Hay no obstante algunas alternativas de organización social para sobrellevar esta situación. En ese sentido el triunfo puede alcanzarse mediante un adecuado equilibrio entre el trabajo en equipo y el esfuerzo individual.
Debemos percibir, y esto sea dicho hasta el cansancio, que no podemos salir a competir en mercados integrados regionalmente, sin antes lograr nuestra propia integración interna, que nos permita reconstruir la competitividad de nuestras empresas. Salvo que seamos multinacionales, para las cuales rigen otras reglas.
En particular, en el campo de las micro, pequeñas y medianas empresas creemos, que los caminos hacia un aumento sustancial en la potencialidad económica de las mismas, pasan invariablemente por las siguientes premisas:
Esto, que es posible para las grandes empresas multinacionales, suele ser inalcanzable para las micro, pequeñas y medianas empresas, las que carecen de acceso al uso de los recursos necesarios adecuados y en el tiempo preciso. Esto significa la utilización no solo del capital suficiente sino también la disponibilidad de los "recursos sociales", que necesariamente deben ser compartidos, formados por un sistema organizacional, donde las relaciones ínter empresariales, la organización interna, la capacitación, el marketing, la investigación tecnológica, afirmen el desarrollo, la reestructuración industrial y el acceso a los mercados internacionales, para lo cual carecen de la estructura necesaria.