COMERCIO EXTERIOR: comercio de exportación e importación de mercancías de un
país con otros países. En el régimen capitalista, el objetivo principal del
comercio exterior radica en el afán de los capitalistas y sus asociaciones
de obtener altas ganancias. En los países capitalistas, el desarrollo del
comercio exterior se halla condicionado por las desproporciones que
constantemente surgen en determinadas ramas, por el aumento de la producción
de mercancías más allá de los límites, relativamente estrechos, del
mercado
interior (ver). Bajo el imperialismo, el comercio exterior se convierte en
arena de los monopolios en su lucha por los mercados mundiales y por las
fuentes de materias primas, se utiliza para someter económica y
políticamente a los países coloniales y dependientes, para explotar a la
población de dichos países. Con el desarrollo del Capitalismo monopolista de
Estado (ver) cada vez se generaliza más la participación directa del Estado
imperialista en convenios internacionales para el reparto de los mercados y
de las fuentes de materias primas, para la financiación de las
exportaciones, etc.. Posee un carácter de principio completamente distinto
el comercio exterior de los países socialistas, que el Estado monopoliza. En
esta esfera, la política se inspira en el respeto a la soberanía nacional,
en la observancia del principio de igualdad plena entre las partes y de la
ventaja recíproca. El comercio exterior de los países de la comunidad
socialista se desarrolla partiendo de la división socialista internacional
del trabajo (ver). Facilita la aproximación económica de los países, la
nivelación de sus grados de desarrollo económico, la consolidación de la
economía socialista mundial. El comercio exterior de los países socialistas
con los países en desarrollo contribuye a que éstos fortalezcan su soberanía
estatal y su independencia económica.