Revista: Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo
ISSN: 1989-4155


LA COMUNICACIÓN EDUCATIVA, ELEMENTO INFLUYENTE EN EL PROCESO DE SUPERACIÓN DE LOS DOCENTES

Autores e infomación del artículo

Yeleny Contrera Burgueño *

Sonia Martínez Guerra **

Universidad de Las Tunas, Cuba

chemistry2002@nauta.cu


Resumen
El presente trabajo tiene como propósito valorar la influencia de la comunicación educativa en el proceso de la superación de los docentes, como tendencia del sistema educacional en la actualidad. Con el desarrollo de la sociedad, el carácter y preparación de los docentes también sufren cambios y adaptaciones a todos los niveles, con el fin de continuar de lograr la enseñanza de las futuras generaciones, que garantice el proyecto de la sociedad cubana. De ahí la necesidad de superar los docentes en el empleo de un vocabulario adecuado no solo para interactuar entre sus homólogos, sino para establecer un clima favorable de comunicación, en función de la educación a la sociedad en general. El presente material enfatiza en ello como instrumento a considerar por cada profesional de la docencia.
Palabras claves: comunicación educativa-superación profesional

Summary
The present work has like purpose to appraise the influence of the educational communication in the process of the overcoming of the teachers like tendency, of the educational system as of the present moment. Also they suffer changes and adaptations across-the-board, with the aim of continuing from achieving the teaching of the future generations, that the Cuban guarantee the project of the society with the development of the society, the character and the teachers' preparation. From there the need to surpass the teachers in the job of an adequate vocabulary did not sole to interact between its counterparts, but to establish a favorable climate of communication, in terms of the education to the society in general. The material present emphasizes in it like instrument to consider for each professional of teaching.
Key words: Educational communication professional overcoming

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

Yeleny Contrera Burgueño y Sonia Martínez Guerra (2019): “La comunicación educativa, elemento influyente en el proceso de superación de los docentes”, Revista Atlante: Cuadernos de Educación y Desarrollo (noviembre 2019). En línea:
https://www.eumed.net/rev/atlante/2019/11/comunicacion-educativa-docentes.html
//hdl.handle.net/20.500.11763/atlante1911comunicacion-educativa-docentes



INTRODUCCIÓN
"Si no sabéis comunicar bien con los demás, no sabréis convencer ni motivar. Si no sabéis comunicar estaréis mal informados y no podréis dirigir ni controlar con eficacia."
(Robert Papin)

Desde la antigüedad, se generaron muchos conflictos acerca del origen y la evolución del hombre como especie, trayendo consigo varias investigaciones científicas, donde Charles Robert Darwin (1809–1882), entre otros, demostró la evolución de los primates hasta el Hombre de Cromagnon, en lo cual trasciende la comunicación existente entre ellos a través de las pinturas rupestres reflejadas en las cavernas.
El ser humano comenzó a relacionarse por medio de gestos o mímica, señales de humo, a través de la música de los tambores, de los cuernos, de los bailes realizados con su cuerpo, símbolos; hasta que logró articular sonidos, o sea, hasta que comenzó a hablar. Aprendió a escribir a través de jeroglíficos, desarrolló el lenguaje y comenzó a realizar descubrimientos: inventó la radio, la televisión, el satélite, en fin, fue estudiando y realizando diferentes innovaciones con las cuales puede comunicarse a largas distancias, y nos desarrollamos incluso en las tecnologías, pero sin podernos apartarnos de la comunicación.
Las personas se comunican cuando interactúan, cuando realizan determinadas acciones en común, ha estado asociada a la actividad del hombre, sobre la base de la actividad conjunta. Durante la comunicación, entre otros elementos, se expresa e identifica el tipo de personalidad del individuo, de su conciencia individual, sino también del lugar que ocupa en la sociedad, de su clase social; teniendo en cuenta que es portador de valores y elementos de la conciencia social. Por ello podemos diferenciar el origen social de cada sujeto, (sin la intención de menospreciar a ningún ciudadano).
En el diccionario básico escolar (cuarta edición), podemos encontrar que, la comunicación es la “acción de comunicar: (hacer saber a alguien una cosa; conversar, expresar alguna cosa a través de la palabra o por escrito)”; “la correspondencia a través del correo, mensajes telegráficos o telefónicos”; “es un medio de enlace”.
En la Wikipedia aparece, la comunicación (del latín communicatĭo,-ōnis) es la actividad consciente de intercambiar información entre dos o más participantes con el fin de transmitir o recibir significados a través de un sistema compartido de signos y normas semánticas. (…) toma lugar entre tres categorías de sujetos principales: los seres humanos (lenguaje), los organismos vivos (biosemiótica) y los dispositivos de comunicación habilitados (cibernética). En sentido general, es la unión, el contacto con otros seres, y se puede definir como el proceso mediante el cual se transmite una información de un punto a otro.
Con la concepción histórico-cultural desarrollada por Vigotsky (1987), permite esclarecer el papel de la actividad y comunicación en la socialización del individuo desde una posición dialéctico-materialista, a partir de elaboraciones teóricas novedosas para la psicología en su momento, y ha logrado trascender, manteniendo actualidad e influencias en enfoques contemporáneos.
Entre los autores universales se destacan por los estudios y aportes: Aristóteles (a.n.e) considera que el hombre es esencialmente un animal social, Auguste Comte (1798-1857) y E. Durkheim (1843- 1904) citado por Blanco (2001), estudiaron la influencia que la organización social ejerce sobre la personalidad individual, L Vigotsky (1987) explica la dialéctica de lo interpsicológico (relación interpersonal) a lo intrapsicológico (relación intrapersonal).
En tal sentido, otros autores han realizado sus aportes desde la perspectiva del proceso docente educativo (PDE), Roloff (1989), sobre el estilo de comunicación del maestro de la educación media, Parra (1996, 1997) sobre las relaciones humanas en los centros educativos del nivel medio, Sime (2006) las relaciones interpersonales en el desempeño docente. Sorín (1984), Lomov (1989) explica los niveles de desarrollo de la comunicación, y enfatiza que, en el macronivel (la relación del individuo con otro u otros) es necesario tener en cuenta la dependencia de la comunicación del sistema de relaciones sociales.
Para González A.M. (1995, p. 78), definición que asumen las autoras, la comunicación interpersonal es el “proceso que implica al sujeto en un espacio interactivo que puede representar la extensión de su individualidad o inhibición de ella, en el sistema de eventos relevantes de una situación social dada”.
Por su parte, Freire (1985) sustenta su concepción y práctica educativa en el establecimiento de relaciones interpersonales, las cuales inician cuando el docente piensa en aquellos contenidos sobre los cuales va a dialogar con los discentes, lo cual es imprescindible a juicio de las autoras del presente trabajo, sin embargo, se obvia un elemento fundamental en el desarrollo de las relaciones interpersonales que establece el docente con sus semejantes, ya que de allí parte su propia valoración a través de las experiencias y vivencias adquiridas. Por ende, ante ello hay que sumar la posición de Santoyo (1985), para quien la educación siempre ha sido un proceso de interacción, en el que los hombres se educan en el diálogo, comparten y discuten sobre el saber, socializan sus conocimientos y aprenden por medio de la crítica.
Los estudios realizados por Torruella (2002), revela los tipos y problemas fundamentales de las relaciones interpersonales, desde el paradigma de la convivencia, en este caso, un tipo de relación positiva y las restantes negativas. Torregrosa (2006), citado por Álvarez Echavarría (1998, p.45) plantea los elementos o subsistemas que forman parte integral, activa e interactiva, en la comunicación humana multisistémica, los cuales consisten en: emisor, código, mensaje, receptor, canal, interferencia y retroalimentación.
En la investigación realizada por Parra (2007), existe una serie de exigencias que debe cumplir la comunicación pedagógica en el proceso de formación inicial del profesional de la educación, significando un paso de avance en las relaciones interpersonales, pero no está directamente relacionada con la influencia en la superación de los docentes. El tratamiento a esta problemática en el mejoramiento de la comunicación educativa en función de la superación de los docentes, constituye un tema pendiente en materia de investigación.

La comunicación educativa y su influencia en la superación de los docentes
Como uno de los pilares fundamentales en Cuba, la educación cuenta con sus propios modelos, en dicho sentido se concibe la comunicación como un proceso, donde se proyecta y orienta, desde diversas aristas al desarrollo de la personalidad, partiendo de la estrecha vinculación que se produce desde el punto de vista pedagógico.
La sociedad actual es cada vez más exigente, en lo referente a las relaciones interpersonales, por lo que la comunicación constituye un medio significativo para compartir los criterios, los conocimientos, y experiencias. González Castro (1989), lo considera de esta manera, cuando cita a Ludmila Búova, cuando afirma:
“... Las relaciones sociales y la comunicación no son dos cosas situadas una al lado de la otra. (...) Del mismo modo que la sociedad no existe como persona aislada, al margen de los individuos que la integran, las relaciones sociales no existen al margen de la actividad vital real y de la comunicación de las personas. En ello reside su unidad”.
La comunicación educativa, surge por el uso de los instrumentos de comunicación masiva aplicados a la educación. En Latinoamérica es iniciada partir de la práctica sociopolítica y la Pedagogía Dialógica de Freire (1985), así como de los aportes en la temática de la Pedagogía y Psicología cubanas.
Citado por Álvarez Echavarría (1998, p. 43), Landívar (1981) define la comunicación educativa como “el área de conocimiento teórico-instrumental cuyo objeto de estudio son los procesos de interacción propios de toda relación humana, en donde se transmiten y recrean significados”.
Según Álvarez Echavarría (1998, p.43), en el área pedagógica se valora con dos enfoques, teniendo en cuenta el fundamento anterior, donde la comunicación educativa puede ser instrumental: la cual se enfatiza como técnica e instrumento valioso para la educación, desde la didáctica de los medios de enseñanza y el control del sistema de transmisión de conocimientos al logro de los objetivos propuestos. Y puede ser procesual: donde los procesos comunicativos constituyen su esencia, se destaca el papel de la interacción, de la elaboración conjunta de significados entre los participantes como característica esencial del proceso pedagógico.
En la Pedagogía cubana se ha ido introduciendo el término de comunicación educativa, y teniendo en cuenta que el proceso de socialización del hombre, donde la superación profesional de los docentes, transcurre en muchas ocasiones a través de sistemas no escolarizados, es necesario valorar la importancia de la superación en este sentido.
Para A.A. Leontiev (1979) la comunicación pedagógica tiene tres consecuencias importantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje:

  • La creación de un clima pedagógico que favorece el aprendizaje
  • La optimización de la actividad de estudio
  • El desarrollo de las relaciones entre profesores y estudiantes y en el colectivo de estos.

V. A. Kan Kalik (1987) expone una metodología encaminada al dominio de la tecnología de la comunicación educativa y al desarrollo de habilidades comunicativas fundamentales para la preparación del maestro. González Rey (1995, p.2) plantea: “el crecimiento de la persona en el proceso educativo se caracteriza por (…) su capacidad para comunicarse con los otros”. Por otro lado, Sagué (1996) investiga la capacidad para la comunicación educativa y entre los componentes señala:

  • Habilidad para enviar mensajes claros
  • Habilidad para escuchar
  • Habilidad para la percepción interpersonal
  • Habilidad para generar vivencias afectivas positivas
  • Habilidad para propiciar la expresión auténtica de la subjetividad del estudiante
  • Habilidad para ejercer influencia en el estudiante

Tanto como en el tercer aspecto valorado por Leontiev (1979), así como los cuatro primeros de Sagué (1996), se consideran los fundamentales para la presente investigación, ya que influyen directamente en el proceso de comunicación que debe existir entre los docentes, lo cual permitirá una influencia positiva en sus relaciones interpersonales, creando un clima favorable que posibilite unificar criterios en cuestiones metodológicas y didácticas desde las experiencias y vivencias de los más experimentados, y con ello elevar la propia superación individual, así como la profesionalidad del claustro de cada una de las instituciones.
Según Parra y autores (2017), la comunicación educativa es un término aceptado en los medios científicos pedagógicos; y en ella se refleja una realidad imposible de soslayar, con una importancia tal en los vínculos entre del profesor y sus estudiantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje en particular y en el proceso docente-educativo (PDE) en general.
A partir del estudio de las investigaciones consultadas, se evidencia la necesidad de lograr la inclusión de actividades en función de la superación de los docentes para el empleo de la comunicación educativa, de ahí “La teoría materialista de que los hombres son productos de las circunstancias distintas y de una educación modificada, olvida que son los hombres, precisamente, los que hacen que cambien las circunstancias y que el propio educador necesita ser educado (Marx y Engels, 1995: 145)”.
Para ello debe partirse del análisis que realizan González (2003) y Bisquerra (2005), quienes plantean que se impone un cambio en el modelo de actuación de los profesionales de la educación, para asumir el rol de agente de cambio y dinamizador de los procesos de innovación.
Se define, como superación, en el diccionario de la Real Academia Española (1984, p.420), “es acción o resultado de superar o superarse”. En tanto el diccionario filosófico Rosental (1981, p.382), es el “término para expresar el movimiento propio de la dialéctica que consiste en el proceso de negación de una realidad para dar lugar a otro aspecto en el cual, no obstante, se sigue conservando el primero. De esta manera se guarda a la vez lo superado, perdiendo sólo su inmediatez, pero sin que por ello quede anulado”.
No son pocos los investigadores acerca de la categoría superación, Delors (1996), plantea que la formación inicial no bastará para la preparación de los docentes, sino que tiene que someterse al proceso de superación constante en todos los ámbitos;, tanto Fraga (2005), Barbón y autores (2013), refieren la necesidad de la superación de los docentes en el desarrollo de habilidades y capacidades de forma continua que permitan lograr la interdisciplinariedad, así como el desempeño según las exigencias sociales. Jiménez (2015), lo considera como aspiraciones de los docentes para un mejor desempeño laboral.
En el presente trabajo se asume lo que, Añorga (2004, p.45),  define como superación “las acciones dirigidas (…) con el propósito de actualizar y perfeccionar el desempeño profesional (…), atender insuficiencias en la formación, o completar conocimientos y habilidades no adquiridos anteriormente y necesarios para el desempeño”.
Si se tiene en cuenta todo ello, se puede apreciar que el docente ha de ser un buen comunicador y de hecho su actividad y razón de ser depende de la relación que establezca no solo con sus discentes, sino que parte desde su forma de hablar, e interactuar con el medio que lo rodea.
Se puede valorar entonces, que el PDE, como proceso comunicativo se caracteriza además por intercambio de información (verbal y no verbal) que constituye el contenido de enseñanza-educación, sino por las relaciones entre sujetos (docente-alumno y entre docentes) que caracterizan y exigen una verdadera comunicación interpersonal muy diferente a otras formas de comunicación.
Para que el docente se apropie de este contenido, lo vivencie, logre las transformaciones deseadas, y sea capaz de transmitirlo a través del ejemplo personal, o sea, que se cumplan las funciones de la comunicación, se debe tener en cuenta demás, los componentes que en él intervienen, citado por Álvarez Echevarría (1998, p. 50) referidos por Fernández, A. M. (1989): los componentes informativos, los componentes perceptivos, donde resultan fundamentales:

  • La percepción de sí y del otro; importancia de la empatía;
  • La percepción correcta de la palabra ajena (saber escuchar)
  • El ser auténtico, demostrar seguridad en sí mismo;
  • La credibilidad de las fuentes utilizadas (maestro, otro alumno, textos, adultos, etcétera)

Y en el caso de los componentes interactivos:

  • El rol asumido por el maestro y los alumnos;
  • La dinámica de las interrelaciones en la actividad (relaciones complementarias, de desigualdad, o simétricas, de igualdad);
  • El clima emocional presente.

En un análisis general, el proceso de la comunicativo educativa durante la superación de los docentes funciona como un todo, y si se valora el docente como emisor, este debe lograr en la orientación de la actividad, a través de lo verbal y lo no verbal, la expresión clara y precisa de los objetivos o metas y de las acciones a ejecutar.
Sin tantos rodeos, en lo que se quiere enfatizar, es que todo docente debe preocuparse además de todas las cuestiones pedagógicas, psicológicas, sociológicas y metodológicas, también por el arte de comunicarse y lograr un clima favorable para el desarrollo del PDE, para ello es necesario además que el docente domine como uno de los componentes de la comunicación, la parte perceptiva, o sea la función afectiva  de la comunicación, donde uno de los elementos principales lo constituye la comprensión mutua, según Parra R., J (2018), con lo cual se concuerda para los fines de este trabajo, siempre que posee los siguientes mecanismos:

  • La identificación: (…) se manifiesta en primera instancia como imitación, adopción paulatina de formas de conducta y actitudes similares a las del modelo.
  • La empatía: Forma parte de la comprensión (…) afectiva, sentir con el otro, compartir sus sentimientos. En la empatía existe la intención de responder emocionalmente a los problemas del otro, “ponerse en su lugar”.
  • El reflejo: (…) La comunicación entre dos personas será tanto más exitosa cuanto menor sea la diferencia entre las características reales de los sujetos y sus representaciones.

Todo ello infiere que la superación de los docentes, en tal sentido permitirá la independencia, la iniciativa y la toma de decisiones ante los imprevistos que puedan surgir en cualquier tipo de actividad que realice, para darle solución a este tipo de situaciones.
La sensación de inseguridad, la falta de iniciativa, el desconocimiento y el descontrol, entre otras sensaciones negativas y preocupaciones profesionales de los docentes, se puede disminuir a través de una preparación consciente del docente, que permita enfrentar adecuadamente estos obstáculos.
En las actividades de superación se debe planificar metodologías activas que propicien el diálogo y la reflexión entre los participantes del proceso, partiendo del conocimiento de las características de los docentes, para trazar la estrategia a emplear, donde la comunicación educativa sea la vía principal para el cumplimiento de los objetivos, lo cual conllevaría entonces a una competencia comunicativa (Fernández, 1996), la cual es considerada por algunos autores como un componente de su profesionalidad.
Sin dejar de ser menos importante, se quiere mencionar las acciones de control y fundamentalmente de autocontrol, como el último de los componentes de la comunicación educativa, pues para conocer el cumplimiento de los objetivos trazados, o sea, si el mensaje que se transmite llega de manera correcta, es necesario realizar la autovaloración adecuada del trabajo realizado y a la aceptación vivencial de los resultados, utilizando la persuasión y la crítica bien fundamentada, lo cual debe estimular, alentar el trabajo futuro y fomentar la seguridad en las fuerzas individuales de cada docente.

Conclusiones
Como se ha podido valorar acerca de la categoría “comunicación educativa” existen diversos criterios, sin embargo, puede ser considerada como un principio de paz entre los hombres, quien se sabe comunicar se comprende así mismo y comprende mejor a quienes le rodean.
La comunicación educativa debe considerarse como el núcleo de todas las actividades que influyen en el Proceso Docente-Educativo; ello da muestra de cultura no solo del lenguaje, sino además como personas, ya que los docentes también forman parte de la sociedad y esta a su vez, está constituida por individuos o grupos que se comunican entre sí, en función del bienestar de la humanidad.
Hay que saber escuchar las ideas de los otros, hacerse partícipe de las valoraciones que se tienen acerca de las actuaciones de los docentes, de manera tal que contribuya no solo a superarse cada día más, sino también como propio modelo de actuación en el caso que se realizan actividades docentes metodológicas, para generalizar determinados contenidos.
Ser flexible ante los señalamientos y las críticas. Mostrar interés, consideración y amabilidad hacia el interlocutor, tener voluntad de hacer que la escucha sea parte activa del proceso de comunicación, y continuar en el empeño de que las interrelaciones establecidas entre los docentes y para con los discentes, revelan el reto hacia el perfeccionamiento cada vez más necesario de la superación de los docentes, para comunicarse eficientemente, así como la implicación en el desarrollo del PDE.

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*Escuela Provincial de Preparación para la Defensa “Francisco Cabrera Pupo” Las Tunas E-mail: chemistry2002@nauta.cu
** Dirección de Informatización. Universidad de Las Tunas

Recibido: 13/09/2019 Aceptado: 19/11/2019 Publicado: Noviembre de 2019

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