Diego de Covarrubias y Leyva nació en Toledo el 25 de julio de 1512 y murió en Madrid, el 27 de septiembre de 1577.
Estudió en Salamanca con Martín de Azpilcueta y Diego de Álava Esquivel. En 1538 fue becario del Colegio Mayor de Oviedo. Posteriormente fue catedrático de Derecho Canónico en la Universidad de Salamanca donde coincidió con Francisco de Vitoria. En 1545 fue designado por Carlos V como Arzobispo de Santo Domingo, en América. De 1548 a 1559 ejerció el cargo de oidor en Granada. Posteriormente fue nombrado obispo en Ciudad Rodrigo. Como tal asistió al Concilio de Trento. En 1565 fue nombrado arzobispo de Segovia. En 1572 entró a formar parte del Consejo de Castilla siendo nombrado dos años después presidente del Consejo, equivalente a lo que ahora llamaríamos jefe de gobierno.
En la década de 1550 participa en la disputa sobre la
esclavitud de los indios, encabezando los teóricos que apoyaban las tesis
abolicionistas de Fray Bartolomé de las Casas, en contra de Ginés de Sepúlveda.
Jesús
Huerta de Soto dice que Diego de Covarrubias y
Leyva es el primer autor que expone por escrito, ya en 1554, de forma impecable
la teoría subjetiva del valor, sobre la que gira toda económica de libre
mercado, al afirmar que "el valor de una cosa no depende de su naturaleza
objetiva sino de la estimación subjetiva de los hombres, incluso aunque tal
estimación sea alocada"; y añade que ilustra sus tesis que "en las Indias el
trigo se valora más, y ello a pesar de que la naturaleza del trigo es la misma
en ambos lugares".