La problemática social está estrechamente relacionada con la forma en que cada persona se inserta en la estructura económica municipal, lo cual a su vez depende de la dotación de factores de la producción que posea y a los que tenga acceso a través de los mecanismos de mercado.
Su situación también depende del conjunto de bienes y servicios que proveen los gobiernos (municipal, estatal y federal) y que ejercen un impacto sustancial sobre el nivel de bienestar, ya que le permiten satisfacer un conjunto de necesidades y gozar de un conjunto de capacidades que garantizan su progreso material.
En este sentido, algunos de los indicadores que a continuación se analizan, expresan por un lado la forma en que cada persona o familia resuelve de manera privada la satisfacción de sus necesidades a través de la utilización de sus propios recursos. Por otro lado, expresan la forma en que estas necesidades son satisfechas mediante la provisión pública. Esto deja claro que el bienestar social no sólo depende de lo que un individuo puede hacer por sí mismo, sino también y a veces de manera determinante, de lo que el gobierno puede hacer por él.