BIBLIOTECA VIRTUAL DE DERECHO, ECONOMÍA Y CIENCIAS SOCIALES


ARQUEOLOGÍA INDUSTRIAL Y PATRIMONIO

EL MUSEO NUMISMATICO NACIONAL; LA ANTIGUA CASA DE MONEDA DE LA CIUDAD DE MÉXICO, Y SU PATRIMONIO INDUSTRIAL MUEBLE*

Jorge Ramón Gómez Pérez

Segismundo Engelking Keeling


Introducción.
Esta ponencia es en esencia, un breve reporte de investigación en arqueología industrial, producto de trabajo colectivo de registro, tanto de bienes inmuebles como de bienes muebles; no obstante, se han incorporado al escrito, datos extraídos de diversas fuentes documentales y bibliográficas.
Se presenta: una breve descripción del conjunto inmobiliario conocido como “La Casa del Apartado”, localizada en la Calle del Apartado N° 13, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, conjunto que actualmente alberga al Museo Numismático Nacional; un resumen referido a la gradual modernización de las actividades de la Casa de Moneda de México, a lo largo de su historia, considerando aspectos tecnológicos y acuñación; y una explicación del proceso de fabricación de monedas y medallas realizado en este sitio. También se exponen las características constructivas básicas de “La Casa del Apartado”, y de una selección de maquinaria que forma parte del acervo del Museo Numismático Nacional.
Estas labores de investigación se realizaron de junio a septiembre de 2011, en el contexto del curso-taller titulado “El Patrimonio Cultural de la Industria Mexicana y la Arqueología Industrial”, organizado por el Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio Industrial A.C., La Casa de Moneda de México y el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.


Para citar este libro puede utilizar el siguiente formato:

Ramón Rivera Espinosa, Jorge Ramón Gómez Pérez. Libro 1701: “Arqueología industrial y patrimonio”, Biblioteca virtual de Derecho, Economía y Ciencias Sociales (enero 2018). En línea:
//www.eumed.net/2/libros/1701/arqueologia-industrial.html
ISBN-13: 978-84-17211-55-4

Breve descripción histórica del conjunto inmobiliario del Museo Numismático Nacional
Aunque no se tienen datos precisos sobre la fábrica original, podemos deducir que data de fines del Siglo XVII, a partir de la información disponible sobre la historia del apartado del oro y de la plata, que era proceso industrial por medio del cual se recuperaba el oro que contenía la plata obtenida de la mayoría de las minas de la Nueva España. Sabemos que en 1655 el Virrey Duque de Alburquerque ordenó establecer un Apartado en la Ciudad de México, que se sumaba al que existía desde 1621 en San Luís Potosí, y que la concesión fue adquirida por José Retes (1), manteniéndose en poder de sus herederos hasta en 1712 ó 1717, la adquirió Don Francisco Manuel Fagoaga quien en 1751 compró el edificio y mantuvo la concesión hasta 1778. (2)  Esto, aunado al hecho de que por lo menos desde fines  del XVIII la calle donde se ubica se llamaba del Apartado es lo que nos permite fechar la construcción original y destacar además un dato de gran importancia: desde sus orígenes el inmueble estuvo diseñado y dedicado a la actividad industrial.
En 1778, a raíz de las Reformas Borbónicas plasmadas en cédula real y ordenanzas del 21 de Julio el Apartado se vuelve servicio exclusivo de la Corona y se incorpora a la Casa de Moneda, dato al que seguramente alude ésta inscripción que aún puede observarse en el marco de cantera de una de las ventanas del edificio: “…agregar a su Casa Real de Moneda de México el Oficio de Apartador General de éstos Reinos I así se hizo en___ de 177___”. En 1795, a raíz de un incendio se adquiere el predio denominado “Del Zopilote” al oriente del inmueble con el fin de dar una mayor seguridad y amplitud a las instalaciones. (3)
Durante la guerra de Independencia, la urgencia de recursos hace que tanto el Apartado como la acuñación se concesión en nuevamente, quedando expuestos a las precarias circunstancias que se vivían. Para el inmueble éstas no cambian sino hasta 1842 cuando Santa Ana decreta la recuperación y unificación de ambos oficios y se inicia su reconstrucción, en la que interviene el Arquitecto Lorenzo de la Hidalga. La reedificación tiene el fin de alojar los utensilios de trabajo de una oficina privada de Apartado a la que se revoca la concesión y el inmueble es reinaugurado el 16 de Julio de 1843. (4) ese mismo año se decreta el traslado de Ceca (nombre con que también se conoce a la Casa de Moneda) a Apartado para resolver los grandes daños que había sufrido desde 1820 como consecuencia de un terremoto, aunque esto no se concreta hasta 1848, iniciándose las operaciones de las dos entidades el 1° de Julio de 1850. (5)
Por la necesidad de un mayor espacio, 1894 se compra y derriba la casa número 12 de la Calle Arsinas, construyéndose allí los nuevos talleres de carpintería, herrería, mecánico y de fundición de cobre. (6) un año después se hace lo mismo con la casa adyacente para construir un nuevo local (7) que en 1900 permitía independizar el Apartado de la nave de seis arcos que hasta entonces compartía con la fundición. Estas ampliaciones dan origen a un nuevo patio por el lado sur de la Casa en la que se aprecia claramente el afrancesamiento de la moda arquitectónica en el periodo. Y concluyen la expansión del predio ocupado por el inmueble, cuya superficie es de 8,546.63 metros cuadrados.
Todavía en 1897 el edificio sufre una modificación importante en el salón de tres naves hacia la Calle de Arsinas, dónde entonces se encontraba la fábrica de ácido: dos de sus quince bóvedas ubicadas en la nave central, fueron sustituidas por grandes tragaluces de 12.05 m por lado para evitar el alarmante hundimiento que ya se registraba. (8)
La Reforma Monetaria de 1905 tiene importantes implicaciones tanto para el Apartado y La Casa de Moneda como para el inmueble que las alojaba. Primero,  al cesar el régimen de libre acuñación se crean las condiciones que llevan al cierre del Apartado en 1907, lo que deja libre el espacio destinado a la fabricación de ácido. Por otra parte, la recuperación de la exclusividad para la acuñación de La Casa de Moneda incrementa sustancialmente la demanda que debe atender y obliga a concentrar en ella los mejores equipos de las casas foráneas.
Así, entre 1906 y 1907 se realizaron los trabajos para que la fundición pasara a ocupar el lugar nuevo del Apartado en el patio sur. (9) paralelamente en la azotea del área del nuevo patio se amplían las instalaciones que habrían de albergar las oficinas de Grabado y sobre el ala sur del patio antiguo se construye un tercer nivel para las del ensaye.
El 9 de Febrero de 1931 se emite el decreto que declara al inmueble Monumento Histórico y en Agosta de ese año la SHCP dispone que se fusionen su Oficina Impresora (actuales TIEV) y La Casa de Moneda. Para ubicar los nuevos talleres se demuele la casa anexa por el lado oriente (Apartado 23, que ya era propiedad de la CMM) y se construyen dos grandes salones al norte de la Oficina de Amonedación. (10)  Como la fusión no se concreta, el espacio se destina a una redistribución de las actividades y maquinaria de la Ceca, los que permitió concentrar totalmente el Departamento de Fundición en el salón de tres naves. (11) Paralelamente el Almacén General se trasladó al salón de los arcos, actual archivo histórico, al que adicionalmente se le construyó un entresuelo en el que se ubicaron oficinas administrativas.
En 1985, los daños causados por los sismos de Septiembre afectaron gravemente al edificio, lo que obligó a reducir al máximo las actividades industriales y a suspender la apertura de las oficinas corporativas de la Casa, se decidió destinar el inmueble como sede del Museo Numismático Nacional, conservando la maquinaria allí instalada, aunque en los hechos diversas áreas fueron utilizadas como bodegas y otras se mantuvieron fuera de uso.
En 1998, se emprendieron grandes obras de remozamiento que incluyeron el rescate de la parte más antigua del edificio habilitando los salones del lado poniente como Sala de Exhibición Numismática y el salón de los arcos como sede del Archivo Histórico, completándose el edificio construido en los años 30.
A partir de 2007, para resolver los problemas urgentes derivados de casi una década de abandono, se procedió a la impermeabilización integral de las azoteas, la restauración de sus 51 domos que cubren una superficie de 1,200 metros cuadrados y a la fecha se trabaja en la solución de nuevos problemas estructurales detectados en las columnas de la sala de tres naves, así como en un proyecto ejecutivo de rescate integral.

Tecnología y Acuñación; la gradual modernización de las actividades de la Casa de Moneda de México

La historia de la acuñación en México data de 1535, año de fundación de nuestra Casa de Moneda. Al margen de los aspectos políticos y administrativos, éste proceso puede ser abordado a partir de la definición de dos grandes horizontes tecnológicos: acuñación manual y acuñación mecanizada.
El primero se caracteriza por la utilización de la energía humana mediante el empleo de una herramienta, el martillo, como instrumento principal para laminar y acuñar, y va desde la fundación de la Ceca hasta la instalación en ella de un “Ingenio a la Segoviana”.
En el segundo horizonte la producción utilizan otras fuentes de energía y aparece un creciente número de máquinas, que podemos agripar en tres hitos principales:

  • Primero; la instalación del ya mencionado “Ingenio” o máquina, que no era sino un conjunto de ejes y engranaje, cuya eficacia había sido largamente probada en la Casa de Moneda de Segovia, donde era movido por la corriente del Río Eresma. Propulsado aquí por fuerza animal –por lo que se le llamó “Molino de Sangre”- el ingenio proveía de fuerza motriz a las máquinas utilizadas para la laminación. Paralelamente se siguió utilizando la energía humana pero ya potenciada por máquinas más complejas, como las prensas “de tornillo” o “volante” aplicadas al corte de cospeles y la acuñación, lo que elevó sustancialmente la calidad y productividad del trabajo permitiendo, por primera vez en la Nueva España la acuñación de monedas perfectamente circulares, introduciéndose además la “cerilla” para su acordonamiento, antecedente directo del proceso de labiado.
  • Segundo; como parte de la concesión de la operación de La Casa de Moneda a particulares por el gobierno mexicano, en 1848 se realizó el traslado de su casi tres veces centenaria ubicación a espaldas del Palacio Nacional, a la Casa del Apartado, así como la adquisición de maquinaria moderna para la laminación, corte y acuñación, impulsada por fuerza de vapor.
  • Tercero; el gobierno de Porfirio Díaz recuperó el control estatal de La Casa de Moneda en 1894, y seis años después se dio inicio a un nuevo proceso de reconversión tecnológica: entre 1900 y 1910 el vapor fue desplazado por la electricidad como generador de fuerza motriz, primero por la adaptación de motores a la antigua maquinaria y después por la adquisición de nuevas prensas.

El proceso fue diferente en lo que se refiere a los hornos. Durante toda la Época Virreinal, los de fundición dependieron de la quema de leña como fuente de calor, misma que al principio del Siglo XX fue sustituida por combustibles líquidos y apenas en 1970 por energía eléctrica. Ese mismo año los hornos de recocido empezaron a alimentarse por gas LP.
A lo largo del Siglo XX y hasta nuestros días, el desarrollo de la tecnología se ha centrado en el desarrollo de mecanismos más poderosos y eficientes para cada una de las labores de amonedación, así como en la incorporación de controles, primero analógicos y luego digitales, para una operación más segura que los mecanismos.

Como se realizaba la fabricación de monedas y medallas en “La Casa del Apartado”
Fabricar monedas y medallas requiere de una serie de operaciones que se conoce con el nombre genérico de Acuñación.
Este proceso está formado por dos grandes vertientes que se realizan de manera paralela y confluyen al final en una sui generis combinación de arte e industria.
A continuación se hace una descripción detallada de todas las operaciones tal como se realizaban en la Planta de Apartado hasta el año 1992.

  • ARTE. A la vertiente artística del proceso se le conoce con el nombre de Grabado, en la que incluimos desde la concepción de la pieza hasta la fabricación de los herramentales para reproducirla. Implica la realización de las siguientes tareas, tanto para el anverso como para el reverso de cada pieza.
  • DIBUJO. Tras realizar varios bocetos a mano alzada, se elige el mejor, se formaliza el dibujo y se somete a la consideración del cliente o del banco emisor.
  • ESCULTURA. En ella se agrega relieve y volumen a los rasgos planos del dibujo. Originalmente ésta se realizaba siguiendo la técnica de la cera perdida que  posteriormente se sustituyó por yeso y después por plastilina.
  • MOLDE. En los primeros años, éste era de arcilla y luego se hizo de hule silicón para obtener un
  • MODELO ESCULTÓRICO. Primero realizado en bronce y después en resina epóxica que se montaba en un pantógrafo, el cual se encargará de realizar una
  • REDUCCIÓN sobre la cara de un pequeño troza o peto de acero, para formar un
  • PUNZÓN PRIMORDIAL, el cual debe ser retocado manualmente por el grabador para perfeccionar o corregir los trazos mecánicos realizados por el pantógrafo, cuando el punzón está listo se somete a un proceso de temple, tras el cual se envía a una prensa hidráulica, en la que será puesto cara a cara con nuevo peto de acero crudo. Aplicando gran presión se obtiene una transferencia de la cara del punzón primordial al nuevo trozo de acero.
  • PUNZÓN DE TRABAJO. Tiene como propósito, una vez templado, clavar mediante la prensa hidráulica tantos juegos como se requieran de la herramienta final.
  • TROQUEL O CUÑO. Es la herramienta que incluye ya, en hueco todas las características de la pieza que se trasladarán como relieves al cospel de la acuñación propiamente dicha.
  • INDUSTRIA. La otra gran vertiente del proceso de producción es la industria, que tiene como objeto la transformación de los metales que se utilizarán en la fabricación de monedas y medallas. incluye las siguientes actividades:
  • FUNDICIÓN. En grandes hornos con crisoles de grafito se mezclan y funden las cargas constituidas por las cantidades adecuadas de los materiales necesarios para obtener la aleación de que se trate;
  • ENSAYE. Una vez fundido el metal se toma una muestra de la colada para determinar si está en punto de ley.
  • MOLDEO. El metal fundido se vierte en moldes fijos o en rieladas de doble revólver para obtener niveles de aproximadamente 30 cm de largo, 6 de ancho y 13 mm de espesor.
  • LIMADO. Con limas y sierras cinta se despoja a los rieles de los excedentes  de metal que presentan por los lados.
  • DESPUNTE, donde por medio de prensas de corte se eliminan los extremos de los rieles, que invariablemente están porosos.
  • LAMINACIÓN DE DESBASTE. Aquí son pasados por una batería de prensas de rodillo cada vez con mayor presión, hasta obtener una forma de lámina. Como la presión que reciben en las distintas etapas de laminación afecta las características físicas del metal, haciéndolo quebradizo, las láminas se llevan tras cada etapa a los
  • HORNOS DE RECOCIDO, donde se someten a temperaturas de hasta 800° C. para devolverles su maleabilidad.
  • LAMINACIÓN INTERMEDIA, en la que las láminas siguen adelgazándose hasta casi adquirir el espesor deseado;
  • LAMINACIÓN DE AJUSTE. Con pequeños laminadores se les da a las láminas el espesor final.
  • CORTE DE PRUEBA, donde se obtiene un cospel que, mediante una prueba de peso revela si la lámina tiene el espesor justo.
  • CORTE DE COSPEL que se realiza en una prensa equipada con un punzón de corte que a intervalos de tiempo fijos, golpea la lámina la cual se alimenta manualmente para obtener los cospeles.
  • ZARANDA, una criba mecanizada que separa los cospeles que pudieran presentar algún defecto en el corte. Los cospeles defectuosos se reúnen con la cizalla y se reciclan en fundición.
  • RECOCIDO DE COSPELES. En hornos de atmósfera, reciben 800° de temperatura para dejar el cospel en condiciones de maleabilidad adecuadas al golpe de los troqueles.
  • DECAPADO, que consiste en eliminar las impurezas adquiridas en su superficie, derivadas de la combustión al interior del horno.
  • LAVADO. En grandes ollas giratorias, el cospel es lavado con abundante agua y jabón, despojándolo de todo resto del ácido de decapado.
  • SECADO. Se realiza en tómbolas de fuerza centrífuga.
  • LABIADO. Los cospeles son terminados por el canto, eliminando todos los filos y rebabas producto del corte y formando un borde perimetral que protegerá el grabado de las piezas. En el caso de las monedas con leyenda por el canto, ésta es impresa en labiadoras especialmente equipadas.
  • ACUÑACIÓN. En cada golpe de las prensas de acuñación, los troqueles anverso y reverso transmiten su impronta a los cospeles  que han sido introducida en una tolva de alimentación de la que la máquina va tomando uno por uno para depositarlos dentro de una virola, que asegura que la presión aplicada se contenga en el diámetro previsto y la deformación del metal se limite a producir los relieves necesarios.

Ya acuñadas las piezas pasan por los últimos controles de calidad y son preparadas para entregarlas al cliente. Estos  son básicamente de conteo y de pesado.

   Vertiente industrial de la fabricación de monedas y medallas en la Planta de Apartado

El actual conjunto edificado del Museo Numismático Nacional
La evolución constructiva del conjunto de La Casa de Moneda a lo largo de la historia, siguiendo lo relatado anteriormente, y la impresionante colección de maquinaria y herramientas, todas en perfecto orden de funcionamiento, hacen de éste un caso de conservación de patrimonio industrial único en el mundo, en que la conjunción del proceso de acuñación de monedas de México se encuentra íntegro presentando claramente la metodología de trabajo, esencialmente mecánico intensiva, que existió hasta 1992 y que interesantemente coincide con la introducción de tecnología digital en otros centros de amonedación, como el de San Luis Potosí, y de los edificios que albergan éste tesoro constituyen un punto de referencia a nivel internacional y un candidato natural para figurar en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO, como a tal se debe tratar.
El conjunto edificado de la antigua Casa de Moneda se divide en cuatro partes claramente diferenciables, pero en muchos casos también interconectados y superpuestos, de manera que se forma un complejo constructivamente homogéneo. Estas partes son las siguientes:

  • LA FUNDICIÓN. Esta es quizá la sección más fácilmente reconocible, a la vez que más impactante de todo el conjunto. Está compuesto por tres naves y cinco crujías de aproximadamente doce metros de claro en ambos sentidos, con arcos de medio punto sobre postes apilastrados en cruz y bóvedas de arista, todas a la misma altura con respecto al nivel de piso. Dos de las bóvedas fueron sustituidas por tragaluces, dando al interior una luminosidad única.

 Características especiales son los contrafuertes que se construyeron dentro del recinto y topando con los muros perimetrales, en lugar del exterior, como es común en construcciones de éste tipo, caracterizados por trabajar a compresión. Es posible que el Arquitecto Lorenzo de la Hidalga, a quien se atribuye la construcción en la década de 1840, lo haya concebido así para confinar los movimientos del edificio dentro del perímetro de los muros existentes en caso de sismo.
Otros elementos notables son los espacios abovedados en el extremo sur poniente, que seguramente ya existían al momento de la construcción de las naves, y lo que parece haber sido la preparación, en el muro suroriente, para recibir un retablo para lo que podría haber sido la capilla de los trabajadores en esos tiempos, y luego retirada para recibir los nuevos equipos de fundición a fines de siglo. También es de gran interés el dispositivo de tensores enganchados que se observa sobre la cubierta, único en su género y colocado a principios del Siglo XX.

  • EL PATIO CENTRAL Y SUS ANEXOS. Correspondiente al acceso principal y actualmente único al conjunto de La Casa de Moneda, desde la Calle del Apartado, se encuentra confinado por columnatas dóricas en dos niveles, con ocho columnas lisas en los perímetros norte y sur, y seis en el oriente y poniente, conformando corredores que dan acceso a diversas oficinas contables y de administración de la dependencia.

En el extremo poniente se encuentran actualmente en planta baja las salas de exhibición y proyección del Museo Numismático, y en la planta alta una serie de oficinas y salas de actos, algunas actualmente en desuso, pero en muy buen estado de conservación; al norte se encuentran en la planta baja algunas salas de exhibición, el corredor de entrada y la magnífica escalera principal, que permite el acceso al corredor de planta alta, y al entrepiso del archivo documental del Museo. Con salas de lectura y cubículos de investigación. El archivo propiamente dicho se encuentra en la planta baja, con acceso desde el corredor; corresponde al espacio conocido como “nave de los arcos”, que se caracteriza por alinearse con el parámetro de la Calle del Apartado, que a su vez se encuentra desviada en unos diez grados con respecto al alineamiento de la columnata norte del patio, indicativo que éste es posterior a la nave, y que para generar las escuadras apropiadas se debieron realizar interesantes sobre posiciones de muros sin el correspondiente retiro de los anteriores. Por lo anterior el patio es coetáneo con la fundición.
Por el costado sur, en planta baja, se encuentran los accesos a la fundición y al área de talleres así como dependencias de la primera y una escalera menor de acceso a la planta alta, de hechura muy interesante de fines del Siglo XIX; en planta alta existen más áreas de oficina, la mayor parte manifiestamente aún en obra. Por el costado oriente hay más oficinas en varios grados de ocupación y el área de personal de limpieza, y en la planta baja una bóveda de seguridad y el acceso al patio de entrada del área de amonedación.

  • EL CONJUNTO DE LOS TALLERES. Con acceso desde el patio principal, se encuentra un conjunto de edificios que confinan un patio central, con dimensiones algo menores a las del anteriormente descrito y sin columnatas, ya que originalmente existían aleros perimetrales. El patio permite acceder por el oriente a un edificio de tres niveles , realizado con técnicas constructivas  que corresponden a finales del Siglo XIX, en el que se encontraban los talleres  de herrería y carpintería, así como bodegas mientras que en el tercer nivel existían despachos de dibujo y ensayo para la hechura de los modelos a reproducir. Por los costados sur y norte se encuentran dos alas, construidas en el mismo estilo, incluyen talleres mecánicos para reparación y mantenimiento de los equipos de La Casa de Moneda, y por el costado poniente se encuentra una ala compuesta por diversas bodegas, algunas en desuso, con una cubierta reciente de  aluminio, apoyada sobre armaduras con uniones de pivote, bastante inusuales en el ámbito constructivo mexicano.

Este conjunto obviamente fue construido en una sola etapa y siguiendo un solo criterio arquitectónico, correspondiente al área que menos modificaciones ha sufrido en la historia del conjunto de La Casa de Moneda como un todo.

  • LAS SALAS DE AMONEDACIÓN. Esta zona a diferencia de la anterior, es la que más modificaciones ha sufrido. Está compuesta por cuatro áreas claramente diferenciables, pero todas ligadas entre sí por albergar las máquinas con que se realizaba la totalidad del proceso de amonedación. Este conjunto no cuenta con patio alguno, siendo ventilado en su totalidad por tragaluces.

El primer salón al que se accede desde el patio central, incluye nueve bóvedas de claustro, cada una con un tragaluz, y fabricadas aparentemente en concreto armado, que desplantan sobre postes apilastrados en cruz y arcos de medio punto, en forma muy similar a lo que se observa en el conjunto de la fundición, indicativo de que ambos se pudieron haber construido en un mismo tiempo. En ésta área se hacían los primeros pasos de laminado.
Hacia el lado norte, se pasa a una larga crujía en sentido oriente poniente, en la que se realizaban labores de laminado, corte y cizallado; es notable desde el punto de vista constructivo que la mitad de la cubierta está realizada en bóveda catalana y la otra en concreto armado, ambas apoyadas en viguetas y postes metálicos. La tercera sala, a la que se accede desde la anterior incluye los hornos de templado y recocido para dar a los cospeles nuevamente su uniformidad física, modificada por los procesos de laminado y corte de cospeles, en términos constructivos es similar a la anterior, y por su costado sur da acceso nuevamente a la sala de nueve bóvedas, en cuya porción sur se realizaba la acuñación propiamente dicha.
Finalmente, al norte de la segunda, se accede a la sala de cospeles, en la que se encuentran las máquinas que servían para este proceso. Éste espacio es notable porque está construido con losas planas de concreto armado. Lo notable de esto es que los armados de las losas no son de varilla corrugada, como es costumbre hoy día, sino de malla metálica desplegada, lo que se debe considerar como una interesante incongruencia, al usar métodos de construcción, en la década de los treintas, ya obsoletos para su tiempo, ya que eran de uso generalizado a finales del Siglo XIX.
Finalmente, además de los espacios anteriormente relacionados, existe un buen número de espacios que no son de acceso público, por lo que no se mencionan, pero que son de potencial utilidad para el mejorado funcionamiento del conjunto del Museo Numismático.                                             

Una muestra de maquinaria que forma parte del acervo del Museo Numismático Nacional.
El Museo Numismático Nacional cuenta con un acervo de patrimonio industrial, formado por cerca de mil piezas.
En una primera inspección de dicho acervo, Se han identificado máquinas de origen europeo, estadounidense y mexicano; construidas y utilizadas durante los siglos XIX y XX. La gran mayoría de ellas fueron diseñadas especialmente para la fabricación de monedas y medallas.
El estudio de las máquinas de origen europeo y estadounidense, bien puede servir, por ejemplo, para precisar diversos aspectos históricos de las relaciones comerciales de México con países industrializados. Y las de origen mexicano son una manifestación, una prueba de la existencia de una cultura de amonedación específicamente mexicana.
A continuación se presenta un conjunto de máquinas que fueron utilizadas en la Planta de Apartado de la Casa de Moneda de México.

Pantógrafo

Pantógrafo tridimensional que originalmente trabajaba a vapor, aunque después este sistema fue reemplazado por un motor eléctrico que transmitía el movimiento por medio de bandas de cuero a toda la máquina. El pantógrafo, mediante un palpador, seguía el relieve y la forma de un modelo previamente elaborado, y ese movimiento era transmitido a un buril que iba tallando una copia reducida del modelo sobre el punzón primordial que más tarde serviría para formar los troqueles de acuñación de una moneda. Este pantógrafo contaba con un sistema de selección de la escala de reducción y con un sistema de lubricación del buril para evitar daños en el mismo. Se infiere que la fabricación de este pantógrafo es anterior al siglo XX por el uso de vapor como fuerza motriz.
Datos Técnicos
Fabricante: V. Janvier
Lugar de Fabricación: París, Francia
Materia Prima: Metal
Medidas        Alto: 1.65 m.           Largo: 1.3 4m.                  Ancho: 0.67 m.
Peso aproximado: 750 kg.

Balanza de control

Balanza de control constituida por una base de hierro alargada con extremos semicirculares y en su parte baja tiene tornillos ajustables para su nivelación.  En el centro tiene un eje de hierro donde descansa una estructura horizontal que a su vez sostiene una estructura de bronce; en los extremos  de este conjunto se localizan  dos platillos. Tenía una precisión de diez milésimos de gramos y está basada en el sistema de Henry Troemne. En la parte central de su eje tiene una palanca que al girarse eleva los platillos para efectuar su función de pesaje.
fabricante: Casa de Moneda de México
Materia prima: Hierro, Bronce y madera
Medidas: Largo 2.07 m.      Ancho 0.57 m.             Alto 0.10 m.
Peso aproximado: 1500 kg.
Lugar de fabricación: México Distrito Federal
Fecha de construcción: Dentro del periodo que dirigió Casa de Moneda de México Francisco Valdés, 1925.

Horno de Fundición

Horno cilíndrico en el que se fundían los metales que formarían los rieles de materia prima para la fabricación de monedas. Consta de tres capas principales: al interior un crisol de grafito de tamaño variable según el metal que se fundiera (los más pequeños para metales más finos), en su parte media una capa de tabiques de material refractario y en su parte externa un cilindro metálico que le da forma. Este horno se encuentra cerrado por una tapa circular de material refractario de 51cm. de diámetro que tiene un mango de 135cm. Cerca de la base el horno tenía dos orificios, uno por el que entraba la flama que calentaba el horno y otro por el que circulaba el metal cuando se “desculaba”, es decir, cuando se rompía de manera que el metal fluía.
Datos Técnicos
Fabricante: Casa de Moneda de México
Lugar de Fabricación: México D.F., México
Materia Prima: Metal, material refractario y grafito
Medidas        Alto: 1.33 m.           Diámetro 1.03 m.
Peso aproximado: 2000 kg.

 Rielera de doble revolver, sistema Vergara

Esta constituido por dos cuerpos un revolver izquierdo que es el molde donde se vertía el metal y un revolver derecho que es la tapa, de tal forma que los dos revolver giraban al mover la palanca y se unían para constituir un lingote de metal fundido que inmediatamente se enfriaba por choque térmico y al accionar la palanca de nuevo giraban los revolver  y el lingote de metal salía por la rampa de salida.
Fabricante: Casa dde Moneda                          Lugar: México D.F.
Materia prima: hierro                  
Medidas: largo 1.06 m, alto 0.85 m, ancho 0.53 m.
Peso aproximado: 750 kg.
Laminadora de Desbaste Clave:    

  • Laminación de desbaste. En esta máquina los rieles metálicos ya despuntados son pasados por una batería de prensas de rodillo, cada vez con mayor presión, hasta obtener la forma de lámina. Como la presión que reciben en las distintas etapas de laminación afecta las características físicas del metal haciéndolo quebradizo, las láminas se llevan tras cada etapa a los Hornos de recocido, donde se someten a temperaturas de hasta 800 grados centígrados para devolverles su maleabilidad y que puedan pasar a las siguientes etapas

Lugar de fabricación: Alemania
Prensa de Acuñación, “La Bailarina”
Año de fabricación?
Nombre del fabricante: FRIED. KRUPP CRUSONWER K. MACDESUREC, BUCKAU
Inscripciones: A7-183, 7.31831 Casa de Moneda
Materia prima: Acero
Medidas: Alto 1.77 m. Largo 1.50 m. Ancho 1.26 m. Peso aproximado 500 Kg. Diámetro de los engranes 1.26 m.

Prensa de acuñación realizada bajo el sistema diseñado por el francés Thonellier.  Su función es acuñar monedas bajo un sistema mecánico de troquel. La máquina llega a generar hasta 70 toneladas de presión fabricando 200 piezas por minuto. Trabajo durante el siglo XIX y parte del siglo XX. Tiene adaptado un cono alimentador de cospel, un contador fabricado en Bristol, Estados Unidos y un

motor eléctrico, el cual se incorpora entre 1900 y 1910. Anteriormente funcionaba con máquina de vapor, a través de una polea y de una banda de cuero. Es particular de esta máquina la base con columnas estriadas.

Fabricante: Desconocido
Materias Primas: Hierro y bronce
Medidas: Largo: 1.63 m.    Ancho: 1.10 m.  Alto: 1.89 m.
Peso Aproximado: 3 toneladas
Origen: [Filadelfia, Estados Unidos]
Fecha: [1832]

Prensa de Acuñación Inglesa

Estas maquinas de acuñación fueron introducidas a partir de 1812, las cuales funcionaban de la energía que generaba el vapor, hasta la primera década de 1900 que se introduce la energía eléctrica a la Ciudad de México. Estos artilugios en 1943, acuñaban las monedas de plata 0720 de un peso resplandor, igualmente se acuñaban de 20 centavos plata, 10 centavos plata, 5 centavos bronce y 1 centavo bronce. Monedas que fueron elaboradas hasta 1944, ya que posteriormente se acuñaron otros metales con menor valor. En el anverso de la moneda se encuentra el diseño principal con los puntos más altos de relieve, además el
cospel debe tener el suficiente grosor para que halle suficiente metal para rellenar los huecos de ambos troqueles y así formar los relieves en ambas caras de la moneda de forma adecuada.
Nombre del fabricante: James Watt,  Lugar de elaboración: Europa
Materia Prima Predominante: Hierro, Bronce y Acero
Medias:   Alto: 210 cm     Largo: 240 cm    y  Ancho: 120 cm.
Peso aproximado: 4 Toneladas

Contadora Manual de Monedas de Oro

Este instrumento fue elaborado por los trabajadores de Casa de Moneda para el uso exclusivo del conteo de monedas de oro. El cual esta compuesto por dos piezas de madera de cedro, la primer parte es un cajón con herrajes de hierro, con puertas a los costados y a los extremos un par de cajones, el cajón principal se encuentra cubierto por dentro con un recolector de monedas en forma triangular hecho de hierro y la segunda pieza es el contador igualmente de cedro, con unos bordes de hierro para evitar que las monedas se caigan antes de contarlas, dividida en 14 filas.Que contenían 280 monedas de oro, las cuales después de contar se vaciaban en un pequeño costal los cuales eran entregados al Banco de México.

Fabricante: Casa de Moneda de México.
Lugar de elaboración: México, D.F.
Materia Prima Predominante: Madera de cedro y herrajes de hierro
Medias:   Alto: 99 cm     Largo: 101 cm    y  Ancho: 137 cm.
Peso aproximado: 100 kilos

Conclusiones

Después de realizar una somera relación de los edificios que componen el actual conjunto del Museo Numismático Nacional, y del conjunto de máquinas y herramientas que atestiguan a la presencia del proceso histórico de fabricación de monedas posiblemente más perfectamente documentado del mundo, conviene reflexionar sobre el tesoro cultural que se tiene y sobre lo que se puede perder, si no se cuenta con criterios y políticas de conservación apegados a la normatividad nacional e internacional.
Más específicamente, en el nivel arquitectónico, lo ideal es atribuir a cada espacio, interior y exterior, el uso para que fue destinado originalmente, aunque un buen proyecto de rehabilitación permite cambios y adaptaciones, siempre y cuando no se modifiquen las características originales de los edificios, y en caso de que se debe realizar trabajos de restauración más profundos, siempre respetar en lo posible, los elementos y métodos de construcción originales. En éste ámbito son preocupantes los deterioros observados en las losas de la sala de producción de cospeles, muchas de las cuales muestran considerable deterioro por humedad proveniente de las cubiertas, y que muestran una preocupante degradación por oxidación de la malla desplegable de los armados, de la misma manera, la sala de calderas muestra la fractura de las cubiertas en enladrillado, poniendo en peligro a una magnífica caldera vertical de fines del Siglo XIX. Por lo demás se observa que el conjunto edificado se encuentra en buenas condiciones de estabilidad, aunque resta por realizar una considerable cantidad de obra, principalmente en la concerniente a obra de acabado y de renovación de instalaciones.

Por lo que respecta al tratamiento y la conservación de la maquinaria y demás equipo mueble, consideramos que se debe diseñar y llevar a cabo un proyecto de preservación de estos bienes muebles de valor histórico, que incluya labores de registro, conservación, restauración y difusión, labores que preferentemente deberán ser realizadas por especialistas  en patrimonio industrial, apoyados por conocedores de las labores de amonedación y actuando siempre con apego a la normatividad nacional e internacional referida al patrimonio cultural.

En particular, es recomendable evitar la remoción de maquinaria de los lugares en que estuvo funcionando, debido a que el conjunto constituido por esos instrumentos de trabajo y la disposición en que se encuentran, ofrece valiosa información sobre la cultura industrial mexicana, información que desaparecería al realizarse dicha remoción.

Fuentes y testimonios

Martos López, Luís Alberto.- “Datos Para la Historia de un Título, un Oficio y una Casa” Hernández Pons Elsa (coord.) La Antigua Casa del Marqués del Apartado: Arqueología e Historia, Ed. INAH.
Ibid.
AGN; Casa de Moneda, Época 1795-1802. Vol. 408, Exp. 2, fojas 21-142.
Herrera Canales, Inés. Casa de Moneda en el Siglo XIX: de la pérdida de la recuperación del monopolio de la acuñación, en Casa de Moneda de México, cinco siglos de tradición. S.H.C.P. México, 1999, pp 74-75..
La Casa de Moneda de México a más de 450 Años. Casa de Moneda de México, Miguel Ángel Porrúa, editor. México, 1988, p. 237.
Memoria de la Casa de Moneda 1894-1895.
Memoria de la Casa de Moneda 1895-1996.
Memoria de la Casa de Moneda  1896-1897.
Memoria de la Casa de Moneda 1906-1907.
Memoria de la Casa de Moneda 1932.
Ibid.

* Resultados preliminares dentro del marco del Curso: El Patrimonio Cultural de la Industria Mexicana y la Arqueología Industrial impulsado por el Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio Industrial A.C. Coordinado por José Ricardo Gómez Magaña durante el año 2011. Impartido en el Museo Numismático Nacional de la Casa de Moneda de México con el apoyo constante del Antropólogo Ángel Valtierra subdirector del Museo. Aportaron información escrita para la constitución de este articulo: Ángel Valtierra Matus, Salvador García Lima, Ricardo Gomez Magaña, Oscar Anides Hernández, Tania América García Ramírez, Concepción Delia García Guzmán, Roberto Jiménez Hernández, David Leyva Villagrán, Mónica Leslie Márquez Ancona, Adela Pacheco Gutiérrez, Nohemí Magdalena Sánchez Padilla, Juan Emilio Reyes García, Diana Patricia Ruiz Portilla, Ana Laura Santillana Arbesú, Alma Delia Vázquez Bustos, Nidia Zárate Vallejo. Segismundo Engelking Keeling y Jorge Ramón Gómez Pérez.

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Recibido: Enero 2018 Aceptado: Enero 2018 Publicado: Enero 2018



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