Yumileiky Ramos Calvo
Universidad de Guantánamor
yrkikita5@gmail.com
Yolaine Feliciano Chediak
Universidad de Guantánamor
yolaine@fcs.cug.co.cu
Yanet Iranzo Pérez
Universidad de Guantánamor
yanet@fcs,cug,co.cu
RESUMEN
La investigación aborda una temática de gran vigencia y actualidad para la educación cubana: el proceso de la expresión escrita, como parte de la competencia lingüística que deben poseer los estudiantes de las carreras universitarias.
El objetivo fundamental del artículo es una propuesta metodológica que permite el perfeccionamiento de la expresión escrita de los estudiantes de la Carrera de Agronomía de la Facultad Agroforestal del Centro Universitario Guantánamo, a través de ejercicios interdisciplinarios con enfoque comunicativo en las clases de Práctica del Idioma Español, para el primer año de esta carrera.
A partir de los contenidos en el programa de Práctica del Idioma Español, se exponen actividades de análisis de textos de cinco asignaturas que se imparten en el primer año de la carrera objeto de estudio.
Palabras claves: Escritura, interdisciplinariedad, proceso enseñanza-aprendizaje, competencia lingüística, enfoque comunicativo, ejercicios integradores.
INTRODUCCIÓN
Para el magisterio cubano la calidad de la educación se ha convertido en una preocupación fundamental y en la Educación Superior reviste una mayor connotación porque el futuro profesional tiene que dar respuesta a las exigencias formativas de su profesión: poseer los conocimientos, habilidades y valores necesarios para darle solución, con calidad y enfoque multidisciplinario -que tome en consideración el entorno económico, sociopolítico e ideológico, cultural y ambiental- a los problemas que se le puedan presentar en su escenario de actuación.
La enseñanza de la lengua materna ha cambiado en el transcurso de las diferentes etapas socio-históricas, lo que se manifiesta en cada momento de acuerdo con su propio contexto. En la actualidad se gestan novedosas transformaciones, fundamentadas en la formación de un profesional competente que integre los saberes universales en su esfera de actuación inmediata.
Hoy es una necesidad la integración de conocimientos para el logro de un aprendizaje desarrollador en los educandos. En la enseñanza del idioma español se muestran avances al respecto, referenciados en trabajos tales como los de las especialistas cubanas Angelina Romeu, Teresa Artola, Rosario Mañalich, Vivian Hernández y otros, donde se aborda la lengua en su función comunicativa y pragmática, y se tiene en cuenta el valor del enfoque comunicativo para enseñarla en relación con el contexto sociocultural.
Desde sus primeros estudios el alumno recibe en el proceso de su formación asignaturas vinculadas con la lengua materna como son: Lectura, Español y Literatura, Gramática Española, entre otras; de cada una adquiere un sistema de conocimientos y habilidades que debe asumir como un todo en la medida que transite por las diferentes enseñanzas. El problema radica en que no siempre esta unificación es la mejor, lo que conduce a que el estudiante universitario una vez graduado, no sea capaz de operar con los suficientes conocimientos lingüísticos para dirigir los procesos comunicativos en su ambiente laboral.
Lo planteado se sustenta en las comprobaciones aplicadas a los estudiantes de la Carrera de Agronomía en los últimos cursos escolares, el análisis histórico del comportamiento de la disciplina, así como los datos que arrojaron las encuestas aplicadas a los estudiantes y las entrevistas realizadas a los profesores, revelaron insuficiencias en la expresión escrita de los educandos, y deja insatisfacciones en la formación lingüística del ingeniero agrónomo.
Esta labor está afectada por la débil preparación del alumnado, especialmente desde el punto de vista comunicativo. Los estudiantes no poseen un vocabulario acorde al nivel científico que se les exige, su expresión oral carece de espontaneidad y de criterios propios, unido al miedo a hablar en público, y entiéndase por este último, inclusive el aula. Las respuestas en clases en su mayoría son incompletas y en el plano escrito son frecuentes los errores ortográficos y de redacción. Confirman lo anteriormente expuesto, los resultados del diagnóstico realizado, así como las evaluaciones realizadas.
En el contenido del programa de la asignatura Práctica del Idioma Español, que reciben los estudiantes en el primer año de la carrera de Agronomía, aparecen conocimientos relacionados con la comunicación, la gramática, la ortografía y la redacción de textos, pero no son suficientes para solucionar las insuficiencias que presentan estos estudiantes en su escritura.
Todo lo cual permite afirmar que existen marcadas insuficiencias en la expresión escrita de los estudiantes del primer año de la carrera Ingeniería Agrónoma de la Universidad de Guantánamo lo que debe ser tratado desde una perspectiva interdisciplinaria para la obtención de mejores resultados. De ahí se deriva esta propuesta metodológica para el perfeccionamiento de la expresión escrita en estos estudiantes de perfil agrónomo a partir de la impartición de la asignatura Práctica Integral del Idioma Español donde se integran varias asignaturas del ciclo básico de la carrera.
La propuesta de realizar ejercicios interdisciplinarios con enfoque comunicativo para el perfeccionamiento de la expresión escrita a través de la asignatura Práctica del Idioma Español se sustenta en el paradigma histórico- cultural, este enfoque establece la vinculación entre el lenguaje y la sociedad, en su doble función: comunicativa y noética, que tiene en cuenta el intercambio del profesor y el alumno en el proceso de enseñanza - aprendizaje.
Existen algunos principios esenciales en este enfoque que se toman como base en la propuesta metodológica:
Estos principios se evidencian en las diferentes actividades prácticas de la propuesta. Se utilizan métodos participativos - activos de auto aprendizaje y se centra al estudiante como protagonista.
Como resultado, se desarrolla la competencia lingüística con la interacción que se establece entre los componentes personales del proceso durante la adquisición del conocimiento, en función de mejorar el desarrollo de la expresión escrita.
Los postulados de este enfoque histórico - cultural parten de principios que influyeron en el concepto actual de competencia comunicativa; capacidad que permite utilizar el lenguaje como instrumento de comunicación en un contexto social determinado, así como vehículo para la adquisición de nuevos conocimientos sobre la base del diálogo y de la actividad, que es el objetivo básico de la asignatura Práctica del Idioma Español.
Vigotsky, planteó con acierto que ¨la unidad de la actividad y la comunicación con los otros permite el desarrollo mutuo en diferentes esferas ¨. Por ello, el principio de la unidad de las categorías actividad y comunicación es pilar fundamental en la propuesta, porque a través de la actividad, se logra la comunicación, y el desarrollo del estudiante y su entorno. Es necesario tener en cuenta la labor profesional del futuro profesional, para quien el entorno constituye su esfera de actuación.
La apropiación del conocimiento y el desarrollo de habilidades se relacionan con la actividad que el sujeto realiza y la comunicación que se establece. Por lo que, la Teoría de la Actividad Verbal, que se basa en la Teoría General de la Actividad formulada por Vigotsky, se toma como referencia en la propuesta.
La actividad se concibe como el resultado de la interacción del hombre con el medio, relación en la que es necesaria el uso de las habilidades básicas: audición, expresión oral, lectura y escritura.
Investigadores de reconocido prestigio como: Teresa Artola, Daniel Cassany y Julio Pérez, entre otros, han desarrollado y enriquecido las bases teóricas de la expresión escrita con aportes prácticos.
Sin embargo, propuesta de trabajar la expresión escrita a través de ejercicios interdisciplinarios con enfoque comunicativo, no ha sido ofrecida; por lo que se enriquecen las alternativas sugeridas y se favorece al desarrollo de la comunicación en los estudiantes universitarios, desde la asignatura Práctica del Idioma Español.
El enfoque comunicativo tiene en cuenta la afectividad como punto crucial, se pretende que el estudio del lenguaje de forma comunicativa sea más accesible al estudiante, lo que conlleva a una mayor motivación y a un aprendizaje más eficiente.
Las habilidades a desarrollar para la participación activa del estudiante en clases relacionadas con la expresión escrita son: argumentar, explicar, valorar, y crear, que se consideran metodológicamente de importancia en el proceso de enseñanza - aprendizaje de la lengua materna.
El profesor de la asignatura Práctica del Idioma Español mantiene su función de facilitador, orientador y guía para la implementación de la propuesta metodológica. Debe intentar que la interacción educando - educador sea efectiva, y contribuir dentro y fuera del aula a mejorar las expresiones oral y escrita de sus discípulos; promueve el trabajo individual y en grupos, y dirige la clase hacia resultados productivos.
El trabajo grupal en parejas, tríos, o equipos se caracteriza por la simultaneidad. Así como por la cooperación alumno-profesor y alumno-alumno en la realización de la tarea. Tiene la desventaja de que el profesor debe tener habilidad para prestar atención al trabajo que realizan los estudiantes que trabajan al mismo tiempo organizados de la forma escogida. Sin embargo, se caracteriza por las siguientes ventajas:
El trabajo grupal ayuda a eliminar las barreras sicológicas que tanto afectan el proceso de enseñanza-aprendizaje. Una correcta orientación, ejecución y control de la actividad sumado a una adecuada organización del trabajo contribuyen a facilitar la participación de los estudiantes de forma abierta y espontánea, eliminándose paulatinamente las limitaciones sicológicas.
La propuesta metodológica implica la planificación de un tipo de enseñanza dialógica, con el empleo de métodos participativos y la combinación del trabajo grupal e individual, que estimulen los procesos de comunicación entre todos los participantes, como una importante vía para contribuir al desarrollo de la expresión escrita de los estudiantes.
El profesor en dependencia del tipo de actividad que escoja: comentario de textos, técnicas grupales, juegos didácticos, entre otros, debe tener en cuenta la participación activa del estudiante y su papel de facilitador. De acuerdo con Hurt, el docente de lengua en un programa de escritura debe:
Se asumen estas acciones del profesor dentro de la clase de lengua española, debido a que facilitan el proceso de enseñanza – aprendizaje de la asignatura Práctica del Idioma Español, sobre todo en el desarrollo de las habilidades de expresión escrita.
Se sugiere que en las clases de español los estudiantes se organicen de forma tal que por un lado se estimule el aprendizaje participativo, cooperativo, creativo y consciente y por el otro se creen las condiciones para lograr autonomía en el aprendizaje que es aprender a aprender.
Una organización adecuada del trabajo y la aplicación de la pedagogía participativa crean las condiciones para que los estudiantes participen de forma abierta y espontánea, cooperen y se ayuden mutuamente en la construcción de sus propios conocimientos.
El carácter comunicativo de la expresión escrita preside el proceso de redacción; no se debe obviar que el escribir ha de ser una actividad divertida, de largo y laborioso desarrollo. El escrito resulta un fracaso si no responde a los intereses expresivos del estudiante, si simplemente se limita a ser la repetición de un modelo. Las propuestas de temas deben ser atractivas y estimulantes para los educandos, y suscitar su interés; se sugieren temáticas en las que puedan formular sus opiniones, ideas y estrategias acerca de cómo abordar la información. Hay que facilitar contextos y oportunidades donde se emplee la expresión escrita para tratar estos temas y generar entornos con juegos, instrucciones, adivinanzas, etc.
Los esfuerzos de los docentes inciden especialmente en este proceso compartido, cooperativo e interactivo, y dotado de alicientes como los que provienen de la interacción y de la propuesta misma.
Es por esa razón que, entre las características del texto escrito, citadas por Vivian M. Hernández, la del carácter comunicativo confiere sentido a las de unidad y contexto. Mientras que la corrección gramatical se aborda de modo que no limite la capacidad expresiva y comunicativa de los estudiantes.
El borrador es un texto sometido a permanentes modificaciones, cada una de ellas resulta del examen de quien lo escribe, del resto de los integrantes del grupo o del profesor. En ocasiones, es suficiente solo con revisar el correcto uso de los sustantivos, adjetivos y conectores. Este proceso recibe el nombre de corrección.
La versión definitiva del texto, el discurso escrito, se trata con sumo cuidado. El esfuerzo invertido por los estudiantes debe satisfacer sus expectativas. Mostrar el grado de satisfacción de éstos en relación con lo que quieren expresar y lo que realmente dicen; finalmente se verifica si se cumple la intención original.
La redacción de un texto destinada únicamente a ser calificado, no es recomendable. El trabajo debe proseguir y llegar a sus receptores. Puede ser un grupo nuevo que no conozca en absoluto el texto y que como destinatario de esta información, sea capaz de identificarse con los aspectos tratados.
El producto final se evalúa en relación con los objetivos trazados en la actividad. Tiene en cuenta tres elementos: la presentación, los aspectos normativos – formales y la composición textual. La presentación incluye aspectos como: el título, los márgenes, la claridad de la letra, la portada y el índice. Los aspectos normativos – formales afectan la ortografía, la sintaxis, la puntuación y el léxico. La composición textual se relaciona con el planteamiento del tema, su organización en párrafos, y el uso de conectores y marcadores discursivos.
La nota de un ejercicio de expresión escrita es una ponderación entre la suma de los elementos mencionados, a partir de valoraciones diferenciadas. A la nota global se restan las incorrecciones normativas o limitaciones, errores morfológicos o sintácticos, repeticiones, y abusos lexicales y temáticos.
La autocorrección por parte del estudiante no consiste únicamente en saber determinar y discriminar la corrección o no de ciertas estructuras, sino de un permanente autoanálisis del proceso. Una de las formas operativas para realizar este autoanálisis consiste en crear un borrador donde el estudiante anote los problemas que surgen durante la redacción: léxicos, estructurales o morfológicos, y el modo en que los resuelve. Con ello afianza la autonomía de su aprendizaje.
Para el análisis de la expresión escrita se coincide con los criterios de Lucy Mejía de Figueroa12 quien establece cinco grandes grupos de problemas habituales:
Se citan los aspectos anteriores, debido a que en las redacciones de los estudiantes del primer año de Agronomía, también son frecuentes estos errores. En consecuencia se sugieren las siguientes vías para desarrollar la expresión escrita.
La enseñanza de la expresión escrita en el aula debe guiarse por la unidad, las reglas, el carácter comunicativo y el contexto. Las actividades de escritura son inscritas en el proceso de enseñanza - aprendizaje. Se enseña y se aprende a escribir más allá del léxico, de la morfosintaxis y de la frase.
Generalmente a los estudiantes de un grupo se les presenta un conjunto de actividades único y homogéneo. El profesor y los educandos congenian solidariamente las actividades que se realizan. No es necesario que todos tengan que llevar a cabo las mismas actividades, al mismo tiempo ni los mismos temas.
El profesor ayuda a sus pupilos en el análisis de su forma de escribir y toma conciencia con ellos de sus defectos y potencialidades. Sugiere las técnicas adecuadas para cada uno y corrige sus productos. Se trata de un trabajo muy individualizado con el sujeto de la escritura y no con el objeto: el texto.
La expresión escrita debe tener un fin por ejemplo: fijar estructuras gramaticales, presentar o repasar la ortografía, puntuar textos de forma significativa, seleccionar y ampliar el vocabulario, etc.
A continuación se sugieren algunas variantes para realizar redacciones en la clase de Práctica del Idioma Español:
Las variantes mencionadas resultan muy útiles en las clases de redacción de textos pues posibilitan el intercambio de ideas entre el profesor y el alumno y permiten despertar la motivación y el gusto por la escritura.
Es conveniente fomentar el placer por la escritura en los estudiantes, proponerles que tomen notas sobre temas que les interesen - científicos o de cultura general - escriban tarjetas de agradecimiento, lleven un diario, resuman textos de revistas, escriban un cuento, respondan a un mensaje de correo electrónico, o que redacten otros tipos de textos.
Las destrezas escriturales de los estudiantes mejoran con la práctica de la escritura. En esta tarea debe indicarse lo que está bien escrito y analizar lo que no se entiende para contribuir primero a desarrollar las ideas antes de corregirlas.
La siguiente estrategia para aprender a redactar que propone Daniel Cassany, ha dado resultados satisfactorios en la asignatura Práctica del Idioma Español. La misma se divide por etapas de fácil comprensión por parte del estudiante:
Con la estrategia los estudiantes asimilaron nuevas técnicas para mejorar su expresión escrita, los pasos que se exponen les sirven de guía para desarrollar una redacción correcta; sin embargo las insuficiencias escriturales continúan.
Para esta propuesta se tiene en cuenta la relación entre los componentes del proceso docente - educativo: problema - objetivo - contenido – método – medio – evaluación – Forma de organización; de las leyes didácticas que rigen el sistema educativo cubano.
La esencia del Modelo del Profesional de la Carrera de Agronomía es la preparación integral del estudiante como futuros profesionales agrónomos, formados con una visión sostenible de la Agricultura, la preservación del medio ambiente y en especial del ecosistema montañoso.
Las disciplinas-asignaturas de la carrera se diseñan como unidades curriculares de contenido y práctica de formación, con un enfoque interdisciplinario y transdisciplinario, en correspondencia con las competencias profesionales básicas, genéricas y específicas de la carrera, que favorezcan la integración de lo académico, lo investigativo y lo social – laboral y del vínculo universidad – sociedad. Formación científica y competencias profesionales deben estar armónicamente ligadas a lo largo de todo el currículo.
Con la apertura de la carrera Ingeniería Agrónoma se pretende dotar a la sociedad cubana de profesionales con una rigurosa formación en este perfil que además de interpretar científicamente su entorno, estén capacitados para coordinar o inducir proyectos y programas de desarrollo comunitario.
Por lo que se enuncia el problema de investigación como resultado de una necesidad que consiste en las insuficiencias en la expresión escrita manifiestas en la redacción de los estudiantes de la Carrera de Agronomía del CUG, teniendo en cuenta la importancia de que posean una correcta redacción en su empeño de transformar la comunidad.
Las actividades están concebidas con enfoque comunicativo - concepción actual de la enseñanza de la lengua materna - para que los estudiantes ejerciten y desarrollen sus habilidades en la expresión escrita. Las preguntas posibilitan la expresión de ideas, valoraciones y puntos de vista que favorecen la comunicación entre los componentes personales del proceso.
Es importante la relación interdisciplinaria que se establece entre el contenido de cinco asignaturas del primer año de la Carrera de Agronomía y las habilidades escriturales, a través de Práctica del Idioma Español. Lo que implica una forma de trabajo metodológico diferente del utilizado tradicionalmente, encaminado a ayudar al estudiante a adquirir y aplicar los conocimientos científicos necesarios para transferirlos y desarrollarlos con creatividad a situaciones dentro y fuera del aula.
A través de la interdisciplinariedad se puede lograr la cultura general a la que se aspira, pues constituye una vía eficaz que contribuye a la formación de valores, cualidades, convicciones, conocimientos y permite una mejor comunicación al desarrollar habilidades de expresión oral y escrita.
La enseñanza del español, posibilita el vínculo con el resto de las materias que los estudiantes reciben en el año. Se apoya en los contenidos de otras asignaturas que le sirven de soporte metodológico y se emplea como instrumento de comunicación de las diferentes materias del plan de estudio de la carrera. Como asignatura comunicadora, posibilita el desarrollo de las relaciones interdisciplinarias.
La interdisciplinariedad permite los nexos de cooperación entre las distintas disciplinas, tiene en cuenta los objetivos comunes a ellas y el uso de la comunicación como medio para expresarla. En la investigación se seleccionaron textos que permiten el logro de la interdisciplinariedad y el desarrollo de habilidades comunicativas en los estudiantes.
En el programa de la asignatura Práctica del Idioma Español el sistema de conocimientos está integrado por tres temas: La comunicación, Gramática y Ortografía, y Redacción de textos escritos. Elaborado por la Disciplina Estudios de la Lengua Española, del Departamento de Idiomas de la Universidad de Guantánamo, su objetivo principal es: formar y desarrollar un sistema de conocimientos lingüísticos que capacite a los estudiantes para estudiar la lengua materna de manera que les permita, comprender los recursos y posibilidades que ella ofrece.
Las actividades para el perfeccionamiento de la expresión escrita que se proponen se relacionan con el contenido de las asignaturas del primer año del curso regular diurno [Anexo 11]. De su literatura básica se expone el análisis de cinco textos. Cada uno consta de diversas actividades con el propósito de que el estudiante comprenda, analice y redacte. Para su selección se tiene en cuenta el predominio de contenido teórico, que la asignatura tenga examen final, la mayor cantidad de horas clases en el programa de la asignatura; así como las características del tema y objetivo de la clase de acuerdo a su factibilidad en la investigación que se realiza [Anexo 12].
Los procedimientos de trabajo se encaminan a que los estudiantes elaboren textos escritos de manera independiente, donde apliquen las normas de redacción estudiadas. El análisis y la elaboración de textos se alternan sistemáticamente.
El estudiante al trabajar con la propuesta metodológica consolida conocimientos de los cinco componentes del español: expresión oral, expresión escrita, gramática, ortografía y producción de texto. Desarrolla habilidades comunicativas y afianza conocimientos de asignaturas que recibe en el primer año de la carrera.
Las habilidades que se trabajan esencialmente son las básicas del lenguaje: habla, audición, lectura y escritura. Estas constituyen también habilidades profesionales, y los estudiantes deben dominarlas para poseer un nivel adecuado de competencia comunicativa (Canale y Swain), a través del dominio de sus áreas fundamentales.
En la investigación se aspira a que los estudiantes además de perfeccionar la expresión escrita, desarrollen la competencia lingüística, debido a las múltiples necesidades de la sociedad cubana actual, de contar con un profesional con una formación lingüística que le permita una interpretación científica e integral de la realidad.
Además que los prepare para coordinar, inducir o sugerir iniciativas, proyectos o programas de desarrollo que produzcan cambios oportunos en el ámbito agrónomo, psicosocial y sociocultural para enfrentar futuros retos profesionales que demandan el dominio adecuado de la lengua materna.
En el diseño curricular de la Carrera de Agronomía, el programa de Práctica del Idioma Español se encamina a la búsqueda de una mayor competencia lingüística de los egresados; sin embargo, el influjo de esta asignatura puede resultar mayor a partir de las precisiones que se exponen en la propuesta metodológica orientadas hacia cinco asignaturas del primer año.
En la propuesta metodológica se emplean las cuatro habilidades específicas para la enseñanza de la lengua española: leer, escuchar, hablar y escribir. De las intelectuales se utilizan las de explicar, argumentar, valorar y crear. Aunque no se limita al profesor que instrumente la propuesta, a que proponga en nuevos ejercicios relacionados con los temas de las asignaturas seleccionadas, el uso del resto de las habilidades como: comparar, caracterizar, ejemplificar, resumir, entre otras. Se utilizan además, habilidades del pensamiento lógico: análisis, síntesis e inducción- deducción.
El éxito de la solución de los ejercicios que se proponen se determina en gran medida por la correcta selección y organización de los contenidos, y del método. Se propone que el profesor emplee el de trabajo independiente y la elaboración conjunta.
La utilización de métodos participativos en el proceso de enseñanza - aprendizaje, como vía importante para el desarrollo de la actividad del estudiante, quien es sujeto del aprendizaje; propicia la posición activa, la reflexión personalizada, la perseverancia y su constante afán por perfeccionar la expresión escrita, objetivo de esta tesis.
A continuación se desglosan los conocimientos de la lengua materna que consolida el alumno:
- Comprensión de textos en estilo científico.
Al comprender el texto, el estudiante ejercita el proceso mental que le permite -como receptor- acceder a textos orales o escritos. Comprender es la facultadpara entender, penetrar, abarcar, valorar, discernir, interpretar, retener, captar, descodificar y reconstruir mensajes. Al expresar oralmente o por escrito lo que comprende, el estudiante produce, construye y crea un nuevo texto; lo que valida la indisoluble relación entre comprensión y producción de textos.
Se desarrollan las habilidades de comprensión lectora si se responden las preguntas de selección, explicación, completamiento de frases, clasificación de enunciados en ciertos o no, etc. que aparecen en la propuesta.
El estudiante desarrolla la habilidad de análisis e interpretación de textos escritos, pues debe precisar la idea central del contenido de cada fuente bibliográfica.
- Construcción de textos.
Los rasgos característicos en la construcción de textos de los estudiantes son:
Las actividades propuestas favorecen la redacción de textos. Los estudiantes emiten juicios de valor mediante la argumentación, la explicación y la opinión personal sobre temas relacionados con las asignaturas que reciben en el primer año de la carrera.
Mediante el domino de los recursos lingüísticos el estudiante desarrolla habilidades para comprender y construir un texto correcto. Los contenidos gramaticales se relacionan directamente con la ejercitación de las partes de la oración y con el análisis gramatical. Entre ellos aparecen:
- Ortografía.
El estudiante practica la acentuación de las palabras agudas, llanas y esdrújulas. Y ejercita las normas de empleo de los grafemas /s/, /c/, /z/ y /b/ /v/. Además del uso correcto de algunos signos de puntuación.
Se ofrece un listado de palabras [Anexo 13] en algunas de las asignaturas, desde el primer año hasta el tercero de la Carrera de Agronomía, donde aparecen palabras que el estudiante escribe mayoritariamente con errores ortográficos. El profesor de lengua materna puede usar estos términos y emplearlos en diferentes tipos de dictados, con el fin de fijar el vocabulario técnico de las asignaturas.
Se sugiere el empleo de procedimientos, medios verbales y visuales que propicien en el estudiante el deseo de redactar textos escritos motivados por los ejercicios interdisciplinarios que se presentan.
Para la realización de la propuesta metodológica se recomiendan los siguientes procedimientos metodológicos:
1. El alumno pone énfasis en lo que dice el texto, en el contenido y en la forma.
2. El profesor puede emplear distintos métodos, entre los que se recomiendan el de trabajo independiente y la elaboración conjunta.
3. El estudiante redacta sobre temas académicos de fuentes bibliográficas: libros, folletos, manuales, artículos, etc.
4. La habilidad de escritura se integra sistémicamente con otras habilidades lingüísticas: escuchar, leer y hablar.
Las actividades de estudio que realizan los alumnos integran y entremezclan todas las habilidades; no solo escriben, sino que practican todo tipo de ejercicios verbales.
Además los estudiantes desarrollan habilidades del pensamiento lógico: análisis, síntesis e inducción- deducción.
5. La fase de comprensión precede siempre a la de elaboración de ideas y producción del texto escrito. El alumno profundiza en el tema y extrae la información que se le pide, y luego discute lo asimilado con sus compañeros y el profesor.
6. El orden de presentación de los ejercicios es el de las asignaturas en el plan de estudio del curso diurno de la Carrera de Ingeniería Agrónoma [Anexo 11]. Aunque el orden para su realización puede variar. El profesor de la asignatura Práctica del Idioma Español escoge los que desee realizar en cada clase.
7. El estudiante redacta sus ideas en un texto escrito.
8. Se ofrece una orientación adecuada. El profesor debe explicar en que consiste la tarea y como realizarla en caso de que existan dudas.
9. La organización individual o por equipos del proceso debe ser planificada.
10. Todas las actividades culminan con la evaluación del proceso de escritura.
La evaluación brinda información para hacer los ajustes necesarios en el proceso docente- educativo. Su complejidad aumenta cuando se evalúan valoraciones, puntos de vista, normas sociales, por cuanto entran en juego un conjunto de factores personales, familiares y ambientales que inciden en este proceso.
El proceso evaluativo debe ser motivador y generar actitudes de superación de las dificultades. Para su planificación se tiene en cuenta la necesidad de emplear las potencialidades educativas que brinda el proceso docente-educativo, para promover el interés por el estudio, el reconocimiento de los errores propios y las vías para su superación.
Esto es posible a través de la utilización de diversas formas de control: la autoevaluación, la evaluación mutua y la evaluación grupal que contribuyen a la formación de cualidades como: la autonomía, la reflexión y la crítica.
La evaluación es un componente fundamental en la propuesta metodológica porque permite comprobar lo orientado, y analizar los resultados para que el estudiante demuestre sus posibilidades valorativas en la expresión oral o escrita del ejercicio en cuestión. Esta permite conocer en qué medida se alcanzaron los objetivos y se lograron las expectativas, además brinda información precisa acerca de la expresión escrita de los estudiantes.
En la ejecución de las actividades debe potenciarse la escritura como habilidad a desarrollar en el estudiante, y se controla el proceso para hacer una evaluación sistemática de las transformaciones que ocurran.
Durante este proceso, el profesor debe tener en cuenta los resultados obtenidos en el diagnóstico inicial y en el diagnóstico progresivo, lo que le permite constatar que en las redacciones realizadas por los estudiantes, se observe una mayor riqueza de vocabulario, capacidades para ajustarse al tema, una adecuada coherencia que posibilite suficiencia y calidad en las ideas; un aumento en la argumentación de los contenidos, una correcta estructuración de oraciones y párrafos, con adecuada ortografía y uso correcto de los signos de puntuación. Lo que unido a una apropiada presentación del texto escrito, se revierte en un mejor resultado evaluativo del nuevo producto desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo, lo que sin dudas estimula al estudiante a perfeccionar su habilidades escriturales.
Para facilitar la instrumentación de la propuesta se ofrecen además de las interrogantes, las respuestas a cada pregunta; así como variantes a emplear en algunos casos. Aparecen también, los conceptos de las partes de la oración y las normas ortográficas y de puntuación, que hacen de la propuesta metodológica un material con orientaciones metodológicas para que los profesores empleen en el perfeccionamiento de la expresión escrita de los estudiantes, mediante la integración del conocimiento especializado de la carrera con las habilidades escriturales ajustadas a sus necesidades comunicativas.
Teniendo en cuenta que por el plan de estudio, muchas carreras tienen asignaturas comunes en el primer año, acorde a las especialidades, se propone que se implementen los ejercicios que comprendan las asignaturas que se seleccionan.
En la estructuración de la propuesta metodológica se deben tener en cuenta las siguientes etapas. Para hacer más viable su desarrollo y comprensión se emiten consideraciones específicas en cada una:
PRIMERA ETAPA: selección del texto.
SEGUNDA ETAPA: diseño de las actividades.
TERCERA ETAPA: demostrar cómo perfeccionar la expresión escrita.
1. Procedimientos metodológicos para la realización del ejercicio.
2. Utilizar estrategias de trabajo grupal o individual que permitan la realización de los ejercicios de redacción.
3. A través de la solución a las interrogantes de las actividades de análisis, se debe dar la oportunidad al estudiante de emitir criterios propios en la redacción.
4. Los ejercicios de expresión escrita que se proponen deben motivar al estudiante en la redacción de textos creativos, aunque sus temas sean científicos.
5. El estudiante en sus redacciones debe desarrollar habilidades propias de la expresión escrita como: explicar, argumentar, completar, valorar y crear.
6. El profesor debe involucrase en la situación, participar activamente y ofrecer su punto de vista en el momento adecuado, tanto dentro como fuera del aula.
CONCLUSIONES
|
|