CAPITAL INDUSTRIAL: capital que se utiliza para producir plusvalía y
funciona en la esfera de la producción material independientemente de la
rama económica en que se ha invertido, es decir, el capital invertido en la
industria, en la construcción, en la agricultura, en el transporte. Hay que
distinguir el capital industrial del capital comercial y del capital de
préstamo, que funcionan en la esfera de la circulación monetario—mercantil.
El capital industrial se encuentra en constante movimiento, que se
representa mediante la fórmula:
D – M ... P ... M¹ - D¹
El valor del capital en movimiento es el mismo, y al pasar el capital por
sus distintas fases sucesivas cambia de forma. En la primera fase
la forma monetaria del capital se transforma en productiva; en la segunda
fase ( . . . P ... proceso de producción), la forma productiva se convierte
en mercantil; en la tercera fase (M¹ — D¹), la forma mercantil del capital
vuelve a transformarse en monetaria. El movimiento del capital industrial se
realiza en forma cíclica. Cada forma que el capital desembolsado adopta en
su movimiento, tiene su ciclo y caracteriza con máxima precisión uno de los
rasgos específicos del capital industrial. El ciclo del capital monetario
pone de manifiesto con toda claridad el fin de la producción capitalista
obtener plusvalía; en esta parte, el proceso de producción aparece tan solo
como simple medio de incrementar el valor anticipado. En el ciclo del
capital productivo se sitúa en primer plano la producción, el dinero sólo
actúa al servicio de esta última, sirve de medio de circulación
indispensable para que el proceso de producción se renueve sin cesar. En el
ciclo del capital mercantil, la producción se presenta como condición de la
interrumpida circulación de mercancías. En esta parte la circulación
determina la producción y sus dimensiones. La unidad de las tres formas del
ciclo constituye el movimiento del capital industrial en su conjunto, en
toda su diversidad. Así pues, el capital industrial constituye un “capital
que, a lo largo de su cielo completo, toma y abandona esas formas, y en cada
una de ellas cumple la función que le corresponde” (C. Marx).