Revista: Caribeña de Ciencias Sociales
ISSN: 2254-7630


LAS RELIGIONES AFROCUBANAS PARTE INDISOLUBLE DE LA IDENTIDAD CUBANA

Autores e infomación del artículo

Idelmar González Tamayo*

Universidad de Las Tunas, Cuba

idelmargt@ult.edu.cu


RESUMEN
El trabajo aborda las religiones afrocubanas desde una perspectiva cultural, alejándolas de la denigración y criminalidad, lugar en  que desconocedores del tema las han ubicado durante mucho tiempo. Se muestran los códigos éticos de estas religiones, los que están en armonía con la sociedad cubana actual. Evidenciando la difusión de estas expresiones por toda la Isla, la gran aceptación que tienen por el pueblo, formando parte de nuestra identidad.

Palabras claves: religiones  afrocubanas  - yoruba – santería - creencias
ABSTRACT
This research is focused on the Afro- Cuban religions from the cultural perspective, separating them from the denigration and criminality where has been placed for a long time by those ones that don´t know anything about this topic. This research shows the ethical codes of these religions that are in harmony with the actual cuban society. This research also proves how these expressions have been accepted and spread through the whole country as part of our identity.
Key words: Afro- Cuban religions, Yoruba, Santeria, belief.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

Idelmar González Tamayo (2018): “Las religiones afrocubanas parte indisoluble de la identidad cubana”, Revista Caribeña de Ciencias Sociales (mayo 2018). En línea:
https://www.eumed.net/rev/caribe/2018/05/religiones-afrocubanas.html
//hdl.handle.net/20.500.11763/caribe1805religiones-afrocubanas


Introducción

El Dr. Jorge Ramírez Calzadilla plantea que la religión es uno de los componentes de la sociedad que al tiempo refleja la realidad externa de un modo peculiar y tiende a explicarla y darle sentido a las relaciones de los hombres entre sí y con la naturaleza. Es, por tanto, una forma de la conciencia social, una parte de vida espiritual de los sujetos creyentes y un fenómeno social que incide en diferentes campos de la actividad de los hombres cumpliendo variadas funciones sociales y en el individuo, es parte de la cultura humana y cultura en sí misma. De este modo la religión sé interrelaciona con otros fenómenos y en esa constante conexión mutua se genera, reproduce y modifica.
Las religiones afrocubanas, forman parte indisoluble de la identidad del pueblo cubano -siendo una de las más practicadas en la Isla actualmente- quedándose no solo en el plano espiritual, sino que trascienden en el mundo material por las relaciones establecidas entre los practicantes, instituciones y la sociedad en general. Evolucionando una cultura con matices propios, manteniendo a veces ritos y tradiciones propias del África y otras se sincretizan, naciendo una práctica nueva, una cultura y una forma de expresarse diferente.

Los esclavos negros que emigraron a Cuba mantuvieron inicialmente el culto de sus antiguos dioses, y también de sus costumbres y asociaciones, que a la larga dieron lugar a varios sistemas religiosos en los que reestructuraron sus creencias. Y así las prácticas religiosas de la cultura yoruba cristalizaron en un solo cuerpo litúrgico al que denominaron la Regla de Ocha o santería; la Regla de Palo o mayombe, y la sociedad secreta Abakuá; las casas de babalawos entre otros.

Ana Margarita Díaz Cerveto y Ana Celia Perera Pintado(1997), plantean que en el cuadro religioso cubano actual, intervienen un conjunto variado de expresiones religiosas de distintos orígenes históricos (catolicismo, 54 denominaciones evangélicas o protestantes, la religión yoruba o santería, la Regla Conga o Palo Monte, Sociedad Secreta Abakuá, el espiritismo en tres vertientes fundamentales y el judaísmo entre otras). 

Las creencias religiosas brindan compensación, satisfacción y autoafirmación frente a problemas que afectan social e individualmente lo que los convierte en una vía para liberar tensiones, buscar apoyo y tranquilidad.
El sociólogo belga FrancoisHoutart afirma que las representaciones religiosas coinciden con situaciones de gran vulnerabilidad para el hombre y que cuando “una contradicción no puede resolverse en el campo de lo real se busca solución en el campo simbólico”
Varios estudios han demostrado que hay personas que en la medida en que se les incrementan sus problemas van mostrando una línea decreciente en la producción y creatividad de vías y alternativas para enfrentarlos que llega en las ocasiones de mayor conflictividad a reducirse a opciones religiosas que implican pasividad y conformismo.
En Cuba esto no es tan sencillo, si bien existen personas que a la menor adversidad se refugian en el campo religioso-específicamente en las afrocubanas-, otras las practican por fe, por vocación, por tradición o porque sencillamente ya forma parte de la identidad del cubano. Lo mismo se puede encontrar a un campesino, una ama de casa con una altar o un santo en casa; que a un militante del PCC, o un funcionario del gobierno de cualquier instancia que tiene un santo hecho o como decimos los cubanos cree en lo suyo. Aquí el que no tiene de Congo tiene de Carabalí.
Si bien es cierto que cuando al cubano se le incrementan los problemas más se acerca al mundo religioso y generalmente lo quemás cerca está en el barrio es el santero o curandero. Son muchos los jóvenes que acuden a estos lugares para pedir salud, mejoras económicas, poder realizar un viaje al exterior, u obtener mejoras notas en los exámenes, etc. No son pocos los que traen consigo una imagen de algún santo yoruba en la billetera o cartera.
Es normal y entendible –para los cubanos- que una madre cubana acuda a un santero por la salud de hijo o un hijo por la salud de su madre. Eso ya lo tenemos incorporado a nuestra cultura y más que alejar de la búsqueda de soluciones creativas a problemas, les ofrece apoyo espiritual para enfrentar estos. Claro que esto no es absoluto.
Es un fenómeno muy generalizado en la sociedad, en la música por ejemplo, cualquier canción de moda (reguetón) puede ser muy vulgar pero al momento de hacer alusión a los santos yoruba, siempre se hace con respeto. Viéndose esto en todas las manifestaciones del arte, el cine, la danza, las arte pláticas, la literatura.

En Cuba estos practicantes  no siempre gozaron de libertan para desarrollar sus ritos, sino que muchas veces fueron  perseguidos, ya sea por su origen racial o por sus incipientes prácticas en las que hacían sacrificios humanos , como mismo se hicieron en casi todas las culturas, pero no permitiéndose en ningún momento en Cuba.
Las tres principales religiones afrocubanas son: La Regla Osha-Ifa o Santería, La Regla Conga O Palo Monte Y Los Ñáñigos o Abakuá. Con el objetivo de borrar ciertos mitos que marginan estas prácticas y demostrar que cada una de ellas cuenta con códigos de ética bien definidos extraigo a continuación fragmentos de varios artículos, cuyos autores mencionaré en la bibliografía consultada.

Regla Ocha-Ifá o Santería

Para comprender los valores religiosos de la Regla Osha es preciso explicar elementos esenciales de esta expresión religiosa. La misma comenzó a practicarse en Cuba desde el Siglo XIX, sufriendo transformaciones posteriores como resultado de un proceso de sincretización en el que intervinieron expresiones religiosas como el catolicismo, el espiritismo y otros cultos africanos.
La Lic. Ana Celia Perera plantea que la Regla Osha es, de las religiones de origen africano, la más extendida y de mayor arraigo popular en Cuba. Su culto se basa en los orishas o deidades yorubas. Sus concepciones religiosas tienen una gran carga de elementos mítico-mágico-supersticiosos que dominan pensamiento y actuación de los creyentes. La referencia fundamental de esta religión se realiza en función de la terrenalidad, de resolver los problemas y buscar protección en el mundo de los vivos, y en este sentido juegan un papel vital los métodos de adivinación destinados a desentrañar el pasado, el presente y el futuro
Entre los principales valores religiosos para los creyentes de la Regla Ocha se encuentran, aquellos que se relacionan con la concepción del mundo de los creyentes, el comportamiento litúrgico, y los vinculados a la proyección social. A tal efecto pueden mencionarse como importantes:

  • La veneración a la naturaleza.
  • La connotación otorgada a sus creencias y prácticas religiosas, tanto en lo que se refiere a la fortaleza que conceden a su fe, como en el respeto hacia sus normativas religiosas.
  • El reconocimiento y defensa del grupo religioso como familia religiosa.
  • La concepción de que un individuo apoyándose en sus deidades puede intervenir en el curso de los acontecimientos.
  • El afán de conocimientos, sobre todo religiosos.
  • El deseo de lograr el reconocimiento social de la imagen del creyente en esta religión.
  • El establecimiento de buenas relaciones humanas.
  • El reconocimiento de la necesidad del trabajo.
  • El papel que le otorgan a la religión en la espiritualidad.
  • La significación del bienestar asociado a un status económico favorable.

La familia es considerada tan importante para los iniciados como el respeto a las normativas religiosas. Cuando se habla de familia en la Regla Osha no se establecen distinciones entre la familia consanguínea y la de religión en cuanto a los roles a cumplir por sus miembros y las relaciones que deben darse entre ellos. Las características de la familia consanguínea son transferidas a la de religión, por lo que un padrino es interpretado como un padre, una madrina como una madre, un ahijado como un hijo y los ahijados de una misma madrina y/o padrino, como hermanos. La elevada significación de la familia, puede decirse, que deviene de la simbiosis que se establece entre la consanguínea y la derivada de las relaciones en el grupo religioso.
De forma bastante generalizada se aprecia que para un practicante de la Regla Osha quien no es buen hijo, buen padre, buena madre, no puede ser buen ahijado, buena madrina, buen padrino y viceversa; quien no tiene solucionados los problemas en el hogar no puede ayudar a resolver aquellos de los integrantes del grupo religioso, quien no busque la armonía y la tranquilidad en su casa, no puede luchar porque existan entre los creyentes que le rodean. Así también, la veneración a los antepasados, esencial en esta expresión religiosa, adquiere una forma de manifestarse en el gran respeto a la familia, a sus mayores y en el amor que florezca en ella.
La capacidad de brindar ayuda siempre que alguien la necesite constituye un factor valioso en la solidaridad humana, una contribución en la búsqueda de una mejor convivencia, en el mejoramiento de las relaciones entre los hombres y un aporte a la paz y a la tolerancia.
El estudio de los valores religiosos de la Regla Osha sugiere la existencia de un proceso de conservación y ruptura con sus religiones originarias africanas. Si se profundiza en los principios que rigen la vida de los yorubas, se encontrarán puntos de contacto entre ellos y los iniciados en Osha cubanos. La religión yoruba se dirige a la formación del individuo, que según sus percepciones es presentado como aquel que es capaz de respetar a sus mayores, que sea leal a su familia y a sus tradiciones, que sea honesto, que asista al necesitado, entre otras cualidades. Para los pueblos yorubas mantener la solidaridad en el grupo es elemental, así también lo son la hospitalidad y el compañerismo. Como se observará, los aspectos anteriores se encuentran, de una u otra forma, reflejados en los valores que guían a los creyentes en Cuba, sin negar la autoctonía y riqueza que le aportan las determinantes socio históricas de nuestro país.
Entre los principales valores promovidos socialmente en los últimos 35 años se encuentran aquellos relacionados con la solidaridad, la independencia, la justicia y la educación. Cada uno de esos valores adquiere una forma de expresarse en los creyentes de la Regla Osha.
De esta forma se pudieran mencionar valores religiosos como el afán de conocimientos y la necesidad de ayudar a los demás. En el primero ha incidido la importancia que ha ido cobrando la superación en las últimas cuatro décadas. Antes de 1959 la procedencia social de estos creyentes era muy humilde, por lo que no contaban con los recursos disponibles para realizar estudios. La gran mayoría de ellos vivían en condiciones muy adversas que impedían proyectar objetivamente intereses, necesidades, aspiraciones y planes para la vida en la educación.
En tales circunstancias babalawos y santeros, formando parte del pueblo cubano, han hecho válida esta práctica inspirados en la importancia que tiene para la Regla Osha demostrar la capacidad de ayudar al resto de los hombres, de atenuar, eliminar o evitar males a la humanidad que los rodea.
Evidentemente esta apertura religiosa se ha producido en los marcos de un período crítico para la sociedad cubana, por lo que no necesariamente ha desencadenado la extensión del amor. Insatisfacciones y carencias materiales unido a otros precedentes, han afianzado y promovido el lucro, la ambición y la comercialización religiosa. La adquisición del poderío económico se erige como un valor incuestionable para una porción de los practicantes de la Regla Ocha. Sobre esta base algunos engañan y explotan a los que reclaman por ayuda y buscan compensación.
La identificación de los orishás con los santos más conocidos tiene razones muy simples, que se relacionan con el aspecto o las acciones de los santos, desarrollando un sincretismo religioso:

  • BabaluAye De origen Dahomey donde se le conoce como Azowjano, deidad de las enfermedades venéreas y de la piel, de la lepra y de la viruela, de las plagas, hace referencia a San Lazaro.
  • Eleguá, Dueño de todos los caminos, abre y cierra las puertas; se hace referencia al Santo Niño de Atocha.
  • Obatalá, la virgen de las mercedes; dueño de todas las cabezas del mundo.
  • Changó, deidad del trueno es Santa Bárbara, que en las creencias católicas es representada con vestimentas rojas y espada. Señor dueño de la Justicia y la buena fortuna.
  • Ogún, que maneja el hierro, dios de la guerra y las armas, protector de la religión. Se asocia con San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, San Miguel Arcángel y San Rafael Arcángel en la santería cubana; en el candomblé de Brasil con San Antonio de Padua y San Jorge (Río de Janeiro); en el vudú haitiano, con Santiago el Mayor.
  • Agayú encuentra su correlato en San Cristóbal.
  • Inle, el médico, es San Rafael, el arcángel que cura y sana.
  • La Virgen de Regla es Yemayá, diosa de la maternidad y del mar. Es la señora de la providencia y la fraternidad.
  • Oshún, diosa de los ríos es la Virgen de la Caridad del Cobre, ella es la dueña del amor, la sexualidad y el oro; creadora del dinero, la belleza, la coquetería. La más bella de las orishás, dueña de la miel, y patrona de Cuba.
  • Oyá, es la diosa del cementerio, dueña de los vientos. Se sincretiza con la Virgen de La Candelaria, que en España es la Patrona de Canarias.

La santería tiene una jerarquía sacerdotal. Aunque se considera a la Osha-Ifá como ramas separadas, los máximos sacerdotes de la santería o Regla de Osha-Ifá son los babalawosbabalaos, sacerdotes de Ifá y su profeta Orunmila. Luego se encontrarían los babalorishas e iyalorishas, que son santeros con ahijados consagrados. Los Iyalorishas y Babalorishas, santeros que no tienen ahijados. Los Iyawos, santeros en su primer año de consagrados, y por último los Aleyos, que son creyentes pero que aún no han sido consagrados.

La Regla Conga o Palo Monte
La Regla Conga o Palo Monte es una expresión religiosa surgida del sincretismo y la transculturacion de las creencias aportadas por los esclavos pertenecientes al tronco etno-linguistico Bantú y Yorubá.
En nuestro país la esencia de la creencia Bantú (culto a los antepasados), se desplaza hacia el culto a la Nganga, la criolla cazuela de barro o de hierro. Cargada con diferentes sustancias minerales, animal y vegetal. La Ngangatiene una función de protección individual y familiar.
Estos individuos fueron grandes conocedores de las propiedades medicinales de las plantas. Se apoyaron en el supuesto poder y fuerza de los palos del monte (propiedades medicinales y propiedades tóxicas).
La historia recoge que en el siglo pasado estas creencias fueron objeto de persecución por las autoridades españolas. Comenzaron a ganar credibilidad a partir de 1940, se consideraron sus prácticas de primitivas y peligrosas, hasta de utilizar seres humanos en sus ofrendas sobre todo con niños, cuestión que horrorizaba a la población.
Estructura Organizativa Actual.
En el enguello o iniciado en la Regla Conga o Palo Monte. El Tata o Madre Enquise es la máxima jerarquía, pero el hombre tiene mayor reconocimiento, pues la mujer no puede “Rayar” o lo hace con la presencia y participación de un “Tata” y la figura del “Mayordomo”, el hombre de confianza, el que cuida de que personas ajenas a la casa pueda hacer algo contra la prenda o Nganga.
Son rigurosos en la selección de sus ahijados. En sentido general ha sido difícil para los estudiosos e investigadores el levantamiento por la dispersión. Cuando confeccionan un fundamento religioso consideran:

  • Les ayudara a solucionar los problemas perentorios de la vida.
  • Adquieren prestigio y respeto.
  • Se sienten protegidos por fuerzas sobrenaturales.

Posee un sistema adivinatorio en ellos, que es “La posesión de un muerto”, además utilizan semillas, conchas, huesos, etc.
Requisitos y mecanismos de ingreso a estas sociedades.
El ciudadano al visitar una “casa” de un “Tata” o “Madre Enquise”, para consultarse puede o no ser advertido de que debe “rayarse”, para evitar daños o peligros incluso enfermedades o la muerte. Ahí comienza la pertenencia o no a una casa. De ser positiva este practicante o creyente comienza una relación no solo con el padrino, sino también con mayor fuerza con el muerto que es responsable de la Nganga. Se desprende una serie de ritos o ceremonias en las cuales se baila, se sacrifican animales, se hacen ofrendas de comidas y bebidas y se establece un sistema de adivinación para conocer el presente, pasado y futuro.
El individuo al “rayarse” en su camino se convierte en “enguello” y puede o no ser “tata”, es decir padrino mayor, conocedor de los secretos de Palo Monte. Cada Tata establece su casa y familia religiosa y pueden o no separarse de su padrino según las circunstancias, pero en ello prevalece el respeto a sus mayores a los que les dieron vida en esta religión.
La mayoría de los abakuas están rayados, así como los babalawos mucho antes de consagrarse en sus tipos de creencias ya enunciadas. El Nazaco del Abakua en un “Tata”, es el brujo de la potencia, pero también tiene ahijados que no son ecobios.
El nombre de Regla Conga responde a la tribu de esclavos que la fundó, pero la denominación PALO MONTE, está dada porque esta religión se apoya fundamentalmente en el poder y la fuerza de los palos del monte, en su esencia. Para los paleros es tanto poder y fuerza las propiedades medicinales o tóxicas de una planta como el espíritu que la posee, ya que cada planta pertenece a uno o varios nkisi, quienes depositan en ella su esencia. Para los creyentes en el Palo Monte, y en la Ocha, se considera palo a todas las plantas, ya sean árboles, arbustos enredaderas, bejucos, tubérculos o simples hierbas, toda planta que sale de la tierra es un palo.

Los Ñáñigos o Abakuas
Los Ñáñigos, como toda sociedad secreta, surgen para establecer un orden donde éste no existe. Es en tal sentido como debemos interpretar el código ético agráfico de esa institución, piedra angular para la membresía abakuá, pues ellos procuraron y, en buena medida lo hicieron, organizar a amplios sectores populares a los cuales el orden y los principios morales de las clases dominantes les eran ajenos.
Resulta inobjetable que el enorme impacto popular que significó el acatamiento de las normas ñáñigas, a la par de contribuir a una organización en la vida de las capas más desposeídas, fue arraigando valores devenidos posteriormente en insustituibles dentro del concepto de la cubanidad.
El ñañiguismo tuvo su origen en el año 1832, cuando el cabildo habanero de los negros Carabalí ApapáEfik inició en sus cultos y secretos a un grupo de criollos, muchos de ellos esclavos o sirvientes de familias adineradas en el barrio capitalino de Belén.
El carácter popular de estas agrupaciones exclusivas para hombres, las cuales en contraposición a los cabildos de africanos permitía la asociación entre negros de diferentes orígenes étnicos y su utilidad mutualista, hizo multiplicar rápidamente a las potencias ñáñigas y ya en el año 1840 existían más de 40 de esos grupos en la capital del país.
El 24 de diciembre de 1862 el cabildo de los Carabalí BríkamosNiño de Jesús de Matanzas inicia a un grupo de negros criollos de la ciudad yumurina en el abakuá, el cual toma el nombre de Biabanga, dando comienzo al ñañiguismo matancero, el más prestigioso de Cuba.
Aspectos Religiosos.
El carácter místico del ñañiguismo se limita a la recreación y creencia de un mito, materializado en la fidelidad jurada en torno a diversas entidades totémicas.
La leyenda base de la sociedad es el llamado Mito de Sikana, el cual posee varias versiones, sin embargo, la más difundida en Matanzas es la siguiente:
“Sikana se acercó al río Oldán, el cual divide el territorio de los Efik del IFOR, a coger agua en su tinaja. En la misma se introduce el pez Tanze, representación de Dios Abasí, quien fue el primero en sonar. La presencia de Tanze entre los efor, que era la tribu de Sikana, les propició abundantes cosechas, salud y nutrida caza. Para consolidar la paz en la región, su padre Iyamba, decidió casarla con Mokongo, el rey Efik, quienes eran sus rivales en la zona.
Pasado el tiempo de consolidada la alianza, Sikana reveló el secreto de Tanze a su marido y el pez divino murió. Grandes males vinieron a ambas tribus. Fue consultado Nasakó, el brujo y éste denuncia a Sikana, por lo cual Mokongo, Iyamba y Ekueñón - el juez - deciden sacrificarla.
Cuando van a matar a Sikana, aparece Enkríkamo, un niño que lo ve todo y por lo cual tienen que iniciarlo en el secreto. Entonces concurre el ireme o diablito Eribangandó, quien limpia y prepara a Sikana para la ceremonia de sacrificio. Otros dos iremes aparecen, Aberisún y Aberiñan. El primero la sostiene y el otro la mata con un golpe en la nuca”
En realidad el plante, fiesta o ceremonia ñáñiga no es más que una rememoración o representación de la anterior leyenda, sólo que Sikana es suplantada por un chivo. Para Don Fernando Ortiz esta ceremonia adquiere la dimensión de una verdadera tragedia teatral donde los participantes asumen los papeles o personalidades de los originarios protagonistas.
En todos los ritos se utilizan trazos o grafías llamados Ekeniyó, que constituyen un sistema ideográfico de señales para inmovilizar y fijar las representaciones de hechos globales. Tales símbolos se trazan con yeso amarillo y blanco y comprenden tres categorías, los Gandos, las Firmas o Anaforuanas y los Sellos.
Los Gandos representan situaciones complejas del ceremonial, se trazan en el suelo y sobre ellos se colocan diferentes objetos del culto y se sitúan los dirigentes religiosos (Plazas).
Las Firmas o Anaforuanas representan a cada una de las jerarquías que integran la estructura de los abakuá y cumplen una función consagratoria cuando se trazan sobre determinados elementos del ritual.
Los sellos son la representación o identificación de cada juego o potencia abakuá, de los que existen 123 en toda Cuba.
Atributos ÑaÑigos.
En primer lugar encontramos los tambores del orden ritual, que son aquellos sobre los cuales no se ejecuta música, sino producen sonidos especiales y se les usa para ciertas llamadas de orden.
El más importante es el llamado ekueo tambor de fundamento o secreto, que se toca por fricción y su sonido es estimado como la voz sagrada de Abasí Tanze, el divino pez dios. Nunca aparece en público y se pone en una esquina del fambá o cuarto secreto, con una cortina delante. Esa parte es llamada fambayín.
Ekue
El mpegóes igual al ekuey si aparece en público, llevado por el dignatario del mismo nombre. El nkríkamoes de menor tamaño y lo usa la plaza o persona de cargo homónimo para convocar o llamar a los espíritus danzante, llamados iremes, ñañás o diablitos.
El seseribóconsiste en una copa de madera forrada con láminas de plata en su interior y por piel en lo externo. En ella se depositan los elementos que confirman la hermandad entre los miembros de la potencia, juego o grupo ñáñigo. Además están los bastones o atributos de mando que llevan los jefes.
Las agrupaciones ñáñigas también son llamadas juegos o potencias. Sus principales cargos o gobierno lo integran cuatro jefes u obónobonekue:
Iyambael jefe principal. Mokongoo jefe militar, pero en la rama efik es el principal. Isueo dignidad religiosa. Mpegóo el principio del orden.
Ante todo, para pertenecer a la secta hay que ser hombre de verdad. Ser buen hijo (Honrar a los padres) y consecuentemente, buen padre. - No cometer adulterio con la mujer de un ekobio o hermano de religión.  - Ayudar desinteresadamente a sus hermanos o ekobios y buen esposo, y desde hace años, según me han comentado ekobios(miembros de una Sociedad) conocidos, “no tener antecedentes penales…”
En las sociedades secretas Abakuá sólo son admitidos hombres. Al indagar entre sus integrantes cuál es el concepto de Hombre, expresaron: “Hombre no es sólo aquél que no es homosexual, sino el que refleja la más pura dignidad del ser humano como laborioso, fraterno, alegre, rebelde ante la injusticia, cumplidor del código moral establecido por los antepasados formadores del Abakuá; es aquél que es buen padre, buen hijo, buen hermano y buen amigo”
Para reafirmar lo anterior, extraigo este testimonio aparecido dos décadas atrás en la revista Cuba, bajo la firma del colega Jesús Abascal López:
“Y como somos amantes del progreso y nuestra religión no está reñida con los cambios que se han producido en la sociedad cubana, los ñáñigos matanceros van también al trabajo voluntario cuando hay movilizaciones en todo el país. Y tenemos ekobios que son miembros de las MTT y otros fueron combatientes en Playa Girón y en el Escambray, y otros también son internacionalistas, como colaboradores civiles o soldados (…) En una comunidad como la nuestra, la cubana, el poder está en manos de los trabajadores. Y nosotros, los ñáñigos, como trabajadores, nos sentimos parte de ese poder. Así interpretamos nosotros la libertad de cultos, la libertad de reunión, la libertad de creencias…” (Rafael Torriente, por entonces presidente de EkoriAbakuá, unión fraternal de potencias, juegos o tierras de Matanzas).
Para reafirmar lo anterior, extraigo este testimonio aparecido dos décadas atrás en la revista Cuba, bajo la firma del colega Jesús Abascal López:
“Y como somos amantes del progreso y nuestra religión no está reñida con los cambios que se han producido en la sociedad cubana, los ñáñigos matanceros van también al trabajo voluntario cuando hay movilizaciones en todo el país. Y tenemos ekobios que son miembros de las MTT y otros fueron combatientes en Playa Girón y en el Escambray, y otros también son internacionalistas, como colaboradores civiles o soldados (…) En una comunidad como la nuestra, la cubana, el poder está en manos de los trabajadores. Y nosotros, los ñáñigos, como trabajadores, nos sentimos parte de ese poder. Así interpretamos nosotros la libertad de cultos, la libertad de reunión, la libertad de creencias…” (Rafael Torriente, por entonces presidente de EkoriAbakuá, unión fraternal de potencias, juegos o tierras de Matanzas).
Conclusiones
A pesar de haber estado ubicadas durante mucho tiempo en condiciones de subalternidad y denigración, las religiones de origen africano practicadas en Cuba juegan un papel fundamental en el panorama sincrético nacional, formando parte de nuestra cultura. Sus códigos éticos demuestran que estas están bien alejadas de la criminalidad, como muchos ignorantes pensaron. La extendida difusión de estas expresiones por toda la Isla pone en evidencia su gran aceptación por el pueblo, así como el importante rol que juegan en la vida de muchos religiosos cubanos y en la sociedad en general.
Bibliografía

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  • Ortiz, Fernando. “Los Negros Brujos”.
  • Perera Pintado, Ana Cecilia “La Regla de Ocha: Los valores religiosos en la sociedad cubana contemporánea”.
  • Perrera Pintado, Ana Cecilia “LaRegla de Ocha: Sus valores religiosos en la sociedad cubana contemporánea”. Cuba 2017.
  • Rauhut, Claudia “La transnacionalizació de la Santería y su renegociación en Cuba”. Alemania 2007
* Licenciado e Instructor, pertenece al proyecto de investigación ¨ Historia para Enseñar y Aprender¨ de la Universidad de Las Tunas.

Recibido: 02/03/2018 Aceptado: 07/05/2018 Publicado: Mayo de 2018


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