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LAS MICRO Y PEQUEÑAS EMPRESAS MEXICANAS ANTE LA CRISIS DEL PARADIGMA ECONÓMICO DE 2009

Genaro Sánchez Barajas



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2.8. Las MYPES han contribuido significativamente al desarrollo sector-regional.

Estas empresas están presentes en todo el territorio nacional y en prácticamente todas las actividades que integran la economía nacional. Su importancia económica espacial y sectorialmente, ante la ausencia de otros indicadores, a continuación se describe en términos de empleo y del número de unidades económicas por entidad federativa y sector económico.

Sector manufacturero

Para caracterizar dicha contribución de las MYPES se parte sólo de los datos del Censo de 1999 porque el documento descrito de Nacional Financiera no trae esta información por entidad federativa y porque los Censos Económicos anteriores fueron conformados con criterios de estratificación diferentes . En este documento se indica que en el país existían 344 mil 118 industrias, de las cuales el 95.4% eran microempresas, que daban empleo al 25.7%; 2.7 % eran pequeñas y daban ocupación al 11.9% del total, de manera que juntas las MYPES, representaban al 98.1% de los negocios industriales en los que laboraban el 37.6% de los 4 millones 232, 322 trabajadores registrados en el sector manufacturero.

En las siguientes seis entidades (INEGI, 1999a:48) se concentraba el 47.6% de las microindustrias: Estado de México, 10.1%; Distrito Federal, 8.6%; Puebla, 8.7%; Jalisco, 8.0%; Veracruz, 6.2% y Guanajuato 6.1%. En estas mismas entidades se localizaba el 57.9% de las micro y pequeñas industrias, el 50.0% de las medianas y fortuitamente sólo el 35.4% de las grandes industrias. Lo anterior es vivo reflejo de la concentración económica que tradicionalmente ha existido en el país. Por otra parte, sería de esperarse que el número de empresas guardara una estrecha relación con el personal ocupado antes descrito por entidad federativa, lo cual resultó cierto en el caso del Distrito Federal, Estado de México y Jalisco, ya que se mantuvieron en el grupo de las seis entidades más importantes que daban empleo a través de las MYPES; sin embargo Puebla, Veracruz y Guanajuato fueron sustituidas por Chihuahua, Nuevo León y Baja California , que aun teniendo un menor número de unidades productivas, revelaron que éstas generaron más empleo, de manera que del total del empleo (100%) que daban las microindustrias, el 52.8% lo proporcionaban estas seis entidades y del 100% de la ocupación manifestada en las pequeñas, el 57.3% de los trabajadores indicó residir en estas seis entidades mencionadas.

Aun cuando no existe información de las actividades industriales por entidad federativa, al utilizar con propósitos meramente ilustrativos y complementarios los datos contenidos en el cuadro 12 del Apéndice Estadístico, se observa que de un total de 344,117 industrias, el sector registró 337,312 como MYPES dedicadas principalmente a la producción de masa de nixtamal, estructuras metálicas, de muebles, vidrio, editorial, prendas de vestir, pan, galletas y similares, es decir, productos de manufactura sencilla y por ello presentes en todo el país, en otras palabras, enfocadas a satisfacer el consumo en el mercado interno.

En este contexto de la escasez y/o inexistencia de la información desglosada espacial y sectorialmente, pero tratando de conocer aunque sea indirectamente el impacto de las MYPES con el uso de otros indicadores relacionados, es interesante señalar de manera agregada (INEGI, 1999a: 55) que estos estratos porcentualmente registran mayores relaciones analíticas positivas que el resto de las empresas en lo que se refiere a: remuneraciones a activos fijos netos (las micro, 23% y las pequeñas, 32.04%); remuneraciones a valor agregado censal bruto (micro, 35.1%; pequeñas, 38.3%); valor agregado censal bruto a producción bruta total (micro, 31.1% y pequeñas, 31.2%). Estas relaciones económicas favorables a las MYPES ponen de manifiesto la conveniencia de apoyarlas permanentemente, puesto que muestran respectivamente, una mayor presencia del factor trabajo por unidad de inversión en la producción de bienes industriales y dentro del proceso productivo en general. Lo anterior vigorizaría el desarrollo regional con actividades que proporcionan empleo en espacios territoriales en que se pueden usar la mano de obra y las materias primas locales para generar productos con valor añadido e incrementar el empleo.

Sector comercio

Para conocer el efecto de este tamaño de empresas en las actividades comerciales y demarcaciones territoriales en que operan, se analizaron del cuadro 2 al 7 del Anexo Estadístico por contener una serie de diez años que permite hacer el análisis tendencial y de dinamismo que no fue posible realizar con los pocos datos del sector manufacturero. En el cuadro 2 se indica que este sector tiene una presencia significativa de establecimientos en todas las entidades federativas, sin embargo, predominan en el Estado de México, Distrito Federal, Jalisco, Veracruz, Guanajuato y Puebla. El cuadro 3 contiene la información relativa a las micro empresas distribuidas en el espacio nacional desde 1989 hasta 1999, en el que se constata que son las de mayor presencia en la geografía del país y que en el quinquenio de 1989 a 1994 experimentaron su mayor dinamismo, al crecer 61.8%, que contrasta notablemente con el 19.4% del segundo lustro de análisis y cuya explicación podría ser la crisis del bienio 1995-1996.

Al realizar el análisis en función del personal ocupado por entidad federativa, el cuadro 7 del Apéndice Estadístico, muestra que en 1989 estaban registradas 2,169,350 personas como ocupadas en actividades de índole comercial; 3,212,873 en 1994 y 3,784,869 en 1999, dando lugar a una variación porcentual del 48.1% en el periodo 1989-1994, de 17.8% en el siguiente lustro y de 74.4% de 1989 a 1999. Al no contar con la información desglosada por tamaño de empresa para el periodo de estudio, sólo se comentará que las cinco entidades que proporcionaron más oportunidades de empleo fueron:

Se observa que para el año de 1999 cambió la posición que ocupaban las entidades desde 1989, al detectarse que Nuevo León avanzó al cuarto lugar desplazando a Veracruz al quinto lugar. También se constató que las primeras cinco entidades en conjunto fueron perdiendo participación: Ello se debió a que dentro del “Resto” fue creciendo la ocupación en entidades como Puebla y Guanajuato en 1994 y en 1999 en Michoacán, Chihuahua, entre otros.

En este sentido es que la información de los cuadros 8 y 9 del Anexo estadístico permite constatar el gran impacto de las MYPES en la generación de empleo en las entidades federativas, en particular en el Estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Puebla, Jalisco y Nuevo León , ya que en estas como en otras entidades (Cuadro 13 del Anexo Estadístico) el sector comercio ha contribuido significativamente por medio de las MYPES en la creación de empleos y bienestar económico, desarrollando principalmente el comercio al menudeo de productos alimenticios, bebidas y tabaco, así como en la venta de artículos personales y domésticos, de automóviles, sus partes y accesorios.

Sector servicios

El cuadro 14 de la Revista el Mercado de Valores (2002) pone de relieve que dentro de las MYPES en 1999 destacaban los restaurantes, bares y centros nocturnos, la reparación y mantenimiento automotriz, así como, afortunadamente, los centros de servicios médicos, preferentemente del sector privado. Por otra parte, dichas actividades eran desempeñadas en 1989 por 1,718,810 personas, mismas que aumentaron a 2,798,164 en 1994 y a 3,920,600 en 1999, lo que representó una variación del 62.8% en el periodo 1994/1989 y de 40.1% en el de 1999/1994 y, en la década 1999/1989 de 128.1%. Las cinco entidades que proporcionaron más empleo fueron:

El personal que laboraba en el sector servicios, de acuerdo con los cuadros 15,16,17 18 y 19, se localizaba en toda la geografía del país. Los estados con mayoría de MYPES eran en 1999: el Distrito Federal, Estado de México, Veracruz, Michoacán, Nuevo León y Jalisco, que estaban clasificados como de mayor o mediano desarrollo relativo, el cual se atribuía en parte a las MYPES que no sólo apoyaban al aparato productivo, sino que también ocupaban a más trabajadores. Cuadro 21.

Al relacionar el número de unidades económicas con el empleo que generan, destacan los siguientes resultados generales:

1.- Las micro, alrededor del 98.0%, dieron ocupación al 60.0% de los trabajadores;

2.- Las pequeñas, casi 1.4%, dieron empleo digamos que al 10.0% del total;

3.- Las medianas, 0.4%, proporcionaron plazas al 7.0% de las personas;

4.- Las grandes, 0.3%, ocuparon aproximadamente al 23.0% restante.

Lo anterior indica que de cada diez empleos producidos en le sector servicios, 7 correspondieron a los dos primeros estratos empresariales.

Por región económica diremos que los micro establecimientos en 1999 se distribuían de la siguiente manera: el 36.0% en la Región Centro; 25.6% en la Pacífico; 15.6% en la Frontera Norte; 12.2% en la Centro-Norte y el 10.6% complementario en la Región Golfo.


 

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