ENCUENTROS ACADÉMICOS INTERNACIONALES
organizados y realizados íntegramente a través de Internet



La cultura y desarrollo: raíces culturales del desarrollo económico, un análisis desde la perspectiva del pensamiento económico del Ché
 

Ricardo Jesús Salar Sotés
Universidad Central de las Villas

Exergo

... ¿ por que será que el Che tiene esa peligrosa costumbre de seguir naciendo ...¿ No será que el Che decía lo que pensaba y hacía lo que decía ?.Esta es en efecto una de las aristas de la fascinación que ejerce: la total consecuencia entre idea y acción. El ciclo integral de su vida es aval suficiente para hacer perdurar su memoria.
Eduardo Galeano.


Introducción.

¿ Cuál es el valor de una idea?
¿ Cuál es valor de la cultura en la economía?
¿ Es la cultura una variable de significación positiva en el pensamiento económico de Ernesto Che Guevara?
 

Este texto fue presentado como ponencia al
TERCER ENCUENTRO INTERNACIONAL SOBRE
Economía, Política y Ética
celebrado del 5 al 23 de mayo de 2006

Esta página muestra parte del texto de la ponencia, pero carece de las tablas o imágenes o fórmulas o notas que pudiera haber en el texto original.

Pulsando aquí puede solicitar que le enviemos el Informe Completo y Actas Oficiales en CD-ROM
que incluye todos los debates en los foros, la lista de participantes, con indicación de sus centros de trabajo y los documentos que se presentaron en el Exhibidor del Encuentro.

Si usted participó en este Encuentro, le enviaremos a la vez su certificado en papel oficial.

Vea aquí los resúmenes de otros Encuentros Internacionales como éste

VEA AQUÍ LOS PRÓXIMOS ENCUENTROS CONVOCADOS

Son estas y muchas más las interrogantes que nos han movido a realizar este trabajo pues actualmente los países y las empresas hacen grandes esfuerzos por perfeccionar la contabilidad de sus recursos tangibles pero casi ningún ente económico se esfuerza en establecer unas cuentas que reúnan en sí la cuantificación de sus tangibles y de sus recursos intangibles así como el costo ambiental.

Mediante este trabajo pretendemos dar respuesta a estas interrogantes y explicar desde nuestro punto de vista la relación cultura – desarrollo y la significación de la cultura en el pensamiento económico del Che.
El trabajo es el resultado de una amplia revisión bibliográfica y un esfuerzo por explicar como el Che reconocía la necesidad de la técnica pero sobre todo, aspiraba al desarrollo de la ciencia, al dominio del universo, pero al servicio del hombre. No para enfrentar mortalmente a unos contra otros, ni para uniformar sus cuerpos y almas, para que no nazcan y crezcan los hombres peor que los perros y los gusanos, porque aun los gusanos y los perros tienen cada cual su diferencia, su voz, su zumbido, o su color y su tamaño distintos.

Pretendemos además atacar la idea de la neutralidad de las ciencias y la tecnología que no son sino pura propaganda para que abracemos la fe en la ciencias, sin mas ni mas.

Porque una respuesta sana a la tecnología debe comenzar por reconocer que la nueva tecnología es preciosa pero nace con el deseo de controlar y dominar,
por tanto una sana solución es asumirla con sentido critico, para asegurarnos la posibilidad de amanecer cada día con la seguridad de no haber comprometido el futuro.


Cultura y desarrollo: el significado de la cultura en el desarrollo económico.

Uno de los conceptos que más ha evolucionado a través de la historia de la humanidad es la cultura. Esto se debe fundamentalmente a la estrecha relación que existe entre el concepto de cultura y la evolución del conocimiento del hombre sobre las condiciones materiales de existencia.
Nos identificamos, ante todo, a través de la cultura con lo humano, con lo que distingue al hombre de lo animal, de la naturaleza irracional y del mundo infrahumano.
Mucho se cuestiona la real identidad del mundo latinoamericano, esgrimiéndose como argumento las marcadas desigualdades que existen, no solo entre los argentinos, peruanos, mexicanos, etc., sino incluso entre los habitantes de distintas regiones de un mismo país. Los diferentes reales no podrán jamás pasar por alto los aspectos esenciales que nos unen en la actualidad independientemente, de los distintos orígenes, etnias, lenguas, religiones, etc., de las que hemos provenido y que nos seguirán nutriendo.
Nuestra identidad es histórica concreta, no solamente existe y hay que apropiarse de ella, también hay que ganarla, rescatarla, definirla y proclamarla a todas voces para su necesaria concientización, para que cada latinoamericano se sienta en terreno propio y en cultura propia en cualquier lugar donde esté, desde la Patagonia al Bravo. E igual con el resto de los habitantes del mundo en que vivimos.
Este elemento de identificación no podrá, aunque lo pretenda, borrar las diferencias que nos hacen ser, pensar y comportarnos de manera propia y original en diferentes contextos, pero será el reconocimiento de las diferencias en la unidad, en lugar de unidad para diferenciarnos como pretenden las fuerzas atomizadoras que aspiran a debilitar la cultura latinoamericana.
Auténtica debe ser aquella cultura que se corresponde a un sentido más amplio de las exigencias epistemológicas, axiológicas, éticas, estéticas de un momento histórico determinado, pero lo será si responde también en una forma más concreta a las dadas práctico-productivas, político-ideológicas y jurídicas que una sociedad, un país, una región, un pueblo se plantea.
Una cultura, dice el doctor Pablo Guadarrama, debe expresar siempre el grado de dominio que los valores históricamente ubicados poseen sobre sus condiciones de existencia y por esa razón indica los niveles de libertad alcanzados por estos.
Es evidente entonces que la superación de las barreras que hoy frenan al hombre en el desarrollo de la sociedad, pasan al mismo tiempo por coordenadas económicas, sociales, políticas pero sobre todo éticas y culturales las que solo podrán ser alcanzadas con una mejor distribución de la riqueza y sobre todo por un movimiento de la sociedad que definitivamente supere las formas enajenantes que hoy rigen, provocadas más que nada por las formas de distribución, hoy dominantes, a consecuencia de la desenfrenada acumulación provocada por el desarrollo del capitalismo y particularmente la propiedad privada que ha convertido en objeto de alienación hasta el conocimiento del hombre.
Según nos dicen, o nos modernizamos o perecemos como sociedades. La oleada modernizante está recorriendo el mundo con ciertos desfases cronológicos, hay países en los que la cuestión se plantea desde hace más tiempo que en otros. Pero en conjunto puede entreverse una nueva etapa de integración imperialista en nuestros países, que piratean sobre el par: democracias restringidas-modernización. Este famoso proceso de modernización, no es otra cosa que una nueva especialización internacional que va unida al desarrollo de mecanismos más eficaces de acumulación por parte de los monopolios.
Nuevamente estamos frente al esquema de identificar la racionalidad con las propuestas de las clases dominantes,,”Modernización” es hoy lo que ayer fue ”desarrollo”, ”civilización”, ”progreso”, nadie rechazará ser “moderno”, del mismo modo que antes todos quisimos ser desarrollados, progresistas y civilizados.
Se nos hace imprescindible reconocer que el proclamado “desarrollo” fue representado en la fantasía popular por la expansión del automóvil y del confort urbano sin tomar en consideración que el verdadero desarrollo pasaba por alcanzar altos índices de crecimiento económico, claro que luego de haber logrado transformar las viejas estructuras, obstáculos de nuestro desarrollo futuro y establecer formas de distribución de la riqueza más equitativas de modo que nos acerquemos a la utopía proclamada por la revolución francesa (de libertad, fraternidad e igualdad para todos); aun no realizada; en este mundo que ya está llamado a convertirse bajo el influjo de la globalización en una aldea local. Quedaría entonces resolver el problema de hacer sostenible ese avance económico a partir del uso de políticas que no erosionen el medio y establezcan una filosofía de producción más racional que asuma como costo de producción el costo ambiental.
Sin embargo el capitalismo ha determinado una degradación biológica comparable a las famosas enfermedades de la civilización: sordera, gran cantidad de enfermos cardiovasculares y bronco pulmonares; ha provocado además, una consolidación del subdesarrollo, ha coordinado nuestras economías a las de los países Centros, pero no nos hace participe de las nuevas tecnologías que son guardadas celosamente por los oligopolios que el propio capitalismo ha refrendado; mientras nos transfieren tecnologías de otras Olas ya pasadas de moda y el eficientismo que nos imponen no implica producir con eficiencia dentro de una economía de escala, sino evitar la competencia nacional a la producción transnacional, implica también la desestructuración de la clase trabajadora, porque la experiencia demuestra que ésta no solo defiende sus intereses de clases sino también la consolidación de una industria nacional. Defendiendo su fuente de trabajo, lucha al mismo tiempo por la realización de su cultura laboral; por eso este eficientismo busca no solo la liquidación económica de la industria nacional; sino la desorganización necesaria, de modo que la “modernización” no encuentre obstáculo para su desarrollo.
Así mientras la imagen del “progreso”, el “desarrollo y la “modernización” campean en la avenida Amazonas en Quito, en la calle Florida en Buenos Aires y el proceso de integración monopólica tiene lugar en el mundo entero, los alimentos faltan, los campesinos sobran. Ya no hay lugar en el campo para ellos. El espacio agrario parece destinado a ser llenado por la tecnología de los robots, no por los hombres.
En este sentido las categorías de identidad cultural y liberación expresan una interdependencia orgánica. Existe cultura auténtica cuando existe libertad y la libertad condiciona la cultura en su identidad, en la diferencia, donde se revela lo dialéctico de lo específico y lo universal.
La identidad cultural solo es entendible como identidad en la diferencia en un sistema abierto. Esta reflexión permite desenmascarar la falsa concepción de la cultura como identidad absoluta expresada ya en la antigüedad cuyo signo es aristocrático y colonialista. Esta fórmula en cierta medida para América Latina tiene su expresión en Sarmiento para quien el ser es la civilización europea, norteamericana y no el individuo mestizo.
Pocas veces se reconoce que los valores y la cultura desempeñan un papel de primer orden en la concepción del desarrollo y el crecimiento económico. La meta a alcanzar por cualquier sociedad no debe basarse únicamente en el aumento de las riquezas de los ingresos , pues la realidad en que vivimos revela algunos axiomas que desentrañan las esencias y las tendencias del cambio:
• El crecimiento económico mundial aumenta las desigualdades entre las naciones.
• El crecimiento económico y el desarrollo deben estar en función de mejorar la calidad de vida.
• Es la cultura la llamada a desempeñar un papel de primer orden, por ser quien determina los valores que se encuentran apegados a esta calidad de vida.
• Un día se dice que el desarrollo debe ser viable, pero este no se logra sin la presencia de la cultura en el centro mismo de la dinámica del desarrollo. Lógicamente la cultura en su dimensión más amplia.
El cambio que se nos avecina ha de mejorar al genero humano, pues no tendría sentido humanizarse progresivamente a través del conocimiento sin tener en cuenta la necesidad del hombre de dominar las condiciones materiales de su existencia y en este bregar es indiscutible el papel significativamente importante que la educación y la cultura han de jugar.
La educación es el punto de partida del desarrollo cultural de cada individuo. La educación es en esencia, expresión de la cultura prevaleciente como crisol de la personalidad y la ética, como fuente de valores y del desarrollo en general.
Así como es importante ver relacionado el desarrollo con la cultura, es imprescindible ver la relación del “desarrollo sostenible” con la cultura
La necesidad de desarrollar la capacidad de asimilar conocimientos es trascendental para el desarrollo de un país, región o empresa; en todas las épocas. No obstante la rapidez en la generación de nuevos conocimientos desde el mundo plantea un enorme reto a los profesionales de los países en desarrollo, en cuanto a la valoración de los requerimientos de sus contextos nacionales, regionales y empresariales en las estrategias políticas, científico – tecnológicas a realizar con vista a evitar soluciones que reproduzcan los arquetipos y paradigmas supranacionales que se imponen.
El propio desarrollo de la vida económica de la sociedad ha impuesto una serie de principios universales que definen la concepción de una cultura tecnológica diferente, aplicables a todo desarrollo tecnológico con independencia del tipo de tecnología y fines propuestos.
.La tecnología es un fenómeno social que surge y se despliega en un complejo sistema cultural donde hay que tener en consideración los conocimientos, hábitos y valoraciones que cada sociedad impone a través de rasgos singulares y universales, en la maquinaria existen valores humanos; la máquina no tiene exigencias ni fines, es el espíritu humano el que tiene exigencias y establece finalidades.
Para entender el papel dominante desarrollado por la técnica en la civilización moderna, debe explicarse la cultura que estaba dispuesta para utilizarla y aprovecharse de ella”.
La relación tecnología y sociedad pasa a través de la cultura existente y por lo tanto de sus valores. De ahí que el desarrollo tecnológico sea un fenómeno cultural y de transformación social.
La cultura se manifiesta en todas las esferas de la actividad humana. De ahí la posibilidad de hablar de cultura tecnológica, lo que puede analizarse desde diferentes épocas de la civilización y las revoluciones tecnológicas; que se expresa en el plano específico de una región o país que define la identidad cultural, es decir los rasgos propios, comunes y específicos que identifican las formas de hacer, pensar y crear de un pueblo, así como lo que se despliega y desarrolla en el quehacer de la práctica tecnológica de los hombres, acompañados de hábitos, experiencias y actitudes que contribuyen, junto con los valores, a la extensión de las capacidades humanas y el bienestar.
La cultura tecnológica es la forma en que los hombres organizan y desarrollan la teoría y la práctica tecnológica. Es el proceso que parte de la asimilación de los resultados de prácticas tecnológicas precedentes para la creación de nuevos conocimientos, técnica, sistemas organizativos y de valores. Es el modo de despliegue histórico de la práctica tecnológica que supone la elección de una alternativa para dar respuesta a las necesidades de cada contexto: comunidad, región, etc.
La generación de nuevos conocimientos desde el mundo desarrollado plantea un enorme reto a los profesionales de los países en desarrollo. Los cambios científico ¬- tecnológicos determinan que las universidades transformen sus misiones y objetivos para poder cumplir responsablemente con la preparación, rectificación y formación continua de los nuevos recursos humanos que exige la reestructuración económica de cada país, en su búsqueda para hacer sostenible el desarrollo.
El término desarrollo sostenible constituye hoy un nuevo paradigma y a la vez una utopía del desarrollo humano. A pesar de sus limitaciones como enfoque al desarrollo global y nacional prueba necesarias contribuciones a un desarrollo alternativo; en cuanto a funciones es un sistema de diferentes dimensiones: crecimiento económico, equidad, sustentabilidad ambiental que posibilitan la búsqueda de nuevas vías para el desarrollo. Una de sus limitaciones está en subrayar la sustentabilidad solo en lo ambiental.
Muchos autores destacan hoy lo inoperante de esta concepción sobre el desarrollo, es por eso un requerimiento metodológico para su comprensión diferenciar los nivele de alcance de la sustentabilidad: el individuo, la organización, etc. todos ellos relacionados con estrategias y políticas y un elemento básico de principios que es la educación y el desarrollo de valores que lleven a una cultura del hacer diferente.
El alcance de la sustentabilidad en el desarrollo tiene como condición necesaria a la educación y a la cultura (aunque no suficiente), pero deberá estar determinado por cambios a diferentes niveles basados en una cultura y una racionalidad diferente, determinada por los valores de compromiso, responsabilidad, etc. que permitan el crecimiento con equidad, sustentabilidad ambiental y democracia.
La cultura y el desarrollo: raíces culturales del desarrollo, una perspectiva desde el pensamiento económico del Che.

El milagro del continuo nacimiento del Che tiene su explicación en causas muy profundas: ser símbolo de la lucha, sin claudicación, en aras de un sueño: la transformación de la sociedad en beneficio de los pueblos , contra la injusticia y la desigualdad. En el mundo unipolar de fin de milenio, ese sueño adquiere un significado más trascendente, como alternativa al modelo neoliberal que se impuso a los países del Sur, con sus consecuencias de polarización social y extrema pobreza.

Sobre este escenario desolador, la figura del Che adquiere un doble significado para atraer a las nuevas generaciones como modelo de rebeldía ante la injusticia y como esperanza de otra forma de pensar y de vivir.

Hay en Guevara una vocación de universalidad que encuentra en el pensamiento de Marx una fuente inagotable de energía y enseñanza como método de investigación y estudio, y como vía para la acción , para la transformación revolucionaria del mundo en que vive. Consciente de que solo así se podrán defender los intereses del tercer mundo y de todos los pueblos. He ahí el fundamento de su carisma y la razón de que su imagen recorriera el mundo como expresión de un valor humano no superado.

Estaría de más decir, como dice en su articulo Juan Valdés Paz , que efectivamente el Che revela en su personalidad una extraordinaria fuerza de voluntad; que irradiaba una ideología convincentemente unida a la ética, y que orientó su vida en la consecución de objetivos estratégicos; pero de lo que se trata es de destacar que:

a) Esa férrea voluntad, siempre patente, fue en gran medida resultado de su propio desarrollo personal. Como ha dicho Fernando Martínez, la primera gran obra del Che fue él mismo.
b) El Che es un racionalista, y sus concepciones se ubican en una tradición marxista que ha visto en la práctica los sujetos sociales, la creación de condiciones para el cambio social y la constitución de nuevos sujetos. Nos referimos al marxismo de la praxis que va de un Lenin a Lukas, Gramsci, Maríategui, y otros.
c) Los objetivos revolucionarios del Che eran principalmente, de carácter estratégicos.

d) La teoría y la práctica del Che proponen una fusión irreductible entre ética y política, y estas se manifestaron en su persona como una absoluta necesidad de coherencia.

Entre lo más notable de su pensamiento ético se encuentra: el énfasis en potenciar lo humano a través de la integración a la sociedad ( conservando y aun magnificando esa individualidad que exalta); la interrelación de los valores de la de la solidaridad la justicia, y la identificación de la dignidad, como el respeto al otro y a sí mismo. Estas ideas son expresión de su pensamiento más maduro, y por tanto más integral; a través de su comprensión puede analizarse la coherencia que otorga a su lucha con sus sueños de una sociedad diferente, más justa, más humanizada

Precisamente, habría que decir que la vigencia del Che estriba, en gran medida, en que en nuestras sociedades de América suele ser necesario hacer la revolución para que se realicen reformas; es decir, para que el orden realmente existente sea reformado. De aquí que las premisas de movilizar mediante la lucha, suplantar el poder de los sectores dominantes y afrontar la hegemonía norteamericana, parezcan seguir siendo condiciones de un gran programa minino de transformación en A. Latina.

Cabe decir que, para el Che, las características propias de la revolución cubana no la hacían una excepción histórica en el conjunto de América Latina, con cuyos países compartía numerosos rasgos, particularmente las condiciones del capitalismo dependiente y el dominio imperialista de los E.U.A. Por otra parte, el Che era partícipe de un proceso que fue más allá de sus propias expectativas y le permitió alcanzar una experiencia directa en la construcción socialista. Este proceso no podía dejar de ser un referente permanente y una prueba del éxito probable en otras experiencias semejantes.

Particular significación tiene en nuestra opinión su crítica al socialismo real desde sus posiciones de poder, así como de los peligros que lo amenazaban a mediano y largo plazo. Sus ideas pueden no ser respuestas definitivas a las contradicciones que dieron al traste con las experiencias del socialismo europeo, pero dejan sentado que se hace necesario crear una concepción de las metas, vías y condiciones de la transición al socialismo.

Pero el mayor legado del Che está en sus ideas, en sus ideas sobre un orden no capitalista, sobre la transición al socialismo, sobre el desarrollo del Tercer Mundo.

Pasar por alto sus ideas es pasar por alto las motivaciones más profundas de su vida. Estas ideas estuvieron basadas en una experiencia de amplitud e intensidad poco común entre los hombres, así como las desarrolladas mediante su sostenido esfuerzo intelectual, de ejemplar disciplina. Estas cualidades no le aseguran la veracidad pero al menos las hacen una opción de pensamiento nada despreciable, cuando se trata de aprender transformando, todo al mismo tiempo.

Por tanto el intento de declarar al Che como neutral, o simplemente un aventurero, es un intento de desarmar a la revolución, es un intento no solo de robarnos la utopía que representa o la espontánea admiración que provoca su vida y su sacrifico, sino de robarnos el derecho al futuro y un intento de presentárnoslo como si se tratara de una realidad imposible de construir, como un sueño deseado y no posible.

El Che era enemigo del dogma, de los esquemas, apasionado defensor del principio de que los problemas deben abordarse con espíritu de creatividad. Es por ello que comprendió muy tempranamente que el transito al socialismo debía comenzar por el establecimiento de una regulación económica eficiente que llevara a alcanzar en el tiempo más breve las más ambiciosas metas, descontando el despilfarro de recursos e insistiendo sistemáticamente en el uso de la tecnología más avanzada, o como diríamos ahora (tecnología apropiada), que la asumía como aquella que era capaz de acercarnos al desarrollo.

Guevara insistía en que esta meta que era lograr la tecnología apropiada para nuestras condiciones y particularmente el sueño de alcanzar el desarrollo era solo posible si…
• El país era capaz de crear una capacidad científica apropiada a nuestra exigencias, capaz de combinar los adelantos de la ciencia y la técnica a nivel mundial y las necesidades de la actividad concreta.
• Si éramos capaces de construir un potencial científico- técnico como resultado de un sistema educacional que brinde una formación profesional que permita una actividad comprometida con la transformación de la realidad.
• Si logramos un sistema socioeconómico que combine estrategias y políticas de desarrollo económico, social y científico - tecnológicas.

Es cierto que reconocía la necesidad de alcanzar ciertas metas en relación con la creación de empleos y de resolver ciertos problemas sociales pero destacaba en todo momento la necesidad de introducción acelerada de la ciencia y la técnica y de la superación de los cuadros como la vía ideal de enfrentar las más complejas situaciones, pues las más de las veces las soluciones ágiles a los problemas aparecían no solo cuando el investigador era capaz de identificar los problemas; sino cuando era capaz de hacerse la pregunta apropiada , y esto casi siempre estaba determinado por su cultura, por su riqueza espiritual. Por eso su esfuerzo en la educación de adultos porque ellos luego podían multiplicar el esfuerzo y al mismo tiempo que eran educados en una nueva espiritualidad, coeducar.

Pero, suponía que el capital humano no puede desarrollarse con toda su potencialidad sin la activa participación del Estado, hay que recordar que al Che no solo le interesaba del obrero, del hombre, sus manos y su espalda sino también su inteligencia, su creatividad. Según, él, habia que integrar al hombre, su pensamiento a todos los niveles de acción y esto desde luego, traduciría la participación en ventajas competitivas. Debemos entender entonces que el Che pensaba que cuando un país compite sobre la base del cambio tecnológico y la preparación de su capital humano se fortalece, y al mismo tiempo debilita su dependencia. Pero cuando compite mediante métodos inflacionarios o medidas estrictamente monetarias o de política fiscal sencillamente lo que hace, sobre todo en el caso de ser un país pobre, es consolidar su dependencia.

El Che valoró el problema en su propia individualidad, y se esforzó por su autoeducación como si fuera un artista. Lo justo era trabajar por la satisfacción de las necesidades espirituales de la comunidad a la que estaba atado.
Con respecto a la racionalidad económica comprobó que esta gira sobre los conceptos de eficiencia, productividad, utilidad máxima, decisión óptima, beneficio, etc. La racionalidad económica se expresaba para el Che en la óptima utilización posible de los recursos en función del desarrollo multilateral de la sociedad y de la educación comunista. Che escribía que la planificación debía calificarse como la primera posibilidad humana de regir las fuerzas económicas.

Al enfrentar el análisis de la historia de la humanidad, comprendió que los agentes son todos hombres dotados de conciencia que actúan movidos por la reflexión y la pasión, persiguiendo determinados fines. Por ello creía que la transformación de la sociedad no llegaría solo con un río de riquezas, sino sobre todas las cosas con una conciencia más firme. Partía de que los problemas deben abordarse con espíritu de creatividad. Es por ello que comprendió muy tempranamente que el transito al socialismo debía comenzar por el establecimiento de una regulación económica eficiente que llevara a alcanzar en el tiempo más breve las más ambiciosas metas, descontando el despilfarro de recursos e insistiendo sistemáticamente en el uso de la tecnología más avanzada, o como diríamos ahora( tecnología apropiada), que la asumía como aquella que era capaz de acercarnos al desarrollo.

Para finalizar habría que decir parafraseando a Engels que el Che era uno de aquellos hombres de espíritu teórico y físico indomables, que no cambió su ideología por ningún eclecticismo vacuo y era sobre todo alguien en quien predominaban el optimismo de la voluntad y la confianza en la imaginación, con una fuerza que le nacía desde dentro hecha de tiempo y esperanza, como dice Retamar en su Caliban .
































Conclusiones
Uno de los conceptos que más ha evolucionado a través de la historia de la humanidad es la cultura. Esto se debe fundamentalmente a la estrecha relación que existe entre el concepto de cultura y la evolución del conocimiento del hombre sobre las condiciones materiales de existencia.

Auténtica es aquella cultura que se corresponde a un sentido más amplio a las exigencias epistemológicas, axiológicas, éticas, estéticas de un momento histórico determinado, pero lo será si responde también a una forma más concreta a las dadas práctico - productivas, político - ideológicas y jurídicas que una sociedad, un país, una región, un pueblo se plantea.
Es evidente entonces que la superación de las barreras que hoy frenan al hombre en el desarrollo de la sociedad, pasan al mismo tiempo por coordenadas económicas, sociales, políticas pero sobre todo éticas y culturales las que solo podrán ser alcanzadas con una mejor distribución de la riqueza y sobre todo por un movimiento de la sociedad que definitivamente supere las formas enajenantes que hoy rigen, provocadas más que nada por las formas de distribución, hoy dominantes, a consecuencia de la desenfrenada acumulación provocada por el desarrollo del capitalismo y particularmente la propiedad privada que ha convertido en objeto de alineación hasta el conocimiento del hombre.

El milagro del nacimiento continuado del Che tiene su explicación en causas muy profundas: ser símbolo de la lucha, sin claudicación, en aras de un sueño: la transformación de la sociedad en beneficio de los pueblos , contra la injusticia y la desigualdad. En el mundo unipolar de fin de milenio, ese sueño adquiere un significado más trascendente, como alternativa al modelo neoliberal que se impuso a los países del Sur, con sus consecuencias de polarización social y extrema pobreza. Es de lo más notable de su pensamiento ético: el énfasis en potenciar lo humano a través de la integración a la sociedad ( conservando y aun magnificando esa individualidad que exalta); la interrelación de los valores de la de la solidaridad la justicia, y la identificación de la dignidad, como el respeto al otro y a sí mismo. Estas ideas son expresión de su pensamiento más maduro, y por tanto más integral; a través de su comprensión puede analizarse la coherencia que otorga a su lucha con sus sueños de una sociedad diferente, más justa, más humanizada

Pero el mayor legado del Che está en sus ideas, en sus ideas sobre un orden no capitalista, sobre la transición al socialismo, sobre el desarrollo del Tercer mundo. Pasar por alto sus ideas es pasar por alto las motivaciones más profundas de su vida. Estas ideas estuvieron basadas en una experiencia de amplitud e intensidad poco común entre los hombres, así como las desarrolladas mediante su sostenido esfuerzo intelectual, de ejemplar disciplina. Estas cualidades no le aseguran la veracidad pero al menos las hacen una opción de pensamiento nada despreciable, cuando se trata de aprender transformando.



Bibliografía.

• Guadarrama González, Pablo. La identidad conflictiva de la cultura
Revista “Islas” # 97 septiembre-diciembre 1990 . p-7
• Guevara de la Serna, Ernesto.Escritos y discursos, Editorial de Ciencias Sociales, 1972. T: IV.Discurso: “Soberanía política e independencia económica” (conferencia inaugural del programa de TV” Universidad Popular”
• .Plan económico de un país socialista:T:Vp-92, 93, 94. 95, 98, 99, 104, 105.
• Guevara de la Serna, Ernesto ”Discurso pronunciado en la entrega de premios a los 45 obreros más destacados del ministerio de industrias”
p-129, 134,149 a 150
• Gutiérrez, Guillermo. Progreso, desarrollo, modernización:Tres mitos latinoamericanos. Revista “Alternativa latinoamericana”. p-12,13,14,15 y 18
• Hart Dávalos, Armando“Mi visión del Che desde los 90”. Revista “Islas” #111, 1995
• Rojas Gómez, Miguel“Identidad cultural y liberación en la filosofía latinoamericana de la liberación”.
• Salar Sotés, Ricardo y Oria Díaz O’farrill.“El hombre y el ambiente; dos partes de la respuesta a: ¿cómo lograr un desarrollo sostenible?, el caso cubano”.
• Tablada Pérez, Carlos.” Pensamiento económico del Che”.p-41, 53, 78
• “Economía y desarrollo” dic. 1998 n2 vol. 123. Roxana Valdés Espinosa y Martha Arana Ercilla. Tecnología apropiada, una concepción para una cultura. P’136.


Pulsando aquí puede solicitar que le enviemos el Informe Completo en CD-ROM
Si usted ha participado en este Encuentro,
le enviaremos a la vez su certificado en papel oficial.


Los EVEntos están organizados por el grupo eumednet de la Universidad de Málaga con el fin de fomentar la crítica de la ciencia económica y la participación creativa más abierta de académicos de España y Latinoamérica.

La organización de estos EVEntos no tiene fines de lucro. Los beneficios (si los hubiere) se destinarán al mantenimiento y desarrollo del sitio web EMVI.

Ver también Cómo colaborar con este sitio web


Grupo EUMEDNET de la Universidad de Málaga Mensajes cristianos

Venta, Reparación y Liberación de Teléfonos Móviles
Enciclopedia Virtual
Economistas Diccionarios Presentaciones multimedia y vídeos Manual Economía
Biblioteca Virtual
Libros Gratis Tesis Doctorales Textos de autores clásicos y grandes economistas
Revistas
Contribuciones a la Economía, Revista Académica Virtual
Contribuciones a las Ciencias Sociales
Observatorio de la Economía Latinoamericana
Revista Caribeña de las Ciencias Sociales
Revista Atlante. Cuadernos de Educación
Otras revistas

Servicios
Publicar sus textos Tienda virtual del grupo Eumednet Congresos Académicos - Inscripción - Solicitar Actas - Organizar un Simposio Crear una revista Novedades - Suscribirse al Boletín de Novedades