DEPAUPERACIÓN ABSOLUTA DEL PROLETARIADO: reducción del nivel de vida del
proletariado bajo el capitalismo. Se manifiesta, ante todo, en el
descenso del grado en que se satisfacen las crecientes necesidades,
materiales y espirituales, de los obreros, en el empeoramiento de sus
condiciones de trabajo y de vida. La depauperación absoluta de la clase
obrera, lo mismo que la depauperación relativa del proletariado (ver),
es una consecuencia directa de la ley económica fundamental del
capitalismo —la ley de producción de la plusvalía— y de la
ley general
de la acumulación capitalista (ver). Loa principales factores que
determinan el nivel de vida del proletariado en la sociedad capitalista
son: el grado de ocupación y las dimensiones del paro forzoso, el nivel
del salario real (ver) y su correlación con la fuerza de trabajo, la
duración de la jornada de trabajo, la intensidad del trabajo, las
condiciones generales de trabajo, las condiciones de vivienda y de vida
en general, el servicio médico, la asistencia social, etc. Constituye un
rasgo importantísimo de la depauperación absoluta del proletariado bajo
el capitalismo, el incremento del paro forzoso que, con la
crisis
general del capitalismo (ver), se hace crónico, resulta insoluble y
afecta a grandes masas. El paro no sólo priva de medios de vida a los
obreros, los condena al hambre y a la miseria, sino que, además, agrava
la situación de los obreros ocupados, provoca un descenso de su salarlo
y un empeoramiento de las condiciones de trabajo, inseguridad con el
mañana, insuficiencia de recursos, inestabilidad. Una de las
manifestaciones esenciales de la depauperación absoluta del proletariado
bajo el capitalismo estriba en el descenso del salario real, con lo que
se reduce el grado en que se satisfacen las necesidades del obrero
indispensables para la reproducción normal de su fuerza de trabajo.
Agravan la situación del proletariado, el aumento de los impuestos y el
incremento de los precios de los artículos de consumo, los alquileres
elevados, que absorben con frecuencia del 25 al 30 por ciento del
salario de los obreros, así como la carestía del servicio médico.
Intensificando el trabajo y prolongando la jornada, los capitalistas
obligan al obrero a invertir más trabajo. Por otra parte, el salario o
no varia o se eleva en medida insignificante, con lo que se hace mayor
la diferencia entre el salario real y el valor de la fuerza de trabajo.
La depauperación absoluta del proletariado bajo el capitalismo se
agudiza de modo especial durante las crisis económicas, en los períodos
de estancamiento industrial. Esto aumenta más aun la dependencia del
trabajo asalariado respecto al capital, conduce todavía con mayor
rapidez a la depauperación relativa y a veces absoluta de la clase
obrera. La militarización de la economía en los países capitalistas y la
consiguiente carrera de armamentos, así como las guerras imperialistas
hacen que se reduzca la producción civil, se eleven en flecha los
impuestos, aumente la inflación, se acreciente la intensidad del trabajo
de los obreros y se prolongue la jornada de trabajo, que descienda el
salario real y, finalmente, se produzca el holocausto de millones de
seres humanos. Bajo el capitalismo, no es sólo el proletariado el que
está sujeto al proceso de depauperación absoluta; lo mismo ocurre con
las capas no proletarias de trabajadores. La ruina de campesinos y
artesanos acrecienta el ejército de desocupados, contribuye a que se
reduzca el salario real de los obreros con empleo, a que sus condiciones
de trabajo se agraven, es decir, conduce a la depauperación absoluta de
los trabajadores. Sobre todo es grande la miseria de los trabajadores y
bajo su nivel de vida, en los países coloniales y dependientes,
atrasados. En ellos, el proletariado sufre un doble yugo: el del capital
extranjero y del capital nacional. Explotación desmedida, un paro
forzoso elevado, bajos salarios, duras condiciones de trabajo y de vida,
miseria extrema, elevada mortalidad, tales son los índices principales
del nivel de vida de los obreros en los países coloniales y
dependientes. En los países de Asia, África y América Latina, poco
desarrollados económicamente, el ingreso anual por habitante es de 20 a
25 veces inferior al que se registra en los Estados Unidos. La política
reaccionaria del capital monopolista frente a los sindicatos y otras
organizaciones obreras, la ofensiva contra los derechos democráticos de
la clase obrera, la aprobación de leyes antiobreras, todo ello dificulta
la lucha del proletariado por sus derechos y lleva a empeorar su
situación. Al proceso de depauperación absoluta del proletariado, le
acompaña una agudización de la lucha de clases en los países
capitalistas, con lo cual el combate que sostiene la clase obrera en el
terreno económico en defensa de sus intereses vitales se transforma
inevitablemente en lucha política suya y de todos los trabajadores por
la liquidación del régimen capitalista. No ha de concebirse el proceso
de depauperación absoluta del proletariado como un proceso
ininterrumpido, día a día, semana a semana y año por año del nivel de
vida de los obreros. Se cumple como una tendencia inherente al
capitalismo que se manifiesta de manera desigual en los diversos países
y en los diferentes períodos. Varios factores contrarrestan dicha
tendencia entre los cuales el más importante es la lucha de la clase
obrera por mejorar su situación, por defender sus intereses básicos.
Representa una ayuda inmensa para la clase obrera de los países
capitalistas en su lucha por sus intereses vitales, el crecimiento
incesante de las fuerzas del socialismo mundial, así como su
transformación en el factor decisivo del desarrollo del mundo. “El miedo
a la revolución —se dice en el programa del P.C.U.S.—, los éxitos de los
países socialistas, y la presión del movimiento obrero obligan a la
burguesía a hacer concesiones parciales en cuanto a los salarios, las
condiciones de trabajo y la asistencia social”. Por otra parte, como lo
demuestra la experiencia del movimiento obrero internacional las
conquistas económicas y otras mejoras de las condiciones de vida de la
clase trabajadora obtenidas en el marco del capitalismo a lo largo de
una porfiada lucha de clases, no pueden ser sólidas. La lucha económica
de la clase obrera no es suficiente para eliminar la tendencia a la
depauperación absoluta del proletariado, tendencia inherente al régimen
capitalista. Como se subraya en el programa del P.C.U.S., “A pesar de
los éxitos aislados obtenidos en la lucha económica la situación de la
clase obrera en el mundo capitalista, tomada en conjunto, empeora”. De
ahí que únicamente la liquidación del régimen capitalista puede librar
de la explotación a la clase obrera y acabar con su depauperación
absoluta.