LA GRAN TRANSFORMACIÓN: LA INTEGRACIÓN HACIA ADENTRO

Carlos R. Bello

El modelo de competencia agresiva y de rivalidad imperante

Partimos de la base de que la competencia perfecta no existe en la economía moderna. Por sí sola la fuerza del mercado no alcanza para lograr el éxito buscado, sin embargo, estas fuerzas deben protegerse todo lo posible.
En ese contexto, observamos también una pérdida constante de nuestra vitalidad económica y para recuperarla debemos superar nuestro modelo de rivalidad y establecer nuevas formas de cooperación, de trabajo en equipo entre la actividad privada y entre la iniciativa privada y el gobierno. Entre los empresarios y los trabajadores.
Si esa situación de rivalidad en el campo económico ha sido comprendida por los gobiernos, que en sus relaciones internacionales tratan mediante la integración, de superar la crisis, sustituyendo la confrontación por el diálogo y los acuerdos, cómo no entender, que esa misma premisa es aún más válida para las unidades económicas que componen la región y aún más para las que se desarrollan dentro de un mismo país.
Es cierto que la política de grupo de intereses es un hecho inevitable en una democracia pluralista. Pero ¿a qué conduce el abuso de ésta confrontación, a veces violenta, de intereses particulares entre sí o con el gobierno? Solo a un verdadero atolladero político económico en el cual nadie quiere hacerse a un lado para permitir la libre circulación.(Ej.:Argentina)

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