Conscientes de la importancia que representa para un país tener una sociedad desarrollada, los poderes públicos marroquíes han identificado este objetivo como prioritario. Por ello, han movilizado todos los medios humanos y financieros para intentar resolver los déficits sociales y cumplir los objetivos del milenio para ello entre las acciones que ha emprendido Marruecos en este dominio destaca:
Corregir el mal funcionamiento del mercado de trabajo, aunque se ha reducido notablemente la tasa de paro en los últimos años (pasando desde el 13,8% en 1999 al 9,8% en 2009), esta continúa siendo un grave problema, en este sentido el gobierno ha puesto en marcha numerosas programas de promoción de empleo.