Observatorio de la Economía Latinoamericana

 


Revista académica de economía
con el Número Internacional Normalizado de
Publicaciones Seriadas  ISSN 1696-8352

 

Economía de Argentina

 

ECONOMÍA DE LA EDUCACION O EDUCACION ECONOMICA

 Maximiliano E. Korstanje (CV)

INTRODUCCION

En el año 2006, han florecido en Argentina un conjunto de establecimientos educativos terciarios y universitarios que imparten carreras relacionadas al estudio y la planificación del turismo. Desde aquellas relacionadas con tecnicaturas hasta licenciaturas en tiempo libre, turismo y hotelería.

Por lo general, se piensa que toda actividad comercial o industrial es acompañada de un desarrollo intelectual que sustenta, forma y prepara los recursos humanos disponibles para su funcionamiento. La vocación, y la relación que tiene la carrera universitaria con la inserción laboral y las pautas de producción - consumo son parte de las inquietudes que nos llevaron a realizar esta investigación:

¿Cuál es el panorama de las profesiones vinculadas al turismo y como es la inserción en el campo profesional?, ¿Qué vínculo existe entre educación y sistema de producción?, ¿Qué contenido y perfil poseen las carreras de esta actividad?, ¿Cuáles son las características principales de sus graduados?, ¿Se puede considerar al turismo una disciplina científica y una industria?, ¿Cómo se da la producción intelectual en este rubro?

Estas preguntas están inmersas en un marco contextual en el cual el turismo se considera una de las principales actividades económicas del PBI. Sin embargo, no siempre éste ha tenido tanto protagonismo en la economía de un país.


Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

Korstanje
, M.E..: "Economia de la educación o educación económica" en Observatorio de la Economía Latinoamericana Nº 74 febrero 2007. Accesible a texto completo en http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ar/


Específicamente, la investigación puede dividirse en tres partes, la primera hace referencia al tratamiento teórico en los sociólogos clásicos sobre el tema de la educación y la economía; luego lo complementaremos con un breve abordaje que nos permitirá comprender la función de la profesión y su vínculo dentro de los procesos de producción capitalistas. 

En una segunda parte, analizaremos el panorama de las carreras turísticas y los establecimientos que imparten esas carreras utilizando como fuentes las bases de la Secretaría de Turismo de la Nación y los programas de cuatro universidades privadas reconocidas en la materia: La universidad de Morón, la universidad del Salvador, la universidad de Palermo, John F. Kennedy.  Como elemento de comparación vamos a utilizar el programa de un establecimiento nacional como el caso de Universidad de Mar del Plata.

Finalmente, a través del manejo de fuentes censales primarias, intentaremos establecer la cantidad de graduados en turismo en relación a otras disciplinas, su pertenencia político territorial, sus edades, la incidencia de las diferentes profesiones dentro del mercado laboral hotelero y de servicios, y una comparación de la cantidad de inscriptos en carreras turísticas a nivel nacional y regional en los períodos 2000 y 2004.

Mediante el manejo de indicadores tales como la incidencia de la cantidad de libros publicados en turismo y hotelería con respecto a otras disciplinas, como así también el relevamiento temático de los libros que actualmente comercializan las librerías turísticas, intentaremos estudiar y con esto responder a la última de las cuestiones planteadas, la manera en que se da la producción intelectual en el sector.   

En este trabajo nos proponemos comprobar que en el turismo el contendido discursivo de las carreras no está orientado a la investigación científica del mismo sino a legitimar un orden económico condicionado por procesos socio-históricos. En este sentido, su aplicación tanto laboral como intelectual actúa acorde a los procesos de socialización pre-existentes.

 

MARCO REFERENCIAL

La educación siempre ha sido un objeto de estudio por parte de la sociología. Durkheim, por ejemplo, define a la educación como la influencia ejercida por las generaciones adultas sobre aquellos que todavía no están listos para la vida social. Su objeto, es estimular y desarrollar en el niño cierto números de estados físicos, intelectuales y morales exigidos de él tanto por la sociedad política como un todo como por el medio particular para el que está espeficamente destinado” (Durkheim, a1993:202).

La función de la educación para el autor es preparar al individuo para insertarse en los procesos económicos de la sociedad. A lo largo de la historia, los sistemas educativos de las diferentes sociedades han cambiado. La respuesta, de Durkheim a esta cuestión radica en los cambios económicos de esas sociedades. A medida que cambia el sistema productivo se necesita de nuevos procesos que acondicionen el recurso humano disponible para tal actividad. (Durkheim, b1999:132)

Un pensamiento similar se encuentra en Carl Marx aún cuando manteniendo ciertas diferencias. Al igual que Durkheim, Marx pensaba a la educación como una herramienta de legitimidad del sistema económico, sólo que influenciado por el materialismo histórico, Marx asumía que las clases privilegiadas producían formas ideológicas que reforzaban el dominio de estas sobre aquellas que no habían podido asirse de los factores de producción.

En el manifiesto comunista, el autor señala la clase que dispone de los medios para la producción material, dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción intelectual (Geistig), lo que hace que se le sometan, generalmente hablando, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir intelectualmente” (en Giddens, 1998:90). El equilibrio del sistema, está asegurado por el papel que cumple la ideología como elemento alienante al impedir adquirir la conciencia de “clase”.

Por el contrario, la preocupación central de Weber no es otra que el surgimiento de la empresa capitalista y su relación con el “ethos” protestante. Este autor, no se ocupó en forma directa de la educación. Sin embargo, al igual que Durkheim, Weber encuentra en el imperio romano la herencia normativa del “Estado Moderno”. En este punto, aunque Weber tenía aspectos que lo relacionaban a Marx mayores eran las diferencias que al mismo tiempo lo alejaban. Una de las diferencias apuntaban a que el equilibrio de la estructura económica no se explicaba a través del análisis de la ideología y en los procesos educativos, sino en su formación legal – racional de dominación.

En este punto, tanto Durkheim, Weber y Marx habían previsto la estructuración de un nuevo orden social basado en las relaciones de poder y producción racional.

También los psicoanalistas han dicho lo suyo en este tema. De toda la bibliografía psicoanalítica, que es abundante, vamos a tomar sólo a dos de ellos; Vera Schmitt y Wilhem Reich (1998) advertían que la dinámica que subyace tras cualquier proceso educativo no es muy diferente de aquel que se encuentran en un proceso comercial. La necesidad del individuo de adquirir conocimiento no es otra que la necesidad de posesión. Al igual que cuando se compra un bien o se consume un servicio, el conocimiento es análogamente funcional a la economía. (Schmitt y Reich, 1998).

¿Cuál es entonces, la relación entre las profesiones (sistema educativo) y las redes sociales empresarias (procesos de producción)?

 

LAS PROFESIONES

Una de las primeras cuestiones que deben dirimirse antes de comenzar el análisis teórico de papel que juegan las profesiones en los procesos productivos, es conveniente preguntarse ¿que influencia tiene el capital social, cultural y las redes en la inserción laboral? 

Heredero y crítico de la tradición marxiana y durkheimiana, Pierre Bourdieu explica quisiera hoy evocar los mecanismos extremadamente complejos a través de los cuales la institución escolar contribuye a la reproducir la distribución del capital cultural, y con ello, a la reproducción de la estructura del espacio social … la combinación de ambos mecanismos define el modo de reproducción y hace que el capital vaya al capital y que la estructura social tienda a perpetuarse … La reproducción de la estructura de la distribución del capital cultural se opera en la relación entre las estrategias de la familias y la lógica específica de la institución escolar. Esta tiende a proporcionar el capital escolar, que otorga bajo la forma de títulos (credenciales), al capital cultural detentado por la familia y transmitido por una educación difusa o explícita en el curso de la primera educación. (Bourdieu P, a2003:108)

Para Mary Douglas, el “capital” social a diferencia del “financiero” y “el humano”; no es susceptible de ser poseído por un individuo o un grupo. Este encierra al conjunto de relaciones entre los actores el cual se mantiene constante al margen de las características del mercado. Las formas de acceder a ese capital son dos: en la primera lo importante es a quien se recurre, y la influencia de esa persona para el puesto al cual pretendo acceder (Who); la segunda hace hincapié en la extensión de la red como para posicionar a ese individuo en ámbitos específicos (How).

Citando a Fleck, Douglas (1986:50) afirma que el desarrollo del conocimiento depende en gran medida de cómo interviene en las prácticas cotidianas de la vida social. Las instituciones validan una realidad e intervienen normativamente en el comportamiento de los individuos. Siguiendo la misma línea de pensamiento, las profesiones están insertas en una red de contactos que no sólo legitiman la actividad sino que también institucionalizan la economía que dio origen a esa acción.

Pierre Bordieu (b2001:84) nos recuerda que las empresas más grandes y burocráticas, en el sentido weberiano, no sólo refuerzan su hegemonía sobre el capital financiero (acciones) sino también sobre su capital educativo (formación de sus recursos humanos). Pues, es fácil darse cuenta que a menudo las empresas con más recursos acaparan y contratan a los profesionales mejor preparados. 

Sin embargo, es necesario señalar que los individuos y los grupos no siempre manejan lealtades definidas hacia las empresas para las cuales trabajan sino que en muchas ocasiones su lealtad persigue sus propios intereses o los de su grupo profesional.

Llegado el caso el profesional puede actuar a favor de su camada de carrera y en detrimento de los intereses de su organización (Bordieu, b2001). Los individuos están conectados a través de redes sociales pero a la vez construyen sus propias estructuras sociales (Granoveter, a1985) (White, 1992), a veces en coincidencia con la estructura a veces no.

Las formas en que se dan las interacciones profesionales son variadas, dentro de las mismas, existen “lazos débiles” que si bien se mantienen con cierta periodicidad no guardan la misma intensidad que nos unen a nuestro propio grupo. Desde un punto de vista estratégico, una persona con una suma considerable de estos lazos puede a información no redundante que utiliza en su beneficio al momento de competir por un puesto. (Granoveter, b1973) (Pozas y otros, 2004) (Douglas, 1986).

Es muy posible que una camada de jóvenes universitarios mantenga un vínculo entre ellos una vez egresados de Harvard, y de esta manera se formen redes profesionales que persigan el éxito de sus intereses de grupo, y de esta manera lograr la legitimación de la actividad e institución de la cual han egresado. Pero también es probable, que algunos de ellos recurran a lazos débiles fuera de su estructura de grupo para conseguir información clara y no reiterativa. También cabe la posibilidad que incluso compartiendo la misma pertenencia institucional en materia de estudios compitan entre sí por los mismos recursos.

Por el contrario, Andrew Shooter (1981) enfoca la teoría económica desde un punto de vista positivista. El autor piensa que al igual que la evolución de las especies, los sistemas sociales deben atravesar (a lo largo de su evolución) un conjunto de problemas. Cada uno de ellos obliga a crear una institución para resolverlo. Desde esta forma de ver, podríamos considerar a las profesiones como la institución que afronta los desajustes propios de la economía. 

Según Meyer y Rowan las estructuras formales de muchas organizaciones insertas en sociedades pos industriales, reflejan los mitos de su entorno en vez de las demandas reales de trabajo. Los autores, sostienen que la institución racional de las profesiones obedece, como pensaba Durkheim, a un cambio en las situaciones organizativas del entorno. Por ejemplo, cuando la psicología descubre una teoría en el reclutamiento de personal, se acreditan profesiones que hacen un manejo racional de esa teoría, se crean estructuras normativas y agencias para regular la acción social. (en Powell y DiMaggio, 1983:84).

Por su parte, el Estado contribuye mediante la coacción y el control de los agentes económicos al equilibrio del sistema. Contrariamente a los preceptos de Adam Smith, Bordieu sostiene que (en el caso del mercado inmobiliario en Francia) “un análisis atento a la lógica compleja del campo burocrático permite por lo tanto constatar y comprender la ambigüedad intrínseca del funcionamiento del Estado: si no hay lugar a dudas de que tiende a imponer, bajo la apariencia de la neutralidad burocrática, una política conforme a los intereses de los bancos y los grandes constructores … no es menos cierto que contribuye a la protección, al menos dentro de determinados límites, de los intereses de los dominados”. (Bordieu, 2001:130).

Con sus aciertos y desaciertos, Bordieu introduce a nuestro marco de referencia, un concepto del cual nos ocuparemos en el trabajo de campo, la relación de las instituciones estatales como agentes de control, planificación y fijación de políticas publicas en relación a otras instituciones del sector privado; en nuestro caso las diferencias en el contenido de las carreras turísticas entre una universidad pública y universidades privadas.

De Meyer y Rowan tomaremos el concepto durkheimiano de relación entre entorno y demanda. Si analizamos el tema en esta línea, a mayor desarrollo económico mayor será la necesidad de aumentar la estructura educativa que forme a los futuros recursos humanos. De esta forma, educación y economía se legitiman y se complementan recursivamente. 

Por ejemplo, hace aproximadamente doce años, mediante la resolución 763/92, La Secretaría de Turismo de la Nación, con el fin de proteger al turista, promulgó una normativa que exigía a las empresas para su funcionamiento la acreditación de un idóneo en turismo, según ley 18.829, con título profesional obtenido en instituciones terciarias o universitarias. Esta disposición (actualmente vigente) refleja el filtro y la acción del Estado en la reglamentación de los recursos humanos y el ordenamiento de la actividad. Esa acción planificada desde el punto de vista estructural puede generar consecuencias no esperadas, ya que al legitimar la validez de los títulos de ciertas universidades y dejar fuera a otras, crea implícitamente ciertas redes profesionales con una pertenencia institucional bien definida.[1]  

Pero antes de continuar desarrollando estos tópicos, es necesario explorar como se dio el crecimiento de la actividad en los últimos tiempos. Específicamente saber si podemos precisar ¿Qué indicadores demuestran que el turismo como actividad económica ha crecido con respecto a años anteriores?    

 

EL DESARROLLO DE LOS CENTROS TURISTICOS

El turismo es una actividad que crece día a día en todo el mundo; sin embargo cada caso en particular merece un análisis “al por menor”. En Argentina, es difícil poder medir históricamente como ha sido la evolución de la actividad; en muchos casos los analistas se confunden y piensan que la cantidad de turistas arribados es un indicador fiable para medir el desarrollo la actividad. En realidad, la cantidad de visitantes no necesariamente revela los ingresos netos en el centro turístico relevado, mucho menos su nivel productivo. 

Si bien el país no posee una cuenta satélite para medir el impacto de la actividad con precisión, según ciertas publicaciones en 2004 el turismo representó para el Producto Bruto Interno alrededor del 7.2%[2], en coincidencia con países de una larga tradición turística por llamarla de algún modo, tales como Australia, Canadá, España y México.

En Diciembre de 2006, un prestigioso diario de tirada nacional publicaba “el turismo es uno de los sectores que más inversiones está atrayendo. En este momento, según la Secretaría de Turismo se están construyendo 250 hoteles que mueven inversiones privadas por 1.900 millones de pesos”. [3]

Fue quizás ese aporte a la por entonces vapuleada economía nacional, que el 16 de Diciembre de 2004 se sanciona la Ley Nacional de Turismo que en su artículo primera señala “Declarase de interés nacional al turismo como actividad socioeconómica, estratégica y esencial para el desarrollo del país”. [4]

Desde el momento en que la demanda turística se encuentra condicionada casi elásticamente por la oferta hotelera, es que un indicador económico fiable del  desarrollo de la actividad es la construcción de establecimientos hoteleros desde 1998 a 2005 inclusive.

Evolución de la Oferta Hotelera en la República Argentina – Cuadro N. 1

 

 

 

(Anual)

(Anual)

Período

Cant.
Establecimien.

Nro.
Plazas

Var.
Establec

Var
Plazas

1998

6767

376823

0

0

1999

6970

386826

3,00%

2,65%

2000

7398

405138

6,14%

4,73%

2001

7500

404749

1,38%

-0,10%

2002

7763

412464

4,93%

1,81%

2003

8016

426476

3,26%

3,39%

2004

8660

450074

8,03%

5,55%

2005

9229

465606

4,92%

2,88%

Fuente: Organismos Provinciales y Municipales de Turismo. Elaborado por la Dirección

De Estudios de Mercados y Estadísticas. Secretaría de Turismo de La Nación.

Si tomamos el crecimiento de la oferta en todo el país en forma anual, observamos que en 1998 los establecimientos totalizaban 6.767 mientras que en 2005 esa cifra ascendió a 9.229 con un variación del 4.92% en establecimientos; asimismo en 1998 el número de plazas era de 376.823 mientras que en 2005 se incrementaron a 465.606, un porcentaje de 2.88% en variación anual con respecto a las plazas.

Dentro de lo que representa ese crecimiento la ciudad de Buenos Aires fue el centro turístico que mayor ocupación de turistas registró en 2004, con un promedio de 47.75% superando a otros centros tradicionales como San Carlos de Bariloche con 39.35% e Iguazú con 45.74%.

La ciudad está equipada con un total de 170 hoteles de entre 1 a 5 estrellas, 27 aparts y alrededor de 200 hoteles sociales. De acuerdo a la inversión hotelera desde el año 1991 a 2002, la cifra de inversión por franquicia alcanzó los 1.962 millones de dólares, una proporción importante se radicó en la Ciudad de Buenos Aires.  La ciudad se sitúa además como principal plaza de Congresos y Convenciones dentro del país. En el año 2003 se registraron 386 Congresos, comparable con los 333 del año 2002 y 509 del 2001. [5]

Las principales agencias de viaje de la Ciudad son agencias de turismo (80%), en segundo lugar se ubican las empresas dedicadas a atender la demanda de viajes y turismo como agencia de pasajes (19%). En Números se registraron 901 agencias de Turismo, 167 empresas de Viajes y turismo, 34 agencia de pasajes, 28 entidades sin fines de lucro, totalizando 1138 empresas.

Si a diversidad en oferta cultural se refiere, la ciudad cuenta con 124 museos, de los cuales 38 corresponden a temáticas históricas y etnográfica, 24 arte, 23 ciencias, 8 fuerzas aéreas y de seguridad, 2 teatros, 2 automóviles, 1 cine, 1 títeres. Cuenta además con 64 casas dedicadas a ofrecer espectáculos de Tango y 159 peñas folclóricas. Se agregan quince shoppings como centro de compras para los turistas.

Posee dos Aeropuertos principales, uno internacional (Ezeiza) y otro domestico (Jorge Newbery). Existen aproximadamente 30 líneas aéreas, con un promedio de 80% de ocupación en sus vuelos internacionales y 70% en los de cabotaje. Su Puerto marítimo es considerado el principal del país.

En 2006 se registraron en todo el país unas 4.534 agencias de viajes y turismo de las cuales 3.806 correspondían a Casas Matrices y 728 a sucursales. Es decir, del total de la estructura las casas matrices representan el 83% mientras que las sucursales sólo el 16%. En Capital Federal la tendencia no es muy diferente, de un total de 1.527 agencias, el 88% es decir 1.351 son casas matrices y el 12% sólo 176 son sucursales.  [6]

Después de los datos que hemos expuesto, podemos arribar a tres conclusiones:

1-     La actividad turística continúa en ascenso y crecimiento.

2-     Ese crecimiento es un fenómeno de los grandes aglomerados urbanos, en los cuales Buenos Aires concentra la mayor cantidad de infraestructura turística del país.

3-     Sea a nivel nacional como en Buenos Aires, la cantidad de casas matrices supera en creces a las sucursales propiamente dichas.

Dentro de este contexto, surgen algunas consideraciones que deben ser tenidas en cuenta antes de continuar. ¿Cómo se prepara a los recursos humanos que van a formar parte de esa oferta turística? ¿Qué contenidos ofrecen las denominadas carreras turísticas?

 

LAS CARRERAS UNIVERSITARIAS Y TERCIARIAS

Con el fin de no caer en ciertas generalizaciones, es conveniente realizar una pequeña aclaración. Las carreras que se pueden, de alguna manera, denominar turísticas se dividen en dos ramos: aquellas dedicadas al turismo, y aquellas orientadas a la administración hotelera. Dentro de estas dos clasificaciones, encontramos las carreras terciarias, tecnicaturas en su mayoría, con menos de tres años de duración; y por otro lado tenemos a las licenciaturas, las cuales se extienden entre cuatro y cinco años.

De esta manera, podemos armar un cuadro de doble entrada y salida, con los establecimientos que se ocupan de dictar cada carrera a nivel nacional.

Cantidad de establecimientos a nivel nacional  - Cuadro N. 2

                     Turismo

           Hoteleria

 

 Terciaria

Universit.

Terciaria

Universit.

Total

103

40

50

14

207

50%

19%

24%

7%

100%

Fuente: Secretaria de Turismo de la nación, elaboración propia.2006

Como se puede observar en el siguiente cuadro, de 207 establecimientos a nivel nacional dedicadas a turismo y hotelería, 103 se orientan a carreras terciarias en turismo representando el 50% del total, unas 50 -algo así como el 24%- apuntan a carreras terciarias en hotelería, seguidos en menor proporción de las carreras universitarias en turismo con 50 establecimientos (19%) y las carreras universitarias en hotelería con 14 establecimientos (7%). [7]

Si tomamos las carreras terciarias de turismo y hotelería estas representan un 74%, contra sólo el 16% de las universitarias. Asimismo, si tomamos las carreras de turismo tanto terciarias como universitarias, y las comparamos con hotelería, tenemos que Turismo representa el 69% mientras hotelería sólo el 31%.

Claramente, pueden deducirse dos tendencias:

a) existe una mayor proporción de establecimientos educativos a nivel nacional que imparten estudios relacionados con el turismo (69%).

b) existe una mayor proporción de establecimientos educativos a nivel nacional que imparten tanto en turismo como en hotelería educación a un nivel terciario (74%).

Esto lleva a preguntarse, ¿se repite la misma tendencia en capital federal?

Cantidad de establecimientos en Cap. Fed.  - Cuadro N 3.

                     Turismo

           Hoteleria

 

 Terciaria

Universit.

Terciaria

Universit.

Total

19

8

14

5

46

41%

17%

30%

12%

100%

Fuente: Secretaria de Turismo de la nación, elaboración propia.2006

En el cuadro número 2, encontramos que de 46 establecimientos, 19 se orientan a carreras terciarias en turismo con el 41%, 14 se dedican a las carreras terciarias en hotelería (30%), 8 universitarias en turismo (17%) y 5 universitarias en hotelería (12%). 

Los establecimientos que tanto en turismo como hotelería imparten enseñanza terciaria representan sumados un 71% mientras que la enseñanza universitaria un 29%. De la misma manera, si sumamos los establecimientos que se dedican a turismo tenemos 58% mientras que a hotelería 42%.

Al igual que en cuadro número 1, las tendencias muestran que en capital federal:

a)     Existe una mayor proporción de establecimientos que imparten enseñanza vinculada al turismo, 58%.

b)     Existe una mayor proporción de establecimientos que tienen educación terciaria, 71%. 

Si realizamos ciertas comparaciones, notamos por ejemplo que en capital federal existe una brecha más corta entre los establecimientos que imparten enseñanza en turismo (58%) con respecto a hotelería (42%). Esto habla, de la presencia que tiene la infraestructura hotelera en la ciudad de Buenos Aires y las redes o asociaciones que de ella se derivan. 

En el siguiente cuadro, comparamos cuanto representan los establecimientos en Capital Federal con respecto a los del resto del país.

Comparaciones Nación / Capital Federal. Cuadro N.  4

 

                     Turismo

           Hoteleria

 

 

 Terciaria

Universit.

Terciaria

Universit.

Total

Nacional

103

40

50

14

207

Cap. Fed.

19

8

14

5

46

Porcentaje.

18%

20%

28%

35%

 

Fuente: Secretaria de Turismo de la nación, elaboración propia.2006

De igual forma, del total nacional el 35% de corresponde a establecimientos que imparten en Capital Federal carreras universitarias en hotelería, seguido de las carreras terciarias con un 28%. Pero, con el turismo la cosa cambia. Apenas un 20% y 18% de las carreras universitarias y terciarias en turismo (respectivamente) se dan en Buenos Aires.

Estos datos, vuelven a confirmar lo que ya hemos expuesto. La planta hotelera en Buenos Aires es una de las principales del país; por ende las carreras universitarias y terciarias en hotelería son más comunes en esta ciudad que a nivel nacional. La primera cuestión que parece desprenderse de todo esto, es que la proximidad al centro receptor influye en las modalidades educativas de los centros de enseñanza. En este punto, sistema económico y educativo parecen estar entrelazados en forma complementaria.

De todos modos, este análisis parece ciertamente superficial en algunos puntos. Nuevas preguntas iban surgiendo a medida que profundizábamos en el tema. ¿Qué contenidos imparten las carreras del turismo y de hotelería?, ¿Qué formación reciben los jóvenes que se lanzan a estas carreras?,  ¿Cómo se insertan en el sistema económico?, ¿Cuántos de ellos se dedican a la investigación científica del turismo? 

 

EL CONTENIDO

Hemos decidido tomar como unidades de análisis a las universidades de Morón, El Salvador, J.F Kennedy, la Universidad de Palermo y la Universidad Nacional de Mar del Plata. Los motivos, fueron varios pero pueden resumirse en dos principales: por un lado, la trayectoria de estas entidades en la materia las hace una de las instituciones más prestigiosas del país, por otro lado son una de las pocas que tienen información detallada sobre el contenido de cada una de sus materias. Esto trae ventajas y desventajas; si bien podemos hacer ciertas comparaciones por la homogeneidad de los datos, también es claro que los resultados obtenidos son solamente validos para estas cinco instituciones.

En la primer parte, vamos a analizar el perfil que según cada institución pronostica de sus graduados, cuales son sus alcances y sus conocimientos en el área. En la segunda, vamos comparar cuantitativamente la naturaleza de las materias, estén relacionadas con los social (ciencias sociales y antropológicas), lo comercial (marketing y publicidad), económico-contables (matemáticas, estadísticas, economía contabilidad), idiomas (inglés, francés etc.) o lo legal (derecho).  Con el objetivo, de no oscurecer los resultados solamente vamos a tomar como punto de comparación las licenciaturas (Hotelería y Turismo).

Según el análisis de contenido un licenciado en Administración hotelera de las cuatro universidades (privadas) está capacitado para: a) elaborar e implementar políticas, sistemas, métodos y procedimientos de administración, finanzas, comercialización, presupuestos, costos y administración de personal; b) dominar la administración moderna, los sistemas de información, la importancia del factor humano y las estrategias de negociación; c) desarrollo de actividades relacionadas con el tiempo libre y los negocios de la hospitalidad; d) controlar los métodos y técnicas aplicados a los distintos modos de presentación de servicios.

Para el caso del Licenciado en Turismo los resultados no son muy diferentes, solamente que se reemplazan en algunos pasajes los términos relacionados a la hospitalidad con los de actividades turísticas. [8]

Tanto un perfil como el otro, condicionan al graduado con el fin de servir a la organización, administración, explotación y control de las actividades turísticas y de hospedaje en forma técnica y eficiente. En otras palabras, lo que orientan estas carreras es a la inserción de los alumnos en la estructura económica del turismo como proceso “industrial”.

Sin embargo, la universidad de Mar del Plata muestra una tendencia diferente; según este establecimiento los objetivos de su programa educativo radica en:

“inculcar conocimientos sobre la estructura de la Administración pública, las normas que rigen en funcionamiento y sus relaciones con los administrados; conocer instrumentos procésales para actuar ante la Administración pública en sus distintas jurisdicciones”.

Entre el sector privado y el público – como bien adelantó Bordieu – existen diferencias sustanciales, que se reflejan en los objetivos de la formación educativa. Mientras para el sector privado el objetivo o interés principal es el rédito económico, para el Estado que no sólo articula normativamente la actividad sino que crea las condiciones necesarias para que los agentes puedan competir, el interés supremo es la planificación y control coercitivo de las relaciones de producción derivadas el juego económico. 

¿Se condice tanto el discurso de la universidad privada como la pública con respecto a la programación académica de las diferentes carreras?, ¿Cuál es el contenido de las materias que se les imparte a los alumnos de estas cuatro universidades?

Uno de los principales problemas que se presentó, es que cada universidad coloca en sus carreras materias de diversas disciplinas desde las ciencias sociales hasta la economía. Poder plantear categorías analíticas que permitieran comparara las orientaciones de cada universidad fue difícil. No obstante, las hemos definido de la siguiente manera:

a)     materias con orientación a las ciencias sociales: sociología, antropología, historia, politología, demografía.

b)     Materias con orientación a lo comercial: Marketing, geografía, investigación de mercado, publicidad, manejo de RRHH, gerenciamiento, control y calidad etc.  [9]

c)      Materias técnicas con orientación económico-contables:  matemáticas, estadísticas, economía contabilidad

d)     Materias con orientación lingüística: inglés, francés, portugués, alemán. 

e)     Materias con orientación legal: introducción al derecho, derecho turístico etc.  

El siguiente cuadro, resume comparativamente la cantidad de materias que una Licenciatura en Turismo tiene en cinco universidades, cuatro correspondientes al sector privado y una al público. 

Cantidad de Materias por Universidad – Lic. En turismo.  – Cuadro Nro.  5

 

 

Turismo

 

 

 

 

Materias

Morón

Salvador

Palermo

Kennedy

M.D.P

Totales

Sociales

6

13

0

10

6

35

Comerciales

24

17

28

23

13

105

Economía
contabil

4

3

0

3

9

19

Lenguajes

5

5

6

4

2

22

Legales

2

2

0

1

2

7

Totales

41

40