2.2.3 La minería
La minería en la Nueva España fue la actividad más importante del reino al darle 22.1 millones de pesos promedio anuales de 1800 a 1809. Posteriormente de esta fecha con el inicio de la revolución de independencia la actividad caería estrepitosamente y no se recuperaría durante mucho tiempo.
Los factores que ayudaron al incremento de esta actividad eran: el aumento registrado en la población de las comarcas centrales del virreinato donde estaban ubicadas las minas; la vinculación que se dio entre este sector y la agricultura para proveerse de alimentos; la disminución de los precios del azogue la cual sólo benefició a los grandes centros mineros porque al transportarlo ellos mismos evitaban pagar la alcabala, mientras que las pequeñas minas compraban el azogue a los comerciantes, que tenían que pagar este impuesto; el bajo costo al que vendían los indios la sal; el descubrimiento de las minas de la Valenciana en 1770 y Catorce en 1778; y la erección del Tribunal y Colegio de Minería para que de este modo lograsen los individuos la permanencia, apoyo y fomento de que carecían .
Con respecto a la población que se dedicaba a esta actividad era el estrato mejor pagado en la Nueva España, pues el trabajo forzado en este sector se había abolido a principio del siglo XIX y ahora era libre. A esto se añadía la concesión del partido a los trabajadores, la prosperidad de la industria y la ampliación de los mercados en Europa debido al proceso de industrialización vivido en esa época por varios países.