BALANCE
DE INGRESOS Y GASTOS MONETARIOS DE LA POBLACIÓN: capítulo del balance de
la economía nacional (ver); sistema de índices que reflejan el movimiento de
la parte de la renta nacional (ver) que se distribuye en forma de dinero
entre los miembros de la sociedad socialista. Gracias a este balance se
determina la correlación entre la demanda solvente de la población y el
abastecimiento de mercancías. Los datos del balance se utilizan para
planificar la circulación de mercancías, los pagos y ahorros monetarios de
la población y para planificar la circulación dineraria global en el país.
El balance se confecciona teniendo en cuenta a toda la población del país, y
también se efectúa en las Repúblicas federales, en los territorios y en las
regiones. El esquema del balance consta de dos partes: ingresos y gastos. El
capítulo de ingresos muestra cómo se forma el dinero en efectivo de la
población según las principales vías de procedencia: empresas estatales y
cooperativas (salarios, ingresos monetarios de los koljosianos, pensiones,
subsidios, etc.), venta de productos agrícolas, entradas por el sistema
financiero (cobros por empréstitos y loterías, interés de los depósitos
etc.). Los gastos monetarios se desglosan teniendo en cuenta los capítulos
fundamentales a que se destinan: compra de mercancías a las empresas
estatales y cooperativas y a los koljosianos; pago de servicios (vivienda y
servicios comunales, otros servicios públicos, transporte, comunicaciones,
espectáculos, etc.); consignaciones para pagos obligatorios y también para
cuotas voluntarias y ahorro; finalmente pago de mercancías y de servicios
por concepto de intercambio entre grupos de la población. En los índices del
balance, se refleja, además, el grado en que se han modificado los
excedentes de dinero en efectivo de la población; el cálculo de esta
magnitud es de suma importancia para planificar la circulación monetaria. El
movimiento del dinero en efectivo se presenta en el balance según la
población global y según los principales grupos sociales: 1) obreros y
empleados, y 2) campesinos. Es de gran importancia diferenciar de este modo,
en el balance, los ingresos y los gastos de la población, dado que en cada
uno de los grupos establecidos las fuentes del dinero en efectivo y el
carácter de los gastos difieren sensiblemente entre si. Al determinar el
volumen del fondo adquisitivo de la población se excluyen, de la suma total
de entradas monetarias, los gastos no dedicados a la adquisición de
mercancías (sobre todo los destinados a abonar servicios y obligaciones de
diverso tipo) así como los recursos que se invierten en incrementar los
ahorros. Los índices del balance permiten establecer el papel que
corresponde a las distintas fuentes de ingresos en la formación del dinero
en efectivo y del fondo adquisitivo de la población, permiten estimar la
correspondencia entre el volumen de la demanda por parte de los trabajadores
y su satisfacción mediante la masa de objetos de consumo puestos en venta,
así como otras cuestiones importantes para la economía nacional.