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Gustavo Adolfo de Paz Marín (CV)
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Sinopsis

La sociedad en la que vivimos es una sociedad desintegrada porque es homogénea. ¿Cómo puede existir una desintegración tan manifiesta si el sistema social lo abarca todo? La respuesta es contundente: el mismo sistema social es el agente desintegrador. Un sistema que integra, unifica, racionaliza, crea leyes a su medida, mantiene la cohesión social, expande su ideología dispersando o asimilando las demás, al mismo tiempo desintegra, atomiza y diluye las colectividades.
La sociedad no es un sistema ni se agota en ninguno, a la vez que ningún sistema es absoluto. De ahí que existan alternativas, disidencias y explosiones que trasforman la sociedad constantemente. Los movimientos sociales son la demostración práctica de este argumento. Este libro expone que tanto en épocas de crecimiento económico como en periodos de crisis económica el conflicto de clases permanece a pesar de la homogeneidad y la atomización. La confrontación entre poder y democracia en ningún caso ha sido resuelta.

Índice

Integración y hegemonía
La desintegración económica
La desintegración política
La sociedad desintegrada

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