en espiral son: la voluntad política de llevar adelante este programa, la disponibilidad de recursos humanos preparados, el grado de seguridad ciudadana y de salubridad, la hospitalidad de un pueblo amable, sencillo y orgulloso de la obra que llevan a cabo. Los ingresos turísticos representan el 41 % de la balanza de pagos con un crecimiento promedio anual del 28%.

Se ha dinamizado a buena cantidad de industrias nacionales donde sobresale la de construcción, materiales para la construcción y ligera, reflejando un crecimiento del número de habitaciones hotelera en explotación de 12900 a unas 40000 entre 1999- 2002.No obstante existen algunas dificultades en el proceso inversionista, específicamente en el Ministerio de la Construcción donde se llevan a cabo varias obras a un costo elevado debido al uso intensivo de mano de obra y por la lejanía se incurren en gastos adicionales para las condiciones de vida, avituallamiento y alimentación. Es por ello que se trabaja en lograr un presupuesto alternativo que consiste en utilizar las futuras inversiones en la prefabricación, paneles aligerados y la terminación industrializada lo que necesitaría menor número de constructores y menor tiempo de construcción.

El 68% de las habitaciones hoteleras se encuentran en categorías cuatro y cinco estrellas. Las ocho regiones turísticas de mayor desarrollo son: La Habana, Varadero, Camaguey, Holguín, Costa sur de Sancti Spiritus y Cienfuegos, Santiago de Cuba, el archipiélago de los Canarreos donde se ubica cayo largo del sur y la Región de los cayos del norte de Villa Clara y Ciego de Ávila con el archipiélago Jardines del Rey (Cayo Santamaría, Cayo Coco y Cayo Guillermo).

Cuba cuenta con una de cada seis habitaciones existentes en la región del Caribe.

En el 2002 vinieron a Cuba 1686162 excursionistas internacionales, el pronóstico hablaba de 1900000 al cierre de año. En el 2003 se convirtió en el primer país de América Latina y el Caribe en merecer la condición de destino turístico del gobierno de la República Popular China, uno de los mercados emisores más importantes del mundo.

Fue seleccionada como la mejor isla del Caribe, según encuesta de la revista estadounidense Travel&Leisure. En agosto de 2003 se rompía record de turistas /días con 40384. El turismo de paz, salud y seguridad que mostramos al mundo es paradigma del concepto que ese año promovía la OMT.

En el 2004 por primera vez el país sobre pasa los dos millones de visitantes extranjeros en un año y al concluir el mismo esta cifra se incrementó a 3 millones con el arribo de otros cincuenta mil turistas. (Ver anexo 9)

Al cumplir quince años este sector, se recuerda que en 1990 el país contaba con 13000 habitaciones y en el año 2004 sobrepasaban las 41000 capacidades donde el 70% de las mismas pertenecían a las categorías de cuatro y cinco estrellas. En ese momento eran insuficientes las instalaciones hotelera existentes donde solo concurrirían alrededor de 340000 visitantes con un crecimiento medio anual del 14%, además se encontraba en el vigésimo tercer puesto entre los principales veinticinco destinos turísticos de América y el Caribe, mientras que ya en el 2004 se situaba en el octavo lugar.

En 1990 el ingreso en la balanza de pagos del país por conceptos de operaciones turísticas era del 4%, ya en el 2004 era del 41%. En los primeros años el empleo de insumos y materiales de producción nacional para consumo dentro de la actividad, como vía de favorecer la sustitución de importaciones significaban un 12% y en el 2004 se incrementó al 69%.

La principal fortaleza del sector lo constituye el inestimable capital humano y profesional presente en sus trabajadores. En el año 2004 la creación de empleo tanto directo como indirecto sumaban unos doscientos mil puestos de trabajo representando el 9% de la fuerza laboral activa del país En el año 2004 el turismo cubano creció un 7.6% en comparación con el año 2003 y los ingresos se vieron incrementados en un 15%, superando el 7% del crecimiento pronosticado para el destino cubano por la Organización Mundial de Turismo para el Caribe.

Como se puede apreciar en lo expuesto a lo largo de todo el capítulo se refleja la evolución del sector turístico dentro de la economía cubana y a nivel mundial, además el importante papel que tuvo dentro de la reanimación económica.

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