ENCUENTROS ACADÉMICOS INTERNACIONALES
organizados y realizados íntegramente a través de Internet



INCIDENCIA ECONÓMICA DE LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS

Miguel-Héctor FERNÁNDEZ-CARRIÓN
Instituto de Estudios Históricos y Económicos, Madrid
fdezcarrion@actforum.net


Resumen

No es usual el estudio sobre el efecto económico del movimiento migratorio en un país de origen o recepción, ya que normalmente ha prevalecido la idea incorrecta que, y esto es precisamente lo que trataré de demostrar en el presente artículo, los movimientos de inmigración producen un déficit social y seguramente económico para el país de origen de la migración. Y, sucede al contrario, aunque no puedo omitir los factores negativos asociados a esta idea, pues estas migraciones, repercuten favorablemente en la Balanza de Pagos, en el ahorro familiar..., en la economía general del país emisor, y en la producción, los fondos de la seguridad social... del país receptor.
Asimismo, es necesario establecer la diferenciación existente entre la inmigración y el turismo, pues frecuentemente se han agrupado, por una serie de circunstancias de distinta índole, en las estadísticas oficiales, así como en los informes periodísticos, y es igualmente grave la falta de distinción que muestran los estudios realizados por especialistas del turismo. Y, por ello, es importante el empleo del análisis económico sobre los movimientos migratorios: la emigración, y en especial la inmigración en relación al turismo, para la comprensión ulterior de las repercusiones económicas que ello conlleva, con unificación de criterios metodológicos, en las diferentes regiones o/y países.
Tras un análisis pormenorizado y esclarecedor del tema, también es necesario efectuar la distinción entre las estadísticas oficiales y las que se pueden elaborar independientemente y con bases científicas , para terminar con la propuesta de un modelo de cálculo de la población total residente en un país receptor de inmigración (PTR), en donde se constate la población nacional y extranjera residente y sin regularizar.

Palabras claves: movimientos migratorios, inmigración, turismo, modelo de Población Total Residente
 

TERCER ENCUENTRO INTERNACIONAL SOBRE
Migraciones: causas y consecuencias
realizado del 6 al 24 de noviembre de 2006

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1 Semejanzas y diferencias entre inmigración y turismo

En un principio puede parecer una obviedad que el turismo y la inmigración son dos formas de movimiento migratorio distintos, que puede escoger cualquier ser humano a lo largo de la historia, pero en la practica docente e investigadora no existe muchos ejemplos que establezca algún análisis comparativo, ni se tiene en consideración conjunta , y menos aún de forma diferenciada, pues como se ha expuesto, al tratarse de dos materias que normalmente analizan distintos especialistas, no es frecuente presentarse un análisis conjunto y comparativo como pretendo elaborar en el presente artículo .


1.1 La inmigración y el turismo a través de la estadística

Las estadísticas sobre la inmigración y el turismo no coinciden, lo que no es sólo una frase, sino un enigma matemático. Pues no todos los extranjeros contabilizados en las listas oficiales son realmente turistas, y no inmigrantes, aunque la mayoría lo hacen a través de vuelos regulares, y sólo algunos pocos entran en territorio español directamente como inmigrantes ilegales (siendo en este sentido los más periodísticos los marroquíes y subsaharianos, que con el empleo de las pateras atraviesan el Estrecho de Gibraltar hasta alcanzar la costas españolas).
Con intención de diferenciar las cifras entre la inmigración y el turismo, se presenta una selección de cuadros estadísticos, sobre un tema, que después de visto una amplia bibliografía se puede indicar que está poco investigado. En el análisis del turismo aún no se ha escrito, y de haberse hecho lo ha sido de forma minoritaria, sobre la certeza y falsedad en las cifras estadísticas oficiales de los movimientos turísticos que se ha venido produciendo en España a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Este desconocimiento sobre los porcentajes del turismo lo he hablado con especialistas del tema Manuel Figuerola y posteriormente con Rafael Esteve y Carmelo Pellejero, y como resultado de estas conversaciones que no han aportado solución concreta alguna, he creído necesario iniciar la diferenciación entre turismo e inmigración. Y, en cuanto a la inmigración, a consecuencia de la crítica periodística , ha llevado incluso al Instituto Nacional de Estadística (INE) a cuestionarse las cifras aportadas por diferentes organismos, como se puede apreciar en los libros del INE titulados Los extranjeros residentes en España 1998-2002... y los Indicadores sociales de España 2003.


1.1.1 Información estadística sobre turismo e inmigración en España

Las principales fuentes aplicadas para el análisis estadístico de extranjeros en España, son: Registro Central de Extranjeros del Ministerio del Interior; el Padrón Municipal, actualizado por los ayuntamientos y coordinado por el INE; el Censos de Población y la Encuesta de Población Activa, llevadas a cabo por el INE.
Estas fuentes cuentan con algunas deficiencias o lagunas, como es que el Registro Central de Extranjeros no recoge a todos los extranjeros, pues únicamente registra a los que cuentan con permiso y/o tarjeta de residencia, y en cuanto a la actualización del registro no tiene en cuenta a las personas que abandonan el país, o que fallecen, por lo que pueden seguir contabilizándose en tanto no caduca su permiso de residencia (de 1, 2 o 5 años, según el caso) o el plazo de renovación de la tarjeta de residencia. E igualmente presenta subinscripción en el caso de ciudadanos pertenecientes a algún país miembro de la Unión Europea, que no tienen necesidad de registrarse como residentes.
En cuanto al Padrón Municipal no presentan unas cifras reales debido a que algunos de los extranjeros contabilizados en el mismo, pueden haber retornado a su país de origen o haberse desplazado a un tercer país, sin que exista un procedimiento para comunicar dicho desplazamiento al ayuntamiento donde estaban inscritos, y sólo, si detecta la marcha, podría iniciar un procedimiento administrativo, largo y costoso, para dar la correspondiente baja. Asimismo otro problema es la calidad de los identificadores con los que se inscriben los padrones, debido a la posibilidad de poder presentar distintos tipos de documentos para solicitar su inscripción, y por la dificultad de la comprensión de algunas lenguas escritas.
En los Censos de Población a igual que en los Padrones Municipales recogen a todos los extranjeros que residen habitualmente en España, y que constituyen la mejor fuente para conocer en profundidad las características de la población extranjera, al aportar información que no está presente en otras fuentes, como: niveles de formación, tasas de escolarización, actividad, ocupación y paro, características de las viviendas, si viven junto a otros miembros de su comunidad... Pero cuenta con el problema que viene motivado por las dificultades propias de una operación de estas características, que hacen que no se censen todos los extranjeros residentes, ni que se hayan detectado todos los casos inscritos en el padrón que ya no residen.
Mientras que la Encuesta de Población Activa, se puede indicar que tiene aún menos cobertura que el Registro Central de Extranjeros, y ello es debido a que se trata de una operación muestral cuyo diseño está orientada a dar información de las principales categorías poblacionales en relación al mercado de trabajo, y no a la estimación de los extranjeros propiamente dicho, motivo por el cual éstos están subestimados, aunque ofrece información general sobre la periodicidad trimestral de la situación laboral de los extranjeros, tasa de actividad, ocupación, paro..., aspectos todos estos fundamentales para diferenciar entre los extranjeros, los inmigrantes de los turistas residentes.
Para la mejor compresión de esta diferencia en las cifras sobre extranjeros se puede comparar la información dada por el Ministerio del Interior y el INE (Cuadro 2.1.1.1).

Cuadro 1.1.1.1. Número de extranjeros en España, según fuentes de información
Fuentes de información Fecha de referencia Población de España Número de extranjeros Porcentajes de extranjeros
MI, AEEX 31-12-01 - 1.109.060 -
INE, Censo 01-11-01 40.847.371 1.572.017 3,8
INE, Padrón 01-01-01 41.116.842 1.370.657 3,8
INE, Padrón1 01-01-02 41.837.894 1.984.573 4,7
Fuente: Indicada, elaboración propia
1 El dato de extranjería es provisional

En cambio, en el Anuario Estadístico de Extranjería (AEEX) del Ministerio de Interior, figura los extranjeros residentes con permiso o tarjeta de residencia en vigor, obtenidos a partir del registro de la Comisaría General de Extranjería y Documentación, de la Dirección General de la Policía. Según la legislación española, se considera residente extranjero al que cuenta con un título que le habilita para residir en España, pudiéndolo hacer de dos formas distintas como residentes extranjeros nacionales de países de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo, así como a sus familiares y a los familiares de españoles, a los que se les aplica el Régimen Comunitario, y se les documenta con una tarjeta de residencia, mientras que los extranjeros incluidos en el Régimen General deben obtener el correspondiente permiso de residencia, temporal o permanente. El AEEX establece para finales de 2001 un millón cien mil extranjeros residentes en España. Mientras que el Censo de Población 2001, elaborado por el INE para noviembre de 2001, establece la cifra de algo más de un millón y medio. Estos últimos datos lo obtienen a partir de la información presente en los censos de Población y Viviendas contrastados con el resto de los datos demográficos disponibles en el INE. Sin embargo su consideración es puramente estadística, por lo que no son cifras oficiales de población. Pues las cifras oficiales propiamente dichas son las que se derivan del procedimiento de gestión de los padrones municipales y que se publican anualmente, con referencia al 1 de enero, mediante Real Decreto a propuesta de la presidencia del INE y con el informe vinculante del consejo de Empadronamiento. El Censo de Población recoge aproximadamente un millón menos de personas que el Padrón Municipal de Habitantes para un periodo de referencia próximo, de los cuales más de cuatrocientos mil corresponden a extranjeros residentes en España, por lo actualmente –según esta fuente de información- cerca del 5% de la población española es extranjera.
La discrepancia en las cifras pueden deberse a las dificultades que existen a la hora de elaboración de las propias fuentes, y en especial del censo por encima del padrón, así como a los beneficios que le reporta a los ciudadanos aparecer registrados en unos en vez de en otros, como sucede en este sentido que con el empadronamiento pueden acceder a los servicios públicos de salud o de educación, pues es un requisito previo, mientras que el censo no facilita tal derecho, de una forma tan inmediata como el padrón, para obtención de dichos servicios sociales. Y, por esto, los extranjeros aunque no estén censados se empadronan en los respectivos ayuntamientos de las ciudades en las que residen.
A estas cifras, aunque no lo indique las dos fuentes señaladas del INE, habría que agregarle un porcentaje, que aún no soy capaz de precisar, de extranjeros en situación ilegal o sin regularizar, que probablemente dependiendo del colectivo a que pertenezcan, y que más se beneficien o perjudiquen por la política nacional, pueden tener a una mayor o menor interés por regularizar su situación y la correspondiente búsqueda de papeles .


2 Estructura poblacional de los extranjeros residentes en España

Atendiendo a la estructura poblacional de las principales nacionalidades extranjeras residentes en España, según el empadronamiento de 2002, hay que señalar que el primero de estos grupos lo constituye los marroquíes, cuyas principales características es que son mayoritariamente masculinos y jóvenes. El 60% de los varones y el 50% de las mujeres, tienen entre 20 y 39 años, lo que evidencia que el trabajo es la principal motivación de su estancia en España. Le sigue los ecuatorianos, en el que las poblaciones de hombres y mujeres están muy igualadas, tanto por su número como por su distribución por edades, destacando los grupos de edades intermedias (el 70% tienen de 20 a 39 años), pues son insignificantes las edades más avanzadas. Después el colectivo de colombianos, joven, con edades entre 20 y 39 años (uno de cada tres tienen de 25 a 34 años), y existe un 35% más de mujeres que de hombres. El siguiente colectivo en importancia, posterior a los tres anteriores es el británico, que cuenta aproximadamente con el mismo número de hombres que mujeres, y está envejecido, pues más del 50% cuenta con más de 50 años de edad. Después el alemán, cuyas características son similares a la de los británicos, con la única especificación que el 52,3 lo constituye los hombres y el 48,91% las mujeres, y es algo más envejecida la población masculina que la femenina. Le sigue los rumanos, cuya población es mayoritariamente joven (como la marroquí, ecuatoriana y colombiana), el 60% tiene entre 20 y 39 años, y hay un 50% más de varones que de mujeres. Posteriormente hay que hacer mención de los franceses, cuya estructura de población residente en España, en cuanto a la estructura de edades es la más parecida a la española, aunque con un predominio de los grupos intermedios, sobre todo de 20 a 39 años, y con menos población de menores. En cuanto a los argentinos residentes en España son en media más jóvenes que los españoles (más de la cuarta parte de todos ellos tienen entre 25 y 34 años), aunque los menores de 20 años y los mayores de 50, y sobre todo las mujeres de los últimos grupos, adquieren importancia en el conjunto, aunque por debajo de las proporciones de los españoles. Los portugueses, tienen una estructura por edades bastante parecida a la de los argentinos, aunque hay un 16% más de hombres que mujeres, y en su conjunto es joven (la cuarta parte tiene entre 30 y 39 años), aunque menos que la argentina, pero al igual que estos, los menores de 20 años y mayores de 50, sin llegar a los valores españoles, tienen mucho peso en dicho conjunto.
La población italiana residente en España, es parecida a la portuguesa, es mayoritariamente masculina (con un 50% más de hombres que de mujeres, como los rumanos) y joven (al menos uno de cada cuatro tiene entre 30 y 39 años), e igual que los argentinos y los portugueses los menores de 20 años y los mayores de 50 años tienen mucho peso en el colectivo, aunque sin llegar a las proporciones de la población española. En cuanto a la población peruana residente en España es de mayoría femenina (hay cerca de un 50% más de mujeres que de hombres, más que lo que sucediera con la colombiana) y joven (cerca de un 50% tiene entre 25 y 39 años), con pocos niños comparados con la población adulta y con pocas personas mayores. Y, por último, la población dominicana tiene una estructura distinta para cada sexo, similar a la ecuatoriana y colombiana para el colectivo femenino, pero para el masculino es distinta a todas las anteriores. La población femenina está más concentrada en las edades medias (cerca del 50% tiene entre 25 y 39 años), pero la masculina lo está en los grupos de adolescentes y primera juventud (más del 50% tiene menos de 25 años y un tercio está entre 10 y 19 años), y es mayoritariamente femenina, con muy pocos ancianos.


2.1 Modelos de turismo e inmigración

Tras el estudio de la estructura de la población de las principales nacionalidades residentes en España, se puede concluir exponiendo los siguientes modelos:

A Modelos de estructura de población de turismo residente
1 Modelo británico y alemán, está caracterizado por tener igual cantidad de varones que de mujeres, y en ambos colectivos están muy envejecidos (pocos niños y muchos ancianos).
2 Modelo francés, con una estructura de población más similar a la española, con predominio de la población femenina, con más población en edades intermedias y menos menores.
B Modelos de estructura de población de inmigración residente
1 Modelo marroquí y rumano, con predominio de varones y jóvenes, y la mayoría en edad laboral. Cuentan con muy pocos ancianos y con pocos menores, en comparación con la población de grupos intermedios. En el caso marroquí la proporción de menores es mayor, sobre todo en el colectivo femenino, mientras que en la rumana destaca la mayoría de hombres por encima de las mujeres.
2 Modelo iberoamericano (excepto argentinos), mayoritariamente femenino y joven, y la mayoría en edad laboral. Con una proporción de menores similar a la de la población española (aunque son muy pocos en comparación con los grupos intermedios), y con muy pocos ancianos. En el caso de la población dominicana masculina predomina los adolescentes.
3 Modelo portugués, italiano y argentino, con más varones que mujeres (sobre todo italianos), y de media joven (más asentado en el caso de los argentinos). Los niños y los ancianos tienen bastante peso, aunque aún poco en comparación con la pirámide de población española.

Cuadro 2.1.1: Evolución del número de extranjeros empadronados
1998 1999 2000 2001 2002
Población total 39.852.650 40.202.158 40.499.790 41.116.842 41.837.894
Nº extranjeros empadronados 637.085 748.954 923.879 1.370.657 1.977.944
% extranjeros respecto de la población total 1,60 1,86 2,28 3,33 4,73
Diferencia con el año anterior 111.869 174.925 446.778 607.287
Variación relativa sobre el dato anterior 17,56 23,36 48,36 44,31
Fuente: INE: Los extranjeros residentes en España 1998-2002, 2003, 9. Elaboración propia

Cuadro 2.1.2: Extranjeros por provincias
1998 1999 2000 2001 2002
Valor absoluto % V .a % V.a % V.a % V.a %
Almería 13.260 2,62 15.090 2,94 18.957 3,66 29.912 5,61 39.403 7,21
Asturias 6.029 0,56 6.048 0,56 7.859 0,73 10.848 1,01 14.846 1,38
Baleares 38.093 4,78 45.017 5,48 54.729 6,47 73.614 8,38 99.744 10,88
Barcelona 83.766 1,80 96.499 2,05 121.358 2,56 182.242 3,79 275.892 5,62
Cádiz 7.381 0,67 8.927 0,80 10.350 0,92 11.834 1,05 15.438 1,35
Ceuta 3.114 4,32 3.093 4,20 3.050 4,05 3.281 4,33 3.334 4,38
Gerona 22.053 4,06 29.008 5,24 34.957 6,18 40.347 6,96 53.715 8,98
Madrid 115.202 2,26 134.165 2,61 165.734 3,18 305.656 5,69 444.440 8,04
Málaga 59.614 4,81 64.411 5,12 73.419 5,74 85.480 6,56 104.128 7,83
Melilla 2.460 4,09 1.447 2,54 4.803 7,25 68.789 9,54 6.425 9,29
S. Tenerife 29.691 3,81 32.095 4,01 39.588 4,84 55.551 6,48 73.654 8,25
Sevilla 7.014 0,41 7.595 0,44 9.197 0,53 13.295 0,76 18.265 1,04
Total 637.085 1,60 748.954 1,86 923.879 2,28 1.370.657 3,33 1.977.946 4,73
Fuente: INE: Los extranjeros residentes en España 1998-2002, 2003, 15-16. Elaboración propia

Cuadro 2.1.3: Extranjeros por nacionalidad residentes en España
1998 1999 2000 2001 2002
Extranjeros %/T E %/T E %/T E %/T E %/T
Colombia 9.997 1,57 13.399 1,79 25.247 2,73 87.209 6,36 191.018 9,66
G. Bretaña 75.600 11,87 89.105 11,90 99.017 10,72 107.326 7,83 128.121 6,48
Total 637.085 100 748.954 100 923.879 100 1.370.657 100 1.977.944 100
Alemania 60.495 9,50 75.618 10,10 88.651 9,60 99.217 7,24 113.808 5,75
Portugal 35.960 5,64 39.426 5,26 43.339 4,69 49.064 3,43 52.055 2,63
Francia 35.867 5,63 40.885 5,46 46.375 5,02 51.582 3,76 59.811 3,02
Ecuador 3.972 0,62 7.155 0,96 20.481 2,22 139.022 10,14 259.522 13,12
Rumania 2.258 0,38 3.147 0,42 6.410 0,69 31.641 2,31 67.279 3,40
Perú 19.757 3,10 22.747 3,04 27.422 2,97 34.975 2,55 44.752 2,26
Argentina 19.315 3,03 21.096 2,82 23.351 2,53 32.429 2,37 56.714 2,87
Italia 19.287 3,03 23.789 3,18 27.874 3,02 34.689 2,53 46.221 2,34
R. mundo1 175.160 27,49 196.978 26,30 236.175 25,56 305.402 22,28 401.222 20,28
R. Dominic. 16.688 2,62 20.168 2,69 24.847 2,69 31.153 2,27 37.830 1,91
Marruecos 111.043 17,43 133.002 17,76 173.158 18,74 233.415 17,03 307.458 15,54
Fuente: INE: Los extranjeros residentes en España 1998-2002, 2003, 15-16. Elaboración propia
E= extranjeros; %/T= porcentaje del total; R. Dominic.= República Dominicana; R. mundo= resto del mundo
1 El resto del mundo está constituido, en este cuadro por los países distintos a Alemania, Francia, Italia, Portugal, Gran Bretaña, Bulgaria, Polonia, Rumania, Rusia, Ucrania, Marruecos, Argelia, Estados Unidos, Canadá, Argentina, Colombia, Cuba, Ecuador, Perú, R. Dominicana y China

Cuadro 2.1.4: Propuesta* de clasificación de extranjeros por modalidades migratorias, en 2002
Nº C/Inmigración Mixta/I/T C/Turismo
1 Marroquíes 307.458
2 Ecuatorianos 259.522
3 Colombianos 191.018
4 Británicos 128.121
5 Alemanes 113.808
6 Rumanos 67.279
7 Franceses 59.811
8 Argentinos 56.714
9 Portugueses 52.055
10 Italianos 46.221
11 Peruanos 44.752
12 Dominicanos 37.830
Fuente: INE: Los extranjeros residentes en España 1998-2002, 2003, 25. Elaboración propia
C/Inmigración= tendente a la inmigración; C/Turismo= tendente al turismo; Mixta/I/T= tendencia mixta entre la inmigración y el turismo (que en un porcentaje indeterminado son turistas y otro trabajan como comunitarios o extranjeros o/y doble nacionalidad –argentinos-)
* Consiste en una propuesta, al considerar la cifras de extranjeros totales, sin matización alguna, de los supuestos porcentajes de turismo e inmigración que puede haber en cada de las nacionalidades indicadas.


2.2 Variables sobre el porcentaje de inmigrantes y turistas

Para entender la evolución del porcentaje de extranjeros residentes en las comunidades autónomas se debe atender a tres enfoques, como son: los valores absolutos, las variaciones relativas dentro de cada comunidad autónoma y las tasas de extranjeros, lo que en su conjunto nos dará una visión completa del tema.

1 En cuanto a los valores absolutos, según el Padrón de 1998, el mayor número de extranjeros residentes en España se concentran en Cataluña, con el 19% del total, seguida de Madrid, con el 18,1%; la Comunidad de Valencia, con el 16% y Andalucía, con el 15,7%, completando el 70% de los extranjeros residentes en España. Unos años más tarde, en 2002, el porcentaje es muy similar, aunque ligeramente inferior, pero cambia el reparto entre las comunidades. Asciende Madrid, que pasa de tener 18,1% a 22,5% del total de extranjeros; le sigue Cataluña que pasa de 19% a 19,3%, y la Comunidad Valenciana al contrario desciende de 16% a 15,2%, y Andalucía de 15,7% a 10,7% del total. Mientras que las comunidades con menos población extranjera son La Rioja, Cantabria, Asturias y Extremadura.
2 En relación a las variaciones relativas dentro de cada comunidad autónoma, se evidencia que la Comunidad de Madrid, Cataluña y Valencia son las comunidades autónomas preferidas por los inmigrantes en los últimos cinco años (finales del siglo XX y principios del siglo XXI). Destacando de entre todas ellas Madrid donde se produce el mayor crecimiento al pasar de 115.202 extranjeros en 1998 a 444.4440 en 2002, cuadriplicando su cifra en cuatro años. Mientras que en Cataluña y la Comunidad Valenciana se triplica. Le sigue Andalucía que crece menos, sólo dobla el volumen de extranjeros. Y de forma general, en todas las comunidades, salvo en Ceuta donde se produce un estancamiento, a fecha de 1 de enero de 2002 han aumentado los extranjeros empadronados en ellas más de un 100%, con respecto a los que habían inscritos el 1 de enero de 1998, con un incremento relativo sobre el total del 210% o, lo que es lo mismo, al nivel nacional, en esos cuatro años se han triplicado las cifras de los extranjeros empadronados.
3 Y, sobre las tasas de extranjeros, hay que señalar que a primero de 1998 los mayores porcentajes de extranjeros se daban en Baleares, Ceuta y Melilla, que pasan del 4%. Le siguen Canarias, con el 3,39%; la Comunidad Valenciana, con el 2,54%, y la Comunidad de Madrid, con el 2,26%. Mientras que en sentido contrario se encuentra Extremadura (0,38%), Asturias (0,56%), Castilla-La Mancha (0,57%), Cantabria (0,60), Castilla y León (0,61), y Aragón, Galicia, Navarra, Vascongadas y La Rioja, con el 1%. Cuatro años más tarde crecen estos porcentajes en todas las comunidades, no permaneciendo a fecha de 1 de enero de 2002, ninguno con menos del 1% de extranjeros. Y, los porcentajes más altos recaen en Baleares (10,88%), Melilla, (9,29%), Comunidad de Madrid (8,04%), y Canarias (7,76%). Les sigue la Comunidad Valencia (6,96), Región de Murcia (6,81), Cataluña (5,87), La Rioja (5,43), Navarra (5,39). Y con los porcentajes menores se encuentran Asturias (1,38%), Extremadura (1,41), Galicia (1,55), Castilla y León (1,72), Vascongadas (1,82) y Cantabria (1,91).

Cuadro 2.2.1: Principales nacionales en 1998 y 2002
Países 1998 Países 2002
% %
Marruecos 17,4 Marruecos 15,5
Gran Bretaña 11,9 Ecuador 13,1
Alemania 9,5 Colombia 9,7
Portugal 5,6 Gran Bretaña 6,5
Francia 5,6 Alemania 5,8
Perú 3,1 Rumania 3,4
Argentina 3 Francia 3
Italia 3 Argentina 2,9
R. Dominicana 2,6 Portugal 2,6
EEUU y Canadá 2,2 Italia 2,3
Fuente: INE: Los extranjeros residentes en España 1998-2002, 2003, 25. Elaboración propia


2.3 Distribución de la inmigración y el turismo por Comunidades Autónomas

Según la relación de extranjeros por comunidades autónomas la primera comunidad autónoma por número de extranjeros empadronados es la de Madrid, con 444.440 inscritos, a 1 de enero de 2002, y de los cuales son los iberoamericanos los que constituyen el mayor porcentaje, con el 58% del total (mientras que en 1998 era del 36%), le siguen los africanos con el 15% (24% en 1998), el tercer grupo lo forma los ciudadanos de los antiguos países del Este europeo con el 13% (5% en 1998), mientras que los de países de la Unión Europea solo representan el 8% del total (21% en 1998, tercer lugar) y los asiáticos el 5% (10% en 1998).
La segunda comunidad autónoma en número de extranjeros empadronados es Cataluña con 382.067 inscritos, compartido con el 34% de africanos (41% en 1998, primer lugar) e igual número de iberoamericanos (20% en 1998, tercer lugar), seguidos de los nacionales de países de la Unión Europea con el 16% del total (26% en 1998, segundo lugar), los asiáticos con el 8% (al igual que en 1998), los antiguos países del Este europeo con el 6% (2% en 1998), de otros países europeos 1% (2% en 1998), y al igual que en Madrid los del resto del mundo no alcanzan el 1% en ambos períodos.
La tercera comunidad en número de extranjeros es la Comunidad Valenciana con 301.143 inscritos, constituidos por los nacionales de países de la Unión Europea el 41% (67% en 1998), iberoamericanos el 25% (8% en 1998), africanos 13% (3% en 1998), nacionales de los antiguos países del Este europeo 13% (3% en 1998), de otros países de Europa 4% (7% en 1998), asiáticos 3% (4% en 1998), de Estados Unidos y Canadá 1% (1% en 19988), y del resto del mundo menos del 1% en ambos períodos.
En Andalucía los son 212.2002 extranjeros, de los cuales los nacionales de la Unión Europea representan el 43% (67% en 1998), les sigue los africanos con un 25% (22% en 1998), los iberoamericanos con un 18% (8% en 1998), los de los antiguos países del Este europeo un 6% (1% en 1998), asiáticos con un 5% (al igual que en 1998), de Estados Unidos y Canadá representan un 2% (3% en 1998, cuando en las anteriores comunidades eran del 1% en ambos períodos, excepto en Madrid, que en 1998 era del 3%), de otras nacionalidades europeas un 2% (al igual que en 1998), y del resto del mundo menos del 1%.
En Canarias están inscritos 143.138 extranjeros, de los cuales el 49% corresponden a nacionales de la Unión Europea (50% en 1998), seguidos de iberoamericanos 29% (19% en 1998), africanos 11% (12% en 1998), asiáticos 6% (12% en 1998), de otros países de Europa 2% (3% en 1998), de antiguos países del Este europeo 2% (al igual que en 1998), de Estados Unidos y Canadá un 1%, y del resto del mundo menos del 1% en ambos casos.
En Baleares de los 99.744 extranjeros inscritos, los nacionales de la Unión Europea constituyen el 51% (71% en 1998), le sigue los iberoamericanos con el 26% (9% en 1998), africanos 14% (10% en 1998), de los antiguos países del Este europeo el 4% (1% en 1998), asiáticos 3% (4% en 1998), de otros países de Europea 1% (3% en 1998), de Estados Unidos y Canadá 1% (3% en 1998), y del resto del mundo menos del 1%.
Las estructuras por nacionalidades de estas seis comunidades, que en su conjunto acogen cerca del 80% de todos los extranjeros residentes en España, presentan importantes diferencias entre sí. En las comunidades Valenciana, Baleares, Canarias y Andalucía tienen un alto porcentaje de europeos de la Unión Europea, no sucede igual en la Comunidad de Madrid y Cataluña, donde las nacionalidades mayoritarias son la iberoamericana y africana. Esta diferenciación por nacionalidades con respecto al lugar de residencia viene motivado por el tipo de migración que la provoca, los iberoamericanos (ecuatorianos, colombianos, peruanos, dominicanos…) y los africanos buscan trabajo en las grandes urbes españolas: Madrid y Barcelona…, por este orden, mientras que los extranjeros procedentes de la Unión Europea (británicos, alemanes, franceses…), principalmente, instalan su segunda residencia para el tiempo de su jubilación en la costa mediterránea (Málaga, Baleares, Gerona…) y en Canarias.
España, es por tanto, un país con residencia diferenciada de extranjeros, la que la utiliza como destino de la inmigración para buscar trabajo y mejores condiciones de vida, y los que instala su residencia para pasar la tercera edad. En cuatro años se ha modificado de forma evidente las nacionalidades de los extranjeros residentes en España, y por ende la tendencia de la migración, pasando de ser un país principalmente receptor de turismo residente en 1998, constituido por británicos, alemanes, franceses, norteamericanos… , a serlo de inmigración, en 2002, con marroquíes, ecuatorianos, colombianos, peruanos, rumanos… Y, en el siglo XXI, al encontrarnos en una sociedad de ocio, la inmigración trabaja principalmente en el sector servicios y la construcción, que está destinada en parte a dar bienestar al turismo externo e interno, y obviamente todo ello repercute en la sostenibilidad de la sociedad contemporánea del bienestar, en los porcentajes con que cuenta el PIB de cada región y provincia.

Cuadro 2.3.1: Extranjeros residentes por nacionalidades
1998 2002
Total Varones Mujeres Total Varones Mujeres
Unión Europea 277.845 134.580 143.265 489.813 248.282 241.532
Europa del Este 17.654 8.760 8.894 186.103 102.919 83.183
Otros países Europa 16.995 8.186 8.809 26.029 12.825 13.204
África 147.875 95.038 52.837 423.045 287.840 135.204
EEUU y Canadá 14.286 7.067 7.219 22.103 11.303 10.800
Iberoamérica 117.869 45.531 72.338 730.459 326.775 403.685
Asia 42.740 22.169 20.571 98.059 56.890 41.169
Resto del mundo 1.822 930 892 2.333 1.344 989
Total 637.085 322.261 314.824 1.977.946 1.048.178 929.767
Fuente: INE: Los extranjeros residentes en España 1998-2002, 2003, 39. Elaboración propia

Cuadro 2.3.2: Extranjeros censados en España en 2001, según el área geográfica de procedencia
Área geográfica de procedencia Número de extranjeros % población total
Unión Europea 360.181 22,9
Iberoamérica 609.740 38,8
Africa 337.389 21,5
Asia (excepto Japón) 70.792 4,5
Total 1.572.017 100
Fuente: Censo de Población 2001, INE. Elaboración propia

Cuadro 2.3.3: Extranjeros censados en España en 2001, según el país de origen
Paíse de origen Total (1-11-2001) % población total (1-11-01)
Alemania 78.017 5
Francia 46.891 3
Gran Bretaña 94.860 6
Portugal 40.861 2,6
Rumania 57.533 3,7
Marruecos 247.872 15,8
Argentina 47.656 3
Ecuador 216.465 13,8
Total 1.572.017 100
Fuente: Censo de Población 2001, INE. Elaboración propia

Cuadro 2.3.4: Extranjeros residentes en España, por países de origen, 2003 (a 1 de enero)
Países Extranjeros %/total de extranjeros
Alemania 129.468 4,84
Francia 69.900 2,62
Gran Bretaña 161.398 6,04
Portugal 56.656 2,12
Rumania 137.289 5,14
Marruecos 378.787 14,17
Argentina 109.390 4,09
Ecuador 390.119 14,60
Colombia 244.570 9,15
China 51.203 1,92
Total 2.672.596 100
Fuente: Anuario estadístico de España 2004, INE (CD-Rom). Elaboración propia


3 Concepción general sobre movimientos migratorios

Después de vistas las estadísticas oficiales sobre los extranjeros en España, en la que he intentado diferenciar entre turismo e inmigración, me cuestiona a continuación establecer un modelo de cálculo sobre la población total residente (PTR) y sobre la migración internacional, en general, en el que es necesario -y es en lo que actualmente estoy centrado-, caracterizar, analizar y comprender las cifras y métodos estadísticos, aplicados por los diferentes organismos públicos encargados de realizar estas estadísticas sobre la población residente y temporal de cada país. Posteriormente se debe comparar esta información entre sí, para confirmar los errores y aciertos que se encuentra en las mismas; adecuar las definiciones metodológicas (censales, encuestas…), básicas, que sean apropiadas para la elaboración de un nuevo cuadro estadístico migratorio, y emplear con criterio un modelo matemático, que sirva lógicamente para generalizar las operaciones y los resultados del análisis internacional sobre movimientos migratorios.
El presente texto se centrará en la compresión del caso de España (considerada geopolíticamente como la puerta del Sur de Europa y de la actual Unión Europea), y por ello sus datos actualmente adquieren mayor notoriedad a nivel internacional. Y, se trabajará sobre la información oficial existente: “Indicadores sociales de España”, “Censos de población”, Encuesta de Población Activa” y “Los extranjeros residentes en España” realizados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) del Ministerio de Economía y Hacienda de España; “Registro Central de Extranjeros” del Ministerio del Interior de España, y “Padrón Municipal” de los diferentes instituciones municipales españolas. Y, los datos finales se compararán con los obtenidos de forma general, en relación al número de población total, inmigración y turismo, de algunos países de la Unión Europea (Francia, Alemania, Gran Bretaña e Italia) y del mundo (Estados Unidos, Japón, México y Argentina).
El movimiento migratorio moderno internacional se inicia con la población de los españoles de América, tras el descubrimiento, en 1492, en un proceso de emigración interna. Le sigue la inmigración forzosa de los esclavos africanos a las diferentes colonias de las segundas potencias mundiales de la época, principalmente Gran Bretaña y Francia. Posteriormente comienza la inmigración moderna con la repoblación de los Estados Unidos, tras su independencia en 1776, y que en el siglo XIX se convierte en un proceso libre de masas. En la segunda mitad del siglo XX, tiene lugar un movimiento internacional de turismo de masas, y principalmente en el último cuarto del siglo veinte se generaliza la tendencia de emigración de retorno, de los ciudadanos o descendientes de nacionales de países industrializados (Alemania, Italia, España…). Y, en este período, al mismo tiempo que la inmigración cambia de dirección (de América, África… a Europa…), surge con auge un proceso incontrolado de inmigración ilegal, y en el que se une en parte la inmigración con el turismo.











4 Modelo de Población Total Residente

Para medir el impacto de la migración internacional en un país determinado, es necesario tener en consideración, según mi criterio la población nacional residente del país en cuestión (PTR) , en este caso España, y por otro toda la población migrada. En este último caso, se debe contemplar la emigración que ha seguido un proceso normal (de ida, mientras no pierda la nacionalidad de origen) o de retorno (de vuelta, a su país de origen, manteniendo igualmente la nacionalidad), y por supuesto la inmigrante y el turismo (en ambos casos, a partir de la concesión de residencia). Pero superada la fase de unificación internacional de criterios metodológicos, y a la vista de la proliferación de la inmigración ilegal, se hace necesario reelaborar las estadísticas oficiales nacionales, con una nueva metodología, y aplicar un modelo econométrico, que conjugue la emigración, la inmigración (legal e ilegal) y en turismo, dentro de los países industrializados. Debe entenderse el presente trabajo con una novedosa metodología, pues agrupa en un mismo concepto las series históricas estadísticas de las diferentes variantes de migración internacional: la inmigración, la emigración y el turismo. Y, además, añade otro nuevo factor en el análisis, que comienza siendo aconsejable actualmente, a partir del último cuarto del siglo XX (y previsiblemente será imprescindible en el futuro, a lo largo del siglo XXI), para la comprensión de la migración contemporánea, como es la condición de los ilegales . Y, es precisamente este último aspecto del estudio, la ilegalidad, el más complejo de constatar a nivel estadístico, pues en cada país existe un porcentaje distinto de población extranjera ilegal, que se desconoce completamente hasta el momento, y de conocerse variaría indudablemente la cifra oficial total de población de cada país analizados .
Actualmente es conocida y está contabilizada la natalidad de los todos los nacionales y extranjeros residentes en un país, así como el censo y el empadronamiento de ambos grupos . Mientras que continúa desconociéndose el creciente número de población ilegal llegado y residente en un país industrializado. Para la solución de este problema estadístico (así como es político… y legal), es necesario que la administración generalice un control exhaustivo indirecto sobre todo tipo de habitáculo residencial (hoteles, camping, apartamentos… hasta casas particulares, so pena de recibir los infractores una penalización legal). Este control tendría una triple utilidad en la sociedad contemporánea: administrativo (y policial), económico y estadístico . Estadísticamente, por ser el centro del presente trabajo, es fundamental el conocimiento lo más exhaustivo posible del estado actual de la población residente en cada país. Mientras que el Estado se conciencia de la necesidad de un control real y completo de la inmigración ilegal, estas cifras sólo pueden conocerse a través de encuestas sociológicas anónimas, o mejor nominales, por lo que inevitablemente se establecerá una relación directa entre la inmigración y el turismo, legal e ilegal .
Este control especial permite mejorar la concepción normalizada que se tiene de Población Total (PT), según el criterio de registro del país de nacimiento a uno nuevo y más amplio -por razones administrativas y utilización política-, de Población Total Residente (PTR), que a los factores típicos de PT, constituidos por los ciudadanos nacidos en el propio país (nA); los emigrantes (nEE); descendientes nacidos en el extranjero, que mantienen la nacionalidad (nEEN); emigrantes retornados (nEER); extranjeros nacidos en el país acogida (EA), e incluso las personas que se consideran apátridas (pero nacidas en el país de acogida, AAA), añade otras serie de factores, como los descendientes de nacionales nacidos en el extranjero (nE); los extranjeros residentes en el país de acogida (EER); los turistas extranjeros residentes en el país de acogida (TTR), e incluso los inmigrantes ilegales residentes en el país de acogida (EEIR) . De esta forma, se pasa del modelo del cálculo de población total (I):

PT= : i= 1…6
n1= A
n2= nEE
n3= nEEN
n4= nEER
n5= EA
n6= AAA

al modelo de cálculo de población total residente (II):

PTR= : j= 1…10
n1= nA
n2= nEE
n3= nEEN
n4= nEER
n5= EA
n6= AAA
n7= nE
n8= EER
n9= TTR
n10= EEIR
4.1 Diferenciación entre turismo e inmigración para el cálculo la Población Total Residente

El criterio de registro nacional que se empleará en el presente trabajo, es el siguiente:


Emigrantes (EE) Nacidos en el país de acogida (A) Inmigrantes (IMM) Turistas (T)
Nacionales (N) Nacionales residentes en el extranjero (nEE) Nacionales nacidos en el país (nA) Descendientes de nacionales nacidos en el extranjero (nE) Nacionales de turismo por interior del país (nTI)
Descendientes de nacionales nacidos y residentes en el extranjero, pero que mantiene la nacionalidad (nEEN) Nacionales de turismo en el extranjero (nTE)
NEE retornados (nEER)
Extranjeros (E) Extranjeros nacidos en el país de acogida (EA) Extranjeros nacidos en el extranjero (EE) Extranjeros de turismo en el país de acogida (TT)
EE ilegales (EEI) Turistas extranjeros residentes en el país de acogida (TTR)
EE residentes en el país de acogida (EER)
EEI residentes en el país de acogida (EEIR)
Apátridas (AA) Apátridas nacidos en el país de acogida (AAA) Apátridas nacidos en el extranjero (AAE)
Formulación: MH Fdez. Carrión
Por último, se puede indicar que para la resolución de la incidencia de la migración internacional en un país industrializado, se debe establecer un amplio criterio de nacionalidad. Con ello se logra que se pueda aplicar el modelo I sobre la formulación PTR del cálculo de la población total de un país en concreto (España). E incluso se puede comparar los dos criterios de análisis, para conocer exclusivamente la influencia estadística (y al mismo tiempo política, económica y social) de los extranjeros residentes en el país de acogida, a través de un nuevo modelo III, con la fórmula de sustracción PT-PTR (por lo que sólo se tiene en consideración, las siguientes variables nE +EER+TTR+EEIR ), con esta sustracción, nos centra la cuestión, en torno a la población residente no contabilizada, generalmente, en las estadísticas oficiales, y por lo que este modelo III (RPT), adquiere mayor importancia, al diferenciarnos la población residente legal con la irregular :

PT-PTR= : f= 1…4
n1= nE
n2= EER
n3= TTR
n4= EEIR


5 Aspectos generales de la incidencia económica de los movimientos migratorios

Para la constatación de la incidencia económica de los movimientos migratorios, tomo como base las teorías establecidas por MacMillen en “The economic effects of international migration: A Survey” , y en menor medida La emigración española y el crecimiento económico español, de Ramiro Camos Nordamann, Laurenoa Lázaro Araujo, José Antonio Zamora Rodríguez, Pablo Jiménez Riesco y Ana Blanca Berciano Alonso. Elaborando dos posicionamientos diferenciados:

A Efectos económicos en el país de receptor de emigración
1 Crecimiento del PIB. El trabajo de los emigrantes produce un incremento del PIB, porque la productividad del trabajo aumenta al existir una inversión neta asociada a la propia entrada de dichos trabajadores extranjeros o por ser complementaria de la mano de obra local y nacional. En este sentido, por ejemplo, Askari en “The contributions of migration to economic growth in the EEC” analiza el caso concreto producido en Luxemburgo, indicando que en la década de los setenta, el 7% del crecimiento económico de dicho país era consecuencia del empleo de emigrantes.
2 Crecimiento de la renta nacional. El aumento de la oferta de trabajo incide en la bajada de los salarios, tanto para nacionales como para los extranjeros (considerándola en su totalidad como homogénea), lo que conlleva un incremento de la producción, y de la renta, y a su vez repercute en los beneficios obtenidos por los empresarios. Empíricamente, en Europa, se ha verificado la predicción distributiva básica por la que el aumento de los rendimientos de capital corresponde a una disminución de las rentas de trabajo. Por ello, en un estudio segmentado del mercado laboral, por cualificación de sus trabajadores, que ha realizado Johson en “The Labor Market Effects of Immigration” para los Estados Unidos, apreció que en un periodo no recesivo el efecto más importante del empleo de mano de obra emigrante legal es la reducción del salario de mano de obra no cualificada, y al mismo tiempo conlleva el aumento de los salarios de los trabajadores cualificados y las rentas de capital.
3 Crecimiento productivo. A diferencia de los dos puntos anteriores señalados, que adquieren importancia con un análisis a corto plazo, este tercero es resultado de realizar un estudio a medio plazo, al introducir una nueva variable como es la población y la incidencia de la tecnología en la producción nacional. Se puede argumentar la idea de que la productividad media del país receptor, es poco alta, debido a la imperfecta movilidad ocupacional y a la distribución geográfica de los trabajadores nacionales, aunque también se ve afectada por la incorporación de los emigrantes al mismo mercado de trabajo. Asimismo, hay que indicar que todo esto se produce si la inclusión de los emigrantes restringe la escasa movilidad de la mano de obra local, y si además los emigrantes se concentran en sectores de baja productividad. Mientras que a largo plazo, se piensa que la emigración puede hacer crecer la productividad del factor trabajo, si se concentra el empleo en sectores que propician el cambio estructural de la economía nacional.
4 Bienestar social. Los emigrantes legales al residir en un país de bienestar social, se ven favorecidos por una amplia oferta de bienes y servicios públicos, aunque como contrapartida, y en virtud de su residencia legal, se someten al régimen fiscal del país receptor, contribuyendo de esta forma a la financiación de dichos servicios públicos. A nivel económico, se puede producir una dicotomía o desequilibrio, entre sus contribuciones e impuestos y la valoración de los bienes y servicios públicos que por su residencia y trabajo disfrutan. E incluso se puede añadir otra variante, con respecto a los nacionales, que consiste en si los trabajadores autóctonos han de soportar una mayor carga relativa a la financiación de estos bienes y servicios.
5 Balanza de Pagos. La emigración incide en la Balanza de Pagos de cuatro maneras distintas: a través del aumento de la demanda y la oferta agregada; los envíos de remesas al exterior; la entrada y salida de capital objeto de la inversión vinculada igualmente a la emigración, y el tipo de cambio de moneda habido con los tres casos anteriores.
B Efectos económicos en el país de la emigración. Todazo y Maruzko en “International Migration” realizan un análisis convencional, desde una concepción considerada neoclásica, sobre los efectos negativos de las migraciones internacionales especialmente con respecto al país de origen, de las que resaltan el aumento del desempleo y de la economía sumergida en el sector urbano, y la posible desertización rural, unida a un descenso de la producción agraria. Asimismo, se cuestiona el cese de la emigración internacional cuando los rendimientos esperados del trabajo se igualan, en los tres sectores en los que se desarrollan: doméstico rural, doméstico urbano y exterior. Y, para su solución, indica que se puede establecer una política de fomento de la emigración particular o suplir en su defecto las causas negativas que lo provocan en el país de origen. Pero también existe una teoría contemporánea, de comprensión de los movimientos migratorios, que resalta los aspectos positivos de la emigración en el país de origen del inmigrante. En este sentido, las variables aplicadas al país receptor, se pueden emplear por igual al país emisor, aunque, los resultados difieren en parte o en su totalidad, debido a cinco factores adicionales a los mismos, como son:

1 Estado del PIB. En el caso de que la población emigrante se encuentre desempleada en su país de origen, no tendrá lugar ninguna disminución de la producción, con efecto directo a la propia producción. Sin embargo, al disminuir la demanda agregada, puede surgir un exceso de oferta.
2 Renta nacional. Son difíciles de prever los efectos retributivos, en el caso de que los emigrantes estén asimismo desempleados en su países.
3 Producción. También es igualmente difícil evaluar los efectos dinámicos de la emigración sobre la innovación tecnológica aplicada a su propio país. Por ejemplo, en España, la economía puede apostar por un modelo de crecimiento más intensivo en relación al factor capital y menos intensivo con el trabajo, provocando una generación gradual de desaceleración de empleo.
4 Bienestar social. Partiendo del hecho que los servicios y bienes públicos existentes, en el caso que lo sean, en los países en vía de desarrollo, se mantienen de forma exigua, a falta normalmente de una política precisa al respecto, y con el auge de la emigración, aunque esta sea muy pequeña se ve afectada negativamente. Además, hay que resaltar la dificultad de la investigación, cuando los emigrantes permanecen en paro y se beneficia de algún tipo de subsidio de desempleo, o como trabajadores activos reciben en cambio algunos beneficios de servicio y bien público.
5 En la Balanza de Pagos repercute muy positivamente las remesas de emigrantes, que financian a corto plazo el déficit comercial de los países en desarrollo, aunque a largo plazo este efecto puede variar de forma más determinante, dependiendo del uso que se haga de dichas remesas.

En cambio, Swammy en “Population and international migration” , aprecia aspectos negativos de la emigración para el país de origen, distinguiendo entre ellos dos efectos distintos:

1 Si la emigración es suficientemente numerosa, tenderá a afectar la disponibilidad del factor trabajo y sus costes, así como las remesas acrecentará la demanda y los precios de bienes, servicios y activos. Y todos estos efectos serán más altos cuanto más elástica sea la oferta de trabajo y otros inputs.
2 Esta relación también se puede hacer depender de la reacción de los consumidores y las empresas ante las nuevas condiciones laborales, así como del incremento o descenso de la población activa o de la forma de reequilibrar el mercado de bienes y servicios, vía producción doméstica o vía importaciones. E incluso, se puede verse afectada por una serie de factores institucionales y/o la mayor o menor perfección de los mercados.

Aunque, se puede concluir que los efectos de las migraciones en general y las remesas de la emigración en particular son de difícil cuantificación, tanto por la ausencia de un marco teórico adecuado, como por la escasez y contrariedad de los datos y falta de estudios sistemáticos, ya que la mayoría de estos trabajos presentan un carácter excesivamente particular y fragmentario, no son exhaustivos y dificultan una visión de conjunto o completa del tema en cuestión.


 


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